October 8, 2022
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Por Catalina Rojas

El alzamiento popular de octubre del 2019 es un hito en la lucha de clases que expres贸 la continuidad de las movilizaciones del ciclo iniciado a comienzos de los a帽os 2000 en adelante, y a la vez fue de ruptura, ya que tuvo una extensi贸n nacional inusitada y la protesta super贸 luchas anteriores.

Las y los trabajadores organizados han sido relevantes en este ciclo. La lucha contra el subcontrato en el sector forestal marca su inicio en donde Rodrigo Cisterna muere acribillado por Fuerzas Especiales de Carabineros en medio de una huelga. De forma sucesiva aparecen los subcontratados luchando contra la precariedad: subcontratados del cobre y peonetas de Coca Cola. Tambi茅n se alzan contra la precariedad los honorarios del Estado y los portuarios. Cabe destacar tambi茅n la movilizaci贸n contra las AFP, que tuvo un importante paro el 4 de noviembre del 2016 que marc贸 el cl铆max de esta lucha que, lamentablemente se disolvi贸 cuando la dirigencia opta por la v铆a de la parlamentarizaci贸n, rest谩ndole su fuerza movilizadora al discutir una ley que no vio la luz y desmoviliz贸 a un pueblo dispuesto a luchar.

En este contexto, de ascenso de las luchas por m谩s de 10 a帽os cuyo punto culmine fue el alzamiento popular de octubre del 2019, cabe cuestionarse el rol que ha jugado el movimiento sindical en esta 煤ltima coyuntura desde 2019 a la fecha. En primer lugar, es importante recalcar que la clase trabajadora es un actor fundamental para la lucha, sin embargo, la conducci贸n entreguista del sindicalismo influy贸 en que fuese uno de los movimientos m谩s retrasados durante la revuelta de octubre. La actitud facilista ser铆a dejar la total responsabilidad al sindicalismo amarillo de esta situaci贸n, tambi茅n en una actitud oportunista, liberal o sectaria, tambi茅n ser铆a m谩s f谩cil culpabilizar a los mismos trabajadores y trabajadoras y sus estados de conciencia respecto del estado del movimiento sindical. Si bien ambos elementos pueden considerarse en el an谩lisis, para este art铆culo, buscaremos dar respuesta a uno de los elementos m谩s dif铆ciles de desarrollar: la autocr铆tica de las y los clasistas. Afirmamos de forma autocr铆tica que parte de la responsabilidad recae en los sectores anticapitalistas y clasistas.

En primer lugar, por la incapacidad de disputar la conducci贸n del movimiento sindical desde una perspectiva que defienda los intereses de la clase trabajadora, bas谩ndose en la democracia sindical y protagonismo de las bases, la lucha, la independencia de clase y el desarrollo de objetivos no s贸lo econ贸micos sino tambi茅n pol铆ticos, formando sindical y pol铆ticamente, desarrollando nuevas dirigencias sindicales clasistas.

Por otro lado, nos hemos demorado mucho en levantar y fortalecer la organizaci贸n sindical clasista y propagar esta corriente a todos los rincones. La influencia posmoderna en sectores anticapitalistas tambi茅n ha influido en el menosprecio del sindicato como instrumento organizativo necesario para las y los trabajadores en la lucha por sus derechos. En ese sentido, ha sido dificultoso constituir una corriente sindical clasista y combativa desde la franja de las y los revolucionarios.

Asimismo, dentro del embrionario sector clasista subsisten malas pr谩cticas como el caudillismo y sectarismo. Las parcelas siguen siendo m谩s relevantes que la clase trabajadora y sus intereses pasan a segundo plano respecto de intereses individuales o rencillas m谩s propias del liberalismo.

