October 19, 2021
De parte de La Haine
108 puntos de vista


 驴Tiempo de mujeres o Tiempo de lucha?隆Luchar, siempre luchar! (De Clara Campoamor estoy hablando): Por levantar la voz y abrir camino; por su rep煤blica, siempre rep煤blica; por su implacable batalla intelectual proletaria enraizada y su vuelo perseguido enramado en la libertad; por asentar tantas batallas certeras al nazifascismo responsable de las desapariciones f铆sicas y exilio. 隆隆Rep煤blica!! (siempre rep煤blica) De obreros y campesinos entroncados en las culturas implicadas de todos los pueblos sobre las v铆as de la revoluci贸n.

 La Espa帽a de curas y sacrist铆a pudo tener reinas pero no sufragistas

A la impulsora hist贸rica del derecho al voto de la mujer que uni贸 a su sed de conocimientos y justicia. La de he trabajado para que en este pa铆s los hombres encuentren a las mujeres en todas las partes y no s贸lo donde ellos vayan a buscarlas. Tenaz hasta consigo misma no se rindi贸 ni cesaron ah铆 sus aspiraciones, supo lo que era sentir y amar una familia modesta, trabajar y compartir agitando derechos y conciencia, vivir la marginaci贸n en carne propia sin cacarear medi谩ticos intereses ajenos a sus principios, en lo profesional enfrenta todo tipo de vejaciones, opiniones y vulgaridades, trabaj贸 como profesora de taquigraf铆a (y en algunos medios de la 茅poca), aprueba oposiciones al cuerpo de Tel茅grafos y, en 1920, con 32 a帽os inicia los estudios de bachillerato, no se qued贸 ah铆 avanz贸 m谩s, f茅rrea contra la desigualdad se convierte en una de las primeras mujeres abogadas de la 茅poca. Nace en Madrid un 12 de febrero d`1888 (hace 133 a帽os) y, tras el golpe de estado franquista se exilia detestando una vez m谩s la vuelta de la Espa帽a de curas y sacristanes del oscurantismo hist贸rico contra la mujer. Tras su salida viaja por Europa y Am茅rica (Argentina). Finalmente se establece en Suiza donde muere en 1972 en Lausana. La he admirado por su entereza, bravura y culto desaf铆o ajeno al silencio de los corderos y cacarear est茅ril desde que tom茅 conciencia de su existencia. Si hay una mujer que represente la dignidad de la mujer trabajadora arriesgando hasta la extenuaci贸n en tiempos sombr铆os y tenebrosos como lo fue el primer periodo de la II Rep煤blica, sin duda, fue Clara Campoamor. Porque hay que ser muy valiente y culta para lidiar con m谩s de 200 machos ib茅ricos (de la 茅poca) para que una mujer pudiera aunque no m谩s llegar a votar. Junto a Victoria Kent luch贸 por los derechos fundamentales de la mujer, que en general viv铆an en un estado medieval a rodillas del amo, del cura y del marido. Fueron las primeras mujeres en colegiarse en el Colegio de Abogados de Madrid, en 1925, y en ser elegidas Diputadas. Al proclamarse la Rep煤blica, diputada por el Partido Radical, forma parte de la comisi贸n de 21 diputados que confeccion贸 la Constituci贸n republicana donde pele贸 hasta conseguir el voto 驴femenino?, o 驴sufragio universal? 驴D贸nde quedar铆a el asentamiento cient铆fico como abogada y pol铆tica si no, d贸nde la l贸gica igualdad en derechos civiles, que discriminaba encasillando a la esclavitud a la mujer, que tanto denunci贸?… Qu茅 manera el fascismo vivo y coleante, con sus medios democr谩ticos hoy, y a estas alturas, de interpretar, despolitizar, encubrir, tergiversar derechos, vulgarizar a la mujer, a un talento como el de Clara Campoamor.

