July 25, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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La escasez de semiconductores, una pieza imprescindible en todos los dispositivos electr贸nicos que se utilizan en el d铆a a d铆a, ya ha provocado el par贸n de la producci贸n de coches en muchos lugares del mundo, entre ellos Val猫ncia, Vitoria o Barcelona. Estas min煤sculas piezas son uno de los motivos de la creciente tensi贸n entre China y Estados Unidos, expresada a trav茅s de sus relaciones con Taiw谩n.

Jaume Portell Ca帽o

Juan 鈥攍lam茅mosle Juan鈥 trabaja haciendo coches. Es un empleo digno, y lleva haci茅ndolo desde hace m谩s de veinte a帽os. Su padre y sus t铆os hab铆an trabajado en la misma planta hasta la jubilaci贸n. Juan es un hombre puntual y responsable y, aunque cada vez le duele m谩s la espalda, sigue esforz谩ndose como si el tiempo no hubiera pasado. Los nombres de las empresas de coches son tan reconocidos que la gente del entorno de las f谩bricas las menciona como si fueran de la familia: la Seat, la Ford, la Mercedes, la Renault. Durante una 茅poca 鈥攃ada vez m谩s lejana鈥 decir que se trabajaba en una de ellas era sin贸nimo de 茅xito y estabilidad laboral. Desde hace unos meses, todos esos ingredientes 鈥攅l esfuerzo, la puntualidad, la identificaci贸n con la empresa鈥 sirven de poco.

Juan seguramente nunca ha estado en Taiw谩n o en China, pero su trabajo 鈥攕u empleo, su sueldo, su salud mental, su familia, su pensi贸n鈥 depende de lo que suceda all铆. Concretamente, de lo que salga de all铆: chips con transistores 10.000 veces m谩s peque帽os que un cabello humano. Sin ellos no hay coche, y las empresas paran la producci贸n. 鈥淟a gente no es muy consciente de ello, pero ahora mismo est谩n conduciendo un tel茅fono m贸vil con ruedas鈥, dice Juan. Desde Almussafes hasta Valladolid, pasando por Palencia o Barcelona, miles de trabajadores han estado, est谩n o estar谩n en ERTE por el desabastecimiento de semiconductores, el nombre de esos chips. Sobre ellos baila, tambi茅n, el siglo XXI.

鈥淓l futuro de Estados Unidos depende de los semiconductores鈥. Ese es el eslogan principal de la p谩gina web de 鈥楽emiconductors in America Coalition鈥, una organizaci贸n que agrupa las principales compa帽铆as tecnol贸gicas del sector. 鈥淚maginen un mundo sin dispositivos electr贸nicos鈥, a帽aden desde la Semiconductor Industry Association. Ese mundo 鈥攃asi amenazan鈥 ser铆a un mundo sin smartphones, televisores, radios, ordenadores, videojuegos o instrumentos m茅dicos avanzados. Los semiconductores permiten que esos dispositivos sean m谩s peque帽os, m谩s r谩pidos y m谩s fiables. Cualquier aparato electr贸nico necesita un semiconductor, incluidos los elementos vinculados a la Inteligencia Artificial, los drones o las armas m谩s sofisticadas de la industria militar. Es por eso que disponer de semiconductores se convierte en una cuesti贸n de seguridad nacional y econ贸mica de primer orden.

En febrero de 2021, la secci贸n de la C谩mara de Comercio de Estados Unidos centrada en China public贸 un informe. En 茅l, sus autores explicaban las p茅rdidas que generar铆a en la econom铆a estadounidense una desconexi贸n entre Pek铆n y Washington en distintos sectores de la econom铆a. En el campo de los semiconductores, criticaban al gobierno chino por ser intervencionista y favorecer a las empresas chinas en el mercado chino con subsidios y exenciones fiscales. Unas l铆neas despu茅s, ped铆an al gobierno de Estados Unidos que ayudara 鈥攕ubsidiara鈥 a empresas estadounidenses para que produjeran m谩s chips en suelo americano.

鈥淣uestra dependencia de la tecnolog铆a b谩sica es nuestro mayor problema oculto鈥, dijo en 2016 el presidente de China, Xi Jinping. En 2019, su pa铆s import贸 m谩s de 300.000 millones de d贸lares en semiconductores, una cifra superior a lo que gast贸 en petr贸leo. Pese a que China ha conseguido consolidar a gigantes tecnol贸gicos como Huawei, sigue siendo dependiente del exterior: la producci贸n nacional en 2019 solo abasteci贸 las necesidades del 16% del mercado chino de semiconductores. Estados Unidos no quiere dejar de abastecer ese mercado; China quiere satisfacer el 70% de sus necesidades con productos nacionales en 2025.

