October 19, 2021
De parte de Nodo50
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Desde un enfoque hist贸rico-cultural, Am茅rica Central deber铆a comprender M茅xico, Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panam谩. Sin embargo, se ha impuesto una distinci贸n restringida, porque M茅xico suele incluirse en Norteam茅rica, mientras Panam谩 y Belice quedan como pa铆ses con sus propias caracter铆sticas; de modo que se habla de la Centroam茅rica identificada con la antigua Capitan铆a General de Guatemala, que comprendi贸 Chiapas, Guatemala, San Salvador, Comayagua (Honduras), Nicaragua y Costa Rica, territorios que formaban parte del gigantesco Virreinato de Nueva Espa帽a (1535).

Centroam茅rica, como el resto de la Am茅rica hispana, adquiri贸 las bases de su fisonom铆a econ贸mica y social de largo plazo -que es el trasfondo hist贸rico de su presente-, a partir de la conquista y la colonizaci贸n. Las poblaciones ind铆genas fueron sometidas y subordinadas violentamente por los conquistadores, que fueron el instrumento de construcci贸n del poder de los blancos y criollos propietarios de tierras y recursos. Las nuevas econom铆as agrarias definieron la matriz estructural de cada pa铆s. Se impuso una profunda estratificaci贸n social, sobre la infamante explotaci贸n laboral de la enorme mayor铆a de las poblaciones, no solo ind铆genas y de negros esclavos literalmente cazados en 脕frica y trasladados al continente. Todos esos procesos han sido ampliamente estudiados y documentados por los acad茅micos e investigadores latinoamericanos. No hay duda alguna que la conquista y el coloniaje fueron procesos de destrucci贸n y dominio, que alimentaron la acumulaci贸n originaria para la Espa帽a y la Europa mercantilistas; pero, al mismo tiempo, se fue construyendo la multiculturalidad que caracteriza a las sociedades. Sin embargo, los hispanistas radicales del presente se han lanzado a la revisi贸n de la historia de la regi贸n (y de Am茅rica Latina) para fundamentar sus posiciones pol铆ticas de ultraderecha, y argumentan, como lo han hecho los l铆deres del partido Vox en Espa帽a al celebrar el D铆a de la Hispanidad (12 de octubre), que los conquistadores fueron 鈥渓ibertadores鈥 de pueblos sometidos por Aztecas, Mayas e Incas y que, en la historia de la humanidad, ha sido un hecho trascendental la creaci贸n de una 鈥渃omunidad hispana鈥 creada por el vigor de la cultura transmitida por Espa帽a en todas las geograf铆as a las que lleg贸 su imperio (https://bit.ly/3j9xICJ). Santiago Abascal, presidente de Vox, sentenci贸 en su discurso: 芦Qu茅 orgullo sentirnos herederos de quienes descubrieron el nuevo mundo禄 (https://bit.ly/3ARtzsR). Me he referido a este tema en un art铆culo anterior (https://bit.ly/2XigYBo)

Los procesos de la independencia centroamericana se iniciaron el 16 de septiembre de 1810 con la revoluci贸n lanzada en M茅xico por el sacerdote Miguel Hidalgo. Fue una impresionante movilizaci贸n de ind铆genas y campesinos que, por eso mismo, provoc贸 la reacci贸n brutal de las autoridades contra semejante insurrecci贸n de la plebe. Las distintas fases independentistas culminaron el 27 de septiembre de 1821, con la entrada triunfal del Ej茅rcito Trigarante, encabezado por Agust铆n de Iturbide y Vicente Guerrero, a la Ciudad de M茅xico. Pero en el resto de Centroam茅rica, la independencia no adquiri贸 los rasgos insurgentes como en M茅xico y fue proclamada el 15 de septiembre de 1821. El bicentenario de tales hechos se ha celebrado en todos los pa铆ses que se liberaron as铆 del colonialismo, un hecho de significaci贸n humana mundial, porque las independencias latinoamericanas fueron las primeras, en los albores del r茅gimen capitalista, en tanto que los pa铆ses coloniales de Asia y 脕frica solo lograron sus independencias a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Severo Mart铆nez Pel谩ez, en su apasionante libro La Patria del criollo. Ensayo de interpretaci贸n de la realidad colonial guatemalteca (1994), supo dejar en claro la esencia de las herencias con las que, literalmente, se formaron patrias criollas centroamericanas, en las cuales el poder republicano se construy贸 sobre la base de econom铆as primario-exportadoras, sujetas al dominio de poderosas familias, que conservaron las estructuras de la exclusi贸n social, la explotaci贸n humana, el racismo y el clasismo. Exceptuando Costa Rica, los otros pa铆ses de la subregi贸n tienen una larga historia de gobiernos, dictaduras, guerras civiles e intervenciones norteamericanas, que solo protegieron y afirmaron sistemas olig谩rquicos. Desde mediados del siglo XX a esas rep煤blicas olig谩rquicas se uni贸 el anticomunismo de la guerra fr铆a, que convirti贸 el suelo centroamericano en zona de persecuci贸n, tortura y muerte para todo inculpado de izquierdista, que incluso llev贸 al genocidio de pueblos ind铆genas, como ocurri贸 en Guatemala. Las patrias criollas y olig谩rquicas, expresiones de las 鈥渂anana-republics鈥, se salvaron con guerras civiles contra sus propios pueblos, a pretexto de combatir las guerrillas. La excepcional situaci贸n de Nicaragua bajo la dinast铆a Somoza, explica el triunfo del Sandinismo (1979-1990), finalmente derrotado bajo la conjura de la 鈥渃ontra鈥, el intervencionismo norteamericano y la p茅rdida electoral. El camino de la paz, en toda la regi贸n, solo logr贸 levantarse despu茅s de d茅cadas de violencia. Pero se sumaron nuevos fen贸menos: el narcotr谩fico, la extendida corrupci贸n, las maras, la imparable migraci贸n hacia el norte, la inseguridad, la ausencia de democracia real, pues solo se conservaron las formas representativas.

