October 15, 2021
De parte de La Haine
233 puntos de vista


La pandemia global fue una muestra de lo que podr铆a depararnos el calentamiento global. Se pueden aprender muchas lecciones interesantes de la crisis pasada

1. Escuchar a los cient铆ficos

Desde el brote de SARS, otro coronavirus, en 2002 los cient铆ficos nos han advertido repetidamente sobre una nueva pandemia. En 2016 la Organizaci贸n Mundial de la Salud coloc贸 a los coronavirus entre las ocho principales amenazas virales, que requieren m谩s investigaci贸n.

No hubo ninguna investigaci贸n porque no hab铆a expectativas de ganancias para las grandes farmac茅uticas en ese momento. Como resultado, en 2020 no est谩bamos nada preparados para la llegada del SARS-CoV-2, el coronavirus m谩s reciente.

Incluso cuando estall贸 la pandemia, apenas se hizo caso a los vir贸logos. Hab铆an pronosticado que la propagaci贸n ser铆a exponencial y que se necesitaba una acci贸n urgente. A pesar de que solo una peque帽a minor铆a de personas infectadas se enferma gravemente, la capacidad existente de las camas de la UCI podr铆a no ser suficiente.i Desafortunadamente, los vir贸logos ten铆an raz贸n.

La campa帽a de vacunaci贸n fue y est谩 siendo socavada por las mayores tonter铆as anticient铆ficas. Se propagan principalmente desde la extrema derecha. A menudo se hace de una manera muy sofisticada y se le dedican muchos recursos financieros.

Para fines de este a帽o contaremos m谩s de 12 millones de muertes por Covid-19.ii Muchas de estas se podr铆an haber evitado. “Si hay algo que ha demostrado la pandemia”, seg煤n el Financial Times, “es el peligro de ignorar las advertencias de los expertos”.

En los 煤ltimos a帽os los climat贸logos nos han estado advirtiendo de las consecuencias imprevisibles e irreparables si no reducimos las emisiones de forma r谩pida y dr谩stica. Esas graves advertencias a煤n no se traducen en medidas adecuadas. Por el contrario, seg煤n la ONU, las emisiones de carbono aumentar谩n en un 16% para 2030 en lugar de reducirse a la mitad. Esta reducci贸n a la mitad es necesaria para mantener el calentamiento global por debajo del l铆mite acordado de 1,5 grados. La ONU advierte de un calentamiento de 2,7 grados en base a los objetivos nacionales que ahora se han fijado.

Lecci贸n uno: si ignoramos las advertencias de los expertos, lo pagaremos caro.

2. Hacer frente a la gravedad y a la magnitud de lo que se avecina

Para gran parte de la poblaci贸n mundial el impacto de la crisis Covid-19 ha sido significativo: cuarentena forzada, toques de queda, cierre de escuelas y sectores econ贸micos enteros, desbordamiento de hospitales, etc.

Eso es bastante grave, pero solo un anticipo de lo que nos puede esperar con la degeneraci贸n clim谩tica. La pandemia es temporal, mientras que los efectos del calentamiento global ser谩n permanentes. La crisis clim谩tica es la mayor amenaza a largo plazo para nuestra salud, pero sin opci贸n a vacuna o medicamento.

Podr铆a alterar todo el orden mundial y causar da帽os irreversibles al planeta. Las consecuencias de las condiciones clim谩ticas extremas ya son devastadoras y no har谩 sino aumentar. La pandemia nos cost贸 alrededor de 16 billones de d贸lares. La factura por la crisis clim谩tica podr铆a ascender a m谩s de 500 billones de d贸lares.

Hasta hace poco algunas personas pensaban que su regi贸n se salvar铆a del calentamiento global, pero los incendios forestales extremos y los desastres por la lluvia del verano pasado han hecho a帽icos esta ilusi贸n. Para 2060 alrededor de 1.400 millones de personas podr铆an ser refugiadas clim谩ticas y para 2100 una quinta parte de la poblaci贸n mundial podr铆a verse desplazada como resultado del aumento del nivel del mar.

La segunda lecci贸n, relacionada con la primera, es que debemos hacer frente a la gravedad y la magnitud de lo que se avecina.

3. El dinero no es problema

Para salvar al mundo de la degradaci贸n clim谩tica se necesita una transici贸n energ茅tica completa que sea mucho mayor y m谩s r谩pida que todas las anteriores en la historia mundial. En los pr贸ximos 30 a 50 a帽os el 90% o m谩s de la energ铆a mundial que ahora se produce a partir de combustibles f贸siles tendr谩 que provenir de fuentes de energ铆a renovables, energ铆a nucleariii o plantas de combustibles f贸siles que entierren sus desechos en lugar de emitirlos.

