November 23, 2021
De parte de Asociacion Germinal
184 puntos de vista
x Profesor J
Son las clases medias las que determinan elecciones, el empresariado no se importa quien gobierne.

Chile: Gana la abstenci贸n, segundo lugar las capas medias. El pueblo no quiere ser gobernado. Quiere gobernar

Jaime Yovanovic (Profesor J) 

Ha quedado claro que hoy d铆a son las clases medias las que determinan las elecciones, pues el empresariado no se importa quien gobierne y el pueblo ya dijo en el estallido que no quiere m谩s la partidocracia burocr谩tica y parasitaria. Tienen toda la raz贸n en querer volver al voto obligatorio, pues la poblaci贸n les est谩 dando una paliza tras la otra, pero piden m谩s, y regresan, y viene la otra paliza. No aprenden, o m谩s bien no quieren aprender, as铆 que van a cortar por lo sano y nos pondr谩n el voto obligatorio. Eso de una vez la derecha, otra vez la izquierda y as铆 sucesivamente ya nos tiene cansados a todos y los 煤nicos felices son los propietarios de las empresas que destruyen la madre tierra y los cafiches del estado: partidos pol铆ticos, funcionarios estatales y uniformados.

Las clases medias que viven de las migajas que les chorrea el mercado y el estado, se dividen en dos grandes grupos: los par谩sitos chupasangre enchufados al mercado, b谩sicamente propietarios de alg煤n medio como taxi colectivo, tienda, parcela o micro empresa que obviamente defienden su pega y son conservadores. Por el otro lado est谩n los par谩sitos del t铆tulo universitario, que al no tener propiedad productiva se enchufan al estado y lo defienden a brazo partido, o a una empresa, por lo que defienden el capitalismo, o como alternativa arman su think tank, su centro cultural, su consultorio 鈥渁utogestionado鈥, su partido pol铆tico, su fundaci贸n, su ONG, etc. Algunos al parecer bien intencionados montan su tienda de productos org谩nicos, su academia de yoga, su veterinaria o consultorio espiritual y cientos de otros 鈥渆mprendimientos鈥 dirigidos quienes tienen cierta capacidad consumo.

Un think tank (cuya traducci贸n literal del ingl茅s es 芦tanque de pensamiento禄), laboratorio de ideas, instituto de investigaci贸n, gabinete estrat茅gico, centro de pensamiento o centro de reflexi贸n es una instituci贸n o grupo de expertos de naturaleza investigadora, cuya funci贸n es la reflexi贸n intelectual sobre asuntos de pol铆tica social, estrategia pol铆tica, econom铆a, militar, tecnolog铆a o cultura.

Para eso ha servido la proliferaci贸n de universidades donde partidos, estado y empresas han invertido enormes cantidades de dinero con una educaci贸n comercial para formar estas capas de micro capitalistas de izquierda y de derecha.

Este sector ha superado los l铆mites agotados de los partidos de izquierda y derecha que viv铆an administrando el liberalismo y el socialismo que ya han llegado a las fronteras del estado tradicional y se abre paso el estado regido por instrumentos tecnol贸gicos de gran desarrollo que se insertan especialmente en las 谩reas b谩sicas del poder: la producci贸n (como las metodolog铆as del extractivismo, la nano tecnolog铆a y los transg茅nicos), la represi贸n (la proliferaci贸n del armamentismo y la militarizaci贸n), la prevenci贸n de contrainsurgencia (el pan贸ptico y m谩s) y las comunicaciones (la uberizaci贸n de todas las relaciones sociales y comerciales, el metaverso, etc). As铆 el nuevo estado que surge de la crisis econ贸mica, de la crisis de las instituciones y de la crisis pand茅mica, es un estado m谩s centralizado y represivo (ver los casos extremos de Trump y Bolsonaro por la derecha y de Maduro y Ortega por la izquierda) cuya s铆ntesis la presenta el estilo del capitalismo de estado chino.