 Fiel representante de la Rep煤blica, cre铆a en la libertad, abander贸 la justicia del pueblo y para el pueblo, y no aplaz贸 por ninguna raz贸n luchar contra la dictadura de Primo de Rivera, contra la monarqu铆a y los falsos socialistas -que por hipocres铆a de intereses puntuales- la apoyaron. Era adem谩s de culta, muy inteligente, una de las tres primeras diputadas de la historia junto a Victoria Kent y Margarita Nelken, elegidas en las elecciones de 1931; en que el 14 de abril, vive una jornada particular, la instauraci贸n de la II Rep煤blica. Se trata de la gran batalla de la intelectualidad incondicional, de los apasionados discursos viscerales sin tartamudear ni vacilar banalidades, en definitiva, de saber encuadrar las ideas en 茅poca puntal de cambios, de asentar principios b谩sicos inquebrantables, pilares fundamentales como el derecho al trabajo, a la educaci贸n, y tambi茅n, de los negados derechos a la mujer enfrentados que encuentra una fan谩tica oposici贸n antag贸nica en las fuerzas reaccionarias de la Espa帽a pedante de rufianes ancestrales, indignante e impresentable, en la que la mujer pod铆a y deb铆a trabajar de sol a sol en el campo, en f谩bricas l煤gubres y peligrosas adem谩s de obligada a responder a las faenas extras designadas s贸lo a la mujer, alimentar y cuidar a los hijxs, limpiar la casa, hacer comida para toda la familia, cuidar de los padres de ambos cuando ellos no pod铆an por si mismos, y tambi茅n al antojo, ella y sus hijas, del se帽orito si as铆 lo decid铆a y apetec铆a proliferando hijos no reconocidos. Pero… 隆No pod铆an votar! (Eran in煤tiles para eso como para exigir derechos laborales) 隆Solo eran mujeres… nada m谩s! Gracias a su cordura, a su f茅rreo tes贸n y coherencia frente a la C谩mara de diputados donde abundaba ‘el se帽orito que solo quer铆a verlas donde las iba a buscar’. El 1 de octubre de 1931 (hace 90 a帽os) las Cortes Constituyentes de la II Rep煤blica aprueban el derecho al voto de la mujer. Curas y monjas trinaron cantos, no al cielo, sino al infierno en tierra despotricando contra demonios y diablas encabritadas. La lucha de clases andaba a flor de piel. Clara Campoamor y Victoria Kent tuvieron sus encontronazos y contradicciones pol铆ticas. Por primera vez en un hemiciclo llenito de hombres (y muy machos) que por muy republicanos que se tildaran en muchos conceptos sociales eran conservadores, con posiciones hasta reaccionarias, los hab铆a incluso fascistas.

 Ahondemos en esta jornada tan particular de historia en la que el diputado Hilario Ayuso, del Partido Republicano, propone una enmienda por la que los varones podr铆an votar a los 23 a帽os, y la mujer, desde los 隆隆45!! O sea, que hasta los 45 a帽os seg煤n 茅l, la mujer era una in煤til empedernida sin luces para votar, pero no para trabajar, parir y aguantar abusos de poder 隆Por eso no fue apartada del ‘para铆so como Eva’… hab铆a sido domada… y ten铆an que preservarlo!!! (Para eso y m谩s, era m谩s que necesaria, una criada 煤til imprescindible, a utilizar a la carta). Tras el 鈥渓umbreras鈥 de Hilario Ayuso, intervino el refinado Rafael Guerra del Partido Republicano Radical (uno de su mismo partido) `para advertir antes de que fuera demasiado tarde sobre los peligros que entra帽a el voto de la mujer麓. Intervino igualmente Victoria Kent del Partido Republicano Radical Socialista (primero: uno del Partido Republicano (a secas) Segundo: otro del Partido Republicano (pero ya Radical) Tercera: Victoria Kent que ya adem谩s de republicana y radical (era socialista) que acorde con ellos igualmente pidi贸 que se aplazara la concesi贸n del voto, por eso de que la mujer, no estaba preparada como para votar responsablemente por la influencia de la iglesia cat贸lica, lo que perjudicar铆a a los partidos de izquierda (隆!) A la que responde Clara Campoamor supongo a su vez contrariada de asombro ante la actitud inesperada de su compa帽era pero siempre optimista, segura, brillante y audaz:

