January 18, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
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En el peque帽o pueblo gaditano de Casas Viejas (actualmente conocido como Benalup-Casas Viejas) sucedi贸 en el invierno de 1933 uno de los episodios m谩s sangrientos y crueles de la Segunda Rep煤blica espa帽ola antes de la Guerra Civil. Este art铆culo hist贸rico pretende acercar aquellos hechos para poner en valor la memoria colectiva del pueblo en lucha contra el capitalismo en la historia contempor谩nea.

Los sucesos que tuvieron lugar entre el 10 y el 12 de enero de 1933 han pasado a la historia como la Masacre de Casas Viejas, que conmocion贸 por la crudeza de la represi贸n contra los jornaleros gaditanos a toda la sociedad espa帽ola, y abri贸 una enorme crisis pol铆tica en el gobierno de Manuel Aza帽a, que perdi贸 numerosos apoyos pol铆ticos y que conducir铆a meses despu茅s a la ca铆da del gobierno republicano-socialista.

Contexto hist贸rico: Segunda Rep煤blica espa帽ola

El 14 de abril de 1931 se hab铆a iniciado la Segunda Rep煤blica espa帽ola, un r茅gimen pol铆tico 煤nico en Europa junto con la Rep煤blica alemana de Weimar, que pon铆an en pr谩ctica las recetas de la social-democracia en el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial. El gobierno republicano puso en marcha unas medidas que trataban de instaurar un proyecto pol铆tico burgu茅s pacificador con una tendencia reformista y progresista. Por un lado calmaban los conatos revolucionarios de la numerosa clase obrera organizada y concienciada, y por otro lado, frenaban los procesos autoritarios y reaccionarios militaristas y fascistas, pretendiendo un gobierno conciliador para las clases medias.

El anarquismo espa帽ol, representado fundamentalmente por la CNT-FAI, en un principio encontr贸 favorable el nuevo marco de libertades que ofrec铆a la Rep煤blica para desarrollar las actividades libertarias, frente a la destronada monarqu铆a de Alfonso XIII o la Dictadura de Primo de Rivera. Sin embargo, los anarquistas pronto comienzan a desconfiar de la Rep煤blica de tendencia burguesa, que promete reformas legales que no alcanzan las expectativas previstas por el pueblo y perpetua las desigualdades arraigadas en la sociedad espa帽ola. Un buen ejemplo de esto mismo es la Ley de Reforma Agraria, impulsada por el ministro Marcelino Domingo y promulgada en septiembre de 1932, que pronto comienza a decepcionar a miles de trabajadores del campo, ya que no se cumplen las promesas sobre el reparto equitativo de tierras debido al poder f谩ctico de los latifundistas propietarios.

A finales de 1932 el movimiento anarquista opta por la v铆a insurreccional, poniendo en pr谩ctica lo que el libertario catal谩n, Joan Garc铆a Oliver, llamaba la 芦gimnasia revolucionaria禄. Se promovi贸 el 8 de enero de 1933 una huelga general, pero esta insurrecci贸n generalizada no tuvo un seguimiento muy amplio. El Ej茅rcito y la Guardia Civil tomaron posiciones estrat茅gicas en los lugares donde se preve铆an des贸rdenes y los dirigentes anarquistas fueron detenidos. M谩s all谩 de algunos choques con las fuerzas del orden y barricadas en Barcelona, y levantamientos en pueblos aragoneses, valencianos y andaluces, no se logra despertar una revoluci贸n social. La CNT reconoce que la emancipaci贸n del pueblo deber谩 otorgarse de una organizaci贸n mejor coordinada y m谩s amplia.

Insurrecci贸n en Casasviejas, la luna de luto se visti贸

En la provincia de C谩diz hubo algunos comit茅s anarquistas locales que protagonizaron levantamientos de campesinos, concretamente en la peque帽a poblaci贸n de Casas Viejas, cercana a Medina Sidonia, la noche del 10 de enero y su inmediata madrugada, un grupo de campesinos afiliados a CNT iniciaron una insurrecci贸n en el pueblo. La ma帽ana del 11 de enero rodearon el cuartel de la Guardia Civil, armados con escopetas y pistolas, donde se encontraban un sargento y tres guardias. Tras exigirles que se rindieran en nombre del comunismo libertario, se produjo un intercambio de disparos en el que el sargento y un guardia civil resultaron gravemente heridos, muriendo al d铆a siguiente. Inmediatamente los anarquistas del municipio toman el ayuntamiento para deshacerse de los registros de propiedad de los latifundistas locales, adem谩s de comenzar a organizar la ocupaci贸n de las tierras para el pueblo.