Esto significa que a corto plazo se necesita nada menos que una transformaci贸n completa de nuestra econom铆a y sociedad para prevenir una crisis clim谩tica.

驴Imposible e inasequible? Durante a帽os nos han dicho que vivimos m谩s all谩 de nuestras posibilidades, que no hay dinero. La atenci贸n m茅dica era demasiado cara, las prestaciones por desempleo demasiado generosas, los salarios demasiado altos y simplemente no hab铆a dinero para asuntos sociales o culturales. El d茅ficit y las deudas del gobierno ten铆an que mantenerse lo m谩s bajos posible y, por lo tanto, hab铆a continuamente recortes en los presupuestos.

La crisis del Covid-19 acab贸 con ese mito. De repente s铆 parec铆a haber dinero y no poco. Durante el 煤ltimo a帽o y medio, los gobiernos han repartido miles de millones de euros como si fueran caramelos. Todo el sistema monetario y financiero se centr贸 en apoyar la econom铆a y preservar el poder adquisitivo.

En total, los gobiernos de todo el mundo gastaron 16 billones de d贸lares en medidas de apoyo. Eso es 105 veces m谩s que la ayuda anual al desarrollo. “Si en 2020 de repente se dispone de miles de miles de millones para salvar la econom铆a y las grandes empresas, 驴por qu茅 iba a ser imposible salvar el planeta?”, pregunta acertadamente Michel Collon.iv

Seg煤n la Comisi贸n de Transiciones Energ茅ticas, un prestigioso grupo de expertos sobre el calentamiento global, se necesita menos del 1% del PIB mundial al a帽o para ser neutral en carbono a mediados de este siglo. Es una cantidad insignificante para salvar al mundo de los cambios clim谩ticos catastr贸ficos. Para hacernos una idea, en 2020 se estim贸 que los paquetes de est铆mulov en los pa铆ses ricos representaron m谩s del 30% del PIB.

Lecci贸n tres: La sociedad debe responder a la crisis clim谩tica con la misma urgencia y a la misma escala mundial.

4. Si lo dejamos en las manos del mercado, no lo lograremos

El Estado es ineficiente y el libre mercado lo resuelve todo: ese ha sido el dogma de los 煤ltimos cuarenta a帽os. En consecuencia, lo mejor que se pod铆a hacer era privatizar y desregular al m谩ximo.

Sin embargo, durante la crisis del coronavirus el mercado fall贸 por completo. Esto sali贸 a la luz dolorosamente al comienzo de la pandemia debido a la escasez de mascarillas y otros equipos de protecci贸n. Afortunadamente, China pudo entonces solventar muchas escaseces graves. Por segunda vez se vio de forma dram谩tica en la lenta producci贸n de las vacunas en la fase inicial y luego en la escandalosa distribuci贸n de las vacunas en todo el mundo.

Una vez m谩s qued贸 demostrado que el sector privado y las fuerzas del mercado son incapaces de maximizar el potencial de producci贸n existente y priorizar las necesidades m谩s urgentes. Muchos servicios simplemente requieren inversiones a gran escala que no son rentables si se quiere que sean accesibles para todos.vi

Frente al fracaso del mercado, durante la pandemia asistimos a dr谩stico regreso dram谩tico y una rehabilitaci贸n de las autoridades p煤blicas. Qued贸 claro para todos que solo el Estado puede gestionar y superar una crisis de tal magnitud.

Se nacionalizaron total o parcialmente sin problemas importantes sectores de la econom铆a. Seg煤n el Wallstreet Journal, los est铆mulos econ贸micos en EEUU fueron “el paso mayor hacia una econom铆a de planificaci贸n centralizada que haya dado EEUU”.

Hasta la fecha se ha dejado en gran medida a las fuerzas del mercado el abordar el calentamiento global: comercio de emisiones, impuestos al carbono, desarrollo de tecnolog铆a verde basada en las fuerzas del mercado, etc. Est谩 claro que de esa manera no lo lograremos.

Por otro lado, una energ铆a verde y barata suficiente se debe convertir en un servicio p煤blico, al igual que la infraestructura y la tecnolog铆a bajas en carbono necesarias para proporcionar esa energ铆a. En el pasado los gobiernos ya lo hicieron para otros servicios p煤blicos como defensa, salud p煤blica, educaci贸n, investigaci贸n cient铆fica, …

Stern Review, un voluminoso expediente encargado por el gobierno brit谩nico, lo dice sin rodeos: “El cambio clim谩tico plantea un desaf铆o 煤nico para la econom铆a: es el mayor ejemplo de fracaso del mercado que jam谩s hayamos visto”.

Lecci贸n cuatro: para superar la crisis clim谩tica tenemos que romper con el fundamentalismo del mercado, al igual que con la crisis del coronavirus.