 <<Precisamente porque la Rep煤blica me importa tanto, entiendo que ser铆a un grav铆simo error pol铆tico apartar a la mujer del derecho al voto. Yo soy diputada por la provincia de Madrid; la he recorrido, no solo en cumplimiento de mi deber, sino por cari帽o, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos p煤blicos acud铆a una concurrencia muy superior a la del hombre, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redenci贸n, he visto el deseo de ayudar a la Rep煤blica, he visto la pasi贸n y la emoci贸n que ponen en sus ideales. La mujer espera hoy de la Rep煤blica la redenci贸n suya y la redenci贸n del hijo. No comet谩is un error hist贸rico que no tendr茅is nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la Rep煤blica a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven… Que est谩 anhelante a si misma la frase de Humboldt, de que la 煤nica manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos, es caminar dentro de ella. Respecto a la serie de afirmaciones que se han hecho esta tarde contra el voto de la mujer, he de decir, con toda la consideraci贸n necesaria, que no est谩n apoyadas en la realidad. Tomemos al azar algunas de ellas 驴Que cu谩ndo las mujeres se han levantado para protestar de la guerra de Marruecos? Primero: 驴y por qu茅 no los hombres? Segundo: 驴qui茅n protest贸 y se levant贸 en Zaragoza cuando la guerra de Cuba m谩s que las mujeres? 驴Qui茅n nutri贸 la manifestaci贸n pro responsabilidades del Ateneo, con motivo del desastre de Annual, m谩s que las mujeres, que iban en mayor n煤mero que los hombres? 隆Las mujeres! 驴C贸mo puede decirse que cuando las mujeres den se帽ales de vida por la Rep煤blica se les conceder谩 como premio el derecho a votar? 驴Es que no han luchado las mujeres por la Rep煤blica? 驴Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no est谩 cantando su capacidad? 隆Dejad que la mujer se manifieste como es, para conocerla y para juzgarla; respetad su derecho como ser humano! El hombre no tiene derecho natural para poner al margen a la mujer 隆La libertad se aprende ejerci茅ndola! Se帽ores diputados… Lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega Victoria Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su esp铆ritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer: 鈥淐reo que por su pensamiento ha debido de pasar, en alguna forma, la amarga frase de Anatole France cuando nos habla de aquellos socialistas que, forzados por la necesidad, iban al Parlamento a legislar contra los suyos鈥. No se trata aqu铆 esta cuesti贸n desde el punto de vista del principio, que harto claro est谩, y en vuestras conciencias repercute, que es un problema de 茅tica, de pura 茅tica reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos, porque ya desde Fitche, en 1796, se ha aceptado, en principio tambi茅n, el postulado de que s贸lo aquel que no considere a la mujer un ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y del ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre>>.

 Ya ven c贸mo y de que manera la situaci贸n era tensa en aroma a iglesia e incienso militar, y caciques donde el se帽orito de la peque帽a e incluso media burgues铆a eran su mascota. Las contradicciones afloraban y fluyen tirantes por doquier, y de como la burgues铆a, sin pudor alguno, tomaba posiciones claras de derecha (y la derecha, cada vez m谩s fascista) sum谩ndose al bloque antimujer incluidos muchos de sus compa帽eros del partido, que empezaron a acusarla de ser demasiado beligerante 隆Cuando solo a trav茅s de su firmeza y claridad intelectual obtuvo como diputada sus m谩s sustanciales logros con el respaldo, circunstancial, de la mayor铆a de los socialistas y diputados de la derecha para obtener el sufragio (‘femenino’), y con el de los socialistas para obtener la legalizaci贸n del divorcio!!! Ambos objetivos peleados como un… <<Deber indeclinable de mujer que no puede traicionar a su sexo, si, como yo, se juzga capaz de actuaci贸n, a virtud de un sentimiento sencillo y de una idea clara que rechazan por igual: la hip贸tesis de constituir un ente excepcional, fenomenal; merecedor, por excepci贸n entre las otras, de inmiscuirse en funciones privativas del var贸n, y el salvoconducto de la hetaira griega, a quien se perdonara cultura e intervenci贸n a cambio de mezclar el comercio del sexo con el esp铆ritu>>. Su gran personalidad en perfil inquebrantable 鈥渄emasiado beligerante鈥 frente al ogro de barba y pantal贸n, supo renacer como manantial humano y fuente de inspiraci贸n l煤cida sin parang贸n en la historia. Sigamos el hilo de su discurso de cuando la propia Victoria Kent pidi贸 que se aplazara la concesi贸n del voto a la mujer:

<<En el Parlamento franc茅s, en 1848, Victor Considerant se levant贸 para decir que una Constituci贸n que concede el voto al mendigo, al dom茅stico y al analfabeto -que en Espa帽a existe- no puede neg谩rselo a la mujer. No es desde el punto de vista del principio, es desde el temor que aqu铆 se ha expuesto, fuera del 谩mbito del principio -cosa dolorosa para una abogada-, como se puede venir a discutir el derecho de la mujer a que sea reconocido en la Constituci贸n el de sufragio. Y desde el punto de vista pr谩ctico, utilitario, 驴de qu茅 acus谩is a la mujer? 驴Es de ignorancia? Otra cosa, adem谩s, al var贸n que ha de votar. No olvid茅is que no sois hijos de var贸n tan s贸lo, sino que se re煤ne en vosotros el producto de los dos sexos aunque no quer谩is y si por acaso admit铆s la incapacidad ‘femenina’ vot谩is con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad ‘masculina’ porque no hay degeneraci贸n de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser. Somos producto de dos seres; no hay incapacidad posible de vosotros a m铆, ni de m铆 a vosotros>>.

