November 29, 2020
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Chile: Una mirada an谩rquica al contexto de revuelta y represi贸n (Parte II)

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Parte II

Ya ha pasado m谩s de un mes desde que difundimos la primera parte de este texto compartiendo informaci贸n y reflexiones an谩rquicas sobre el contexto chileno desde el inicio del llamado 鈥渆stallido social鈥 desatado el d铆a 18 de octubre. El anterior abordaba hasta la v铆spera de la gran manifestaci贸n en el centro de la ciudad anunciada para el d铆a viernes 25 de octubre.

Desde ese d铆a hasta ahora han ocurrido muchos sucesos que podr铆an ser expuestos de manera detallada, sin embargo hemos seleccionado ciertos elementos y reflexiones que nos parecen relevantes para difundir, sabiendo que otrxs compa帽erxs han estado tambi茅n aportando a al registro y la circulaci贸n de informaci贸n sobre lo que est谩 ocurriendo en estas tierras en revuelta.

Esperamos que estas palabras que lanzamos hacia nuestrxs compa帽erxs de todas partes puedan nuevamente contribuir a propagar una vez m谩s experiencias y reflexiones que puedan ser esparcidas en los m谩s diversos idiomas y latitudes donde se expresa la anarqu铆a:

1. EL INTENTO FALLIDO DE PACIFICAR LA REVUELTA

Con m谩s de 1,5 millones de personas en el centro de la ciudad de Santiago, la autoconvocada 鈥渕archa m谩s grande de la historia鈥 concentr贸 el d铆a viernes 25 de octubre a toda la diversidad de personas en lucha.

Con una pr谩cticamente inexistente participaci贸n de partidos pol铆ticos de izquierda y sin ning煤n tipo de capacidad de amenaza desde grupos fascistas, todas las formas de manifestaci贸n se desarrollaron hasta altas horas de la noche a pesar de la restricci贸n del toque de queda, incluyendo una vez m谩s intensos disturbios y enfrentamientos con la represi贸n en el centro y las periferias de Santiago y otras ciudades.

Mientras la represi贸n hac铆a su trabajo propagando e intensificando sus formas de violencia, desde el gobierno y los medios de comunicaci贸n se intent贸 imponer la idea que esta marcha ser铆a la culminaci贸n de un proceso en el que la gente instal贸 sus demandas y que ya era hora de 鈥渧olver a la paz鈥. Los canales de televis贸n culminaron esa noche las transmisiones conjuntas iniciadas el 18 de octubre y, luego de la campa帽a de lavado de imagen sobre los militares, los d铆as posteriores el gobierno retir贸 a las tropas de las calles. Luego, los d铆as s谩bado 26 y domingo 27 de octubre, se decret贸 el fin del toque de queda en Santiago otras ciudades del pa铆s.

El poder apostaba todas sus fichas hacia un retorno a la normalidad para el d铆a lunes 28 de octubre, pero la realidad evidenci貌 algo completamente distinto y tal vez sorpresivo: miles de personas volvieron a salir a las calles y copando el centro de la ciudad con cacerolazos, pancartas, intervenciones urbanas, disturbios y choques con la polic铆a bajo la consigna de 鈥渘o habr谩 ning煤n retorno a la normalidad鈥. El poder hab铆a perdido una nueva partida con el descontento, la protesta y el caos generalizado y una nueva fase del estallido comenz貌 a gestarse a partir de ese momento.

2. CONTINUIDAD DE LAS MANIFESTACIONES Y LOS DISTURBIOS

Con el correr de los d铆as, las ciudades se transforman en un escenario en el cual la progresiva 鈥渧uelta a la normalidad鈥 del trabajo, el comercio y el sistema de transporte coexiste y disputa con la continuidad de las convocatorias, los disturbios y las instancias de autoorganizaci贸n en barrios a trav茅s de asambleas territoriales y otras instancias de encuentros y participaci贸n pol铆tica.

