January 15, 2021
De parte de Lobo Suelto
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Casa de palos es una pel铆cula argentina reci茅n estrenada, filmada justo antes de la pandemia. Acabo de verla y no quisiera dejar escapar lo que no pude dejar de pensar al verla. Trato de apresar una idea que -como dir铆a Alain Badiou- 鈥渧isita el film鈥. Una idea rara e interesante, que intento fijar de manera apretada, como si fuera el t铆tulo de algo a desarrollar: 鈥渓a naturaleza como teatro en el que el cuerpo humano es atrapado por unos celos no humanos鈥.

Durante el d铆a y la noche, el bosque y sobre todo la casa hecha de palos del bosque, son tomados por un indetenible y misterioso sarpullido de signos ominosos. La hija adolescente de la familia est谩 en trance, casi zombi. El bello perro que hab铆a desaparecido, reaparece con rabia, producto de una herida de murci茅lago. El hijo es herido por el perro rabioso. La casa es poblada de grietas, huellas macabras y tar谩ntulas. Una presentaci贸n tormentosa de la naturaleza, que parece querer hacer valer sus derechos sobre la fragilidad de la vida humana.

En el bell铆simo estudio sobre cine, La imagen tiempo, Gilles Deleuze escribe unas l铆neas sobre el papel del cuerpo en el pensamiento: es por medio del cuerpo que el pensamiento alcanza lo impensado, es decir, la vida. No es que el cuerpo piense, sino que es lo que fuerza a pensar eso que escapa al pensamiento. Y las categor铆as de la vida son las actitudes y posturas del cuerpo. Pensar es aprender lo que puede un cuerpo. Si hay un spinozismo del cine, estar铆a en las actitudes del cuerpo las que pone al pensamiento en relaci贸n con el tiempo.

El cuerpo arrebatado por las fuerzas enloquecidas de la naturaleza. Los dialogos apenas aportan algo. Todo se juega en la capacidad de elevaci贸n los sentidos: ver, o铆r. Incluso intuir. La naturaleza como fen贸meno atmosf茅rico, conflictivo, prepara la m谩s violenta conversi贸n de los cuerpos vivos sobre la base de una com煤n animalidad hombre/Lobo.

驴Porqu茅 celos? El citado Spinoza, que ten铆a el proyecto de comprender las pasiones sin juzgarlas, defin铆a los celos como el 鈥渙dio a la cosa amada unido a la envidia鈥, en la que el odio surge de imaginar a la 鈥渃osa amada鈥 unida m谩s estrechamente 鈥渁 otro鈥, un tercero, induciendo en quien imagina una violenta fluctuaci贸n que va del amor al odio, sumado a la imagen de la uni贸n de la cosa amada con el tercero envidiado. En los celos, la imaginaci贸n comunica su violencia a percepci贸n. Se trata de captar un fen贸meno oculto a partir de signos m铆nimos. Pero en Casa de palos, los celos no son humanos. Y no es Spinoza, sino Nietzsche el pensador invocado.

La cultura, dice Nietzsche, no es m谩s que el intento de criar un animal: hacerle una memoria al humano, una capacidad de prometer. Neutralizar la espont谩nea facultad
de olvido, propio del animal bio-c贸smico. Hacer cultural es adquirir una 鈥渁ctiva memoria de la voluntad鈥, un disponer de antemano del futuro. Al humano le ha costado siglos de sangre y dolor convertirse en ese ser calculador y calculable, materia adecuada para la moral y el derecho.
La casa de palo presiente la fragilidad de esta humanidad, muy evidenciada en la pandemia. Fuerzas inescrutables golpean a la puerta. Nietzsche ense帽aba que toda cosa vive expuesta a ser dominada por voluntades m谩s poderosas. El arte m谩s exigente es el del diagn贸stico del presente. Captar el modo en que cierta voluntad de poder interpreta el mundo del que se apodera. Descifrar en jerogl铆ficos, leer en las nuevas funciones y sentidos, la calidad de las fuerzas que sobre la vida se ense帽orean.




Fuente: Lobosuelto.com