January 3, 2021
De parte de Nodo50
280 puntos de vista


Art铆culo publicado originalmente por CorporateEurope.org

3 enero 2021

Pia Eberhardt, Fabian Flues y Cecilia Olivet

La tercera semana de diciembre, miembros
del Tratado sobre la Carta de la Energ铆a (TCE) celebrar谩n su conferencia anual,
en la que evaluar谩n los intentos en curso para reformar el pol茅mico acuerdo. En
medio de la creciente preocupaci贸n de que el TCE obstaculiza la acci贸n urgente
por el clima, las empresas que lucran con el acuerdo, la Secretar铆a del TCE y
otros actores est谩n difundiendo propaganda y promoviendo falsedades, como que
el tratado atrae inversiones limpias y que 鈥渕odernizarlo鈥 resolver铆a sus
defectos. Nuestra gu铆a para derribar estos y otros mitos te permitir谩 ver m谩s
all谩 de la ret贸rica y entender el mundo de la energ铆a sucia, la estafa y los
abusos corporativos que promueve el TCE.

Lee la gu铆a completa para derribar los mitos sobre el TCE aqu铆 (por ahora solo en ingl茅s)

Los Gobiernos deben adoptar medidas de inmediato para combatir la
crisis clim谩tica. Ante todo, tienen que abandonar el carb贸n, el petr贸leo y el
gas y transitar a un futuro de energ铆a renovable. Para prevenir el cambio
clim谩tico descontrolado, es necesario mantener en el suelo la
gran mayor铆a de las reservas de combustibles f贸siles.

Sin embargo, los Gobiernos que eliminen progresivamente el carb贸n,
pongan fin a la producci贸n de gas o impidan la construcci贸n de nuevos
oleoductos para dejar los combustibles f贸siles en el suelo podr铆an sufrir
demandas multimillonarias por da帽os y perjuicios en virtud del Tratado sobre la Carta de la Energ铆a (TCE)El
TCE permite a inversores extranjeros del sector de la energ铆a demandar a
Gobiernos por adoptar medidas que podr铆an afectar sus ganancias en forma
negativa, incluidas pol铆ticas con respecto al clima. La compa帽铆a de petr贸leo y
gas Rockhopper ha demandado a Italia porque el pa铆s
prohibi贸 la perforaci贸n de petr贸leo en alta mar
. La empresa de
carb贸n finlandesa-alemana Fortum/Uniper est谩 amenazando con demandar a los Pa铆ses
Bajos 
por eliminar progresivamenteel carb贸n.Los
juicios tienen lugar fuera de los tribunales ordinarios, en tribunales
arbitrales poco transparentes, presididos por tres abogados privados.

Governments have already been forced to pay out
enormous sums. Pending ECT claims total around US$28 billion. The actual
figure could be more than twice that amount since pay-out information is
publicly available in only 24 out of 51 cases. But US$28 billion is a staggering sum
鈥 equivalent to the que se calculan que
se necesitar铆a para que 脕frica se adapte al cambio clim谩tico.

La oposici贸n al TCE est谩 aumentando r谩pidamente. En octubre de 2020,
el Parlamento Europeo vot贸 para poner
fin a la protecci贸n del TCE a las inversiones en combustibles f贸siles. En
noviembre, 280 parlamentarios instaron a la
Comisi贸n Europea y a los miembros de la Uni贸n Europea (UE) a 鈥渆xplorar v铆as
para retirarse鈥 del tratado. En diciembre, m谩s de 200 l铆deres y cient铆ficos del
clima se sumaron a este llamado y describieron al TCE como 鈥渦n gran
obst谩culo鈥 para la transici贸n hacia la energ铆a limpia. En el Consejo de la UE,
Estados miembros como Francia, Espa帽a y Luxemburgo tambi茅n han planteado entre
bastidores la opci贸n de retirarse si el TCE no se ajusta al Acuerdo de Par铆s
sobre el clima. B茅lgica incluso solicit贸 el dictamen del Tribunal
de Justicia de la Uni贸n Europea acerca de si el TCE se ajusta a la legislaci贸n
de la UE.

