September 14, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
227 puntos de vista

Ignacio Pato

El 1 de septiembre de 1997 era lunes. Aquella noche, cinco insumisos se juntaron para cenar, como sol铆an, en una de las celdas de la prisi贸n de Torrero en Zaragoza. All铆, en el pabell贸n de tercer grado, cumpl铆an condena por negarse a hacer el servicio militar obligatorio. Sal铆an a las seis de la ma帽ana para trabajar y volv铆an a la c谩rcel a las nueve de la noche. Al acabar la cena se repartieron, dos y tres, cada uno a su celda. Estas eran cuartos con literas, una mesita con radio o televisor, un armario empotrado con tres baldas de obra, un lavabo, un retrete en una esquina y puertas de madera que no se cerraban con llave por la noche, tal y como las describe Guillermo Ladrero, uno de los presos. 鈥淗ac铆a un calor bestial 鈥攔ecuerda su compa帽ero de celda Fernando Gimeno鈥. Est谩bamos durmiendo y de repente o铆mos ruidos, unos gritos. No nos pod铆amos imaginar que era Kike鈥.

Kike era Enrique Mur Zubillaga, de 25 a帽os, tambi茅n insumiso. Su compa帽ero de chabolo entr贸 al de Ladrero y Gimeno para dar la voz de alarma. Entre todos bajaron a la entrada del pabell贸n a Mur, que hab铆a vomitado y a quien los internos intentaban reanimar.

鈥淓l instinto de todos nosotros fue el de intentar socorrer a nuestro compa帽ero y dar aviso al funcionario de guardia para que avisara a los servicios m茅dicos ante la urgencia de la situaci贸n鈥, explica Ladrero. Al rato 鈥攃ontin煤a Gimeno鈥 empezaron a aparecer funcionarios, de pie, apoyados en la pared, mirando. Ped铆amos que llamasen a una ambulancia鈥.

Mur
CSO Kike Mur – 2

Foto. I帽aki Basterra

Pas贸 casi una hora hasta que apareci贸 el m茅dico de la c谩rcel, que acumulaba varias denuncias por mala praxis, y le tom贸 el pulso a Mur en un momento que Gimeno no olvida: 鈥淵o estaba de rodillas con Kike, el m茅dico le cogi贸 la mano, la dej贸 caer y no se me va de la cabeza el sonido que hizo contra el suelo鈥. Ya hab铆a pasado m谩s de una hora desde que los gritos de dolor de Mur despertaron a sus compa帽eros cuando por fin aparecieron los servicios m茅dicos de bomberos para introducirle en una Uvi m贸vil. 鈥淓l funcionario jefe de servicio los detuvo para tomarle las huellas a Kike 鈥攔ecuerda Ladrero鈥 y as铆 intentar justificar que sal铆a con vida de la c谩rcel鈥. Los internos pudieron contactar con otro insumiso en el exterior que a primera hora de la ma帽ana ya estaba en la puerta de Torrero para comunicarles que Mur hab铆a ingresado cad谩ver en el hospital.

鈥淜ike era especial. Era un buen t铆o, tranquilo, sensible y siempre estaba de buen humor鈥, define Gimeno. 鈥淓ra uno de los presos m谩s veteranos del pabell贸n 鈥攕e帽ala Ladrero鈥. Ten铆a que haber salido ya en libertad condicional, pues hab铆a cumplido la parte correspondiente de su condena. Pero debido a un parte continuado por negativa a realizar las penosas, por las condiciones en que se realizaban, brigadas de limpieza de fin de semana, estaba obligado a seguir en la c谩rcel teniendo adem谩s que acudir al pabell贸n en el horario de la comida. Muchos presos acud铆an a Kike para que les ayudara a realizar cualquier instancia o reclamaci贸n al centro o al juez penitenciario. Kike transmit铆a inteligencia y seguridad, parec铆a tener controlada la informaci贸n que hab铆a adquirido con la experiencia durante todo ese tiempo鈥.

