November 25, 2021
De parte de Amor Y Rabia
156 puntos de vista


por Piotr A. Kropotkin

Le revolt茅 (1882)

La humanidad acaba de perder en la persona de Charles Darwin a un sabio que no solo dio una direcci贸n verdaderamente cient铆fica y racional a las investigaciones sobre la ley del desarrollo de los seres organizados, sino tambi茅n a aquel que contribuy贸 m谩s eficazmente, quiz谩 sin quererlo, a derribar los prejuicios religiosos y que ejerci贸 una mayor influencia sobre el desarrollo del esp铆ritu cr铆tico y de demolici贸n de nuestro siglo.

En su obra El Origen de las especies y en toda la serie de trabajos que la siguieron, Darwin demostr贸 y estableci贸 cient铆ficamente que la inmensa variedad de formas animales y vegetales que podemos observar sobre nuestro globo terrestre no es la obra de un creador que se habr铆a divertido en crear hoy un pol铆pero, ma帽ana un pez y pasado ma帽ana un mono o un hombre. Darwin demostr贸 que toda esta variedad de formas fue el resultado natural de la acci贸n de las fuerzas f铆sicas actuando durante miles y millones de siglos, primero sobre las c茅lulas m谩s simples, despu茅s sobre las aglomeraciones de c茅lulas y m谩s tarde sobre los vegetales y los animales 鈥攕imples al principio y cada vez m谩s complejos conforme pasaban los siglos鈥, diversific谩ndose seg煤n los diversos climas y medios en los que viv铆an y se propagaban.

Darwin demostr贸 que el hombre, que siempre ha querido situarse fuera y por encima del mundo animal, ha tenido exactamente el mismo origen que el resto de los animales. La especie humana no es m谩s que una especie de animales perfeccionados en relaci贸n con sus antepasados 鈥攏o siendo este perfeccionamiento sino una mejor adaptaci贸n al medio ambiente y un desarrollo de facultades y de estructuras favorables en la lucha por la existencia鈥. Durante un per铆odo de muchos centenares de siglos, el hombre y el mono tuvieron por antepasado com煤n una especie animal que, al desarrollarse en direcciones diferentes, desemboc贸 por un lado en el mono y por otro en el hombre. De este modo, el hombre y el mono son primos hermanos como lo son el caniche y el terranova. Pero lo que el arte ha logrado realizar con estas dos razas de perro lo ha hecho el desarrollo natural al producir estas otras dos especies: el hombre y el mono.

Hace veinte a帽os, cuando los ateos discut铆an con los creyentes, estos 煤ltimos formulaban una pregunta que resultaba muy dif铆cil de responder recurriendo a la ciencia. 驴C贸mo es posible explicar que los animales y las plantas est茅n tan admirablemente adaptados al medio que habitan? 驴C贸mo es posible que la garza est茅 tan bien hecha para habitar las marismas, el 谩guila para la caza, el camello al desierto, el pez al agua, etc.? Darwin demostr贸 que esta organizaci贸n, adaptada al medio, es una consecuencia de la 芦selecci贸n natural禄, ayudada por la 芦lucha por la existencia禄. La influencia del medio produce primero ciertos cambios de organizaci贸n; estos cambios se transmiten luego a las cr铆as y en ellos se acent煤an. La gacela que es un poco m谩s 谩gil que las otras, el 谩guila que tiene un ojo un poco m谩s preciso o el camello un poco m谩s capaz de soportar la sed tienen m谩s posibilidades de sobrevivir en la lucha por la existencia y de dejar una descendencia que, al heredar sus cualidades, las desarrollar谩 m谩s ampliamente. Si hoy en d铆a el camello est谩 tan bien hecho para el desierto y la garza para la marisma es porque todos los que nacen mal adaptados al medio ambiente perecen o tienen menos oportunidades de dejar descendencia, mientras que los mejor adaptados sobreviven y dejan a sus peque帽os, que se les parecen. El esp铆ritu de un creador o de la naturaleza no tiene ning煤n papel aqu铆. Es el simple resultado de causas naturales.

La burgues铆a ha buscado convertir la 芦lucha por la existencia禄 en un argumento contra el socialismo. Es comprensible: suele hacer le帽a de todo 谩rbol ca铆do. Pero 鈥攕in entrar en desarrollos que el formato de Le Revolt茅 no admite鈥 baste decir que los hechos establecidos por Darwin son absolutamente contrarios a las teor铆as que pretende sostener la burgues铆a. 芦Los mejor adaptados al medio son aquellos que mejor sobreviven en la lucha por la existencia禄 dice la ciencia. Pero 驴qui茅n est谩 mejor adaptado al medio? 驴El que lo produce todo, el que inventa, el que es capaz de trabajar con sus manos y la cabeza, de dominar su existencia y desarrollarse 鈥攅l obrero, en una palabra鈥, o bien ese ser abyecto que no sabe hacer otra cosa que reproducirse, que desprecia el trabajo, que no sabe hacer otra cosa que despilfarrar lo que otros han producido? Este ser est谩 condenado por la naturaleza a morir, y morir谩, ya est谩 muriendo. Esto es lo que dice la ciencia.

