January 26, 2023
De parte de Paco Salud
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CINCO A脩OS DE LA COLOCACION DE UNA
PLACA EN MEMORIA DE LOS COMPA脩EROS QUE DIERON SU VIDA EN DEFENSA DE LA LIBERTAD
EN CADIZ

Acto: colocaci贸n de la placa en
memoria de l@s compa帽er@s que dieron su vida en defensa de la libertad, como
consecuencia del vil golpe de estado fascista de 1936

Lugar: Mercado Municipal de Abastos,
junto al edificio de Correos de la Capital gaditana. Plaza de Las Flores

Ma帽ana, s谩bado d铆a 27 de enero de 2018
a las 13.00 horas, tendr谩 lugar la colocaci贸n de una placa en memoria de l@s
compa帽er@s que lucharon y dieron la vida en defensa de la libertad. Esta placa,
ten铆a que haberse colocado hace 22 a帽os, pero por cuestiones pol铆ticas ajenas a
nuestra voluntad no ha sido posible. Contamos con vosotr@s, compa帽eros. Salud.

Este art铆culo lo escribi贸, un viejo
militante de la CNT-AIT de C谩diz, que ya nos dej贸 y se public贸 por j贸venes
Anarcosindicalistas de la CNT-AIT de C谩diz, que 茅ran miembros de un Ateneo
Libertario 鈥淎teneo de Estudios Sociales 鈥 Ferm铆n Salvochea鈥. Estos recuerdos se
publicaron en Julio de 1979 en una revista de la cu谩l se editaron varios
n煤meros que se llamaba 鈥淕erminal鈥.

Entraron
los b谩rbaros. C谩diz y el 18 de julio de 1936 No pod铆amos dejar de dedicarles
unas l铆neas a los hechos ocurridos en esta Ciudad en aquellas fechas luctuosas
del mes de Julio del 36 que dicho sea de paso.- ven铆amos denunciando desde
hacia tiempo en nuestra prensa Confederal y Libertaria, como en todos los actos
p煤blicos, lo que el fascismo y las derechas reaccionarias ven铆an preparando
contra la Rep煤blica y el pueblo en General. Desde el primer momento de la
sublevaci贸n, los hombres mas representativos de la U.G.T. y de la C.N.T.,
igualmente de los partidos pol铆ticos de izquierda, se personaron en el Gobierno
Civil, para entrevistarse con el Gobernador Civil de la provincia, Don Mariano
Zapico.

Se
le plante贸 la urgente necesidad a la situaci贸n creada por las fuerzas
sublevadas, que se les entregaran algunas armas a los hombres mas responsables
de las dos Centrales Sindicales, y tambi茅n a los representantes de los partidos
de Izquierda, teniendo en cuenta que, en ese mismo edificio se hallaban las
armas intervenidas por la aduana del alijo descubierto en un barco cargado de
carb贸n en este puerto, destinadas a los elementos falangistas y de derechas.

El
se帽or Zapico, desgraciadamente para el y para todos, confi贸 m谩s en la palabra
de 鈥渉onor鈥 dada por el General L贸pez Pinto que en la de los hombres que en
aquellos momentos cr铆ticos estaban dispuestos de verdad a defender la Rep煤blica
con todas sus consecuencias. Las buenas y asustadizas palabras del Se帽or Zapico
no convencieron a los all铆 reunidos que trataron por todos los medios de
convencerle de su grave error, error que mas tarde pagar铆a con su vida y
tambi茅n de las dem谩s personas que desde el primer momento trataron de ayudarle
a 茅l y al r茅gimen que en ese momento representaba.

Mas
tarde, el Se帽or Zapico ser铆a fusilado en el Castillo de Santa Catalina en
compa帽铆a de unos hombres que en todo momento fueron leales a la Rep煤blica: El
Teniente Coronel de Carabineros, D. Leoncio Jaso Paz, D. Antonio Ya帽ez, Capit谩n
de la Guardia de Asalto, y el telegrafista de servicio del Gobierno Civil,
Parrilla Asensio, socialista y muy querido por todos nosotros y por todos sus
amigos y compa帽eros.

El
18 de Julio de 1.936, sobre las 15 horas, el ej茅rcito sale a la calle. Son el
Regimiento de Artiller铆a y el de Infanter铆a declarando el estado de Guerra.
Mientras unos de los contingentes le铆an y fijaban los bandos, otros m谩s
numeroso, rodearon el Gobierno Civil. Desde el Paseo de Canalejas, unos y otros
por la Plaza de Espa帽a disparaban contra dicho edificio, obligando al Se帽or
Zapico a entregarse, e igualmente, a todos los que con 茅l se encontraban dentro
de dicho edificio. Todos los paisanos fueron detenidos y conducidos a la
prisi贸n provincial y al 鈥淢iraflores鈥 barco carbonero que se encontraba fondeado
en la bah铆a. El personal militar, al Castillo de Santa Catalina.

