January 10, 2021
De parte de ANRed
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Caracol que le dieron sus amigas a Paula para juntar fuerzas

芦Es un caso paradigm谩tico, no solo por lo que vivi贸 sino porque los avances logrados en la causa penal resultan significativos en la construcci贸n de una justicia con perspectiva de g茅nero禄 dicen las abogadas de Paula Mac铆as, en referencia a la privaci贸n de la libertad de su ex pareja y padre de sus tres hijos. Mart铆n Videla fue detenido por orden de la fiscal铆a 7 en octubre de 2020 acusado de abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante y el 30 de diciembre la c谩mara ratific贸 la preventiva neg谩ndole la domiciliaria. Paula se anim贸 a hablar despu茅s de 20 a帽os de sobrevivir a Videla dentro de las cuatro paredes de su casa. Como pudo, con mucho miedo, dolor, verg眉enza teji贸 redes con mujeres cercanas que la ayudaron a planear un escape y hacer la denuncia, primero civil y despu茅s penal. Hoy cuenta su historia porque quiere justicia.

Una luchadora

Paula Mac铆as se presenta a la entrevista t铆mida y ojerosa. Vino en taxi a La Plata desde la localidad vecina de Berisso porque no toma colectivos por miedo a lo que le pueda pasar. Ella junto a J, E y C el m谩s peque帽o, viven en una casita con patio desde que consiguieron escapar de esa convivencia hecha c谩rcel donde su ex pareja Mart铆n Videla era el celador.

-脡l fue desde siempre as铆, pasa que que yo no ten铆a registrado que era as铆. Me llev贸 much铆simo, fueron m谩s de 20  a帽os de eso. Lo conoc铆 a mis veintipico, 22 o 23 y ahora tengo 43 a帽os. En ese momento yo escrib铆a poes铆a y la conoc铆 a su cu帽ada, desde que me junt茅 dej茅 por completo la escritura. Me fui anulando en todo-. Paula cuenta que al cabo de varios a帽os de relaci贸n empiezan a convivir en una casa de Berisso porque 茅l es oriundo de esa localidad, donde tiene una empresa de inform谩tica y su familia es reconocida. Para entonces Paula ya se hab铆a licenciado como traductora de ingl茅s en la UNLP y comenzaba a ejercer como docente en primaria y secundaria. A sus 32 a帽os tiene a su primer hijo, J , luego a E y despu茅s a C. Una de las escuelas donde ejerci贸 fue el colegio Industrial donde ya trabajaba su pareja.

El recorrido que hizo hasta comenzar a hacerse preguntas acerca de si las situaciones violentas que atravesaba eran 鈥渘ormales鈥 o no, fue largo y complejo. -Estuve much铆simo tiempo. Yo me aferr茅 a la maternidad como para dejar lo otro de lado hasta que el punto de quiebre fue, yo pens茅 que era as铆, que no hab铆a otra opci贸n, no ve铆a lo de los nenes. Yo ven铆a de una historia complicada de violencia familiar. Con esa sensaci贸n a cuestas no ten铆a par谩metro, lo de 茅l me parec铆a leve a comparaci贸n-.

El caso es paradigm谩tico por el r谩pido avance en la causa que se abri贸 a partir de la denuncia de Paula, caratulada abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante. Las pericias corroboraron en los estudios psicol贸gicos a Videla lo que Paula expuso y la fiscal Virginia Bravo concluy贸 una decisi贸n clave, la detenci贸n confirmada en primera instancia de detenerlo.

-Yo perd铆 un embarazo. En ese contexto fue toda una cosa que me tom贸 muy por sorpresa y fue muy fuerte. Ah铆 es cuando sent铆 que no iba aguantar m谩s. Pero porque se dio en un contexto muy dif铆cil, que me cuesta explicarlo, ven铆a de situaciones de violencia con 茅l. Estaba de tres meses, poquito. Se dio una situaci贸n con 茅l una noche y al d铆a siguiente empec茅 con p茅rdidas. No me dejaba ir a la guardia-. El aborto que le provoca Mart铆n Videla sucede en mayo de 2018. Paula describe el momento en que, tras desobedecerlo llega al pasillo del hospital donde espera que la atiendan. -Miraba la gente alrededor y quer铆a que alguien me abrazara, me llevara lejos de ac谩. Cuando me atendieron llor茅 con el obstetra de guardia. Ah铆 me dice que ten铆a un hematoma gestacional, no se supo de qu茅, yo tampoco dije lo que hab铆a pasado. Me indic贸 que haga reposo que hab铆a una posibilidad que no se haya desprendido y no perdiera el embarazo-.

