July 22, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
184 puntos de vista


El hecho es que cada escritor crea sus precursores. Su labor modifica nuestra concepci贸n del pasado, como ha de modificar el futuro. En esta correlaci贸n nada importa la identidad o la pluralidad de los hombres.

(Borges, 1989, p. 53)

En 1977, el aragon茅s Francisco Uriz reuni贸 y lider贸 un equipo de la televisi贸n p煤blica sueca STV para dar forma a un documental que reunir铆a a figuras important铆simas de la cultura espa帽ola, particularmente, a cantautores que compart铆an algo m谩s que la propia condici贸n art铆stica: eran, todos ellos, figuras hasta entonces desconocidas de la resistencia a la dictadura de Franco. Entre ellos estaban el vasco Mikel Laboa, el valenciano Ram贸n Peleguero Sanchis 鈥攑opularmente conocido como Raimon鈥 y el madrile帽o Chicho S谩nchez Ferlosio. Ser铆a a partir de este documental sueco-aragon茅s titulado Amanece el ma帽ana (1977) que quienes ya cantaban las canciones de Chicho 鈥攖anto dentro como fuera de Espa帽a鈥 podr铆an, por fin, ponerle rostro a su voz.

Hab铆an pasado 14 a帽os desde la difusi贸n de sus primeras grabaciones en un vinilo titulado Canciones de la resistencia espa帽ola, pero no ser铆a sino hasta despu茅s de la muerte de Franco que se podr铆a dar a conocer su identidad. Hoy, 50 a帽os despu茅s de esa primera grabaci贸n, la imagen de Chicho S谩nchez Ferlosio contin煤a siendo difusa pese a haber sido el autor de canciones ultra conocidas y reversionadas por artistas de todas partes del mundo y de haber sido el basti贸n inicial de toda una generaci贸n de cantautores que, en la d茅cada de los 70, encuentran en sus composiciones el comienzo de un legado que a煤n permanece vigente.

Resulta dif铆cil hablar de una figura que no es encasillable en ninguna de las categor铆as que nos sirven a diario para pensar el mundo. Fue un poco poeta y un poco m煤sico, pero de una forma especial, m谩s cercana a la de los trovadores que a la de los m煤sicos actuales. Se matricul贸 en filosof铆a, estudi贸 matem谩ticas y un poco de fon茅tica pero sin ning煤n tipo de formalidad acad茅mica. Trabaj贸 de corrector ling眉铆stico y de camarero. Cumpli贸 con la obligaci贸n del servicio militar en el Sahara. Se cas贸 dos veces, tuvo cuatro hijos y sufri贸 la tr谩gica muerte de tres. En cualquiera de todas sus etapas estaba acompa帽ado de su guitarra.

A pesar de que sus composiciones fueron 鈥攜 son鈥 interpretadas por artistas de talla internacional como V铆ctor Jara, Quilapay煤n, Jorge Drexler o Joaqu铆n Sabina (y de adem谩s haber tenido la oportunidad concreta de grabar para una discogr谩fica), Chicho ha rechazado sistem谩ticamente todo intento de profesionalizaci贸n. Quiz谩s por falta de necesidad, quiz谩s por rechazo a todo lo instituido. En cualquier caso y a pesar de ello, su obra qued贸 revestida de la m谩xima cualidad a la que puede aspirar un compositor por haber alcanzado esa zona absolutamente impersonal en la cual el nombre del artista, en tanto autor, se desvanece a la luz de la propia obra por haber conseguido, sin siquiera propon茅rselo, que sus canciones fueran cantadas sin que se sepa qui茅n las compuso, 煤nicamente adjudicables, en el imaginario colectivo, al cancionero popular.

Due帽o de una imagen que algunos habr谩n juzgado irreverente y otros como propia de quien es libre en su libertad, con sus caracter铆sticas y enormes gafas negras de pasta, su pelo largo, su cigarro y su extrema delgadez, Chicho constituy贸 鈥攊ncluso en el seno de su propia familia鈥 una peculiar anomal铆a. Fue bautizado con cuatro nombres: Jos茅 Antonio (por Jos茅 Antonio Primero de Rivera), Julio (por Julio Ruiz de Alda), On茅simo (por On茅simo Redondo), los principales miembros de la Falange Espa帽ola, la doctrina pol铆tica de inspiraci贸n fascista fundada en 1933 y de la cual fue miembro fundador el escritor Rafael S谩nchez Mazas, su padre. En una suerte de homenaje a sus referentes ideol贸gicos y compa帽eros de doctrina, S谩nchez Mazas decide llamar al menor de sus hijos con una condensaci贸n de nombres de resonancia falangista, probablemente sin imaginar que quedar铆an ocultos no solo bajo el apodo que lo acompa帽ar铆a hasta morir en 2003, si no tambi茅n bajo la propia ideolog铆a de Chicho. Este no solo rechaz贸 fervientemente las ideas que su padre defend铆a, sino que 鈥攃on mayor o menor ortodoxia鈥 fue nutriendo un pensamiento siempre de izquierda que, sumado a su inventiva art铆stica, lo convertir铆a en una figura central de la resistencia espa帽ola en las d茅cadas de los 60 y 70 y en el autor an贸nimo de los himnos antifranquistas m谩s populares.