Mur no ven铆a de ning煤n movimiento organizado. 鈥淣o se ajustaba a los par谩metros del perfil de un insumiso como los que ven铆amos de la militancia. A 茅l no le gustaban los ej茅rcitos, era antimilitarista y la insumisi贸n era una opci贸n. A ella entr贸 mucha gente, pe帽a de barrio, que nunca hab铆a estado en colectivos o asambleas. A trav茅s de la insumisi贸n muchos chavales se engancharon a otros espacios colectivos y adoptaron una perspectiva de lucha en la vida鈥, indica Gimeno. 脡l y Ladrero coincidieron los meses de aquel verano del 97 con Mur, pero ellos s铆 proced铆an de 谩mbitos politizados desde su etapa escolar en su ciudad de origen, Ejea de los Caballeros. Esa trayectoria temprana incluye las movilizaciones contra la OTAN, el V Centenario o la utilizaci贸n de las Bardenas Reales, una reserva de la Biosfera situada entre Navarra y Arag贸n, como pol铆gono de tiro por parte del ej茅rcito espa帽ol. En una de las primeras protestas ecologistas para la conservaci贸n de la zona, la activista Gladys del Estal, de 23 a帽os, fue asesinada por la Guardia Civil en 1979.

El final de los a帽os 80 y el principio de los 90 fueron para Gimeno 鈥渁帽os duros. La sensaci贸n que tengo es de crudeza y de fr铆o social. Fue una 茅poca que nosotros superamos gracias a crear una familia en la militancia y el activismo pol铆tico. Es lo que nos salvaba de ser engullidos por el sistema. Para muchos, la insumisi贸n era parte de una lucha mucho m谩s global鈥.

Ladrero califica de 鈥渆spectacular鈥 la respuesta generacional a la invitaci贸n a la desobediencia que plante贸 el movimiento insumiso tanto a la mili como a la prestaci贸n social sustitutoria instaurada durante el gobierno de Felipe Gonz谩lez como compensaci贸n de esta. En 1989 se produjeron los primeros juicios contra insumisos. Para aquel a帽o, el entonces ministro de Justicia Enrique M煤gica les acus贸 de intentar 鈥渄esestabilizar el Estado democr谩tico鈥, y un poco despu茅s el titular de Defensa, Juli谩n Garc铆a Vargas, de 鈥渆xtravagantes鈥 e 鈥渋nsolidarios鈥.

El caso de Mur, cuya autopsia apunt贸 a la ingesta de ars茅nico, fue archivado pese a las denuncias de sus compa帽eros por omisi贸n del deber de socorro e imprudencia profesional contra los responsables de la salud de los internos

50.000 j贸venes 鈥攗nos diez al d铆a鈥 se declararon insumisos hasta la abolici贸n del servicio militar obligatorio en 2001. 1.670 de ellos pasaron por prisi贸n para pagar la pena que se hizo famosa entre aquella juventud: dos a帽os, cuatro meses y un d铆a. Uno de ellos, el navarro Unai Salanueva, se quit贸 la vida durante un permiso. Virginia Garaioa falleci贸 atropellada durante una protesta frente a la c谩rcel salmantina de Topas. El caso de Mur, cuya autopsia apunt贸 a la ingesta de ars茅nico, fue archivado pese a las denuncias de sus compa帽eros por omisi贸n del deber de socorro e imprudencia profesional contra los responsables de la salud de los internos aquella noche.

鈥淪i lo vives no te lo puedes creer. Fue una crueldad que no se nos olvidar谩. Llevaba desde los 14 a帽os luchando contra esto pero es que esto era peor de lo que hab铆a imaginado. Te das cuenta de que te puedes estar muriendo, que esta gente est谩 delante y no hace nada. No me pod铆a imaginar ese grado de maldad, sin reglas ni valores. Si eso le pas贸 a uno de nosotros, teniendo alg煤n foco medi谩tico, qu茅 no habr谩 pasado con otros presos. En aquellos a帽os previos hab铆a una vitalidad y una sensaci贸n de entrega a pecho abierto a todo, pero la c谩rcel y lo que pas贸 fue para m铆 un frenazo, una hostia de realidad que me dej贸 tocado鈥, afirma Gimeno. Con su compa帽ero Ladrero ensayaba durante aquellas tardes, antes de entrar a dormir en Torrero, con su grupo de hardcore-punk El Coraz贸n del Sapo.

Justo durante aquella 茅poca compusieron las canciones de su disco Fuego al cielo de los cuervos, que incluye 鈥淢atarifes鈥, una canci贸n escrita pensando en Mur con una intro grabada desde la c谩rcel. 鈥淎quel verano de 1997 鈥攊ndica Ladrero鈥 llev谩bamos ya ocho a帽os de intensa campa帽a de insumisi贸n y se estaba notando el desgaste. Se hab铆a conseguido, eso s铆, una notable conciencia social de rechazo a la mili, uno de los principales objetivos. Vi茅ndolo con la perspectiva del tiempo, fue un gran logro acabar con una obligatoriedad que pocos a帽os antes era indiscutible. El compromiso y la entrega de un trabajo en el que se implicaron activamente mujeres, familiares y sensibilidades pol铆ticas y sociales de toda 铆ndole hace de aquel movimiento uno de los esfuerzos colectivos m谩s notables de nuestra 茅poca鈥.

