September 18, 2022
De parte de SAS Madrid
244 puntos de vista

Entre las reivindicaciones de las decenas de asociaciones convocantes est谩 el fin de las macrorresidencias, el aumento de las plazas p煤blicas y mayores controles para que se cumplan los requisitos de atenci贸n a los mayores y dependientes. Tampoco se olvidan de las cerca de 35.000 personas que fallecieron durante el covid en residencias sin tener la atenci贸n sanitaria que necesitaban.

鈥淓s absolutamente necesario este cambio de modelo y hacemos un llamamiento a la ciudadan铆a para que se una a reivindicar la protecci贸n de los derechos de las personas dependientes鈥, explican desde Marea de Residencia, una de las asociaciones que este s谩bado han convocado bajo el paraguas de la Plataforma Estatal de Familiares de Residencias una manifestaci贸n en Madrid para pedir mejoras en los centros de mayores y discapacitados. La llamada ha sido secundada por cientos de personas venidas desde Andaluc铆a, Euskadi, Catalu帽a, Valencia y muchas otras comunidades aut贸nomas donde se organizan familiares, trabajadores y residentes para denunciar la situaci贸n de estos centros.

Desde la Asociaci贸n Plataforma por la Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare) enumeran las peticiones m谩s claras de esta manifestaci贸n y de todo el movimiento de ciudadanos que se han unido. Empezando por los ratios de personal. Es com煤n que uno de los motivos m谩s denunciados sea la falta de personal, tanto por los residentes, como los familiares o trabajadores. Los sindicatos denuncian que la sobrecarga de trabajo, la temporalidad de los puestos y la feminizaci贸n de estos empleos precarios est谩 detr谩s de la mala situaci贸n de las auxiliares de residencias y, por ende, de los mayores de los centros.

Mientras que las plataformas piden que el ratio sea de 1,13 cuidadores por residente (es decir, 113 profesionales por cada cien residentes), el actual pacto de estado del pasado julio lo sit煤a en 43 cuidadores por cada cien recientes (un ratio de 0,43). Al lado de estas cifras, las reales: hay comunidades que no superan el ratio de 0,20 para gerocultores o de 0,35 para otras especializaciones. Entre otras cosas, las plataformas en defensa de los residentes denuncian que los ratios de los pliegos de contrataci贸n no tienen en cuenta que estos profesionales 鈥攁uxiliares, enfermer铆a, gerocultores, limpieza鈥 debe estar en activo las 24 horas del d铆a, todos los d铆as de la semana incluido festivos.

Unos ratios que tambi茅n son insuficientes en situaciones como la de la residencia de Alzheimer de Reina Sof铆a de Vallecas (Madrid). Una de las familiares que ha asistido a la manifestaci贸n, Paloma, explica que hoy en centro no contaban con enfermera y la doctora est谩 saturada. 鈥淟o que tenemos en este centro es m谩s un hospital que una residencia. Son personas que necesitan vigilancia, incluso los que tiene m谩s capacidad de movimientos. En un mes dejan de andar si no les hacen actividades, no tienen iniciativa propia por su enfermedad鈥, explica, a la vez que denuncia que los centros como 茅ste, proclamados como referentes, no se pueden convertir en 鈥渁parcaderos de personas鈥. En su caso, hasta la entidad gestora de la residencia, Mensajeros de la Paz, ha admitido que los pliegos de condiciones no son suficientes para cubrir las necesidades del centro y los familiares piden a la Comunidad de Madrid que act煤e antes de que cumpla el contrato, en noviembre de 2023.

Atenci贸n sanitaria, pero tambi茅n acceso a los hospitales

Otro argumento es garantizar la 鈥渁sistencia sanitaria de los residentes como a cualquier ciudadano, coordinando los servicios m茅dicos de la residencia con los de salud p煤blica鈥. Sigue resonando en la memoria y en la conciencia de todas las plataformas los cerca de 35.000 mayores que fallecieron a causa del covid en los centros residenciales de todo el estado, seg煤n datos oficiales del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 y del Imserso. De ellos, 23.7500 con prueba confirmada de covid y otros 10.492 decesos con s铆ntomas compatibles pero sin confirmaci贸n. A estos habr铆a que sumarles las personas que viv铆an en residencias y que murieron por otras causas pero que no pudieron tener la atenci贸n m茅dica adecuada por la crisis pand茅mica.

Vinculado a estos dos motivos est谩 el de la promoci贸n de m谩s plazas p煤blicas. Actualmente, el 62% de las plazas son de financiaci贸n p煤blica y el 38% son plazas de financiaci贸n privada, seg煤n la Asociaci贸n de directoras y gerentes de Servicios Sociales. Un porcentaje que se queda mucho m谩s bajo si se busca las plazas p煤blicas en centros p煤blicos de gesti贸n directa por las comunidades aut贸nomas.