Foto que sac贸 Paula al mural en la comisar铆a de la mujer de Berisso

Cuando Paula volvi贸 a su casa estuvo en reposo sin saber qu茅 iba a pasar con su embarazo y mientras soportaba sin pausa el maltrato de Videla al mismo tiempo que continuaba a cargo de la crianza de sus tres hijos. Al d茅cimo d铆a llam贸 a su obstetra de cabecera y la internaron para hacerle un legrado. -Durante la internaci贸n ella logr贸 encontrarme sola para decirme que vio c贸mo 茅l me responsabilizaba por la p茅rdida del embarazo, que antes de entrar al quir贸fano me trataba mal, como que me lo hizo muy dif铆cil y ella sab铆a c贸mo hab铆a pasado los diez d铆as anteriores en mi casa sin saber exactamente qu茅 pas贸-porque Paula no encontr贸 la manera de dec铆rselo. Sin embargo, fue la primera vez que alguien le dijo directamente que el trato de su pareja hacia ella era violento y estaba mal. -Ella me abraz贸, llor茅 con ella. Despu茅s cuando la fui a ver en el control tambi茅n llor茅 y me abraz贸 y me dijo nadie te dice estas cosas y como que revisara lo que estaba pasando. Igual yo no le hab铆a contado nada. Ella detect贸 algo-.

-A partir de ah铆 volv铆 a mi casa y se dio una situaci贸n muy dif铆cil en seguida con p茅rdidas y todo. Y sent铆 que no iba a tolerar, me forz贸 a tener relaciones. A trav茅s de Luc铆a Luz, la administradora del grupo de maternidades me contacto con una psic贸loga para pedirle ayuda por la p茅rdida gestacional. Yo trataba de generar cierto v铆nculo con la red aunque sea por whatsapp porque estaba muy sola. Pensaba: 驴Qu茅 hago ahora? No hay retorno de una cosa as铆. Me sent铆a culpable y quer铆a que nadie sepa y de hecho no dije por meses lo que hab铆a pasado en mi casa-.

Pero con ayuda de la terapia y tambi茅n sesiones con una psiquiatra a Paula se le abre otro panorama, que ya no es el de aguantar las violencias por su familia, como si se tratara de un sacrificio, sino el de la posibilidad de judicializar al padre de sus hijos. Para eso empieza a tratar de decir en voz alta todo lo que sufri贸, lo que hasta el d铆a de hoy se presenta como un desaf铆o.  -A mi me empezaron a decir. Yo no lo dec铆a pero porque yo no puedo nombrarlo, me refiero indirectamente, incluso con mi psic贸loga no puedo hablar directo, no me sale decir-explica. -Digo: 鈥渓o de la noche鈥. Ni en relaci贸n a m铆 ni a los nenes-. 

Paula dice que luego de denunciar a Mart铆n Videla comenz贸 a tomar consciencia de lo que hab铆a ocasionado en sus hijos la exposici贸n a esa violencia. 鈥 J se hizo pis en la cama hasta los 8 a帽os, se encerraba en la pieza; despu茅s de irnos empezaron a saltar cosas en la escuela. Me pegaba, si se volcaba un vaso de jugo se pon铆a nervioso, lloraba-. Paula conecta estas reacciones a muchas situaciones cotidianas.  -Aquellas noches cuando 茅l volv铆a a la casa y sent铆a el port贸n que se levantaba; y el ruido del auto, los nenes bloqueaban la puerta- recuerda Paula.

Le pregunto c贸mo hac铆a para trabajar sumergida en tanta violencia. Ella me cuenta que lleg贸 un momento en que no pod铆a sostener la clase frente a los chicos e iba a la plaza. A veces llamaba a alguna amiga para que vaya a abrazarla.