 Partiendo de esta amplia amalgama de intereses pol铆ticos existentes entre las diferentes clases y sectores sociales del pueblo, es evidente que la tarea impostergable, prioritaria, fue la estrategia utilizada por Clara Campoamor, la de forjar la unidad popular por la Rep煤blica (en el terreno de la lucha pol铆tica) entorno a la libertad y justicia, que pasaba por los derechos espec铆ficos del momento sobre la mujer, derechos sociales, a la sanidad, ense帽anza y trabajo. En mi opini贸n fueron declaraciones y argumentos que nada ayudaban al empoderamiento de la mujer en unos momentos en que m谩s se requer铆a la unidad contra los hilos ocultos que afirmaban 鈥渜ue el voto de la mujer pod铆a ir a parar a los partidos conservadores鈥; te贸ricamente, al parecer, se basaban en que un grupo de cat贸licas acababa de entregar un mill贸n y medio de firmas al presidente de las Cortes pidiendo 芦se respetaran los derechos de la Iglesia en la Constituci贸n禄 隆ABERRANTE ATREVIMIENTO! 隆BARBARO!! 驴鈥淯n mill贸n y medio de firmas鈥 (poco cre铆ble) para dar entender que s贸lo los hombres estaban preparados para votar 芦por el hecho de haber nacido hombres禄 驴Preparados a votar a qui茅n, acaso m谩s de la mitad de los representantes no votaba a las derechas? 驴A qu茅 en realidad se opon铆an y ten铆an miedo? 隆隆Noooo!! 隆No fue por dar el voto a la mujer que se perdieron las elecciones! La culpa de que 鈥渓a izquierda鈥, perdiera las elecciones de 1933, no fue de Clara Campoamor por defender con todas las consecuencias el sufragio universal 隆NO!!! 隆La culpa la tuvieron los partidos, y los sindicatos, que dejaron las zonas rurales y obreras con m谩s atraso, en manos de quienes siempre ejercieron sobre ellxs su poder de explotaci贸n, sumisi贸n, de analfabetismo y opresi贸n donde la mujer val铆a menos que el huevo de la gallina del ‘Se帽orito’ y patr贸n! 隆隆Claro que puedes perder!! Pero tambi茅n ganar, bueno, ganar… si ganas, m谩s tarde que temprano si la izquierda en verdad es izquierda y no un engendro medi谩tico dar谩n sin lugar a duda un golpe de estado y volver a empezar 隆Nooooo… la culpa no fue de Clara Campoamor!!! Por una sencilla raz贸n, la de 1931, no fue una Rep煤blica Popular, en el que un movimiento aut茅nticamente revolucionario toma el poder por las armas ni mucho menos hab铆a instaurado la dictadura del proletariado, ni siquiera una aut茅ntica democracia si eso es posible sin revoluci贸n (pues para tal referencia ‘Espa帽a es la mejor’ como bot贸n de muestra). La de 1931, fue una clara maniobra que predec铆a el dicho <<Revoluci贸n o Muerte>> Masacraron la insurrecci贸n de Asturies de 1934, cuyo objetivo, era la revoluci贸n de clase, el relevar por la fuerza al gobierno republicano en manos de las derechas (por igual ‘divididas’ en distintas tendencias como hoy bajo mismos intereses) y establecer un r茅gimen socialista que beneficiara a la alianza obrero-campesina y dem谩s capas populares (donde pr谩cticamente en todas las ciudades y pueblos de la comunidad asturiana se producen conatos y movimientos de protesta y ocupaci贸n para iniciar el avance hacia Madrid). Desde el principio cogi贸 las riendas la decadente burgues铆a junto a amplios sectores fascistas, ante un PSOE timorato con aspecto cobarde, un PCE, a煤n por ver, poco bregado entre el proletariado y campesinado, un movimiento anarquista fuerte sindicalmente pero poco coordinado en lo pol铆tico hizo, que hasta las elecciones de febrero de 1936, y ya con un Frente Popular, consiguiera por fin ganar el poder pol铆tico en las urnas. Donde las mujeres en general -republicanas, comunistas, de las juventudes socialistas, como muchas anarquistas- tuvieron el valor y el coraje de combatir y participar en todos los frentes de lucha perdiendo la vida en muchos de los casos. Recordemos de cuando las expresas evocaron las c谩rceles de Franco en la presentaci贸n del libro de Juana Do帽a ‘Desde la noche y la niebla’: 鈥淟as mujeres en la resistencia no fueron colaboradoras de los hombres (dijeron), sino protagonistas, y en los muchos a帽os de c谩rcel que hemos padecido, por igual nos la jug谩bamos all铆 dentro鈥.