Por otra parte, si bien Darwin no lo dijo 茅l mismo, otros, aplicando sus m茅todos y desarrollando sus ideas, han demostrado que las especies son sociables, en las que todos los individuos son solidarios los unos con los otros, son precisamente las que m谩s prosperan, se desarrollan y se propagan, mientras que las especies que viven del robo, como por ejemplo el halc贸n, est谩n en decadencia en toda la superficie del globo. La solidaridad y el trabajo solidario es lo que consolida a las especies en la lucha que deben mantener contra las fuerzas hostiles de la naturaleza para asegurar su existencia. Esto es lo que nos dice la ciencia. Las investigaciones de Darwin y sus sucesores, lejos de justificar la explotaci贸n 鈥攍o cual les resultar铆a imposible鈥, son por el contrario un excelente argumento para demostrar que el mejor modo de organizaci贸n de una sociedad animal es la organizaci贸n comunista-anarquista.

Como sabio y como ingl茅s, Darwin no lleg贸 por s铆 mismo hasta las 煤ltimas consecuencias de sus investigaciones. Pero otros han desarrollado sus ideas y han explicado su aut茅ntica significaci贸n, y sus ideas han dado un nuevo empuje al movimiento ateo. En Rusia ha contribuido poderosamente (en la medida en que una idea cient铆fica puede contribuir) al desarrollo del movimiento revolucionario y a conformar el esp铆ritu cr铆tico del nihilismo.

Analizar la influencia de Darwin sobre el desarrollo de las ciencias naturales no es nuestro campo. Sin embargo, a煤n nos quedan dos hechos que dar a conocer en nuestra peque帽a nota.

El primero concierne a la influencia nociva de los 芦sabios禄 oficiales sobre la ciencia. Cuando Darwin public贸 su libro en 1859, todos los sabios (con muy pocas excepciones) se pusieron en su contra; mientras que todo el p煤blico, la gran masa, se puso a su favor. Durante diez, quiz谩 quince a帽os, los sabios no dejaron de decir: 芦Las hip贸tesis del se帽or Darwin son muy ingeniosas, pero no tiene base cient铆fica禄. Las academias rechazaban abrirle sus puertas. Sin embargo la masa, el p煤blico, los j贸venes, obligaron a los sabios a aceptar las ideas de Darwin. Hoy ser铆a dif铆cil encontrar a diez de ellos que dudasen de la exactitud de sus ideas.

Darwin fue un gran trabajador. Al comprobar la inmensidad de las investigaciones que llev贸 a cabo, se comprende que tuvo que indagar duramente durante toda su vida para reunir ese acervo formidable de hechos sobre los cuales bas贸 sus teor铆as. No en vano, tard贸 treinta a帽os en recogerlos antes de publicar su obra. En la sociedad del futuro, cuando todo el mundo tenga la educaci贸n que Darwin tuvo al comienzo de sus estudios y la posibilidad de dedicarse a la ciencia, cuando cualquiera pueda concebir una hip贸tesis y necesite recoger grandes cantidades de datos para verificarla, este trabajo podr谩 llevarse a cabo en pocos a帽os gracias a los esfuerzos colectivos. En una sociedad comunista no pasar谩n treinta a帽os entre la enunciaci贸n de una hip贸tesis y su constataci贸n cient铆fica mediante pruebas necesarias: se lograr谩 en dos, tres a帽os. Y la idea, lanzada al mundo, encontrar谩 millones de cerebros dispuestos a hacerse con ella, a desarrollarla, a hacerla dar sus frutos.

Una 煤ltima observaci贸n. Tenemos la vieja costumbre de decir: 芦Teor铆a de Darwin禄. Designar las teor铆as por el nombre de su autor refleja la pervivencia de un lenguaje surgido del r茅gimen de la propiedad privada. En efecto, ser铆a un gran error que fue el cerebro de Darwin el que descubri贸 la bella teor铆a de la 芦selecci贸n natural禄. Como todo gran descubrimiento, esta teor铆a estaba ya en el ambiente de nuestro siglo. Los sabios de la Francia revolucionaria del siglo pasado la hab铆an previsto, y en el mismo momento en que Darwin publicaba su libro, otro sabio, Wallace, publicaba una obra sobre el mismo tema y Spencer llegaba a conclusiones an谩logas por otras v铆as. Lo que debemos a Darwin es haber elaborado esta teor铆a bajo todos sus aspectos, haber elucidado hechos que parec铆an contradictorios y haber acumulado formidables masas de pruebas para apoyarla. Pero la teor铆a sobre el origen de las especies no es la obra de un solo individuo, es la obra del siglo XIX.

Este texto es parte de el n煤mero 48 de la revista Desde el Confinamiento, que contiene un dossier sobre la teor铆a evolutiva que puede descargarse gratuitamente aqu铆. Una introducci贸n puede leerse aqu铆.



Fuente: Noticiasayr.blogspot.com