Rumbo a Asia

La lista de las 10 grandes empresas de semiconductores por ingresos explica muchas cosas, desde la Guerra Fr铆a hasta la globalizaci贸n. Seis son de Estados Unidos, dos son de Corea del Sur y dos son de Taiw谩n. Ambos pa铆ses 鈥攋unto a Jap贸n鈥 son los aliados tradicionales de Washington en Asia oriental desde el final de la II Guerra Mundial. La l铆der, la estadounidense Intel, est谩 seguida de cerca por la surcoreana Samsung y la taiwanesa TSMC. Las tres compiten para hacer transistores m谩s peque帽os, algo que da m谩s eficiencia a los chips. TSMC ya ha conseguido hacer los transistores m谩s peque帽os de la historia de la humanidad: son de dos nan贸metros, y tiene una posici贸n privilegiada con respecto a los de tres nan贸metros. Sin TSMC, Apple no podr铆a mejorar sus iPhone.

La manufactura de las piezas ha seguido el camino de la globalizaci贸n: la mayor铆a de empresas occidentales deslocalizaron su producci贸n hacia Asia para abaratar sus costes, y mantuvieron las etapas de mayor valor a帽adido (dise帽o, creaci贸n de software) en Estados Unidos o Europa. En 1990, el 37% de los semiconductores se fabricaban en Estados Unidos. Actualmente, esa cifra es del 12%. Ahora, el avance de los competidores asi谩ticos en los segmentos m谩s valiosos de la producci贸n les podr铆a quitar cuota de mercado.

Adem谩s, la distribuci贸n actual (m谩s del 60% de los semiconductores se fabrican en Asia) genera una dependencia que se ha visto exagerada por el impacto de la pandemia. Por eso Estados Unidos est谩 promocionando plantas de TSMC e Intel en Arizona. Recientemente el Senado de Estados Unidos, muy dividido en otras cuestiones, aprob贸 un subsidio de m谩s de 50.000 millones de d贸lares para la industria local. Esta cifra podr铆a ampliarse hasta los 200.000 millones de d贸lares, y la Secretaria de Comercio estadounidense, Gina Raimondo, pidi贸 recientemente que el Congreso aprobara esta iniciativa antes de las vacaciones de agosto.

El monopolio holand茅s

Ninguna empresa europea est谩 entre el top 10 de ingresos del mundo. De hecho, solamente cuatro europeas se encuentran en el top 35 mundial. Sin embargo, la primera empresa europea de la clasificaci贸n tiene un papel crucial en el sector, e incluso provoc贸 una campa帽a de urgencia de la administraci贸n de Donald Trump para impedir una de sus ventas. ASML es una compa帽铆a holandesa que ostenta el monopolio de las m谩quinas de fotolitograf铆a. Estas permiten la fabricaci贸n de obleas de silicio y, con ello, chips. Cada m谩quina cuesta 250 millones de d贸lares, y hay muy pocas unidades de ella en el mundo.

SMIC es la compa帽铆a estatal china de semiconductores. Pese a contar con el apoyo de Pek铆n, a煤n est谩 lejos de los l铆deres en innovaci贸n: si en Taiw谩n producen transistores de hasta dos nan贸metros, en SMIC nunca han ido m谩s all谩 de los 14 nan贸metros. Las m谩quinas de ASML permiten producir transistores de 7 nan贸metros, con lo cual el gobierno chino se decidi贸 a comprarla. El gobierno holand茅s concedi贸 la licencia de exportaci贸n a su empresa, y todo parec铆a marchar sin problemas鈥 hasta que apareci贸 el gobierno de los Estados Unidos. Despu茅s de hasta cuatro rondas de reuniones entre miembros de la administraci贸n Trump y el gobierno holand茅s, la licencia de venta fue revocada.

Antes de esta intervenci贸n, Europa no hab铆a prestado mucha atenci贸n al campo de los semiconductores, hasta el punto que decenas de empresas europeas del sector fueron compradas por corporaciones chinas o estadounidenses entre 2015 y 2020. La compra de empresas es una manera r谩pida de Pek铆n para acceder a la alta tecnolog铆a de la que no dispone. Otras medidas han sido la contrataci贸n de ingenieros cualificados de la competencia taiwanesa o, directamente, el hackeo para obtener software, c贸digos y dise帽os de esa misma competencia. Un intelectual de la Chinese Academy of Sciences, citado en un informe del Institut Montaigne, considera que el principal obst谩culo al desarrollo chino ser谩 de origen pol铆tico: 鈥淪eguimos necesitando tener el control de las tecnolog铆as b谩sicas. Es un hecho que en la feroz competencia internacional, la tecnolog铆a b谩sica no puede obtenerse a trav茅s del intercambio de mercado”.