Sin embargo, intereses poderosos quieren impedir que los pa铆ses se
retiren del TCE e incluso quieren ampliarlo a nuevos Estados signatarios, y
dir谩n lo que sea para lograrlo. A continuaci贸n, presentamos algunos de sus
mitos para que puedas descifrar f谩cilmente c贸mo se manipula el discurso en
torno al TCE.

Mito 1 : El TCE atrae inversi贸n extranjera,
incluso en el sector de la energ铆a limpia

Quienes defienden
el TCE afirman que el tratado atrae la inversi贸n extranjera. Sostienen que al
permitir que inversores extranjeros demanden a Estados fuera de tribunales
nacionales 鈥減arciales鈥, el TCE hace que el Estado sea un destino m谩s seguro y
atractivo para la inversi贸n. Seg煤n el Secretario General de
la Secretar铆a del TCE 鈥搎ue no es solamente un 贸rgano administrativo, sino que
es adem谩s una fuerza impulsora del creciente apoyo al tratado鈥 el TCE puede
鈥渄esempe帽ar un papel fundamental鈥 en cuanto a la 鈥済ran inversi贸n en fuentes de
energ铆a renovable鈥 que exigen el Acuerdo de Par铆s y los Objetivos de Desarrollo
Sostenible.

La realidad es que: No hay pruebas claras de que el TCE atraiga inversiones, mucho menos en energ铆a renovable.

No hay pruebas claras de que acuerdos como el TCE atraigan inversi贸n.
En 2018, la Organizaci贸n de Cooperaci贸n y Desarrollo Econ贸micos (OCDE) concluy贸
en un examen de
estudios disponibles sobre el tema que 鈥渟e han generado muy pocas pruebas
s贸lidas en la actualidad鈥. Un reciente meta an谩lisis de
74 estudios concluy贸 que el efecto de los acuerdos de inversi贸n en el aumento
de la inversi贸n extranjera 鈥渆s tan m铆nimo que se considera nulo鈥.

Adem谩s, la
existencia de tratados de inversi贸n como el TCE no es uno de los 167 criterios
que Bloomberg New Energy Finance utiliza
para evaluar si un pa铆s resulta atractivo para invertir en energ铆a limpia. Por
el contrario, pa铆ses como Brasil y la India, que nunca ratificaron este tipo de
tratados o recientemente se retiraron de ellos, son algunos de los principales
destinos de los inversores en energ铆a renovable. Los objetivos de energ铆a
limpia y los incentivos impositivos son algunos de los factores que realmente
atraen a inversores en energ铆a renovable a estos mercados.

鈥淎煤n no hay pruebas suficientes de que el TCE tenga un impacto positivo en los flujos de inversi贸n de cualquier sector, incluido el sector de la energ铆a renovable鈥.
Kyla Tienhaara (Queen鈥檚 University) & Christian Downie (Universidad Nacional de Australia)

Mito 2 : Mediante la protecci贸n de las
inversiones en energ铆as renovables, el TCE ayuda a combatir el cambio clim谩tico

Ante la oposici贸n p煤blica al TCE, su Secretar铆a, abogados de empresas
y grupos de presi贸n del sector de los combustibles f贸siles han planteado una
defensa en茅rgica, alegando que el tratado ayuda a combatir el cambio clim谩tico.
Dado que un 60% e las
demandas entabladas por inversores en energ铆a renovable en el marco del TCE
est谩n relacionadas con una disminuci贸n del apoyo a la energ铆a limpia, los
abogados de estas empresas sostienen que el TCE obliga a los pa铆ses a cumplir
sus promesas de adoptar medidas en relaci贸n con el clima. Como afirma un asesor de la
gigante de gas y petr贸leo rusa Gazprom y ex funcionario de la Secretar铆a del
TCE: 鈥淸El] TCE protege en primer lugar a las fuentes de energ铆a renovable鈥e
que los pa铆ses anfitriones empeoren el clima de inversi贸n en forma unilateral鈥.