5. ‘Nosotros primero’ es miope

La campa帽a de vacunaci贸n se caracteriza por un escandaloso acaparamiento por parte de los pa铆ses ricos a consecuencia del cual las personas de los pa铆ses del Sur se vacunan poco o demasiado tarde. Seg煤n la ONU, a fecha de 30 de agosto los 30 pa铆ses m谩s pobres hab铆an vacunado solo al 2% de su poblaci贸n, en comparaci贸n con el 57% en los pa铆ses de ingresos altos.

Nuestra alta cobertura de vacunaci贸n puede hacernos sentir seguros, pero es una ilusi贸n. Las personas no vacunadas son una fuente de nuevas variantes. Las regiones donde la tasa de vacunaci贸n es baja pueden convertirse f谩cilmente en nuevos focos de incendio porque el virus tiene muchos hu茅spedes vulnerables a los que atacar. Cuanto m谩s tiempo permanezcan las personas sin vacunar, es m谩s probable que se desarrollen nuevas variantes de covid que sean resistentes a las vacunas.

Tedros, el Secretario General de la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS), denuncia que el nacionalismo de las vacunas es miope: “Nadie est谩 a salvo hasta que todos est谩n a salvo”.

En cualquier caso, no funcionar谩 la actitud de ‘nosotros primero’. Para superar la pandemia es necesaria la cooperaci贸n y la coordinaci贸n internacionales. “Solo la aplicaci贸n de los principios de universalidad y justicia ser谩 suficiente para permitir que el mundo salga junto de esta crisis”, seg煤n un informe de la OMS.

Al igual que el coronavirus, el calentamiento global pasa ol铆mpicamente de las fronteras nacionales, pero la situaci贸n es a煤n m谩s grave en ese aspectopara los pa铆ses del Sur.

Los pa铆ses m谩s pobres son los que menos han contribuido al cambio clim谩tico. Por ejemplo, durante los 煤ltimos 25 a帽os casi el 50% de las emisiones globales han sido causadas por el 10% m谩s rico de la poblaci贸n mundial. Emitieron 18 veces m谩s por persona que el 50% m谩s pobre.

Sin embargo, este 50% m谩s pobre es quien sufrir谩 las peores consecuencias. Un estudio reciente del Banco Mundial estima que para 2050 al menos 140 millones de personas de 脕frica, Asia y Am茅rica Latina abandonar谩n su pa铆s como resultado del estr茅s clim谩tico.

Y esos son todav铆a c谩lculos conservadores. Si a finales de este siglo es posible que una quinta parte de la poblaci贸n mundial sea desplazada por el clima, cientos de millones de ellos intentar谩n llegar a Europa.

Se necesitan al menos dos cosas para prevenir un desastre clim谩tico. Como ocurre con la pandemia, la cooperaci贸n internacional es indispensable. Esa cooperaci贸n es ciertamente necesaria entre los dos mayores emisores: China y EEUU. Lo 煤ltimo que necesitamos ahora es impulsar una nueva Guerra Fr铆a contra China.

En segundo lugar, los pa铆ses m谩s responsables de las emisiones deben asumir su responsabilidad hist贸rica, lo cual significa que tienen que hacer el mayor esfuerzo y tambi茅n poner los recursos a disposici贸n de los pa铆ses del Sur. La pr贸xima cumbre de Glasgow deber铆a aportar m谩s claridad al respecto. En cualquier caso, todav铆a queda mucho trabajo por hacer.

Si ni siquiera logramos vacunar al mundo entero r谩pidamente, 驴c贸mo podremos resolver la crisis clim谩tica? La lecci贸n cinco es obvia: dejar de lado el nacionalismo y apostar por la solidaridad y el internacionalismo.

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Notas

i.Mann M, The New Climate War, Nueva York 2021, p. 239.

ii.Las cifras provienen del Institute for Health Metrics and Evaluation (IMHE) de la Universidad de Washington. Son del mismo orden que las estimaciones de The Economist. Las cifras oficiales en muchos pa铆ses son subestimaciones serias de las cifras de fallecimientos por Covid-19.

iii.La energ铆a nuclear no es ideal porque es muy cara, siempre existe el riesgo de un accidente nuclear y tambi茅n est谩 el problema de los desechos que se tienen que guardar durante siglos.

iv.Collon M., Plan猫te malade. 7 le莽ons du Covid. Tome 1 : Enqu锚te, Bruselas 2020, p. 227.

v.Se trata tanto de medidas fiscales (apoyo directo del Estado a las empresas, familias etc…) como de medidas monetarias (bancos centrales que inyectan dinero en los mercados financieros).

vi.Klein N., On Fire. The Burning Case for a Green New Deal, Londres 2019, p. 81.

dewereldmorgen.be. Traducido del neerland茅s por Sven Magnus




Fuente: Lahaine.org