-La psiquiatra cuando hizo una licencia para mi escuela puso que yo estaba con estr茅s post traum谩tico suscitado por situaciones de violencias cotidianas. Yo le dije que era una locura. Le dije 驴es as铆? Me dijo no puedo no ponerlo. Y despu茅s ante la duda ten铆a esta confusi贸n de si es as铆, porque de hecho sent铆a que yo provocaba eso. Entonces empec茅 a grabar algunas situaciones en casa. Y empezamos a trabajar en el tratamiento psiqui谩trico la posibilidad de hacer una denuncia. Despu茅s empec茅 a recurrir a ella en emergencias porque se empez贸 a tornar peor. Yo le dec铆a que no pod铆a respirar, me agarraban ataques de p谩nico, 茅l adelante de los nenes me contestaba te veo respirando. Yo la llam茅 un par de veces y me dec铆a que ten铆a que llamar al 911. Empec茅 a llamar al 144 a preguntar si es normal si no, ten铆a todav铆a esto en la cabeza de dudar si lo que 茅l hac铆a estaba mal. Que 茅l siga adelante si yo lloro y digo que no. Me amenazaba con decir que yo no pod铆a cuidar los nenes. Si te vas no los ves nunca m谩s voy a decir que los pones en riesgo. Ten铆a respuestas para todo-.

A partir de la p茅rdida del embarazo que le provoc贸 Videla, Paula describe que la situaci贸n en la casa familiar se volvi贸 insostenible para ella. Los nenes segu铆an sus actividades como f煤tbol y la escuela. -Estas 鈥渟ituaciones en la noche鈥 pasaban desde siempre, yo igual despu茅s tom茅 conciencia. Fue la primera vez en a帽os que le dije que me sent铆a forzada y 茅l me dijo que yo ten铆a un trauma con eso y que lo resolviera; que 茅l no era un desconocido que ven铆a de afuera. Que 茅l ten铆a necesidades y que yo ten铆a que cumplir con eso. Me confund铆 y cre铆 que era as铆 pero bueno, despu茅s fui entendiendo que no era as铆-dice Paula pensativa, y tras una pausa retoma: -Una de las primeras cosas cuando sal铆 de ah铆 fue comprarme un pijama. No me dejaba usarlo. 脡l me planteaba que le estaba haciendo mal y tanto me dec铆a esas cosas que yo me las cre铆a, qu茅 hago que se enoje. Se empez贸 a poner muy fuera de s铆-.

Una noche encerrada en el ba帽o Paula grab贸 un archivo de audio de Mart铆n al otro lado de la puerta ech谩ndole la culpa a ella de su propio comportamiento violento. En ese refugio, contact贸 por whatsapp a la red de maternidades y consigui贸 el contacto de dos abogadas. As铆 Paula arregla con Marina Font y Fernanda Anaya una primer entrevista que concreta tras un acto escolar por el d铆a de la familia. Les cuenta lo que est谩 viviendo. -Yo ten铆a miedo de lo que 茅l pod铆a hacerle a los nenes- dice. Concretamente Paula quer铆a saber si yo ella pod铆a irse con ellos, c贸mo hacerlo y qu茅 consecuencias tendr铆a. -Las abogadas me dicen 鈥渆sto est谩 mal, no te pueden sacar a tus hijos, esto que hace tiene consecuencias para 茅l, es un delito, vos no hiciste nada. Y yo les ped铆a que me lo repitan porque no lo pod铆a creer. Despu茅s de la denuncia en la comisar铆a donde me anim茅 a contar solo un 10% de lo que me pasaba, les di a ellas como 18 audios de 鈥渟ituaciones鈥 para que presenten en la justicia-. Desde entonces, las dos abogadas representan legalmente a Paula.