Sin embargo, a media ma帽ana de ese 11 de enero llegan noticias de la pronta llegada de un destacamento de doce guardias civiles al mando del sargento Anarte desde Medina Sidonia que liberara a los guardias civiles en el cuartel y tomaran el pueblo. En Jerez de la Frontera, una compa帽铆a de la Guardia de Asalto enviada por el gobierno republicano, y al mando del capit谩n Manuel Rojas, fueron informados de que la l铆nea telef贸nica en Casas Viejas hab铆a sido cortada. Un grupo de doce guardias de asalto y cuatro guardias civiles, al mando del teniente Gregorio Fern谩ndez Artal, se encaminaron a media tarde como refuerzo de los guardias civiles apostados ya en el pueblo. Temerosos de las represalias, muchos vecinos huyeron y otros se encerraron en sus casas, pero el reci茅n llegado destacamento de guardias de asalto comenz贸 a detener a presuntos responsables del ataque al cuartel de la Guardia Civil, entre ellos Manuel Quijada, a quien supuestamente hab铆an visto disparando a los guardias civiles. Despu茅s de golpes y torturas, dos vecinos acusaron a la familia de Francisco Cruz Guti茅rrez, conocido en el pueblo como 芦Seisdedos禄, un carbonero de setenta y dos a帽os, que frecuentaba con sus hijos y su yerno la sede del sindicato CNT en el pueblo.

El 芦Seisdedos禄 se hab铆a refugiado en su casa junto a su familia, una choza de barro y piedra con techo de paja. Vi茅ndose acorralados y al intentar forzar la puerta las fuerzas del orden, los que se encontraban en el interior se defendieron disparando y un guardia de asalto cay贸 muerto. Esa misma noche, lleg贸 al pueblo una unidad compuesta por cuarenta guardias de asalto, al mando del capit谩n Manuel Rojas, que hab铆a recibido la orden del Director de Seguridad en Madrid, Arturo Men茅ndez, para trasladarse desde Jerez y poner fin a la insurrecci贸n en el campo andaluz abriendo fuego 芦sin piedad contra todos los que dispararan contra las tropas禄.

El capit谩n Manuel Rojas, dio la orden de disparar cruelmente de madrugada hacia la choza donde se refugiaba la familia del 芦Seisdedos禄 y despu茅s la incendiaron. Adem谩s, dos de sus ocupantes huyendo del fuego fueron acribillados, y otras seis personas quedaron calcinadas en el interior de la choza, entre ellas el propio 芦Seisdedos禄, sus dos hijos, su yerno y su nuera. La 煤nica superviviente fue su nieta de dieci茅is a帽os, Mar铆a Silva Cruz, conocida como 芦La Libertaria禄, que logr贸 salvar la vida al salir de la choza con un ni帽o en brazos antes del incendio. Esa madrugada el capit谩n Rojas envi贸 un telegrama a Madrid anunciando que la insurrecci贸n hab铆a sido aplastada. Adem谩s, orden贸 a tres patrullas que detuvieran a los militantes m谩s destacados del pueblo y que dispararan ante quien se resistiera, a instancias de las informaciones aportadas por los caciques locales. Las doces personas detenidas fueron llevadas ante la choza calcinada y les mostraron al guardia de asalto muerto, a continuaci贸n el capit谩n Rojas orden贸 el asesinato a sangre fr铆a de inmediato de los que hab铆an sido hechos prisioneros. A las pocas horas las fuerzas del orden p煤blico desplegadas abandonaron el pueblo, la masacre hab铆a finalizado con un saldo de diecinueve hombres, dos mujeres y un ni帽o muertos.