Hay que recordar que la mayor tasa de fallecidos durante la denunciada gesti贸n del covid, con la imposibilidad de enviar a los centros sanitarios a los residentes y los centros sin medicalizar, ocurri贸 en los centros de titularidad p煤blica pero gestionada por empresas privadas. Los familiares y mayores no olvidan este dato a la hora de pedir que el nuevo modelo de residencia ponga por encima el servicio p煤blico y el bienestar del residente antes que el beneficio econ贸mico. Tampoco olvidan que las comunidades no han investigado este hecho y que en Madrid, la comunidad con mayor mortalidad, el gobierno del PP est谩 bloqueando cualquier tipo de investigaci贸n parlamentaria. Algo que ha derivado en el impulso de una comisi贸n civil de la verdad por los 7.291 fallecidos que no recibieron la asistencia sanitaria que necesitaban.

M谩s calidad de vida, m谩s dignidad

Dentro del llamamiento por otro tipo de modelo residencial est谩n la consideraci贸n de la vida privada de las personas residentes. Se pide aumentar el n煤mero de habitaciones individuales, favorecer todas las actividades que se puedan realizar de manera aut贸noma para ralentizar el deterioro cognitivo y que exista una cogesti贸n real con los residentes y sus familiares. Esto facilitar铆a que las quejas de los residentes por la comida, por los errores de lavander铆a, las imprecisiones con farmacia y los medicamentos y las instalaciones de los centros pudieran resolverse m谩s 谩gilmente y que no se eternicen las mejoras. Tambi茅n facilitar铆a la transparencia de los fondos, sobre todo en las plazas concertadas, es decir de titularidad p煤blica en centros privados o en las plazas p煤blicas gestionadas por entes privados.

Otra de las razones de la manifestaci贸n de este 17 de septiembre es acabar con el modelo de macrorresidencias. Las plataformas consideran que los centros de m谩s de 60 plazas deber铆an tener un r茅gimen especial mientras que la legislaci贸n ha subido ese umbral a las 120 plazas. Esto ha hecho que muchas asociaciones acusen al Gobierno de no cumplir sus promesas, ya que una de ellas era la de acabar con las macrorresidencias 鈥攎uy lucrativas para las empresas por el ahorro de costes pero sin mejora en la vida de los residentes鈥 cuando en la actualidad hay 850 macrorresidencias que al aumentar este umbral e indultar a otras podr谩n seguir operando igual, seg煤n indica Infolibre.

Adem谩s, los 煤ltimos acuerdos ofrec铆an una moratoria para asumir las reglas de siete a帽os, un plazo considerado demasiado largo para las asociaciones que piden una nueva Ley Marco Estatal de Residencias. Estas y otras acciones no cumplidas por parte del Gobierno y de las comunidades aut贸nomas dentro de sus competencias hace que las plataformas de familiares y residentes anuncian seguir en la lucha por centros residenciales mejores para los mayores y personas dependientes.

Mar铆a Jes煤s, una de las manifestantes que tiene a su madre de 93 a帽os en una residencia del madrile帽o barrio de Usera asegura que lo que quieren son 鈥減eque帽as residencias, con unidades de convivencia de 10 o 12 personas como m谩ximo y con el personal necesario鈥. Tambi茅n hace referencia a que el Ministerio de Consumo deber铆a tener competencias en la alimentaci贸n en las residencias, como ha hecho en los colegios. 鈥淓xigimos que sean nutricionistas quienes firmen los men煤s鈥, concreta.

La Ley de Residencias que no llega

Todas estas reivindicaciones, coinciden los manifestantes, pasan por una Ley de Residencias estatal. 鈥淪olo as铆 ser谩 de obligado cumplimiento y no meras recomendaciones. Que no tengamos que ser solo los familiares quienes hagamos valer los contratos, debe haber inspecciones鈥, pide Mar铆a Jes煤s. Por su parte, 脕ngel, de la plataforma de pensionistas Coespe explica que se han unido a la marcha para reivindicar normas que impliquen mayor protecci贸n de los residentes. 鈥淟a ley de residencias ya hace dos a帽os que se propuso en la Asamblea de Madrid y PP y Vox la tumbaron鈥, recuerda. 鈥淣o puede ser que haya un 89% de plazas en manos de entes privados, que no tienen en cuenta las necesidades de los mayores鈥, contin煤a 脕ngel, que explica que muchos mayores no pueden acceder a plazas que cuestan de media 2.000 euros al mes por falta de plazas p煤blicas. 鈥淟o que quieren son hipotecas inversas para dejar nuestros pisos a los bancos鈥, indica.

Con el convencimiento de que esto es el comienzo de la lucha, las asociaciones convocantes cerraron el acto en la madrile帽a plaza de Callao con la lectura del manifiesto conjunto por parte de la periodista Rosa Mar铆a Artal, con proclamas como 鈥楢yuso dimisi贸n鈥 o 鈥榮铆 a la atenci贸n, no a los fondos de inversi贸n鈥 y con un minuto de silencio para todas las personas fallecidas en las residencias sin ser trasladadas a hospitales durante la crisis del covid. 鈥淓s el comienzo, porque rendirse no es una opci贸n鈥, finalizaron los convocantes en medio de numerosos aplausos.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 17/09/2022.




Fuente: Sasmadrid.org