February 9, 2023
De parte de Asociacion Germinal
2,368 puntos de vista
Traducci贸n de 芦La voie anarchiste est la seule qui reste encore ouverte禄, art铆culo que se public贸 por primera vez el 21 de enero de 2022 en el diario AOC. En tal momento Malabou acababa de publicar su libro Au voleur ! Anarchisme et philosophie en las Presses Universitaire de France, del que ya hab铆amos publicado una traducci贸n de su Conclusi贸n.

Aunque el anarquismo parece estar muy vivo hoy en d铆a en las pr谩cticas militantes, pero tambi茅n en la realidad desregulada de la econom铆a ultraliberal, el lenguaje ahora hegem贸nico del anarcocapitalismo no logra entender lo que constituye el precio y el recurso del anarquismo, como han intentado hacer fil贸sofos como Foucault, Ranci猫re o Agamben. Hoy es importante profundizar en la v铆a anarquista, partiendo de su historia iniciada en la d茅cada de 1870, para redescubrir el verdadero sabor de la libertad.
Es evidente que ning煤n fil贸sofo pol铆tico contempor谩neo ha propuesto una nueva interpretaci贸n de los anarquistas cl谩sicos 鈥擯roudhon, Kropotkin o Bakunin鈥 o de sus descendientes m谩s contempor谩neos, como Bookchin, Chomsky o Graeber. 驴Los han le铆do siquiera?
Ha llegado el momento de repensar filos贸ficamente el anarquismo. 驴Por qu茅? Porque la horizontalidad es la clave del futuro del anarquismo. Porque la horizontalidad, es decir, la ausencia de centralizaci贸n piramidal, est谩 hoy en crisis.
Esta crisis tan particular se debe a la coexistencia en todo el mundo de un anarquismo de facto y de un anarquismo emergente. Esta coexistencia dificulta la distinci贸n estricta entre resignaci贸n e iniciativa.
Un anarquismo de facto
Anarquismo de facto. Hoy, el Estado ya se ha marchitado y no es m谩s que un caparaz贸n protector de las diversas oligarqu铆as que se reparten el mundo. En todas partes, el mundo social est谩 condenado a una horizontalidad de abandono. En Francia, el cierre de camas en los hospitales, la reducci贸n de las clases en las escuelas, la privatizaci贸n y subcontrataci贸n de los servicios postales, la generalizaci贸n de la flexibilidad laboral, que va acompa帽ada de la supresi贸n de los estatutos, la multiplicaci贸n de los contratos de duraci贸n determinada en la funci贸n p煤blica, sobre todo en la ense帽anza superior, la reducci贸n del personal en los ministerios, la desigualdad cada vez mayor en el acceso a la asistencia, la protecci贸n judicial, la educaci贸n鈥 son los s铆ntomas m谩s evidentes.
En los pa铆ses llamados democr谩ticos, econ贸micamente privilegiados, el hundimiento del Estado del bienestar, aunque ya antiguo, sigue imponiendo sus efectos indefinidamente. Ninguna instituci贸n estatal u organizaci贸n parlamentaria com煤n 鈥攅l funcionamiento de la Uni贸n Europea es un triste ejemplo鈥 puede reaccionar ante los retos de la pobreza, la migraci贸n o la crisis ecol贸gica y sanitaria si no es con m铆seras medidas de emergencia.
Un anarquismo emergente
Un anarquismo emergente. Esta ca铆da f谩ctica del sentido social de la verticalidad va acompa帽ada al mismo tiempo de una toma de conciencia planetaria marcada por el auge de la iniciativa colectiva y la experimentaci贸n de coherencias pol铆ticas alternativas.
Las estrategias de ocupaci贸n, el surgimiento de los Chalecos amarillos o la creaci贸n de las ZAD en Francia, por ejemplo, han aportado en los 煤ltimos a帽os al panorama pol铆tico la existencia efectiva de organizaciones y modos de decisi贸n basados en formas colectivas y autogestionadas de hacerse cargo de una lucha, un medio, un territorio o una estructura. Gran parte de los movimientos de resistencia a la pol铆tica sanitaria actual tambi茅n participan de estos modos de expresi贸n.