Seg煤n cuentan los diferentes testimonios reunidos en el maravilloso documental de David Trueba, Si me borrara el viento lo que yo canto (2019), Suecia ejerci贸 un rol central en la difusi贸n de la obra de Chicho S谩nchez Ferlosio. Se trataba de un momento hist贸rico en el cual la atenci贸n de toda Europa estaba puesta en Espa帽a, no solo por perdurar como la 煤ltima dictadura del continente, sino tambi茅n por acontecimientos espec铆ficos como la huelga de los mineros asturianos de 1962 o el asesinato del pol铆tico comunista Juli谩n Grimau en abril de 1963. La poblaci贸n sueca 鈥攓ue hab铆a contado con la participaci贸n de brigadistas internacionales en la Guerra Civil espa帽ola鈥 estaba especialmente pendiente de la situaci贸n pol铆tica de Espa帽a. En ese contexto, Sk枚ld Peter Matthis, por entonces presidente de Clart茅 鈥攗na asociaci贸n de solidaridad internacional鈥 se ocup贸 de organizar una exposici贸n itinerante de diferentes artistas en cuyo marco se llevar铆a a cabo la grabaci贸n del primer disco de Chicho S谩nchez Ferlosio titulado Canciones de la resistencia espa帽ola.

En el verano de 1963, Matthis, su esposa y compa帽铆a viajan desde Estocolmo hasta Madrid en un Renault 4 que ocultaba de la polic铆a un magnet贸fono gigante de 煤ltima generaci贸n con el cual grabar铆an las canciones 鈥攁 voz y guitarra鈥 en el ba帽o de la casa de Chicho. El resultado material de esta empresa representa, hoy por hoy, todo un objeto de culto: un vinilo compuesto por las canciones que Chicho compon铆a por pura afici贸n y lucidez pol铆tica, sin ning煤n tipo de voluntad comercial; entre ellas se encuentran 芦Los dos gallos禄 y 芦Canci贸n de Grimau禄. El vinilo estaba envuelto en una portada con grabados de Jos茅 Ortega, m谩ximo representante del Realismo Socialista de la postguerra espa帽ola. El resultado art铆stico de esta iniciativa obtuvo, adem谩s, una deriva simb贸lica particular que convirti贸 a Chicho S谩nchez Ferlosio en uno de los autores m谩s versionados aunque injustamente desconocido. Para esquivar la censura y la persecuci贸n franquistas y, tal como se se帽ala en la galleta del disco, el nombre del autor qued贸 oculto por motivos de seguridad y se public贸 de forma an贸nima bajo el t铆tulo de Canciones de la resistencia espa帽ola.

As铆 circul贸 durante a帽os hasta que, en 1977, las circunstancias pol铆ticas de Espa帽a hicieron posible que se pudiera dar a conocer su autor铆a. Este per铆odo de anonimato absoluto marcar铆a para siempre la obra de S谩nchez Ferlosio priv谩ndolo de cierto reconocimiento por parte del p煤blico, pero dando lugar a algo quiz谩 mucho m谩s grande y verdadero, una cualidad que comparte con el argentino Atahualpa Yupanqui, a quien admiraba especialmente: la idea de que sus composiciones no tienen un autor porque pertenecen a la cultural popular y son parte de ese saber sutilmente filtrado en el imaginario colectivo, due帽o de una fuerza no solo capaz de sobrevivir al paso de tiempo, sino tambi茅n de seguir teniendo vigencia al calor de otras luchas y reivindicaciones. Quiz谩s porque como 茅l mismo sostuvo en una entrevista concedida a la televisi贸n gallega en 1991, 芦ninguna revoluci贸n ha terminado debidamente禄.

No podr铆amos asegurar que las miles y miles de mujeres sab铆an que eso que cantaban durante la huelga feminista del 8M en Bilbao era, en realidad, una versi贸n de 芦A la huelga禄 de Chicho S谩nchez Ferlosio, ni que todas las personas que escuchan alguna de las m煤ltiples versiones de 芦Los dos gallos禄 sean conscientes de qui茅n fue su autor original. Tampoco podemos afirmar que los admiradores de Javier Krahe o de La Mandr谩gora reconozcan que Chicho fue quien plant贸 esa semilla. Pero s铆 podemos estar seguros de que, en su caso, el acto de creaci贸n, como sostiene Deleuze, es 芦un acto de resistencia禄 (1987, p. 6) y que la figura de S谩nchez Ferlosio constituye, sin hab茅rselo propuesto, la figura de un precursor, tambi茅n en el sentido borgeano del t茅rmino. El 茅xito de Chicho no podr铆a nunca medirse con los par谩metros habituales de un m煤sico porque estos dependen de la industria y de cierto grado de profesionalizaci贸n y Chicho no form贸 parte de ninguna de ellas. Nunca gan贸 dinero con sus canciones o, al menos, nunca ha vivido de ello. No obstante, la escena musical espa帽ola 鈥攅specialmente, la canci贸n de autor y de protesta鈥 no habr铆a sido la misma sin su presencia. Su figura es atemporal, inclasificable, es la de un trovador, quiz谩s el 煤ltimo que hayamos conocido.

Notas

Deleuze, G. (1987). 驴Qu茅 es el acto de creaci贸n?. Conferencia pronunciada en la fundaci贸n FEMIS.

Borges, J. L. (1989). 芦Kafka y sus precursores禄. En Otras inquisiciones. Madrid: Alianza.

Trueba, D. (Director). (2009). Si me borrara el viento lo que yo canto. Espa帽a: Buenavida producciones.

Uriz, F. (Director). (1977). Amanece el ma帽ana. Suecia: Inger Etzler.

Virginia Serra

Argentina residente en Barcelona. Profesora en Letras y estudiante de Licenciatura con una tesis sobre el acceso a nuevos discursos por parte de alumnos de la escuela secundaria.

Fuente: https://wsimag.com/es/espectaculos/…




Fuente: Grupotortuga.com