Desde el d铆a lunes 28 de octubre, cada semana, tres o cuatro d铆as de protestas masivas e intensas se comienzan a desarrollar principalmente en el centro de Santiago. El palacio de gobierno se mantuvo inicialmente cercado por la polic铆a y en los l铆mtes del anillo perimetral se desarrollaron disturbios durante varios d铆as. Posteriormente, ante el cerco represivo en torno al palacio de gobierno, las protestas se continuaron autoconvocando para el sector de Plaza Italia, lugar emblem谩tico del centro de la ciudad que fue rebautizado por lxs manifestantes como 鈥淧laza de la Dignidad鈥. Hacia all谩 tambi茅n se trasladaron los enfrentamientos con la polic铆a, las barricadas, los saqueos y ataques a dependencias estatales y empresariales.

En otras regiones del pa铆s tambi茅n continuaron las protestas con la presencia de diversos tipos de manifestantes que comienzan a expresar gratitud y agradecimiento hacia lxs encapuchadxs de la llamada 鈥減rimera l铆nea鈥, instalando la idea de que ellxs est谩n dispuestxs a arriesgar su vida y su integridad para permitir que el resto de las personas pueda manifestarse. Esta idea se ha mantenido hasta ahora en paralelo al avance de la represi贸n, la creciente desaprobacion contra el gobierno y el masivo descr茅dito hacia los medios de comunicaci贸n.

3. DISPOSITIVOS DE REPRESI脫N MASIVA Y SELECTIVA

Con el retiro de los militares de las calles, ha sido la polic铆a uniformada y civil la fuerza represiva a cargo de atacar la revuelta en curso. Algunos de los m茅todos e instrumentos utilizados para la represi贸n masiva y selectiva han sido los siguientes:

鈥 Disparos directos de perdigones y bombas lacrim贸genas hacia el cuerpo de manifestantes, concentrados en la zona de la cabeza y los ojos, dejando un gran n煤mero de personas contusas y con diversos niveles de da帽o facial, craneal y ocular incluyendo p茅rdidas totales de ojos y capacidad de visi贸n. Hasta la fecha, se han registrado m谩s de 20 manifestantes muertxs y m谩s de 200 personas con da帽o ocular severo, resultando elpecialmente significativo el caso del estudiante Gustavo Gatica, quien qued贸 con p茅rdida total de visi贸n producto de un ataque policial hacia sus ojos.

鈥 Intoxicaci贸n y quemaduras producto de los agentes qu铆micos presentes en gases lacrim贸genos y en el l铆quido de carros lanzaaguas.

鈥 Apeleamientos y golpes de diverso tipo contra personas adultas y menores de edad, adem谩s de agresiones a personas y animales que viven en la calle.

鈥 Detenciones con agresiones f铆sicas y psicol贸gicas a todo tipo de manifestantes, incluyendo agresiones sexuales de diversa clase principalmente contra mujeres y personas de g茅neros no binarios.

鈥 Simulaciones de fusilamiento a personas detenidas.

鈥 Utilizaci贸n de drones, veh铆culos y agentes de civil para registrar, seguir y detener a personas identificadas como autoras de disturbios.

鈥 Agresiones y detenciones a personas que no se encuentran participando activamente de las manifestaciones, incluyendo a voluntarios que realizan labores aut贸nomas y solidarias de primeros auxilios para ayudar a quienes protestan. Como ejemplo de lo anterior, se registra el caso de Abel Acu帽a, manifestante que el d铆a viernes 15 de noviembre perdi贸 la vida en Plaza Dignidad por no poder ser atendido adecuadamente debido al ataque directo de la represi贸n contra el equipo de primeros auxilio que intentaba reanimarlo. Tambi茅n se registra el caso de Fabiola Campillai, mujer que perdi贸 sus dos quedando con fractura craneal por el impacto de una bomba lacrim贸gena arrojada por la polic铆a a su rostro en medio de disturbios mientras ella se dirig铆a hacia su trabajo.

鈥 Adquisici贸n y uso de nuevos instrumentos represivos, tales como como gastos millonarios para la compra de nuevos veh铆culos policiales, gases de alto nivel t贸xico capaces de causar v贸mitos y p茅rdida de control de esfinter, perdigones que disparan sacos de vidrio molido, granadas de estruendo e instrumentos de impacto sonoro unirideccional capaces de aturdir y dejar con trauma ac煤stico temporal o permanente a quienes son golpeadxs por un shock sonoro capaz de reventar el aparato auditivo humano.