Para Marina Font los avances en la causa penal vinculados a la privaci贸n de la libertad de Mart铆n Videla se vinculan con el valor del testimonio de Paula, la restante prueba testimonial y pericial, analizada desde una adecuada perspectiva de g茅nero. -Logramos un avance en la causa penal, que si bien esper谩bamos, en parte nos sorprende positivamente, pues sabemos que aunque los est谩ndares promovidos son obligatorios en materia de g茅nero, muchas veces no son aplicados por los organismos jurisdiccionales, mas trat谩ndose de casos de abuso sexual que ocurren en la intimidad y donde suele ponerse a discusi贸n cuestiones relacionadas al 芦consentimiento禄-. Cronol贸gicamente, las medidas que consiguieron a favor de Paula fueron: una restricci贸n en favor de ella, otorgada por el Juzgado de Familia N掳 5 de La Plata. Luego una restricci贸n en favor de los nenes previo a negarle a Videla la revinculaci贸n, por parte del Juzgado de Familia N掳6. Despu茅s, se ordena la detenci贸n de Videla y posterior prisi贸n preventiva de Videla. El 30 de diciembre de 2010 la c谩mara ratifica la prisi贸n preventiva y le niega la domiciliaria a Videla. 

Mural que Paula hizo junto a sus hijitos. 芦Lo hicimos cuando nos mudamos, de a poquito. Tambi茅n en noches que no pod铆a dormir禄.

Para Paula hablar con las abogadas fue fundamental para tomar la decisi贸n de irse y denunciar lo sucedido, pero tambi茅n tener a su red de amigas y compa帽eras de maternidades, que a煤n sin poder contarles directamente lo que sufr铆a por parte de Mart铆n Videla dentro de las cuatro paredes de su casa, ellas tomaron conocimiento de la situaci贸n y prestaron su ayuda. La noche que Paula se encerr贸 en el ba帽o les dijo a sus compa帽eras que no aguantaba m谩s y que se ten铆a que ir. -Al d铆a siguiente las chicas consiguieron que les den las llaves de un lugar, ten铆an un conocido en una inmobiliaria. 鈥淔ueron a limpiar porque la casa estaba desde cero, y yo pensaba eventualmente lo har茅. Segu铆a con miedo por los nenes. Hasta que un d铆a se dio una situaci贸n, me mare茅, se me nubl贸 la vista y me tuve que tirar en la cama porque me desmayaba, y 茅l  dijo tengo que comprar algo y sali贸. Entonces la llam茅 a una amiga a la que hab铆a llamado varias veces cuando ya no daba m谩s. Ten铆a p谩nico a que volviera. Ella entr贸 y dijo vamos a salir a comer pizza, yo no atin茅 a agarrar los documentos y as铆 como estaban subimos al auto. Sent铆 como si me estuviera escapando de una prisi贸n, de una c谩rcel. Se cerr贸 la puerta y me fui a encontrar con mis compa帽eras de la red, los chicos se quedaron con esta amiga en la casa y yo fui con C en brazos a hacer la denuncia. Estuvimos a la madrugada en la comisar铆a de la Mujer de La Plata, yo tendr铆a que haber hecho en Berisso pero ten铆a miedo que me salga a buscar. Que de hecho lo hizo. Yo pensaba me va a encontrar y me va a querer matar. No me va a dejar pasar algo as铆, es una cosa terrible lo que hice-. 

Las llaves para una nueva vida

Actualmente Paula sigue de licencia por violencia de g茅nero y cr铆a a sus tres hijos, que tambi茅n est谩n con tratamiento psicol贸gico. Cuenta con la ayuda de una acompa帽ante terap茅utica para llevar adelante las tareas cotidianas. Me cuenta que le gusta pintar y me acuerdo de su imagen de whatsapp que me llam贸 la atenci贸n. Ella me muestra, es un cuadro que pint贸: hay una nena durmiendo en el pasto junto a un conejito tapada por una frazada violeta. De su cabeza sale un brote verde y a su lado se lee 鈥測o puedo鈥 y un coraz贸n. Pienso que la historia de Paula se narra en primera persona, inexorablemente. Nadie m谩s puede narrar lo que ella pas贸, y a la vez faltan tantas cosas por decir, por poner en palabras. Ella, consciente de eso, sigue una lucha por su historia, contra el olvido y el tiempo. Le cuesta asimilar que el hombre que la violent贸 durante 20 a帽os est茅 preso y espera que permanezca detenido hasta el juicio. Ahora la justicia tiene en su poder que esta imagen de una Paula durmiendo pl谩cidamente sea realidad o no.





Fuente: Anred.org