El poder de los mapas

El Partido Comunista Chino, liderado por Mao Zedong, lleg贸 al poder en 1949 tras una guerra civil con los nacionalistas, liderados por Chiang Kai Shek. Los derrotados quedaron arrinconados en la isla de Taiw谩n, y a煤n hoy siguen declar谩ndose como la China leg铆tima. Estados Unidos, en el contexto de la Guerra Fr铆a, decidi贸 apoyar a los nacionalistas en su gesti贸n de la isla. Al igual que Corea del Sur y Jap贸n, Taiw谩n accedi贸 a cr茅ditos baratos, program贸 una pol铆tica industrial propia y se convirti贸 en una potencia tecnol贸gica, tal y como atestigua hoy el dominio de TSMC. El m煤sculo diplom谩tico de la Rep煤blica Popular China, sin embargo, ha ido restando aliados a Taiw谩n con el paso de las d茅cadas. En todo el mundo, solamente quince estados reconocen a Taiw谩n.

Antes de la guerra civil, ambos bandos estaban de acuerdo en un aspecto: tanto comunistas como nacionalistas consideraban que el siglo XIX hab铆a sido humillante para China, dominada por los diferentes imperios coloniales europeos, y que esa situaci贸n nunca deber铆a repetirse. En esa voluntad de reconstrucci贸n nacional tuvieron un papel importante ge贸grafos como Bai Meichu. Meichu consideraba que la principal motivaci贸n para aprender geograf铆a era el amor a la patria. Durante los a帽os 30, 茅l hizo el mapa que consideraba que China ten铆a la potestad sobre el Mar de la China Meridional, en una lengua territorial que llegaba hasta las costas de Malasia.

Sus mapas tuvieron tanto 茅xito que son los que hoy se ense帽an a los alumnos de todo el pa铆s, y se utilizan para reivindicar la soberan铆a china del territorio mar铆timo ante sus vecinos. Noventa a帽os despu茅s, el mapa que anta帽o tuvo el apoyo de los nacionalistas chinos podr铆a servir para arrinconarlos. El dominio del Mar de China Meridional es crucial para el futuro de la Rep煤blica Popular China por otro motivo: la mayor铆a de los barcos que le suministran petr贸leo circulan por ah铆. Cualquier interrupci贸n de esa fuente de energ铆a paralizar铆a la econom铆a china.

El arma secreta

Estados Unidos tiene la tecnolog铆a, el dinero y las armas para defender su hegemon铆a. China tiene el dinero, pero sabe que no es suficiente para conseguir la tecnolog铆a, y mientras tanto refuerza su ej茅rcito. La escasez de semiconductores, acentuada por la crisis del coronavirus, muestra uno de los grandes talones de Aquiles de la globalizaci贸n: despu茅s de todo, las compras y ventas en los mercados siguen consistiendo en objetos traslad谩ndose f铆sicamente de una punta a otra del mundo. Si hay alguna interrupci贸n en ese camino, la fragilidad de toda la cadena queda al descubierto. Por eso Estados Unidos quiere relocalizar parte de la producci贸n m谩s cerca de casa y la Uni贸n Europea se plantea hacer lo mismo. La escasez actual, sin embargo, podr铆a durar hasta mediados de 2022. El l铆mite, de nuevo, es f铆sico: no hay tantas plantas para satisfacer la demanda de semiconductores.

En esta partida de p贸quer Xi Jinping tiene un 煤ltimo as en la manga, y los estadounidenses lo saben. Cada a帽o, el Servicio Geol贸gico de Estados Unidos publica una lista de minerales cruciales para su econom铆a. En 茅l podemos encontrar los tres elementos imprescindibles para la fabricaci贸n de semiconductores: el germanio, el silicio y el arseniuro de galio. Desgraciadamente para Washington, m谩s del 70% de la producci贸n de estos minerales se encuentra en China. Y eso no es todo: una veintena de los minerales estrat茅gicos para Estados Unidos se encuentran tambi茅n en China.

Washington podr谩 aplicar sanciones a empresas, bloquear ventas de tecnolog铆a punta y retrasar la progresi贸n tecnol贸gica china, pero la realidad es tozuda: sin esos minerales no hay semiconductores, y sin esos semiconductores las grandes compa帽铆as estadounidenses se derrumbar铆an. Si esto fuera un spaghetti western, el presidente estadounidense Joe Biden y Xi Jinping estar铆an sentados cara a cara, apunt谩ndose con sendas pistolas por debajo de la mesa: nadie puede disparar primero, pero ninguno de los dos se puede permitir perder. Y las ambiciones imperiales siguen m谩s vivas que nunca. Despu茅s de todo, fue el mismo Joe Biden quien dijo, hace unas semanas, que Estados Unidos estaba listo para 鈥済anar el siglo XXI鈥. Mientras tanto, Juan 鈥斅縮e acuerdan de Juan?鈥 intentar谩 que todo esto no le impida llegar dignamente hasta la jubilaci贸n.


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Fuente: Grupotortuga.com