El
p煤blico que se encontraba en aquellos alrededores en aquellos momentos,
silvaron y abuchearon fuertemente al ejercito, mientras segu铆an los disparos
contra el pueblo. Desde las cinco de la tarde del 18, hasta el medio d铆a del
19, los grupos de trabajadores estuvieron hostigando a las fuerzas sublevadas,
ya reforzadas con un Tab贸 de Regulares, que por la ma帽ana fue desembarcado en
el muelle por el 鈥淐hurruca鈥 ( en el momento de salir a la mar, se unir铆a a la
escuadra leal a la Rep煤blica ), frente a este gran contingente, mas los dos
Regimientos de guarnici贸n provistos de fusiles, ametralladoras, ca帽ones y
bombas de mano, un pu帽ado de trabajadores y algunos hombres m谩s leales a la
Rep煤blica tuvieron el valor de enfrentarse a ellos con unas cuantas pistolas y
escasa munici贸n; algunas de estas armas fueron cedidas o quitadas a los
guardias de asaltos o municipales.

Defendiendo
Correos y Tel茅grafos, hab铆a un grupo de hombres, cuatro guardias de asalto y
dos guardias civiles que seg煤n ellos se encontraban all铆 contra su voluntad, en
su declaraci贸n esa misma ma帽ana, cuando fue tomado el edificio por las fuerzas
Africanas. En compa帽铆a de estas fuerzas, ven铆a el General Varela, un oficial de
la guardia civil, algunos militares m谩s y unos cuantos falangistas no conocidos
por nosotros. Mientras el General Varela y sus acompa帽antes insultaban a los
guardias de asalto, nosotros en el departamento de transmisiones, nos pusimos
unos babis de los telegrafistas francos de servicio y con ellos pudimos burlar
la vigilancia de los moros y ganar la calle.

Ya
en ella marchamos hacia Puerto Chico con direcci贸n al campo del Sur.
Igualmente, los compa帽eros que durante la noche del 18 y la ma帽ana del 19
ocupaban, las azoteas del caf茅 de la Marina, la del economato Gades, la de los
Gallegos y otras mas de dicha plaza, pudieron salir de ellas saltando de una
azotea a otra ganando las casas de la calle Libertad. El primer muerto de
aquella lucha desigual, fu茅 el compa帽ero Jos茅 Bonat del ramo de la madera, que
caer铆a en la acera del caf茅 Moderno frente a los puestos de churros de un
disparo en la cabeza hecho desde un balc贸n.

La
lucha aislada, de hostigamiento seguir铆a desde los distintos barrios de la
ciudad, principalmente, el barrio de Santa Mar铆a donde ninguna fuerza se
atrev铆a a entrar. Y a pesar de las amenazas de aplicar la muerte a todos los
trabajadores que no se presentaran al trabajo, la huelga general se mantuvo
ocho d铆as. Se establecieron rigurosos controles falangistas en todas las
salidas de C谩diz, tanto por mar c贸mo por tierra. Los soldados de los cuarteles
de Santa Elena y San Roque, no dejaban de disparar a las azoteas y calles del
barrio desde donde se hostigaba constantemente. Ya desde los primeros d铆as se
estableci贸 en el casino Gaditano el cuartel y checa de los falangistas donde se
met铆a a todos los detenidos y eran sometidos a los mas horrendos tormentos y
torturas por un pu帽ado de se帽oritos crapulosos y degenerados.

En
el Aero Club y en el comedor vasco, con domicilio en la calle Ancha era donde
se reunian unos cuantos fascistas de baja catadura moral que todo los dias
confeccionaban las listas de los hombres que se encontraban detenidos en la
prisi贸n o en el barco Miraflores para ser sacados por la noche y asesinarlos,
bien en los fosos o en otros sitios de la ciudad, tales como la plaza de Toros,
La Puerta de la Caleta, las tapias del Hospicio. Muchos de estos fusilamientos
se hac铆an en pleno d铆a para aterrorizar a todo el pueblo, y en muchos de ellos,
se obligaba a presenciarlos.

Pero
lo que jam谩s podr谩 olvidar ni perdonar el pueblo de C谩diz, fue aquel grupo de
hienas sanguinarias mandadas y dirigidas por el c茅lebre ladr贸n y estafador
profesional PULCELL, bien conocido en los medios policiales y habitual
inquilino de la c谩rcel de C谩diz, a este sujeto se le dar铆a carta blanca para
violar los domicilios y sacar de ellos a cientos de trabajadores y
antifascistas para asesinarlos en mitad de la calle.