La realidad es que: El TCE protege
las inversiones en energ铆a existentes, que en su mayor铆a son inversiones en
combustibles f贸siles. Al permitir que contaminadores demanden a Gobiernos por
combatir el cambio clim谩tico, el TCE obstaculiza la adopci贸n de medidas que son
urgentemente necesarias.

Si bien la mayor铆a de las demandas
recientes entabladas en virtud del TCE est谩n relacionadas con fuentes de
energ铆a renovable, como la energ铆a solar o e贸lica, esto no significa que el TCE
sea un instrumento para combatir el cambio clim谩tico. Todo lo contrario.

El TCE protege las inversiones en energ铆a existentes, en su mayor铆a en
combustibles f贸siles. Incluso entre 2013 y 2018, un per铆odo en que el
financiamiento en energ铆as renovables fue inusualmente elevado, estas solamente
constituyeron el 20% de las inversiones abarcadas por el TCE. Por otra parte,
la inversi贸n en carb贸n, petr贸leo y gas represent贸 el 56% (v茅ase este an谩lisis de
un ex funcionario de la Secretar铆a del TCE). Esto refleja las tendencias mundiales seg煤n
las cuales, en 2019, tan solo un 18% de la inversi贸n en energ铆a se destin贸 a
energ铆as renovables, mientras que un 52% correspondi贸 a los combustibles
f贸siles, la escalofriante cifra de US$976 000 millones (el porcentaje restante
se destin贸 a redes el茅ctricas, energ铆as nuclear y eficiencia energ茅tica).
Adem谩s de eso, los Gobiernos apoyan los combustibles f贸siles mediante enormes
subsidios, que se calculan en
US$5,2 billones anuales y US$289 000 millones en la UE.

鈥淓l TCE es una amenaza grave al objetivo de neutralidad clim谩tica de Europa y, en t茅rminos m谩s generales, a la aplicaci贸n del Acuerdo de Par铆s鈥.
鈥 Carta abierta de m谩s de 280 parlamentarios de toda la UE

Seg煤n algunos
analistas medi谩ticos, al proteger el statu quo, el TCE funciona como 鈥済uardi谩n
de la industria de los combustibles f贸siles鈥. Para cumplir sus compromisos
con el clima, los Gobiernos tendr谩n que cerrar minas de carb贸n y centrales
el茅ctricas, abandonar la explotaci贸n de gas y petr贸leo, desmantelar nueva infraestructura
para combustibles f贸siles y poner fin a los subsidios. Pero una vez que
comiencen a adoptar estas medidas seriamente, las inversiones en energ铆a sucia
perder谩n valor en forma dr谩stica. Los inversores podr谩n entonces recurrir al
TCE y exigir una indemnizaci贸n generosa, como lo hizo Fortum/Uniper cuando
amenaz贸 con demandar al Gobierno de los Pa铆ses Bajos por mil millones de euros
por haber adoptado medidas para eliminar progresivamente el carb贸n. Se ha
calculado que el costo de este tipo de demandas podr铆a ascender, como m铆nimo, a
1,3 billones de euros de aqu铆 a 2050, lo que constituye un gran incentivo
financiero para que los Gobiernos posterguen o socaven la adopci贸n de medidas
urgentes para mantener a los combustibles f贸siles en el suelo.

Mito 3: El TCE es un recurso utilizado
principalmente por peque帽as y medianas empresas (PYMEs)

La Secretar铆a del TCE sostiene que
鈥渓a mayor铆a de las controversias relacionadas con inversiones en virtud del Tratado
son entabladas por peque帽as y medianas empresas (alrededor del 60%)鈥. Seg煤n
sus estad铆sticas a
octubre de 2020, 261 PYMEs hab铆an entablado demandas en virtud del TCE,
mientras que tan solo 7 demandas hab铆an sido presentadas por grandes empresas.

La realidad es que: El TCE es un
instrumento que favorece a las grandes empresas y los defensores del tratado
manipulan las cifras para ocultar ese hecho.