En este estado el factor principal es la clase media que es el nuevo 鈥減roletariado鈥 del capital mientras la mayor铆a de la poblaci贸n queda al margen vendiendo cualquier cosa por la calle, entreg谩ndose al trabajo esclavo, comercializando su propio cuerpo o ingresando a las filas del narcotr谩fico en los ej茅rcitos de la econom铆a paralela del lado oscuro del poder.

De all铆 que la pelea del cl谩sico eterno entre izquierda y derecha que no es m谩s la forma de disputar el estado que antes era codiciado por los partidos vinculados a la aristocracia obrera en la 茅poca que el obrero a煤n produc铆a nuevo valor, hoy se presenta entre los miembros de esa clase media que articula los componentes del tinglado de la sociedad del espect谩culo. Entre ellos como caballeros se disputan los asientos del poder que comparten los pol铆ticos con los empresarios que los alimentan.

As铆 da lo mismo un Kast que teme y odia a los rotos que un Boric que los utiliza, puesto que ambos representan al sector parasitario de una sociedad donde el trabajo es sustituido por la m谩quina, el computador y la virtualidad y as铆 se forman ellos pensando que esa es la forma honesta de vivir, obviamente si se les esconde la realidad como el animalito que ha vivido siempre en jaula y no sabe que puede pensar, filosofar y ver m谩s all谩 la verdad de la milanesa, dej谩ndole esa tarea a 鈥渓os seres de luz鈥, a los iluminados de la nueva Ilustraci贸n, los que ahora nos van a llevar como pollitos a una segunda vuelta cuando el pueblo ya sabe el final, uno de esos dos gallos va a quedar y el otro lami茅ndose las heridas va a seguir con la canci贸n para ver si en otros cuatro o seis a帽os 鈥渁hora si que si鈥 vendiendo pomadas disfrazadas de esperanza para evitar que cada uno de nosotros miremos hacia el lado dejando de mirar hacia el cielo. Esa es la funci贸n de esos sujetos que suben al escenario a brillar: evitar que miremos a los vecinos, Pues descubrir que nos tienen separados y peleando como tontos entre izquierda y derecha ser铆a algo subversivo, pues podemos encontrar all铆 la soluci贸n a nuestros problemas y dejar de rezar a los santitos. Y as铆 es en realidad, veamos:

Es estallido dijo no a todos esos gallos, la gente sali贸 a expresar su indignaci贸n contra todo lo que nos rodea: el sistema, el estado, la econom铆a, los partidos, etc sin presentar una alternativa o una soluci贸n que sin percibirlo estaba en ellos mismos y despu茅s los partidos legales e ilegales corrieron a tapar la vista para mostrarse ellos como la alternativa, evitando el descubrimiento de la propia potencia social.
Todos los partidos, de izquierda y derecha, legales e ilegales se empujaban unos a otros para ponerse en la visual, obviamente si quieren ser vanguardia, ponerse a la cabeza y decir al pueblo que ellos tienen el camino de salvaci贸n, que no es otro que reconocerlos a ellos, los perlas, como los seres de luz que alumbran el camino, o sea ser ratones del flautista de Hamelin, enanos de la princesa, seguidores de los salvadores de la patria.

Pero el pueblo ha sido sabio y ha bajado la participaci贸n electoral, votaron 7.067.476 personas, lo que equivale al 47% del padr贸n, compuesto por 15.030.974 personas habilitadas para sufragar. Es decir, hubo una abstenci贸n del 53%. Digamos claramente que ya no estamos frente a una tendencia, sino a una hecho consumado: M谩s de la mitad de la poblaci贸n da la espalda a las instituciones y a los partidos, no ven all铆 una soluci贸n, y el tema est谩 en que a煤n la ven pocas personas a pesar de que cada d铆a se incorporan m谩s y m谩s vecinos a las tareas, lo que significa que tenemos dos grandes tareas por delante:

La primera tarea es consolidar y ampliar las pr谩cticas y experiencias en los barrios perif茅ricos y campamentos de tomas de terrenos la democracia directa y la autogesti贸n.