Con
este forajido iban una cuadrilla con los mismos instintos perversos que 茅l, sin
olvidar los hermanos Guerra Castillo, Gonz谩lez, practicante de la f谩brica de tabacos
Miguel Moya, portuario, que se dedicaba todos los a帽os a colocar los palos del
Corpus, Fernando S谩nchez operario de la F谩brica de Tabacos, algunos de estos
perros son bien conocidos por aquellos compa帽eros que tuvieron la desgracia de
habitar en algunas de las bodegas del Miraflores donde eran insultados todos
los d铆as e incluso se les negaba el agua 驴 Quien no recuerda tambi茅n a Lahera,
Quirell, Parodi, Venancio, y aquel tullido y perverso Quintero, fiscal de esta
Audiencia 驴. La cobard铆a de Quintero la demostr贸 tambi茅n al denunciar como rojo
a su propio compa帽ero, tambi茅n fiscal se帽or Franco, que vivir铆a aquellos d铆as
momentos muy delicados hasta que fue puesto mas tarde en libertad al quedar
demostrado, que las acusaciones que se le hicieron por este reptil eran falsas.

El
azote de sangre de aquellos primeros meses, sembrar铆an el miedo y el terror en
esta ciudad, donde todos los detenidos y asesinados eran conocidos como
honrados trabajadores. Se cumplir铆an con creces, las palabras del general Varela:
鈥 En C谩diz, no dejaremos ni un solo republicano ni nadie que huela a izquierda
con vida 鈥.

Los
asesinatos sembrar铆an de luto esta ciudad, entre los cientos de compa帽eros
muertos por la barbarie falangista, s贸lo nombramos los que en estos momentos
recordamos: Clemente Gal茅s, Emilio Cabezuelo, Juan R铆os, Emilio Castilla, Jos茅
Carrascal, Vicente Ballester, los hermanos Alvarado Quir贸s, Manuel L贸pez ( el
Madri ), Antonio Carrero, Cebada, Sergio, California, Jos茅 L贸pez Pedroza,
Antonio Mila Ruiz, Jos茅 Durante, Fernando Vargas ( El Bombo ), Julio Fern谩ndez,
Julio V谩zquez, Antonio Pe帽a, Rogelio Mill谩n, Paco L贸pez, Juan Rueda, Jos茅 Ruiz,
Mej铆as, Jos茅 Ram铆rez, Severiano, ( este compa帽ero dej贸 nueve hijos ), Melchor,
Emilio Castilla y Jos茅 Arias.

Tambi茅n
a otros apreciables amigos de UGT., Socialistas, Comunistas y Republicanos con
los cuales nos un铆a una leal amistad, como fueron, Juan Castillo ( tambi茅n dej贸
nueve hijos ),El L谩pi, Pe帽a, Bernardino, Norberto Iglesias, Fernando P茅culo,
Calvo Cuadrado, Aguado de Miguel, L贸pez Giraldez, Barraza,

Corripio,
Due帽a, Barras Artes, Biondi, Azc谩rate, Moles, Manuel de la Pinta, Camerino,
Pinto, Florentino Revuelta, Miranda de Sald铆, Juan Moreno.

La
lista ser铆a interminable cuarenta y tres son para nosotros muchos a帽os, pero todos
ellos estar谩n siempre en nuestros pensamientos. Hoy desde estas l铆neas le
rendimos un profundo y leal recuerdo a todos ellos y a los dem谩s antifascistas
que fueron vilmente asesinados por la hiena fascista, y que supieron morir
fieles a sus ideales que siempre deben estar en nuestro pensamiento y en toda
la clase trabajadora de esta ciudad. Nosotros, con toda confianza esperamos
que, estas nuevas promociones que hoy militan en las organizaciones obreras,
dignifiquen con su conducta y su fidelidad a sus ideales, el recuerdo de todos
los compa帽eros que lucharon y fueron inmolados por una sociedad Libre y Humana.

Nosotros,
los Libertarios, que no tenemos que rectificar nada de nuestra limpia y fiel
trayectoria bajo la ense帽a roja y negra de la Libertad, estaremos siempre igual
que aquellos compa帽eros, a darlo todo cuando de defender a la clase trabajadora
en sus justas y leg铆timas reivindicaciones se trate. 隆 Compa帽eros! No olvidemos
ni un solo momento, que, nuestra emancipaci贸n y nuestra verdadera y autentica
Libertad depender谩 siempre de nuestra propia lucha.

RECUERDO
A TODOS LOS COMPA脩EROS QUE NOS DEJARON PARA SIEMPRE.

Juan
L贸pez Mart铆nez




Fuente: Pacosalud.blogspot.com