Las estad铆sticas de la Secretar铆a del TCE se basan en una definici贸n
incorrecta que considera PYME a empresas que no forman parte de las 250 empresas de energ铆a m谩s grandes del mundo,
ni de las 100 principales multinacionales financieras. Ello ha
implicado que grandes empresas que han demandado a Gobiernos en virtud del TCE
fueron clasificadas como PYME, entre ellas la gigante de energ铆a sueca
Vattenfall (que cuenta con 20 000 empleados y tiene un beneficio
anual de casi 1 500 millones de euros)
Por su parte, la Comisi贸n
Europea define a las
PYMEs como empresas con menos de 250 empleados y un volumen de facturaci贸n
anual inferior a 鈧50 millones.

Adem谩s, muchas empresas, que la Secretar铆a clasifica como PYMEs
probablemente son propiedad de grandes empresas y personas ricas. Por ejemplo,
las empresas 鈥渘eerlandesas鈥 Charanne e Isolux Infrastructure demandaron a
Espa帽a en virtud del TCE, pero se trata de sociedades pantalla propiedad de los
empresarios espa帽oles Luis Delso y Jos茅 Gomis. Estos empresarios son de las
personas m谩s ricas de Espa帽a, y est谩n siendo investigados for
alleged corruption. Letterbox companies
(firms with few if any employees set up to shift profits and avoid paying
taxes) have filed 10 of the 11 cases where
鈥楴etherlands-based鈥 investors sued Spain over the country鈥檚 cuts to renewable
energy subsidies.

鈥淢谩s all谩 de la opini贸n que se tenga sobre la soluci贸n de controversias entre inversores y Estados, este no es un sistema frecuentemente utilizado por empresas realmente peque帽as para obtener justicia鈥.
 Periodista Luke Eric Peterson, especialista en demandas de inversores en virtud de tratados como el TCE

Hay otra categor铆a
de usuarios del TCE en las estad铆sticas: sociedades de cartera (holdings) y
fondos de inversi贸n. Estos constituyen m谩s de una cuarta parte de los
demandantes en virtud del TCE y a menudo gestionan grandes sumas de dinero o
son parte de grandes empresas. Un ejemplo es
el fondo de inversi贸n RREEF, que pertenece a DWS, one of the world鈥檚 biggest asset managers. RREEF belongs to German
financial giant Deutsche Bank and manages over US$700 billion investments
globally. RREEF also sued Spain over the country鈥檚 renewable rollback (notably,
while investing in coal and gas, too). In 85 per cent of the
47 ECT suits against Spain, the claimant was a financial investor such as
RREEF. On the other hand, the 60,000 Spanish families, genuine SMEs and
municipalities, which were also badly affected by Spain鈥檚 cuts to renewable
subsidies, were hung out to dry. They had no right to file ECT suits as only
foreign investors have access to this parallel justice system.

Mito 4: El TCE es la 煤nica forma de proteger
a los inversores de energ铆a en el extranjero

Seg煤n los defensores del TCE, los inversores extranjeros no tienen
muchas posibilidades de obtener justicia cuando se los trata de manera injusta
en los Estados anfitriones debido a que no todos los pa铆ses garantizan que 鈥渟us
tribunales nacionales apliquen el Estado de derecho de manera imparcial e
independiente鈥, escribe EFILAun grupo de
presi贸n de los bufetes de abogados que recaudan millones en honorarios por las
demandas de sus clientes en el marco del TCE y de tratados similares. Por otra
parte, el arbitraje en el marco del TCE, asegura la 鈥渋ndependencia de los
inversores del posible sesgo a favor del Estado en los tribunales ordinarios鈥.
(Andrei V. Belyiex
funcionario de la Secretar铆a del TCE).

La realidad es que: Los inversores
tienen m煤ltiples opciones para protegerse en el extranjero, pero el TCE es la
m谩s atractiva porque les puede servir como una forma f谩cil de obtener dinero.

En realidad, los inversores ya pueden acceder a protecciones jur铆dicas
y financieras cuando se instalan en el extranjero: pueden asegurarse contra
riesgos pol铆ticos, como la expropiaci贸n, a trav茅s de un seguro privado,
garant铆as del Banco Mundial o un seguro ofrecido por los Gobiernos de origen.
Tambi茅n pueden negociar contratos para proyectos espec铆ficos con el Estado
anfitri贸n para determinar c贸mo y d贸nde resolver谩n posibles controversias. Los
inversores extranjeros adem谩s tienen derecho a reclamar el pago de da帽os y
perjuicios por infracciones ante tribunales nacionales o internacionales, al
igual que cualquier persona.