鈥 Se han registrado casos de represi贸n selectiva a manifestantes, dirigentes de organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos bajo la forma de amenazas de muerte, detenciones en espacios p煤blicos y residenciales, adem谩s de agresiones, tratos denigrantes e interrogatorios con amenazas y torturas de diverso tipo. Sobre esta situaci贸n se puede mencionar la existencia de testimonios y registros audiovisuales que denunciaron el d铆a jueves 21 de noviembre el uso de un centro comercial saqueado como lugar secreto de detenci贸n y torturas por parte de la polic铆a en la comuna de Quilicura para mantener a personas detenidas y que fueron golpeadas, obligadas a exaltar la figura de los polic铆as y luego liberadas en medio de la noche completamente desnudas.

Tambi茅n se registra el caso de un joven estudiante de la ciudad de Antofagasta quien denunci贸 el d铆a 06 de noviembre que la noche anterior hab铆a sido interceptado por una camioneta roja con policias de civil que intentaron llevarselo para controlar su identidad. Ante la negativa del joven a ser detenido le aplicaron una descarga el茅ctrica en el pecho para llevarlo luego a un recinto clandestino donde pudo ver a otras personas detenidas y golpeadas, mientras que a 茅l lo torturaron insertando agujas por debajo de sus u帽as mientras le exigian que entregara informaci贸n sobre personas y organizaciones que estuvieron en la manifestaci贸n.

Para mantener y encubrir estos actos represivos, la polic铆a, el gobierno y la prensa han mantenido una f茅rrea defensa y proteccion del accionar policial. En perfecta coordinaci贸n autoridades policiales, miembros de gobierno, periodistas y personajes medi谩ticos serviles al poder se han preocupado de sostener la tesis de que las polic铆as se encuentran superadas por el accionar delictual de lxs v谩ndalxs, censurando la informaci贸n y las im谩genes de la represi贸n. La estrategia del poder tambi茅n ha incluido cuestionar y desconocer la veracidad de los informes elaborados por diversos organismos no gubernamentales que se帽alan la existencia de metodos sistem谩ticos de represi贸n que vulneran la integridad de las personas buscando la traumatizaci贸n del cuerpo que protesta.

Desconociendo tales informes, el poder protege a los agentes represores y les asegura una promesa de impunidad.

4. INICIATIVAS INSTITUCIONALES: REFORMISMO Y REPRESI脫N PARA VOLVER A LA NORMALIDAD

La noche del d铆a jueves 14 de noviembre se reunieron en el parlamento representantes de casi todos los partidos politicos con presencia en el Congreso para discutir una salida institucional a la demanda por una nueva constituci贸n, intentando con esto apaciguar la revuelta con una salida reformista. A altas horas de la madrugada comunicaron que su acuerdo fue convocar para el mes de abril de 2020 a un plebiscito nacional para que a trav茅s del voto se decida si se elabora o no una nueva constituci贸n pol铆tica para terminar con la que permanece vigente desde la dictadura de Pinochet. si gana la opci贸n de nueva constituci贸n se realizar铆a otro plebiscito para decidir la modalidad en la cual 茅sta.

Una opci贸n ser铆a lo que llamaron una 鈥淐onvenci贸n Mixta Constituyente鈥 compuesta por miembros del Parlamento y tambi茅n por delegados especiales elegidos a trav茅s del voto para participar del proceso de elaboraci贸n de una nueva constituci贸n. La otra opci贸n ser铆a lo que acordaron denominar 鈥淐onvenci贸n Nacional Constituyente鈥, en la cual no participar铆an integrantes del Parlamento sino que solamente delegados electos a trav茅s del voto para redactar un nuevo documento constitucional. Esta segunda opci贸n ser铆a la m谩s cercana a la demanda de una asamblea constituyente planteada por un sector importante de gente movilizada que considera a la constituci貌n actual como un problema estructural a resolver.