Es evidente que existe una correlaci贸n entre el giro altermundialista del anarquismo 鈥攓ue se puede rastrear hasta los acontecimientos de Seattle en 1999鈥 y la explosi贸n de estos nuevos fen贸menos que, sin pretender ser siempre abiertamente anarquistas, se desarrollan al margen de los sindicatos o de los partidos. La circulaci贸n de la informaci贸n, escribe Karel Yon, 芦pasa ahora m谩s por canales si no competidores, al menos transversales a los sindicatos, en formas de horizontalidad opuestas al 鈥渟ilo鈥 informativo de las organizaciones nacionales. [鈥 Esto modifica la relaci贸n de interlocuci贸n entre los individuos y grupos movilizados y los actores instituidos que pretenden hablar colectivamente禄.1
El giro anarquista del propio capitalismo
Este tipo de interlocuciones alternativas son estrictamente contempor谩neas de lo que debe llamarse el giro anarquista del propio capitalismo, actor principal del anarquismo de facto. Este giro, nacido de la crisis financiera de la d茅cada de 2000, marc贸 la inflexi贸n del neoliberalismo hacia el ultraliberalismo. La cr铆tica del neoliberalismo ya no puede ignorarlo. El desarrollo del capitalismo posfordista a finales del siglo XX a煤n no hablaba el lenguaje que los actores econ贸micos ya no se esconden de utilizar hoy en d铆a: el ahora hegem贸nico lenguaje del anarcocapitalismo.
Pero, se dir谩, 驴no estamos asistiendo a un endurecimiento global del dirigismo pol铆tico, inseparable de una nueva forma de centralizaci贸n del poder econ贸mico? 驴No ha llegado la hora de un mayor autoritarismo pol铆tico, de la confiscaci贸n de la riqueza y los beneficios por un pu帽ado de empresas y conglomerados? Pues s铆. Y, sin embargo, cuando algunos periodistas pol铆ticos declaran en broma que Donald Trump es un anarquista,2 no est谩n jugando con las palabras, sino tratando de circunscribir lo que el mundo entero siente como una crisis mayor: la combinaci贸n h铆brida de la violencia gubernamental y la uberizaci贸n ilimitada de la vida.
El autoritarismo no contradice la desaparici贸n del Estado, es su mensajero, asumiendo su funci贸n de m谩scara de esa llamada econom铆a colaborativa que, al poner en contacto directo a profesionales y usuarios a trav茅s de plataformas tecnol贸gicas, pulveriza cada d铆a un poco m谩s toda fijeza regulada.
Fue cuando descubr铆 el mundo de las transacciones con criptomonedas y la circulaci贸n de divisas no nacionales cuando me di cuenta de esta evidencia f谩ctica. Las criptomonedas parasitan a las monedas estatales y compiten con el circuito monetario habitual de los bancos comerciales y centrales. Pero m谩s ampliamente, y como se帽ala Alain Damasio, 芦la arquitectura eminentemente horizontal y libertaria de la red禄 da lugar a un anarquismo 芦polimorfo禄, tan libertario como libertariano.3 Llegu茅 a la conclusi贸n de que el ciberanarquismo es uno de los s铆ntomas m谩s visibles de la anarqu铆a de facto, que se ha convertido en una dimensi贸n de la realidad, nos guste o no.
驴C贸mo liberar entonces la horizontalidad de las manifestaciones alternativas de la ganga del anarcocapitalismo? 驴C贸mo excavar el relieve de una diferencia en la superficie? 脡ste es el nuevo desaf铆o geogr谩fico, pol铆tico y filos贸fico del siglo XXI.
Se dir谩 que esta diferencia, esta incompatibilidad misma, salta a la vista. 芦El 鈥渁narco鈥-capitalismo no forma parte de la tradici贸n anarquista cuyo nombre usurpa禄, reza The Anarchist FAQ. 芦[Es necesario] explicar por qu茅 los 鈥渁narcocapitalistas鈥 no son anarquistas e indicar en qu茅 difieren de los aut茅nticos anarquistas (en cuestiones clave como la propiedad privada, la igualdad, la explotaci贸n y la oposici贸n a la jerarqu铆a)禄.4
Tal oposici贸n es sin duda real, pero su visibilidad es cada vez menos clara. C茅sar de Paepe se帽alaba ya en 1874: 芦[La] palabra an-arqu铆a [鈥 pone los pelos de punta a nuestros burgueses, mientras que la idea de la reducci贸n de las funciones gubernamentales y finalmente la abolici贸n misma del gobierno es la 煤ltima palabra de los economistas del laissez-faire, patrocinados por estos valientes burgueses禄.5
La coexistencia del anarquismo revolucionario y el anarquismo de mercado no es desde luego nueva. Sin embargo, la extensi贸n, en particular, de lo que Rifkin llama los 芦bienes comunes colaborativos禄6 crea una situaci贸n in茅dita que nos obliga a problematizar el polimorfismo del anarquismo, a cuestionar sus l铆mites. Y aqu铆 es donde debe intervenir la filosof铆a.