La empresa de energ铆a sueca
Vattenfall demand贸 al Gobierno alem谩n ante el tribunal de mayor instancia del
pa铆s por estar desconforme con la decisi贸n de Alemania de dejar de utilizar
energ铆a nuclear. El tribunal concluy贸 que la medida era constitucional,
pero dictamin贸 que
Vattenfall y otras empresas ten铆an derecho a reclamar una indemnizaci贸n
financiera limitada por algunas acciones del Gobierno al respecto. A pesar de
haber tenido acceso a la justicia, Vattenfall continu贸 su juicio paralelo
por 6 000 millones en
virtud del TCE, contando con que podr铆a obtener una suma mayor.

Un motivo por el cual el TCE es mucho m谩s lucrativo para los
inversores que los tribunales ordinarios es que sus tribunales pueden dictar
laudos en concepto de da帽os y perjuicios por p茅rdidas a futuro. En la mayor铆a
de los tribunales, las p茅rdidas a futuro no son objeto de indemnizaci贸n. Otro
motivo es el m茅todo de estafa utilizado para calcular los pagos de
indemnizaci贸n鈥渆xtremadamente exagerados鈥 en los arbitrajes de inversi贸n, como
afirm贸 el destacado abogado de inversiones George Kahale.

Un ejemplo
ilustrativo de una gran ganancia imprevista en el marco del TCE es la demanda
presentada contra Rusia por accionistas de la ex empresa petrolera Yukos. Si
bien el tribunal del TCE dictamin贸 que
Rusia deb铆a pagar una indemnizaci贸n por la exorbitante suma de US$50 000
millones, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, invocado por los inversores
en el mismo asunto, orden贸 el pago de tan
solo 鈧1 900 millones en da帽os y perjuicios, menos del 5% de la suma otorgada
por el TCE.

Mito 5: La modernizaci贸n del TCE resolver谩 sus defectos

En medio de la creciente oposici贸n al TCE, en 2018 se inici贸 un
proceso para 鈥渕odernizarlo鈥. Quienes defienden el tratado y lucran con 茅l
afirman que las negociaciones har谩n que las demandas de inversores en virtud
del TCE sean 鈥渕ucho m谩s dif铆ciles鈥 (bufete de abogados Winston
& Strawn
) y 鈥渂rindar谩n a los Estados el alcance necesario para
adoptar medidas para implementar la transici贸n energ茅tica鈥 (secretario de
Estado del Ministerio de Asuntos Econ贸micos y Energ铆a de Alemania, p谩g. 39). En
resumen: la modernizaci贸n resolver谩 los defectos del TCE y lo transformar谩 en
鈥渆l tratado de inversi贸n m谩s ecol贸gico que existe鈥 (Blog de Kluwer Arbitration).

La realidad es que: La modernizaci贸n no mitigar谩 los efectos negativos del TCE en el clima. El proceso lograr谩, como mucho, un cambio de imagen.

Hay fuertes indicios de que la
modernizaci贸n no mitigar谩 los efectos negativos del TCE en el clima:

En primer lugar, quiz谩 nunca se concrete una versi贸n revisada del TCE.
Los cambios al acuerdo deben aprobarse por unanimidad. Sin embargo, pa铆ses
signatarios del TCE como Jap贸n han
afirmado que no quieren realizar enmiendas a ninguno de los temas que se est谩n
negociando. Un informe interno
de la Comisi贸n Europea de 2017 ya consider贸 que 鈥渘o es realista鈥 pensar que se
realizar谩 una enmienda al TCE. Sin embargo, para que el TCE se juste al Acuerdo
de Par铆s y para evitar el peligro de sus disposiciones relativas a la
protecci贸n de inversiones, se necesita una revisi贸n total del tratado.