(En la foto, Aza帽a, Clara Campoamor, Valle-Incl谩n…) El Congreso de la II Rep煤blica aprueba la nueva Constituci贸n y modifica el ordenamiento jur铆dico con la participaci贸n clave de las dos eminentes diputadas ambas juristas (Clara Campoamor forma parte de la comisi贸n que redacta la Constituci贸n). En los meses previos a la aprobaci贸n del voto de la mujer las Cortes Constituyentes modifican la legislaci贸n ordinaria y cambian normativas jur铆dicas, como la vinculada a los jurados populares, donde no pod铆a participar la mujer. Admitida en el Colegio de Abogados de Madrid, despliega una intensa actividad pol铆tica en el seno de la Academia de Jurisprudencia. Tras la rebeli贸n de 脕ngel Garc铆a Hern谩ndez y Ferm铆n Gal谩n, en Jaca, y proceso contra el Comit茅 Revolucionario, es ella la que asume la defensa de algunos de los implicados entre los que se encuentra su propio hermano (Pero Acci贸n Republicana no quiere que esa mujer que tanto prestigia sus filas, encabece ninguna lista, por lo que acepta la propuesta del Partido Radical de Lerroux). El 28 de junio de 1931 se celebran elecciones y es elegida diputada por Madrid; de su parte tiene un sector importante de la prensa entre varias emisoras de radio que la apoyan, grupos de intelectuales y sufragistas, diputados de su partido, y sobre todo, a sus compa帽erxs del Cuerpo de Tel茅grafos que la han elegido representante en el Sindicato de Tel茅grafos. Un mes despu茅s las nuevas Cortes Constituyentes incluyen a Clara en la Comisi贸n Constitucional junto a 20 diputados m谩s, donde apost贸 fuerte por la no discriminaci贸n de la mujer por raz贸n de sexo as铆 como la igualdad legal de los hijos habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal. El que se aprueba por 161 votos contra 121. Cuando en 1933 se celebran nuevas elecciones legislativas, las primeras en las que la mujer vota, pierde el esca帽o (En junio de 1936 publica 鈥淓l voto femenino y yo. Mi pecado mortal鈥). Cuando estalla el golpe militar Clara Campoamor vive en Madrid; parte rumbo al exilio. En 1937 public贸, La Revoluci贸n espa帽ola vista por una republicana, y un a帽o despu茅s, se traslada a Buenos Aires donde se gana la vida traduciendo y escribiendo biograf铆as como la de Concepci贸n Arenal y Francisco de Quevedo, entre otras. En 1955, tras unos importantes a帽os de su vida all谩 se produce el golpe de estado en Argentina, y vuelve a dar un vuelco de noventa grados su vida que parec铆a estabilizarse. Regresa a Europa y se exilia en Lausana donde empieza a trabajar y colaborar en un despacho como abogada vinculada a varios foros internacionales.