El neoliberalismo, como ocurri贸 en toda Latinoam茅rica, lleg贸 en las d茅cadas de los 80 y 90 del pasado siglo. En el eje de los nuevos caminos estuvieron la deuda externa, los acuerdos con el FMI, la globalizaci贸n transnacional, el derrumbe del socialismo, la ideolog铆a empresarial. Y, como en todos los pa铆ses, trajo consigo el deterioro sistem谩tico de las condiciones de vida y de trabajo, acompa帽ado por el enriquecimiento m谩s escandaloso de las oligarqu铆as centroamericanas y la promoci贸n de sectores medios que igualmente pudieron acceder a las ventajas de esa modernidad capitalista ligada a las elites del poder. Existen estudios de todo tipo al respecto de esa evoluci贸n reciente de las sociedades centroamericanas, que han experimentado c贸mo se derrumbaron, a煤n m谩s, las condiciones humanas, a consecuencia de la pandemia del Coronavirus, atendida en forma ca贸tica, desigual y sin Estados fuertes.

Frente a ese panorama, que ha motivado los cuestionamientos a la conmemoraci贸n del bicentenario independentista centroamericano, no hay duda que la excepci贸n ha sido Costa Rica. Tras la independencia, fue el 煤nico pa铆s que logr贸 construir una rep煤blica basada en consensos pol铆ticos, afirmaci贸n institucional y b煤squeda de bienestar para el conjunto de la poblaci贸n. Varios logros avanzaron durante el siglo XIX y con la hegemon铆a liberal (1870) hubo pasos mayores en cuanto a educaci贸n p煤blica y gratuita, as铆 como en la inversi贸n en obras, infraestructuras y servicios. La legislaci贸n social y laboral fue temprana en el siglo XX. Y tras la 煤ltima guerra civil de 1948, Costa Rica, con un nuevo acuerdo pol铆tico -del que surgi贸 la Segunda Rep煤blica-, suprimi贸 el ej茅rcito (煤nico pa铆s latinoamericano) y, adem谩s, inici贸 la construcci贸n de una econom铆a social (sustentada en el ideario socialdem贸crata), comparable con la que edific贸 Europa despu茅s de la II Guerra Mundial. Entre la d茅cada de 1950 y 1970 el crecimiento econ贸mico y, sobre todo, el desarrollo social con equidad, hicieron de Costa Rica un pa铆s excepcional por su calidad de vida, como el que tambi茅n tuvo Uruguay, en Sudam茅rica.

Es indiscutible, desde la perspectiva hist贸rica, que Costa Rica comprob贸 que el fortalecimiento del Estado y sus capacidades para conducir la econom铆a (incluso lleg贸 a nacionalizar los bancos, as铆 como a impedir ciertas importaciones para favorecer su propia industria), para extender bienes y servicios p煤blicos y garantizar derechos laborales, seguridad social y derechos colectivos de distinta naturaleza, son, en Am茅rica Latina, las v铆as para construir mejores sociedades.

Por desgracia, durante las d茅cadas finales del siglo XX tambi茅n penetraron en Costa Rica las consignas neoliberales. Como era previsible, esas consignas finalmente destruyen los logros hist贸ricos de toda sociedad latinoamericana, de modo que Costa Rica ha comprobado que mientras la econom铆a social brinda progreso con equidad, la econom铆a empresarial-neoliberal destruye lo que ya se ha logrado. Una experiencia hist贸rica que permite distinguir los dos modelos en conflicto en el siglo XXI y sus alcances en toda Latinoam茅rica: el neoliberal-empresarial y la econom铆a social. Ambos ofrecen sus experiencias hist贸ricas en toda la regi贸n.

FUENTE: http://www.historiaypresente.com/centroamerica-bicentenario-bajo-conflicto-social-y-economico/




Fuente: Alainet.org