Testimonio oral de la nieta superviviente de 芦Seisdedos禄, sobre los hechos que acaecieron aquella noche en el pueblo gaditano: 芦Cuando empez贸 el asedio yo estaba enfrente de la choza. Se me acerc贸 un guardia civil para decirme que era una puta, que nosotros ten铆amos la culpa de todo y que me iba a reventar la tapa de los sesos鈥 Despu茅s empezaron a gritar a quienes estaban en la caba帽a. Les urg铆an a salir y a entregarse, aunque la puerta estaba abierta. Eran los guardias quienes no se atrev铆an a entrar por cobardes. As铆 que decidieron empezar a disparar y a prender fuego al techo de paja. Escuch谩bamos los alaridos de la gente y ve铆amos arder la choza. Se escuchaban terribles lamentos. Tambi茅n pod铆a sentirse el olor a carne quemada. Hab铆a sangre por todas partes. 隆Qu茅 horror!

La verdad sobre esta brutal represi贸n en Casas Viejas tard贸 en conocerse, ya que al principio las versiones que otorgaban las propias fuerzas del orden implicadas en los sucesos eran contradictorias. Todos los mandos intermedios y actores directos de la masacre trataban de justificarse dada la gran magnitud de los hechos, siendo el principal responsable pol铆tico el Director de Seguridad en Madrid, y el gobierno republicano de Manuel Aza帽a en su conjunto.

Una vez que se conocieron los hechos a los pocos d铆as en el resto de Espa帽a, se produjo un gran esc谩ndalo period铆stico y parlamentario que conmocion贸 a la sociedad espa帽ola en su conjunto. El espectro ideol贸gico de derechas, aunque profundamente de acuerdo con la mano dura a los anarquistas, utilizaron medi谩ticamente los sucesos para alzarse como alternativa de gobierno en la Rep煤blica espa帽ola, prometiendo que con ellos la paz y el orden estar铆an asegurados. Una mayor铆a de las Cortes aprobaron la creaci贸n de una Comisi贸n investigadora sobre los sucesos a finales de febrero de 1933. El 15 de marzo, la Comisi贸n elabor贸 un informe definitivo en el que se reconoce la existencia de los fusilamientos pero exculpa al Gobierno. A pesar de superar favorablemente esta investigaci贸n parlamentaria, el gobierno de Manuel Aza帽a no pudo superar pol铆ticamente este esc谩ndalo y le ser铆a enormemente perjudicial, suponiendo la p茅rdida de confianza por parte de la clase media espa帽ola. En noviembre de 1933 gan贸 las elecciones la coalici贸n radical-cedista conservadora, inici谩ndose el conocido como bienio derechista de la Rep煤blica espa帽ola.

El sindicato CNT lanz贸 una campa帽a contra la represi贸n y la pol铆tica dictatorial del gobierno republicano, se exig铆a la liberaci贸n de los presos, y la derogaci贸n de leyes contra las libertades fundamentales como la promulgada en abril de 1932, Ley de Defensa de la Rep煤blica, que era en muchas ocasiones utilizada contra las actividades de la clase obrera. Tras la represi贸n en Casas Viejas, en el seno del anarquismo espa帽ol se abre un intenso debate sobre las v铆as reales para acabar con el capitalismo. El incremento de las ideas revolucionarias entre las clases populares tiene su expresi贸n pr谩ctica en la Revoluci贸n de Asturias de 1934, un aviso por parte de los obreros de que el comunismo libertario no est谩 tan lejos como parece. El Golpe de Estado de julio de 1936 no es contra el gobierno republicano, sino contra la efectividad de las expectativas del movimiento obrero, que militares y burgueses ve铆an el peligro de que triunfaran.

Durante varias d茅cadas, los sucesos de Casas Viejas fueron un hecho hist贸rico muy poco conocido. Se ocult贸 durante el periodo franquista, cayendo en el olvido, y se convirti贸 en un completo tab煤 por omisi贸n del relato oral de quienes vivieron aquellos sucesos. Este silencio fue impuesto forzadamente por las instituciones, el pueblo de Casas Viejas enmudeci贸 debido al miedo de la poblaci贸n campesina impactada por un acontecimiento tr谩gico de car谩cter pol铆tico y represivo.

Fuente: https://www.todoporhacer.org/casasviejas/




Fuente: Portaloaca.com