September 18, 2021
De parte de ANRed
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El voto a la izquierda anticapitalista se presenta 煤til para fortalecer los discursos cr铆ticos hacia el sistema, para avanzar en las reivindicaciones, para denunciar el acuerdo con el FMI, para interpelar a los sectores cr铆ticos al interior del gobierno pero tambi茅n para reforzar la presencia en las movilizaciones. Los pr贸ximos dos a帽os ser谩n decisivos: o el gobierno cambia el rumbo en un sentido m谩s progresivo y popular o terminar谩 pavimentando el sendero del regreso de la derecha. Por Eduardo Lucita.


Los resultados sorprendieron a todos y todas, tambi茅n a este columnista. Tal como queda representado el escenario pol铆tico si se repitiera la votaci贸n en noviembre, el Frente de Todos (FdT) perder铆a el qu贸rum propio en Senadores mientras que Juntos por el Cambio (JxC) pasar铆a a ser la primera minor铆a en Diputados y se consolidar铆a como alternativa para el 2023. Estas internas dejaron tambi茅n ver el avance de una derecha ultraliberal y antipol铆tica (con muchos puntos de contacto con el bolsonarismo de Brasil y Vox de Espa帽a) y como contrapartida la presencia de una izquierda anticapitalista que logr贸 posicionarse como tercera fuerza a nivel nacional.

Estados de 谩nimo

El clima preelectoral no fue el mejor. No solo por la pandemia, los temores al contagio, incluso el rebrote de la variante Delta. A la apat铆a y el desinter茅s, se sumaron desilusi贸n y enojo por la falta de soluciones a los principales problemas que afectan al pueblo trabajador. Y algo m谩s de fondo: una suerte de desconexi贸n de la ciudadan铆a con la pol铆tica y los pol铆ticos por un lado y por el otro la actitud negativa ante la falta de un debate serio sobre los problemas concretos del pa铆s. La falta de involucramiento de la juventud, contrariamente a lo que pasaba hace una d茅cada atr谩s, completa el cuadro.

Una campa帽a tan anodina, carente de ideas y de debate pol铆tico serio se materializ贸 en la abstenci贸n del 33 por ciento, el peor registro desde la reinstalaci贸n del r茅gimen democr谩tico-liberal. El pasado (el endeudamiento y la cuarentena) se discuti贸 m谩s que el futuro (la salida de la crisis y el pa铆s pospand茅mico). Para el FdT, se trataba de ganar 10 nuevas bancas en Diputados, para lograr qu贸rum y mayor铆a propia. Para la derechista JxC, su meta era simplemente negativa, impedir los objetivos del gobierno con el banal argumento de 芦estamos a 7 bancas de ser Venezuela禄.

Los resultados

JxC que triunf贸 en 17 de los 24 distritos, obtuvo el 40% de los sufragios mientras que el FdT el 30,55% (el m谩s bajo porcentual obtenido por el peronismo desde 1983). Con estos n煤meros el oficialismo no solo no aumentar铆a sus bancas en Diputados, como era su objetivo, sino que perder铆a 9, mientras que JxC retendr铆a las que ya tiene pero no agregar铆a ninguna nueva. Es que la abstenci贸n y el voto en blanco se alimentaron centralmente de los sufragios que perdi贸 el oficialismo mientras que la oposici贸n derechista sac贸 los mismos porcentajes, o un poco menores, que en anterior elecci贸n. La derecha ultra liberal se present贸 en solo dos distritos obteniendo el 7,13% por lo que podr铆a llegar a las cuatro bancas. Es posible que parte de esos votos provenga de JxC pero tambi茅n de j贸venes (incluso que sufragaran por primera vez) descontentos con la situaci贸n y sin perspectivas de futuro.

La izquierda

Con el 7,29% de los votos (1,6 millones) la izquierda anticapitalista realiz贸 una elecci贸n que a nivel nacional puede considerarse de hist贸rica, sobre todo en el marco de polarizaci贸n existente. Del conjunto de partidos que integran este espacio -todos de extracci贸n trotskista, inexplicablemente divididos electoralmente- era el Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad (FIT-U) -que agrupa al Partido Obrero (PO), Partido de los Trabajadores por el Socialismo (PTS), Izquierda Socialista (IS) y Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)- la 煤nica fuerza capaz de tener representaci贸n parlamentaria. Cosech贸 el 6,25% de los votos con lo que retendr铆a los dos esca帽os actuales y podr铆a ganar dos m谩s. Es de destacar que no solo hizo muy buena elecci贸n en dos de los principales distritos del pa铆s (la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires) sino tambi茅n en otras provincias con porcentuales que van de 7% al 9%, hasta el llamativo 23% en la norte帽a provincia de Jujuy. Los votos obtenidos provienen de los sectores atravesados por la crisis, tienen un fuerte contenido obrero y popular y recoge adhesiones tambi茅n en los movimientos feministas, ambientalistas, antiextractivistas.

De aqu铆 a noviembre

A pesar de ser una elecci贸n primaria, las presidenciales de 2023 presidieron toda la campa帽a e incluso el propio acto electoral. Desde esta perspectiva los resultados provisorios pendientes de noviembre, est谩n ya imponiendo la reorganizaci贸n/reconfiguraci贸n interna de las dos grandes coaliciones que hegemonizaron la votaci贸n. En la oficialista est谩 tambi茅n la posible reestructuraci贸n ministerial.

En el caso de la oposici贸n derechista, que tuvo internas en numerosos distritos, los resultados afianzaron el ala menos confrontativa o si se quiere m谩s dialoguista en una doble perspectiva: qu茅 pol铆ticas de Estado acordar para salir de la crisis y la selecci贸n del pr贸ximo presidenciable, para lo que ya se postularon varios candidatos.

En el oficialismo el fuerte voto castigo abri贸 un gran debate en dos planos: primero sobre c贸mo recuperar votos para las legislativas de noviembre -que como m铆nimo achiquen el nivel de la derrota- teniendo en cuenta que en las definitivas siempre votan m谩s ciudadanos que en las primarias. Una pol铆tica m谩s distributiva est谩 en el horizonte inmediato pero esto requiere m谩s emisi贸n monetaria y compatibilizar eso con la necesidad de acuerdos con el FMI y el Club de Par铆s, y sus condicionantes en cuanto al d茅ficit fiscal. Luego, c贸mo transitar los dos a帽os faltantes de gobierno recuperando posibilidades presidenciables, cuando hoy sus principales figuras han quedado muy devaluadas. Los t茅rminos del debate transitan entre la llamada 芦radicalizaci贸n禄, enti茅ndase como mayores controles y mayor intervenci贸n estatal, y el acuerdo con la oposici贸n y los capitales m谩s concentrados, ofreciendo como contrapartida que el peronismo conserva su reconocida capacidad para sostener la gobernabilidad evitando el estallido social.

El voto a la izquierda anticapitalista se presenta 煤til para fortalecer los discursos cr铆ticos hacia el sistema, para avanzar en las reivindicaciones, para denunciar el acuerdo con el FMI, para interpelar a los sectores cr铆ticos al interior del gobierno pero tambi茅n para reforzar la presencia en las movilizaciones. Los pr贸ximos dos a帽os ser谩n decisivos: o el gobierno cambia el rumbo en un sentido m谩s progresivo y popular o terminar谩 pavimentando el sendero del regreso de la derecha.

Eduardo Lucita, integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda)

17/09/2021





Fuente: Anred.org