Anarqu铆a y anarquismo
La dificultad estriba en que si bien algunos de los fil贸sofos continentales m谩s importantes del siglo XX, como Sch眉rmann, Foucault, Ranci猫re o Agamben, han sabido ver en la anarqu铆a un recurso deconstructivo, an谩logo, en el orden te贸rico, a una l贸gica revolucionaria, ninguno de ellos ha conceptualizado la distancia que les parece clara entre anarqu铆a y anarquismo.
Ahora bien, esta distancia entre una anarqu铆a entendida como cr铆tica del poder y el anarquismo considerado como movimiento revolucionario es nada menos, en realidad, que la que separa la libertad relativa de la libertad absoluta. Es notable que casi todas las definiciones filos贸ficas de la libertad, incluidos los enfoques m谩s radicalmente deconstructivos, son sistem谩ticamente condicionales: la libertad no puede existir sin una forma de servidumbre y necesidad, un mando, una ley. Que esta servidumbre sea voluntaria, que este mando sea mando de s铆 mismo por uno mismo, que la necesidad sea conocimiento de las causas que nos determinan, que la ley sea una ley que nos prescribimos a nosotros mismos, la libertad debe, sin embargo, contener su propio freno.
La aparente inevitabilidad de esta autoinhibici贸n se refleja en el panorama pol铆tico actual, que equilibra el escepticismo liberal por un lado y el dogmatismo neocomunista por otro. El escepticismo liberal confina la libertad que aparentemente defiende con tanta vehemencia 1) dentro de los l铆mites jur铆dicamente circunscritos de la propiedad privada (reservando as铆, de ah铆 el escepticismo, la libertad a los afortunados, a los bien nacidos); 2) en las derivas identitarias nacionalistas (la libertad pertenece a los que tienen el origen adecuado).
El dogmatismo neocomunista (que, obviamente, no abarca por completo al marxismo) lo encierra en los l铆mites 1) de la verticalidad: disciplina de partido, jerarqu铆a, presuposici贸n de una incapacidad del pueblo para gobernarse a s铆 mismo; 2) del todo-econ贸mico-e-ideol贸gico: la cr铆tica sistem谩tica y continua de una gran entidad indiferenciada llamada 芦capitalismo禄. El capitalismo nos convierte en sus esclavos. Para emanciparnos de 茅l, abramos los brazos a otros amos. Curiosamente, el 芦centro禄, que supuestamente se sit煤a entre estas dos aristas, en realidad siempre participa en ambas.
Repensar el anarquismo
El coro de candidatos presidenciales en 2022 ofrece el triste espect谩culo de una salpicadura de un poco de ambas ideolog铆as en cada bando. Un poco de escepticismo en el balbuceo socialista y ecologista. Un poco de dogmatismo jer谩rquico de partido en la derecha.
Se dir谩 que el comunismo ya no forma parte de la vida pol铆tica actual. Pero si su alma se ha evaporado, su cuerpo permanece. Lo vemos en particular entre los partidarios de La France insoumise, que, si tuvieran que elegir, se reconocer铆an comunistas antes que libertarios, con su confianza total en el centralismo org谩nico del Estado. Ahora bien, si es cierto que la entidad 芦servicio p煤blico禄 ha sido v铆ctima por elecci贸n del neoliberalismo, tambi茅n lo es que se ha gangrenado a s铆 misma produciendo esta infernal camisa de fuerza administrativa y jer谩rquica que la mata cada d铆a un poco m谩s.
