March 29, 2021
De parte de Capuche Informativa
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Por Gabriela Bustamante

La muerte de Jos茅 Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, ocurrida el 30 de marzo de 1985, provoc贸 tal impacto que debi贸 renunciar a la Junta Militar el general director de Carabineros, C茅sar Mendoza. Agentes de esa instituci贸n policial degollaron y asesinaron en Quilicura a tres personas para causar temor entre los chilenos.

鈥淭engo im谩genes de reconstituci贸n de escena de Jos茅 Fuentes (Al铆as El Pegaso) degollando a mi padre. No las publico por respeto a mis hijas, que no tienen por qu茅 ver lo que le hicieron a su abuelo. Me rebelo ante la indolencia de un Estado que beneficia asesinos鈥.

Esta fue la primera reacci贸n de Manuel Guerrero Ortiz, en su blog 鈥淒e recuerdos, olvidos y deseos鈥, en septiembre de 2012, cuando se supo sobre los primeros beneficios carcelarios (salida dominical) que Gendarmer铆a otorg贸 al coronel en retiro Guillermo Gonz谩lez Betancourt (Al铆as El Cojo) y al sargento retirado Jos茅 Fuentes, exmiembros de la Direcci贸n de Comunicaciones de Carabineros (Dicomcar), condenados a cadena perpetua por el ministro Milton Juica, en 1992, por el secuestro y asesinato de tres profesionales comunistas: Manuel Guerrero (profesor, dirigente de la Asociaci贸n Gremial de Educadores de Chile, AGECH), Jos茅 Manuel Parada (soci贸logo, jefe del Departamento de An谩lisis de la Vicar铆a de la Solidaridad) y Santiago Nattino (publicista), adem谩s de los secuestros de otras seis personas, en el llamado 鈥渃aso Degollados鈥.

Ahora se conoci贸 que a mediados de 2013, el 24 de junio, apenas cuatro d铆as despu茅s de que la Corte suprema confirmara la salida dominical de los reos, la instituci贸n penitenciaria les otorg贸 el mayor de los beneficios: poder salir de Punta Peuco todos los d铆as hasta por quince horas diarias. Los familiares de las v铆ctimas no hab铆an sido informados de esta medida, acaba de revelar El Mostrador.

El macabro crimen

La noche del 29 de marzo de 1985 se produjo el secuestro de Santiago Nattino desde Av. Apoquindo. Al d铆a siguiente en la ma帽ana, en la puerta del Colegio Latinoamericano de Providencia, fueron plagiados Manuel Guerrero y Jos茅 Manuel Parada.

Un Station Wagon Opala sin patente fren贸 bruscamente y tres sujetos apresaron a los profesionales. El profesor Leopoldo Mu帽oz sali贸 a defenderlos, pero uno de los tipos lo derrib贸 y le dispar贸 a quemarropa en el abdomen y el veh铆culo arranc贸. Mientras, a un par de cuadras el tr谩nsito hab铆a sido desviado y un helic贸ptero hac铆a vuelo rasante sobre el establecimiento educacional.

Tras su secuestro, los tres profesionales fueron trasladados a un cuartel secreto de Calle 18, en el centro de Santiago, el mismo que el Comando Conjunto utilizaba a mediados de los 鈥70 y que era conocido como 鈥淟a Firma鈥. Los tres fueron esposados, les vendaron los ojos y los torturaron.

Seg煤n el estremecedor relato que hicieron Andrea Insunza y Javier Ortega, de la Universidad Diego Portales, a prop贸sito de los casos que dieron cuerpo a la serie de TV Los Archivos del Cardenal, el expediente judicial del caso estableci贸 que entre la noche del viernes 29 y la madrugada del s谩bado 30 los tres secuestrados fueron subidos a un Chevrolet Opala, dos recostados en la maleta y uno en el asiento trasero. Al volante iba el cabo Claudio Salazar, como copiloto el cabo 1潞 Alejandro S谩ez y atr谩s el sargento 2潞 Jos茅 Fuentes. Un segundo auto, un Chevy Chevette, lo conduc铆a el coronel Guillermo Gonz谩lez Betancourt. De copiloto iba 鈥淓l Fanta鈥, mientras que uno de los asientos traseros era ocupado por el capit谩n Patricio Zamora.

Todos eran miembros de Carabineros y agentes de la Dicomcar.

Los autos se trasladaron hasta una zona de Quilicura cercana al aeropuerto. Se estacionaron en la berma, en las cercan铆as del fundo El Retiro. 鈥淓l Fanta鈥, Zamora y Gonz谩lez Betancourt se quedaron en su veh铆culo.

Guerrero fue el primero en ser bajado. De rodillas, esposado y vendado en una especia de hondonada junto al camino, el sargento Fuentes le tom贸 la cabeza por atr谩s y le cort贸 el cuello con un corvo. El veh铆culo se movi贸 unos 30 metros al norte. Bajaron a Nattino, tambi茅n esposado y con la vista vendada. Usando la misma arma, el cabo S谩ez repiti贸 la ejecuci贸n. El auto volvi贸 a avanzar algunos metros, donde fue bajado Parada. Tendido de espaldas, esposado y vendado, el cabo Salazar tom贸 el corvo y le dio un profundo corte en el abdomen. La v铆ctima se resisti贸 y grit贸 de dolor, lo que aterr贸 a su verdugo. Un tercer agente baj贸 del coche y lo degoll贸.

A los tres cuerpos les retiraron las vendas y esposas. Consumados los cr铆menes, el grupo se traslad贸 hasta su cuartel, en la calle 18.

Pasado el mediod铆a del s谩bado 30 de marzo, dos hermanos campesinos encontraron los tres cad谩veres. Siete horas m谩s tarde, fueron trasladados al Instituto M茅dico Legal, donde familiares y amigos de Parada, Guerrero y Nattino, esperaban conocer la identidad de los cuerpos.

A juicio de Manuel Guerrero hijo frente al beneficio de la salida diaria de la c谩rcel de quienes asesinaron a su padre, 鈥渞esulta sumamente violenta esta situaci贸n. Sabiendo que se trata de un crimen de lesa humanidad y que se les aplica un reglamento pensado para presos comunes鈥 no hay comparaci贸n, para personas que atentaron contra la vida y adem谩s fueron recluidas en una c谩rcel especial, que obtengan m谩s beneficios que los presos comunes鈥.

El 鈥淧apudo鈥

En la Vicar铆a de la Solidaridad, Parada recababa informaci贸n sobre el actuar del Comando Conjunto. Ello, despu茅s del testimonio que el desertor de la Fuerza A茅rea Andr茅s Valenzuela, alias Papudo, dio en una entrevista a la periodista opositora M贸nica Gonz谩lez y que, con ayuda de la entidad defensora de los derechos humanos, logr贸 salir ilegalmente del pa铆s, no sin antes dejar su declaraci贸n notarial al organismo. Fue la primera vez en que se obtuvo un testimonio directo y con nombre y apellido sobre las torturas, muerte y desaparici贸n de militantes de izquierda a manos de la dictadura. Por primera vez, tambi茅n, sali贸 a la luz el nombre del Comando Conjunto.

En esa misi贸n Parada contaba con el apoyo de Guerrero y Nattino.

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Fuente: Capuchainformativa.org