Por otro lado, el estado del movimiento sindical (baja sindicalizaci贸n, fragmentado, atomizado, l铆mites de la legalidad) nos muestra que no es de extra帽ar la poca capacidad de conducci贸n del sector durante el alzamiento popular. Durante este proceso, no se logr贸 una huelga general que reuniera las demandas con un horizonte de lucha que atacara las causas del problema y propusiera una alternativa de superaci贸n del capitalismo al pueblo en lucha. Si bien, el sindicalismo entreguista representado por la CUT y Movimiento No+AFP convocaron a un paro efectivo el 12 y 13 de noviembre de 2019, se hizo de la mano de los partidos de la patronal por medio de la Mesa de Unidad Social. La CUT busc贸 fallidamente ponerse a la cabeza de la movilizaci贸n social, d谩ndose vuelta la chaqueta con el fraudulento pacto social, poni茅ndose al servicio de su promoci贸n, por tanto, con una actitud desmovilizadora. Por su parte, las otras centrales (UNT, CTCH y CAT) se mantuvieron en absoluto y c贸mplice silencio. Pese a lo anterior, no podemos desconocer que esos d铆as de paralizaci贸n fueron decisivos como forma de presi贸n al gobierno lo que apur贸 el surgimiento del pacto por la paz y la nueva constituci贸n. Si bien ese paro fue instrumentalizado por las organizaciones entreguistas para sacar una salida de cooptaci贸n del conflicto, s铆 qued贸 demostrado que la paralizaci贸n de la producci贸n es una medida de presi贸n fundamental que tiene nuestra clase, lo importante es que sea utilizada en favor de las y los explotados y no de la patronal.

Como quinto punto, el burocratismo enquistado en la organizaci贸n sindical concibe la lucha circunscrita a la negociaci贸n colectiva y/o a las luchas locales de cada sindicato, habiendo una distancia de esta realidad con las luchas de otros sectores o con una perspectiva integral de los problemas de la clase trabajadora. En ese sentido, el burocratismo es generador de gremialismo y tambi茅n potencia el desarrollo de sindicalismo de escritorio, por sobre un sindicalismo de lucha.

Asimismo, es importante se帽alar que a煤n queda mucho por avanzar en perspectivas de construcci贸n sindical desde un enfoque antipatriarcal, ya que esto influye en la baja participaci贸n femenina y la no incorporaci贸n de demandas de la mujer trabajadora rest谩ndole fuerza al movimiento sindical.

Para finalizar, pese a lo anterior, el aumento de la huelga legal e ilegal el a帽o 2019 fue notoria, lo que indica que las bases sindicales s铆 tienen voluntad de lucha, es m谩s, en estos 煤ltimos meses vemos como diferentes sindicatos se levantan en lucha por sus reivindicaciones. Nos han dado un ejemplo de combatividad y convicci贸n el Sindicato N掳2 Nylon de la transnacional Oben Group, El Sindicato de Inacap SINADE se ha movilizado a nivel nacional, el Sindicato Versluys en Concepci贸n mantiene una huelga movilizada, FENASIPEC pese al golpe patronal se recompone, crece y fortalece en la lucha. El Sindicato del Colegio Jos茅 Antonio Lecaros CJAL inicia nuevamente una negociaci贸n colectiva con fuerza y convicci贸n pese a los despidos antisindicales que la fundaci贸n Jesuita gener贸 posterior a la 煤ltima negociaci贸n. Las y los trabajadores tienen disposici贸n de luchar, sigue siendo la conducci贸n el problema, as铆 como la incapacidad del clasismo de forjar una alternativa para el movimiento sindical.

Los desaf铆os son muchos: debemos fomentar la educaci贸n y sindicalizaci贸n; multiplicar el sindicalismo clasista y combativo en cada rinc贸n, empresa y servicio p煤blico y privado; debemos insistir en la articulaci贸n de las y los clasistas, superando el sectarismo y caudillismo enquistado en el sector anticapitalista y antipatriarcal; debemos impulsar la lucha por los derechos de la clase trabajadora; realizar todos los esfuerzos por acabar con el burocratismo enquistado en nuestras organizaciones; preparar las capacidades y avanzar hacia la huelga general por el pliego de demandas del pueblo; fortalecer un movimiento popular con perspectiva anticapitalista, antimperialista y antipatriarcal. Por 煤ltimo, insistir en las demandas concretas de nuestra clase: por derecho a un salario digno y acorde al costo de la vida, el fin a las alzas y la precariedad laboral, por derecho al trabajo y fin a la cesant铆a, fin al subcontrato y contrato 煤nico en el estado. Avanzar en la construcci贸n de un sindicalismo clasista, levantar sindicatos para luchar y luchar por un sindicalismo contra la explotaci贸n.




Fuente: Kaosenlared.net