January 28, 2023
De parte de CGT
1,783 puntos de vista

Mientras no se garantice una alternativa habitacional para los 500 vecinos y vecinas del municipio que all铆 residen, el desalojo supone una muestra de abandono institucional hacia familias trabajadoras.

Desde la Confederaci贸n General del Trabajo (CGT) solicitamos al Ayuntamiento de N铆jar y a su alcaldesa Esperanza P茅rez que la comunidad de El Walili sea realojada en viviendas dignas por los servicios sociales municipales antes del derribo de sus precarias viviendas, o que se paralice su ejecuci贸n hasta encontrar una soluci贸n. Ese asentamiento poblacional pone de manifiesto el abandono institucional al que se ha llevado durante a帽os a una poblaci贸n formada en su mayor parte por trabajadoras y trabajadores migrantes del sector agr铆cola almeriense.

En los 煤ltimos 20 a帽os N铆jar ha duplicado su superficie de invernaderos, pasando de 3.373 hect谩reas en 2001 a m谩s de 6.500 en 2022, sin que se haya planificado alojamiento para las personas que all铆 trabajan, aumentando el d茅ficit cr贸nico que tiene la localidad en oferta de vivienda no tur铆stica. Esta situaci贸n ha provocado la proliferaci贸n de infraviviendas y poblados de chabolas. En el a帽o 2017 los servicios sociales identificaron a un total de 3.014 personas viviendo en esta situaci贸n. Una cifra que no ha parado de crecer, al igual que el valor de las exportaciones de las empresas agr铆colas en las que estas personas trabajan; m谩s de 3.000 millones de euros.

CGT, en tanto que organizaci贸n sindical que defiende los intereses de la clase obrera sea cual sea su lugar de origen, apoya la lucha de la  Plataforma Derecho a Techo en defensa de la comunidad poblacional de El Walili. Exigimos adem谩s que  la alcald铆a de Nijar, la Subdelegaci贸n de Gobierno en Almer铆a, el Defensor del Pueblo Andaluz y otras instituciones no eludan el grave problema que hay en la provincia con las personas trabajadoras que no pueden acceder a una vivienda digna. Requerimos al Ayuntamiento de Nijar la inmediata paralizaci贸n del derribo de El Walili y el restablecimiento de los servicios de luz y agua mientras no se les ofrezca una alternativa habitacional digna y asequible a sus habitantes. El desalojo de El Walili va a empeorar la circunstancias sociales, econ贸micas y de salud mental de una clase trabajadora explotada y desatendida de sus derechos b谩sicos.

Precisamente, en la defensa de la clase trabajadora y sus dignidad, la CGT estar谩 siempre en la primera l铆nea de la lucha.




Fuente: Cgt.org.es