Consideremos, contra el escepticismo y el dogmatismo, la historia del anarquismo, desde la invenci贸n de su nombre, su estatuto de movimiento constituido en la d茅cada de 1870, los desarrollos posteriores del anarcosindicalismo, la autonom铆a, el anarcofeminismo, el giro altermundialista de la d茅cada de 1990, el surgimiento del posanarquismo, los movimientos de ocupaci贸n, y hasta el auge actual de las revueltas sociales sin representantes鈥 Consideremos las singularidades locales del autonomismo zapatista, la resistencia anarquista kurda, los Anarquistas contra el Muro en Israel o Black Lives Matter en Estados Unidos, por ejemplo鈥
Aparece una idea federadora: la libertad absoluta, formulada en su mayor radicalismo por Bakunin: 芦La libertad de cada individuo adulto, hombre y mujer, debe ser absoluta y completa禄, escribi贸. O tambi茅n: el anarquismo presupone la 芦reorganizaci贸n interna de cada pa铆s, tomando como punto de partida y base la libertad absoluta de los individuos, de las asociaciones productivas y de las comunas禄.7
Es repens谩ndola, aceptando afrontar su sentido, como podremos comprender al mismo tiempo que la libertad absoluta no es precisamente la de los libertarianos, ese laissez-faire que en realidad est谩 muy regulado y que se manifiesta en nuestras vidas por la ilusi贸n de que nosotros mismos somos los amos abriendo a nuestros supuestos deseos el universo infinito de plataformas donde todo se intercambia y se alquila.
El anarcocapitalismo, como mostr贸 Foucault,8 cuestiona ciertamente la intervenci贸n del Estado y del gobierno en el mercado, pero sigue siendo una ideolog铆a de lo muy gobernado. El anarcocapitalismo sigue bas谩ndose en la confianza en la gobernabilidad, no de las instituciones, sino de las 芦realidades transaccionales禄,9 nuevas gubernamentalidades de la 芦sociedad civil禄.10 Foucault anticip贸 perfectamente el momento en que estas 芦realidades transaccionales禄, de las que la uberizaci贸n de la vida es hoy la expresi贸n perfecta, determinar铆an nuevos sistemas de autorregulaci贸n de los sujetos.
El anarquismo es ante todo una ruptura con la convicci贸n de que la libertad debe ser enmarcada, dirigida, amputada de una parte de s铆 misma. La libertad absoluta es, como su nombre indica, indivisible: no se puede cortar una parte de ella sin aniquilarla por completo. Por eso puede decirse tanto de lo uno como de lo m煤ltiple, tanto de lo individual como de lo colectivo. No hay dominaciones peque帽as. Nada tiene autoridad excepto, precisamente, ella.
驴Y si por fin hubiera llegado el momento de dec铆rnoslo a nosotros mismos? Preguntarnos: 驴por qu茅 estamos m谩s dispuestos a aceptar el control que la p谩gina en blanco, la represi贸n que el borr贸n y cuenta nueva? Vamos, hagamos un esfuerzo. La v铆a anarquista es la 煤nica que sigue abierta.

1 Karel Yon, 芦Les gr猫ves et la contestation syndicale sont de plus en plus politiques禄, entrevista con Marina Garrisi, en RP Dimanche, 9 de febrero de 2020.
2 Cf. por ejemplo el art铆culo muy interesante de Melissa Lane, 芦Why Donald Trump was the ultimate anarchist?禄, en New State Man, 8 de febrero de 2021.
3 Alain Damasio, 芦Internet est tellement vaste et polymorphe que l鈥檃narchisme y reste possible禄, entrevista con Mathieu Dejean, en Les Inrockuptibles, 22 de junio de 2015.
4 芦L鈥檃narcho-capitalisme est-il un type d鈥檃narchisme ?禄, en La FAQ anarchiste, Section F.
5 C茅sar de Paepe, 芦De l鈥檕rganisation des services publics dans la soci茅t茅 future禄, en Daniel Gu茅rin, Ni Dieu ni Ma卯tre, Anthologie de l鈥檃narchisme, vol. 1, p. 279.
6 Jeremy Rifkin, La nouvelle Soci茅t茅 du co没t marginal z茅ro, L鈥橧nternet des objets, l鈥櫭﹎ergence des communaux collaboratifs et l鈥櫭ヽlipse du capitalisme, trad. Fran莽oise et Paul Chemla, Par铆s, Les Liens qui lib猫rent, 2014.
7 Mikhail Bakounine, La Libert茅, Choix de textes, Par铆s, Jean-Jacques Pauvert, 1969, pp. 42-43.
8 Michel Foucault, Naissance de la biopolitique. Cours au Coll猫ge de France. 1978-1979, Par铆s, Gallimard-Seuil, 2004.
9 Ibid., p. 301.
10 Ibid., p. 299.
Share



Fuente: Asociaciongerminal.org