May 22, 2021
De parte de Briega
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Chile. La convenci贸n constitucional puede ser la tumba de la revuelta

La derecha pinochetista fue derrotada, ya que no consigui贸 el tercio de la convenci贸n constitucional necesario para bloquear cambios. Una derrota que comenz贸 a fraguarse hacia 2000, con la resistencia empecinada del pueblo mapuche y luego las luchas de los estudiantes secundarios. A partir de octubre de 2019, el pueblo chileno decidi贸 enterrar la herencia de Pinochet con una multitudinaria revuelta.

Los partidos de la antigua Concertaci贸n que gobern贸 Chile desde el fin de la dictadura, tambi茅n salieron mal parados, al obtener s贸lo 25 esca帽os bajo el lema Unidad Constituyente, frente a los 37 de la derechista Vamos por Chile. La izquierda consigui贸 28 esca帽os en un muy buen desempe帽o. Los pueblos originarios ten铆an asignados 17 puestos, los independientes consiguieron nada menos que 48 esca帽os y se alcanz贸 a la paridad entre varones y mujeres.

Sabemos qui茅nes perdieron, pero no es sencillo saber qui茅nes resultaron vencedores. En primer lugar, debe constatarse una elevada abstenci贸n, ya que votaron s贸lo 42.5 por ciento de los inscritos, cifra que cae hasta 21 por ciento entre los mapuches. Puede argumentarse que la pandemia no favoreci贸 el voto, pero lo cierto es que la deserci贸n de las urnas viene creciendo en la 煤ltima d茅cada y media.

La segunda cuesti贸n es que si bien la derecha pinochetista no tiene poder de veto, s铆 lo tiene la suma de 茅sta con la ex Concertaci贸n, integrada b谩sicamente por socialistas y democristianos que han apoyado el modelo neoliberal extractivo. Juntos superan el tercio de los votos para impedir cambios.

En tercer lugar, la revuelta en Chile no fue para conseguir una nueva Constituci贸n, sino para poner fin al modelo neoliberal. Desde que las negociaciones cupulares abrieron esa posibilidad, argumentando que con la nueva Constituci贸n caer谩 el modelo, la movilizaci贸n comenz贸 a desgranarse.

Si bien entre los 155 miembros de la convenci贸n constitucional hay una fuerte presencia de la izquierda y de los movimientos sociales, que aportaron una parte considerable de los constituyentes independientes, la garant铆a de cambios no est谩 en los representantes, sino en organizaciones y movilizaciones colectivas.

La cuarta cuesti贸n es mirar hacia los lados. En Am茅rica Latina hubo tres nuevas constituciones en pocos a帽os: en Colombia, en 1991; en Ecuador, en 2008, y en Bolivia, en 2009. Algunas contienen cap铆tulos bien interesantes: la naturaleza como sujeto de derechos, en la ecuatoriana, y la refundaci贸n del Estado, en la boliviana.

En ninguno de los casos se cumplieron esas aspiraciones, pese a que en Bolivia y en Ecuador la derecha fue derrotada en las calles y cayeron cinco presidentes mediante grandes insurrecciones.

Sin embargo, el neoliberalismo extractivista continu贸 despojando a los pueblos de los bienes comunes, y la situaci贸n concreta de los pueblos originarios y de los sectores populares no hizo m谩s que empeorar. No por las constituciones, sino por algo m谩s profundo: la desmovilizaci贸n de las sociedades y los pueblos.

Pensar que se puede derrotar al neoliberalismo, que es la forma que asume el capitalismo en este periodo, mediante nuevas cartas magnas y con leyes que declaman derechos para las m谩s diversas opresiones, es una ilusi贸n que conduce a callejones sin salida. No es una cuesti贸n de ideolog铆as, sino de la lectura del pasado reciente y de la situaci贸n que atravesamos en todo el mundo.

En Chile no estamos ante una constituyente leg铆tima, sino ante un juego pol铆tico, como sostiene Gabriel Salazar (https://bit.ly/3f1W6Eo). Ese juego lo parieron dirigentes del Frente Amplio, la proclamada nueva izquierda, que pactaron con la derecha cuando hab铆a millones en las calles y lo volver谩n a hacer en un recinto donde caben malabares discursivos con total impunidad.

La 煤nica garant铆a que tenemos los pueblos, para que al menos nos respeten, es la organizaci贸n y la movilizaci贸n. En Chile hubo durante meses enormes manifestaciones y se crearon m谩s de 200 asambleas territoriales. Los constituyentes de izquierda est谩n diciendo que no es necesario volver a las calles y la mayor铆a de las asambleas se debilitaron al apostar a las urnas, aunque ahora retornan a sus territorios.

驴C贸mo se har谩n realidad los mejores art铆culos de la nueva Constituci贸n, que sin duda los habr谩? Resuenan las palabras de la comandanta Amada en la inauguraci贸n del segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan: Dicen que ahora hay m谩s leyes que protegen a las mujeres. Pero nos siguen asesinando.

Ninguna ley impedir谩 a los hombres armados (Carabineros y militares), n煤cleo duro del patriarcado, seguir golpeando, lacerando y asesinando. El mapuche Fernando Pairic谩n reconoci贸 que 80 por ciento de los mapuches que no votaron, lo hicieron, en parte, por la fuerza del movimiento autonomista que llam贸 a no votar (https://bit.ly/3ot3Gv0).

La esperanza de un nuevo Chile sigue estando en la resistencia mapuche y en las redes de vida que sobreviven en unas cuantas asambleas territoriales.

Ra煤l Zibechi

Fuente: https://www.jornada.com.mx




Fuente: Briega.org