鈥淣o es probable que las partes contratantes lleguen a un acuerdo para adaptar el Tratado al Acuerdo de Par铆s sobre el Clima鈥.
Masami Nakata, ex asistente del Secretario General del TCE, sobre la modernizaci贸n del Tratado

En segundo lugar, la propuesta que se est谩 negociando no cumple la
promesa de un TCE favorable al clima. Ning煤n Estado signatario ha propuesto
eliminar su peligroso mecanismo de arbitraje en materia de inversiones. Ning煤n
Estado ha propuesto una exenci贸n clara para adoptar medidas para combatir el
cambio clim谩tico (鈥渆xcepci贸n sobre el clima鈥 en terminolog铆a jur铆dica). Y
ning煤n miembro del TCE quiere excluir la protecci贸n de los combustibles f贸siles
de una versi贸n modernizada del tratado en el corto plazo. Una propuesta de la
Comisi贸n Europea de octubre de 2020 proteger铆a las inversiones actuales en
combustibles f贸siles durante diez a帽os m谩s y muchos proyectos de gas hasta
2040. Eso otorga a los contaminadores 20 a帽os para impedir una transici贸n hacia
la energ铆a limpia mediante demandas costosas.

En tercer lugar, el
lenguaje florido sobre el 鈥渄erecho a regular鈥 de los Estados no impedir谩
demandas en virtud del TCE contra la adopci贸n de medidas favorables al clima.
La cuesti贸n fundamental en el marco del TCE no es si los Estados tienen derecho a regular. Lo tienen. Los
tribunales del TCE lo han confirmado. La cuesti贸n fundamental es si, al
regular, los Estados infringen los privilegios del inversor en virtud del TCE.
Dicho de otro modo: los Estados pueden regular como lo deseen, pero en alg煤n
momento se les puede exigir que paguen miles de millones si un tribunal decide
que una regulaci贸n es 鈥渋njusta鈥 para un inversor. Reivindicar el derecho a
regular en el marco del TCE, como planea hacerlo la UE, mientras se mantienen
intactos los privilegios de los inversores, no proteger谩 a las pol铆ticas
p煤blicas de demandas costosas que podr铆an favorecer a los inversores. Esto
significa adem谩s que contin煤a existiendo un riesgo de congelamiento de las
regulaciones, es decir que para tranquilizar a las empresas y evitar demandas,
los Gobiernos regulen menos, incluso en el contexto de la emergencia clim谩tica.

Mito 6: Los pa铆ses del Sur global se beneficiar铆an de adherirse al TCE

La Secretar铆a del Tratado sobre la Carta de la Energ铆a lleva
realizando grandes esfuerzos desde 2012 para ampliar el alcance geogr谩fico del
acuerdo a pa铆ses en 脕frica, Oriente Medio, Asia y Am茅rica Latina. Al adherirse
al TCE, muchos pa铆ses esperan atraer inversiones para erradicar la pobreza
energ茅tica entre sus poblaciones, que a menudo carecen de acceso a la
electricidad para satisfacer necesidades b谩sicas como cocinar. Este anhelo es
alimentado por la Secretar铆a, que en reiteradas ocasiones ha afirmado 鈥渢he
Treaty鈥檚 potential鈥 to attract foreign investments to the energy sector鈥 and to
eradicate energy poverty鈥渆l
potencial del Tratado鈥ara atraer inversiones extranjeras al sector de la
energ铆a鈥 y para 鈥渆rradicar la pobreza energ茅tica鈥. Un documento promocional
sobre 脕frica y el TCE incluso sugiere: 鈥淧uede que la clave para liberar el
potencial de inversi贸n de 脕frica con miras a garantizar el acceso universal a
la energ铆a y superar la pobreza energ茅tica sea el Tratado sobre la Carta de la
Energ铆a鈥.

La realidad es que: Hay pocas pruebas
de que el TCE ofrece beneficios y sus riesgos son considerables, especialmente
para los pa铆ses de bajos ingresos.