En paralelo, el Estado, la prensa y analistas pol铆ticos serviles al poder han dado continuidad al discurso del enemigo interno, centrando el foco comunicativo en la figura de lxs saquedorxs y planteando la idea de que 茅stxs son delincuentes ligados al narcotr谩fico y el anarquismo. Con esto se intenta una vez m谩s criminalizar la protesta y establecer consensos con la poblaci贸n que defiende la protesta pero condena los saqueos bajo la idea de que 鈥渁limentan una imagen negativa del movimiento鈥, estrategia que busca 鈥 y en cierta medida logra- generar al menos un punto de divisi贸n aprovechado por el poder.

El 28 de noviembre, solo d铆as despu茅s del acuerdo parlamentario en torno al plebisicito constitucional, se aprueba tambi茅n en el Parlamento dar curso legislativo a proyectos presentados por el presidente Sebasti谩n Pi帽era correspondientes a leyes anti-disturbios, anti-capuchas, anti-saqueos y anti-barricadas, buscando castigar de manera m谩s dura las expresiones radicales de la protesta y difundir el temor entre quienes se manifiestan en la calle. A esto se suma otro proyecto que busca permitir que los militares puedan ser sacados a la calle sin necesidad de decretar 鈥渆stado de emergencia鈥, con el pretexto de custodiar 鈥渋nfraestructura estrat茅gica鈥, que en la pr谩ctica, seg煤n el gobierno y los defensores de la propuesta corresponder铆a, por ejemplo, a estaciones del tren subterr谩neo, centrales el茅ctricas y dependencias gubernamentales.

A estas tendencias represivas se han sumado grupos de personas contrarias a las manifestaciones que desde hace semanas se organizan en distintas ciudades para proteger locales comerciales, limpiar calles y tambi茅n atacar manifestantes de manera grupal e individual, como ocurri贸 el d铆a 10 de noviembre en la cudad de Vi帽a del Mar donde un fan谩tico neoliberal de derecha de origen estadounidense dispar贸 contra un grupo de personas que participaban de la protesta. Entre estas personas que colaboran con el poder participan desde fascistas convencidos hasta ciudadanos de 鈥渃lase media鈥 y burgueses de diverso con un discurso de 鈥減az鈥 y generalmente protegidos por la polic铆a.

Lo cierto es que desde ya desde el mismo 18 de octubre en adelante se han contabilizado una cifra de m谩s de 35.000 personas detenidas en el contexto de las protestas, de ellas 2.537 han quedado en prisi贸n preventiva acusadas de vandalismo e incendio contra estaciones del tren subterr谩neo, ataques con bombas molotov durante disturbios y otros cargos. Una coordinadora de solidaridad con estxs presxs se ha estado articulando reivindicandolxs como presxs pol铆ticxs de la revuelta.

5. NUEVOS ELEMENTOS PARA LA LUCHA CALLEJERA

Desde el 18 de octubre hasta la fecha se registran 107 ataques a cuarteles policiales por parte de manifestantes. A esto se se suma el impacto de las intervenciones callejeras realizadas por miles de mujeres en las manifestaciones y en el exterior de edificios gubernamentales y policiales para denunciar la violencia pol铆tica y sexual del Estado y su represi贸n.

Con el correr de las semanas comienzan a aparecer en Santiago convocatorias para desplazar las protestas desde el centro de la ciudad hacia los sectores acomodados del llamado 鈥渂arrio alto鈥 ubicado hacia el oriente de Plaza Dignidad. Esto genera disturbios, saqueos y ataques a sedes de partidos pol矛ticos de derecha, locales comerciales y oficinas empresariales, adem谩s de choques con la polic铆a y ciudadanos defensores de la paz de los poderosos.