 (Y llegamos al hoy) Donde meses atr谩s en el Estado espa帽ol surgi贸 una voz entre las organizaciones no asistentes al degradante montaje gubernamental presidido por la reina -en pretexto de homenajear a la sufragista- 驴Para mejor utilizar a la l铆der de la victoria hist贸rica carente el poder de sabidur铆a y cultura propia para seguir blanqueando su Espa帽a monarcofascista? Fue una voz claramente cr铆tica, sin titubeos, la del portavoz de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya), Gabriel Rufi谩n, el que se帽al贸 refiri茅ndose a la reina no estar de acuerdo con: 鈥淟a representante de una instituci贸n tan corrupta, antidemocr谩tica, reaccionaria, antifeminista, y a la que no vota nadie, se atreva a querer representar el esp铆ritu y la figura de una persona, de una mujer, tan extraordinaria como Clara Campoamor que consigui贸 y defendi贸 cosas tan extraordinarias en tiempos tan extraordinariamente dif铆ciles鈥. Dicen que si el primer atrevimiento oficial a ‘homenajear a Clara Campoamor’, al que junto a Unidas Podemos asisti贸 todo el gran abanico centro-ultraderecha parlamentaria 驴Se reconoce con ello oficialmente o se sigue sin reconocer el gran combate de Campoamor ganado a los cabestros hist贸ricos de la opresi贸n de la mujer? Pues decir pudiera tanto como no decir nada en la Espa帽a que sigue triunfando (encarnada en lo m谩s arcaico de la historia), el que haya placas, esculturas, homenajes para enga帽o de 鈥渋nocentes鈥 o asociaciones en su nombre. El fascismo, de hoy, que nada tiene que envidiar al de ayer, los y las utiliza porque nada tiene que ofrecer desde su guarida al mundo exterior en perfil de la m铆nima decencia, por donde ensanchan y ceban a los responsables directos e indirectos de las ra铆ces cortadas 驴C贸mo ocultar el esc谩ndalo que en algunos escritores ha producido comprobar la realidad de los hechos ocurridos a la chita callando, en cuanto a la maniobra jugada como un fin en s铆 carente de escr煤pulo, sobre el traslado de sus restos, si no tomando conciencia del deforme secretismo llevado acabo sobre ‘La mujer olvidada’? Hechos cuanto menos perplejos de una falta de sensibilidad deslumbrante, con nocturnidad y alevos铆a, lo que ha producido en muchos sectores un amargo sabor y malestar lo que m谩s pareciera una conspiraci贸n, con m谩s rollo que pel铆cula, el retazo del 鈥渞apto鈥, contado en los templos de los medios oficiales junto a la ofrenda del Presidente del gobierno de la monarqu铆a y su bandera, la que provoc贸 su exilio y derramamiento de sangre. Restos tra铆dos no se de qu茅 manera, de Suiza, desvi谩ndolos a Donosti (Euskal Herria) al pante贸n de una familia ‘catalana’ pudiente que al parecer se ofreci贸… 驴Para que no fueran tirados a la fosa com煤n de los desechos? 隆BARBARO!! 驴Ocurrir谩 lo mismo, estando en la misma situaci贸n, con el elegido dos veces Ministro de Estado y Comisario General del ej茅rcito de la Rep煤blica, 脕lvarez del Vayo (el que fuera a帽os despu茅s Presidente del FRAP) en su tiempo expulsado (por rojo) del PSOE, muerto en 1975 en el exilio en la misma Suiza, o lo difuminar谩n por igual, entre panteones de familias pudientes vascas o catalanas? 隆No vayan a tomar excesivo protagonismo!!! Si les hacemos 鈥渆l favor de donarles鈥 de nuestros impuestos al Estado a ambos (junto a los eminentes poetas y docentes de la Rep煤blica, a los l铆deres revolucionarios de antes y despu茅s de muchos desaparecidos de la historia y del derecho a su identidad propia) y ya libres de las garras de los verdugos y poderes f谩cticos que alimentan los mismos intereses… (隆NO!) 隆Mejor haremos parques muchos parques!!! La ruta de los poetas de la Rep煤blica, de los l铆deres del pueblo campesino y obrero, de los docentes, cient铆ficos, escritores… 隆Pulm贸n ecol贸gico parques de vida y de historia oculta!!! En que quepan los encuentros con sus monumentales pregones y textos literarios, libros de vida y desaf铆o de cada uno, de cada una, como una espectacular coreograf铆a merecida por sus grandes obras 驴Acaso no ser铆an m谩s vitales nuestros encuentros y tertulias literarias? Lecturas sobre sus textos e hileras de parques por todas las ciudades y pueblos donde nacieron y donde no nacieron tambi茅n donde poder vibrar al roce de sus encantos. Parqu茅s donde estar de pi茅 y sentados unos y otras entre flores y bancos, parques, y bajo nuestros pies la verde hierba cubriendo entre arom谩ticas enredaderas abiertxs a los pueblos que no les olvida. Parques id铆licos f茅rtiles de la historia que les apuntala como naturaleza humana con su antifascismo portador de vientos de libertad.

 Mait茅 Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)

 




Fuente: Lahaine.org