La antigua c谩rcel de Torrero se cerr贸 en el verano de 2001. Desde octubre de 2010 el edificio de su entrada es un centro social ocupado autogestionado con un nombre bien diferente: CSO Kike Mur. Aquellos muros, en el popular barrio del sur de Zaragoza que daba su nombre a la prisi贸n, siguen cargados de simbolismo. 鈥淢iles de antifascistas, anarquistas y homosexuales, adem谩s de insumisos, fueron encerrados all铆, otros cientos fueron asesinados, y otros miles fueron conducidos desde la c谩rcel directamente a las tapias del cementerio para su ejecuci贸n鈥, explica la asamblea que dinamiza el espacio.

鈥淟levamos 12 a帽os llen谩ndolo de lucha, conspiraci贸n, charlas, talleres, jornadas, conciertos y todo tipo de actividades culturales y pol铆ticas. Hay biblioteca, huerto, gimnasio y actividades fijas semanales como el boulder 鈥攂loque para practicar escalada鈥 popular. Las salas de reuniones o exposiciones y las cocinas siempre est谩n disponible para todo aquel que las necesite鈥.

La asamblea est谩 en contacto con otros colectivos de la ciudad como la Asociaci贸n de Vecinos Arrebato 鈥攗n lugar del c茅ntrico barrio de La Magdalena en el que han tocado bandas como At The Drive-In, Aina, Lisab枚, Zinc, Standstill o Delorean鈥, la Coordinadora Antifascista de Zaragoza, La Revuelta o el Centro Social Comunitario Luis Bu帽uel. El CSO Kike Mur fue reocupado tras un desalojo a los pocos meses de haber nacido y hoy est谩 en el punto de mira del ayuntamiento de la capital aragonesa dirigido por el Partido Popular con Vox como socio de gobierno. 鈥淪i quieren un espacio muerto y vac铆o para especular con 茅l nos tendr谩n firmes y determinadas a defenderlo junto a las miles de personas que han pasado por 茅l a hacerse o sentirse libres. Ellas son las que nos dan calor y apoyo y las que al fin y al cabo llenan este espacio de lucha, vida y alegr铆a鈥, aseguran desde la asamblea, que recuerda que 鈥渓a relaci贸n con el barrio de Torrero siempre ha sido importante, siempre nos han tendido una mano cuando lo hemos necesitado鈥.

El 23 de abril de 2017, El Coraz贸n del Sapo volvi贸 a tocar casi 17 a帽os despu茅s de su disoluci贸n. Fue en el CSO Kike Mur, algo absolutamente impensable en aquella triste madrugada de septiembre del 97. 鈥淢e hizo mucha ilusi贸n cuando supe que al lugar le pusieron el nombre de Kike 鈥攃uenta Gimeno鈥. Fue incre铆ble volver a un sitio que nos hab铆a hecho tanto da帽o y que ahora est谩 liberado y dedicado a la cultura y a la organizaci贸n de las luchas del barrio. La noche del concierto se me sal铆a el coraz贸n por la boca. Para nosotros fue como una peque帽a venganza鈥.

Este 2 de septiembre, a los 25 a帽os de su muerte, el CSO Kike Mur organiza una jornada de homenaje al preso insumiso en la que se proyectar谩 un documental y habr谩 una mesa redonda sobre la desobediencia civil, se le recordar谩 con una lectura de poes铆a y una velada comunitaria. 鈥淣os enteramos de la historia de Kike al ocupar el espacio, vecinos y vecinas militantes del movimiento insumiso nos la contaron y se decidi贸 poner el nombre en su honor 鈥攃uentan desde la asamblea鈥. Con el cese del servicio militar obligatorio la historia de esa lucha ha ido diluy茅ndose poco a poco, pero hay que recordar que Zaragoza fue uno de los puntos neur谩lgicos de confrontaci贸n a la mili y que se tejieron redes, espacios y luchas pol铆ticas que perduran hasta hoy gracias a todas aquellas personas鈥. Gracias a chicos como Kike Mur.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/insum…




Fuente: Grupotortuga.com