Otro elemento importante ha resultado ser la respuesta ante la represi贸n. Por una parte, producto del accionar represivo se ha hecho recurrente e imprescindible el uso masivo de mascarillas para protegerse de los gases lacrim贸genos y anteojos protectores ante los continuos disparos realizados por la polic铆a a los ojos de lxs manifestantes. La utilizaci贸n de escudos para protegerse de los perdigones y bombas lacrim贸genas disparados por la polic铆a ha sido otra innovaci贸n necesaria para permitir el accionar de quienes luchan en la primera l铆nea de combate enfrent谩ndose con los agentes represores que a tambi茅n son permanente hostigados por l煤ces de rayos l谩ser provenientes de manifestastes que les apuntan desde la distancia obstaculizando su accionar y facilitando la identificaci贸n de los escuadrones anti-disturbios en medio de la oscuridad. En medio de todo esto, grupos de primeros auxilios m茅dicos asisten a lxs manifestantes heridxs mientras que otras individualidades solidarias ayudan a las personas afectadas por los gases t贸xicos y entregan alimento a lxs encapuchadxs de la primera l铆nea. Consejos anti-represivos se difunden tambi茅n boca a boca y de manera masiva en redes sociales, medio de comunicaci贸n que ha servido a la polic铆a para identificar manifestantes pero tambi茅n ha tenido un rol importante en la viralizaci贸n de informaci贸n sobre el accionar represivo y sobre las convocatorias a protestas masivas y actividades territoriales.

6. NADA HA ACABADO

Desde la alegr铆a revolucionaria de ser part铆cipes del devenir ca贸tico en un territorio sublevado, env铆amos se帽ales de combate en estos momentos en que el apoyo mutuo, el autocuidado, la agitaci貌n y la acci贸n son las herramientas que ayudan a propagar la anarqu铆a en el aqu铆 y el ahora.

Sabemos que la historia demuestra que los escenarios de revuelta y agudizaci贸n del conflicto con el orden imperante suelen ser m谩s o menos c铆clicos en sus avances y retrocesos, pero tambi茅n sabemos que estos levantamientos son posibles, necesarios y que la fuerza de ellos radica en la participaci贸n directa y generalizada de individuxs que rompen en idea y acci贸n con el orden establecido.

Por eso rechazamos la idealizaci贸n rom谩ntica de la revuelta con la misma fuerza con la que discrepamos con toda posici贸n que plantee como una verdad incuestionable la tesis de que la propagaci贸n ca贸tica de los disturbios ha sido, antes que cualquier otra cosa, un plan orquestado desde el poder.

Lo que s铆 es cierto es que a pesar de todos sus esfuerzos el poder y su represi贸n no ha podido detener la subversi贸n de las conciencias, de sentidos comunes colectivos y del uso del espacio callejero como escenario de combate y de disputa con el r茅gimen de opresi贸n.

En estas tierras se vive un cotidiano de mucha movilizaci贸n y tambi茅n de elementos que generan tensiones y emociones del m谩s diverso tipo, desde el cansancio, el agotamiento, la rabia y el miedo hasta la alegr铆a, el compa帽erismo, el coraje y las ganas de continuar luchando cada vez m谩s y mejor con nuestrxs afines y con quienes interactuamos en la multiformidad de la revuelta.

Si hay algo de lo que no tenemos dudas, es que esta fisura que se ha abierto en el r猫gimen neoliberal chileno ha dado paso a un contexto que combina m煤ltiples elementos del pasado, del presente posmoderno y del futuro de la guerra hist贸rica entre quienes tienen el poder y quienes se rebelan contra la opresi贸n.

Hasta el d铆a de hoy, este tipo de escenarios de revuelta han sido y son experimentadas por compa帽erxs a lo largo y ancho del mundo. De seguro sus vivencias y aprendizajes avivar谩n nuestras reflexiones como ya aviva nuestro esp铆ritu cada gesto de solidaridad materializada en palabra y acci贸n.

PORQUE EL AQU脥 Y EL AHORA SON EL MEJOR ESCENARIO PARA LA ANARQU脥A Y LA LIBERTAD

SEGUIMOS LUCHANDO PARA COMBATIR Y APLASTAR EN TODAS PARTES AL CAPITALISMO Y CADA FORMA DE AUTORIDAD

Chile, 18 de Diciembre de 2019

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on Thursday, December 26th, 2019 at 9:19 pm and is filed under Autonomy.




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