Primero hay que decir que eso se consigue con el pueblo unido, lo que se dificulta por la presencia de partidos clandestinos que aparecen como grupos o personas aut贸nomas, pues en vez de pueblo unido se tratar铆a del terreno o coto de caza para el reclutamiento y la competencia de otros que hacen lo mismo, lo que hoy se verifica en la lucha de tendencias en las asambleas territoriales que s贸lo son 鈥渞esueltas鈥 mediante acuerdos secretos entre partidos, as铆 como las actividades o campa帽as a ejecutar que no vienen de los vecinos sino que sin colocados all铆 por los partidos seg煤n su estrategia general que es la misma en todas partes, y eso es aniquilar el protagonismo y autonom铆a vecinal para colocarlos a todos bajo las orientaciones del partido.
Hemos visto que todos dicen 鈥渁qu铆 hay un acuerdo de funcionar sin partidos鈥, pero la insistencia los delata, pues buscan armar las coordinadoras o redes para atar verticalmente los espacios que controlan o buscan organizar lo que llaman el 鈥減oder popular鈥, lo que delata las intenciones de acumular fuerzas para el asalto al poder central y la toma del poder del estado, con lo que estar铆amos cayendo en lo mismo.

El pueblo unido no es una organizaci贸n de izquierda, pues en ese caso no ser铆a pueblo unido sino una parte del pueblo que hace enemigos con la otra parte, los de derecha o de centro a los que hay que derrotar, vencer y aniquilar. Todos los vecinos, independientemente de su color pol铆tico, son el pueblo unido.

Con todos ellos hay que fortalecer las ollas comunes, las mingas y las huertas comunitarias, espacios donde sus participantes resuelven problemas en com煤n, practican la autogesti贸n y aprenden que es mejor estar juntos y hacer comunidad como las abejas antes que andar y luchar cada uno para su santo. Esa escuela es la formadora de la unidad y hay que armarla donde no hay y no hay que 鈥渋nvitar鈥 otros vecinos como quien invita a una concentraci贸n sino que debe verse y o铆rse. Viendo la olla y como se reparte a mucha gente, puede atraer vecinos a apoyar, pero no vienen si levantamos carteles de la resistencia, ya que as铆 s贸lo vendr谩n los convencidos, Hay que guardar a los reconocidos izquierdistas del barrio para que otros vecinos puedan acercarse.

As铆 podemos aprender a administrar todos los asuntos del barrio en lo que ser铆a como un autogobierno barrial, lo que resultar谩 sumamente provechoso cuando dos o tres barrios puedan comenzar los primeros brotes del autogobierno comunal.

En segundo lugar hay que aprender a trabajar hacia los barrios de clase media y eso s贸lo se puede hacer mediante los hechos, pues mediante elementos como la sensibilidad y la 茅tica, muchos de ellos, pueden ser atra铆dos a intercambiar experiencias y entretejer econom铆as, cultura, etc. Hasta que entiendan que s贸lo est谩n nutriendo a las grandes empresas y mejor har铆an aprendiendo a administrar entre ellos mismos sus asuntos barriales.

La poblaci贸n mayoritariamente se cans贸 de este modo de vivir y de administrar el pa铆s. Es la hora de los barrios perif茅ricos y de las comunidades, entonces fortalezcamos la democracia directa y la autogesti贸n donde la hay, hagamos otras donde no las hay, aprendamos a administrar el barrio y busquemos intercambio con productores campesinos, con los lof mapuche y los ayllus andinos.

Salga el gobierno que salga no podemos estar a la espera de que caiga man谩 del cielo. Manos a la obra.

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Fuente: Asociaciongerminal.org