Los pa铆ses que desean aumentar la inversi贸n en energ铆a probablemente
no se beneficiar谩n de adherirse al TCE (v茅ase el mito 1). Del mismo modo, no
hay pruebas de que ser parte en el TCE disminuya la pobreza energ茅tica. Sin
embargo, sus desventajas son claras y especialmente graves para los pa铆ses de
bajos ingresos:

Los pa铆ses que se adhieren al TCE corren el riesgo de recibir una ola
de demandas costosas de inversores. A nivel mundial, el TCE ya es el tratado
m谩s utilizado para los arbitrajes en materia de inversi贸n y las empresas de los
Estados miembros del Tratado son las principales usuarias del sistema. El
60% 61 de las 1061 demandas de
inversores a Estados de las que se tiene conocimiento
 a nivel
mundial (633) fueron entabladas por empresas cuyo Estado de origen es miembro
del TCE, la gran mayor铆a son miembros de la UE.

鈥淓l TCE antepone鈥os intereses de los inversores extranjeros a los intereses sociales y econ贸micos del Estado anfitri贸n y de las partes interesadas nacionales, que no tienen derechos dentro de ese sistema鈥.
Yamina Saheb, experta de energ铆a y ex funcionaria de la Secretar铆a del TCE

Habida cuenta de que las empresas procuran obtener indemnizaciones no solo por el dinero invertido, sino tambi茅n por p茅rdidas futuras previstas, los Estados pueden verse obligados a pagar enormes sumas de dinero por concepto de da帽os y perjuicios, a menos que ganen una demanda en el marco del TCE. Muchos Gobiernos ya han sido condenados a pagar o han accedido a pagar m谩s de US$52 000 millones por concepto de da帽os, procedentes de fondos p煤blicos, una cifra que supera la inversi贸n anual necesaria para proporcionar acceso a la energ铆a a todas aquellas personas del mundo que carecen de 茅l.

El TCE tambi茅n puede limitar la
capacidad de los Gobiernos de luchar contra la pobreza energ茅tica y regular
inversiones para que contribuyan al desarrollo nacional. Varios pa铆ses de
Europa Occidental ya han sido demandados en
virtud del Tratado por intentar limitar las ganancias de las empresas de
energ铆a y reducir los precios de la electricidad para los consumidores. En el
marco del TCE, las grandes empresas de energ铆a tambi茅n pueden demandar a
Gobiernos si estos deciden gravar los beneficios extraordinarios, obligar a las
empresas a contratar personal local, transferir tecnolog铆a, procesar las
materias primas antes de exportarlas o incluso proteger los recursos naturales.
Por consiguiente, cada vez resulta m谩s dif铆cil para los Estados reducir los
costos sociales y ambientales de las inversiones extranjeras en energ铆a, y
aumentar sus beneficios para la comunidad local.

Cabe destacar que,
al adherirse al tratado, los pa铆ses se vuelven vulnerables a demandas en virtud
del TCE durante al menos 26 a帽os, incluso si Gobiernos elegidos posteriormente
deciden retirarse de 茅l. Si bien un pa铆s puede retirarse del TCE dentro de los
cinco a帽os desde la fecha de adhesi贸n, y la retirada entra en vigor un a帽o
despu茅s, el pa铆s puede seguir siendo objeto de demandas durante 20 a帽os m谩s con
respecto a inversiones efectuadas con anterioridad (v茅ase la pr贸xima secci贸n).

Mito 7: Retirarse del TCE no protege a los
Gobiernos contra demandas costosas

Quienes defienden el TCE afirman que 鈥渘o tiene sentido que los Estados
signatarios abandonen el tratado para evitar el pago de indemnizaciones,鈥 (Andrei V. Belyiex
funcionario de la Secretar铆a del TCE). Debido a la cl谩usula de extinci贸n del
TCE, que permite a inversores demandar a un pa铆s hasta 20 a帽os despu茅s de que
se haya retirado del tratado, los defensores del tratado sostienen que reformar
el TCE es la 煤nica forma de regularlo. Como afirm贸 Carlos Pettinato, uno de los
negociadores de la Comisi贸n Europea en el proceso de modernizaci贸n del TCE,
durante un debate (minuto
23): 鈥淚ncluso si nos retir谩ramos hoy porque no nos gusta [el TCE], de
conformidad con las reglas vigentes, estamos atrapados con inversores durante
20 a帽os鈥 No queremos eso. Queremos cambiarlo, queremos reformarlo鈥.

La realidad es que: Retirarse del
TCE, como lo hizo Italia, reduce significativamente el riesgo de los pa铆ses de
ser objeto de demandas y evita nuevos proyectos de combustibles f贸siles indisociables
del carbono.

Sin perjuicio de la cl谩usula de extinci贸n del TCE, abandonar el
tratado reduce significativamente el riesgo de un pa铆s de ser objeto de
demandas debido a que la disposici贸n solo se aplica a inversiones antes de la retirada, mientras que las que tienen lugar despu茅s no est谩n protegidas por el tratado. Esta es una consideraci贸n
importante en un momento en que la mayor铆a de las nuevas inversiones en energ铆a
siguen siendo en combustibles f贸siles, no en energ铆as renovables. Cuanto antes
se retiren los pa铆ses del tratado, menos inversiones nuevas habr谩 en energ铆a
sucia reguladas por el TCE que no puedan disociarse de 茅l.

鈥淪i los Gobiernos quieren dar una imagen de liderazgo en relaci贸n con el cambio clim谩tico, deben alejarse de acuerdos de inversi贸n que les aten las manos y sigan protegiendo los combustibles f贸siles a expensas de los contribuyentes鈥. Retirarse del Tratado sobre la Carta de la Energ铆a es un primer paso fundamental en ese sentido鈥.
Carta abierta de m谩s de 200 l铆deres y cient铆ficos del clima

Retirarse del TCE no es dif铆cil. Al cabo de cinco a帽os de adhesi贸n al
TCE, un pa铆s puede retirarse de 茅l en cualquier momento simplemente al
notificarlo por escrito. Este es el caso de casi todos los m谩s de 50 miembros
del tratado, entre ellos la UE y sus Estados miembros. Estos pa铆ses podr铆an
retirarse del TCE inmediatamente y podr铆an ser parte de una tendencia mundial:
seg煤n datos de la ONU,
2019 fue el segundo a帽o en que se cancelaron m谩s tratados de inversi贸n
perjudiciales y anticuados de los que se concluyeron. Italia ya ha adoptado esa
medida con respecto al TCE al retirarse en 2016.

Si varios pa铆ses se
retiran al mismo tiempo, pueden debilitar a煤n m谩s la cl谩usula de extinci贸n. Los
pa铆ses que se retiran podr铆an adoptar un acuerdo que excluya las demandas en su
grupo, antes de abandonar el TCE en forma conjunta. Una declaraci贸n de este
tipo dificultar铆a que inversores de esos pa铆ses demanden a otros del mismo
grupo. Es una medida razonable. Los Estados miembros de la UE ya alcanzaron
un acuerdo in May
2020 on some 130 bilateral investment treaties they had signed amongst each
other. If EU member states took a similar step with
regards to the ECT, the majority of the cases under the treaty 鈥
currently, 66 per cent of all cases are from EU investors against EU member states 鈥 would no longer
be possible in the future.

Retirarse antes de que sea demasiado tarde

Dos grupos pol铆ticos del Parlamento Europeo ya han exigido que la UE
se retire del TCE (v茅ase y En noviembre de 2020, m谩s de 250
parlamentarios de toda la UE y de diferentes partidos pol铆ticos instaron a los
Estados miembros del bloque a que 鈥渆xploraran v铆as para retirarse conjuntamente
del TCE鈥 si las disposiciones que protegen a los combustibles f贸siles y el
mecanismo de soluci贸n de controversias entre inversores y Estados del TCE no se
eliminan de las negociaciones para modernizar el tratado.

Como es probable que estas negociaciones fracasen debido al desacuerdo
generalizado entre los Estados miembros y probablemente no generen resultados
que cambien los problemas de fondo del TCE, los pa铆ses deber铆an considerar
retirarse pronto del tratado. Debido a la urgencia de combatir el cambio
clim谩tico y acelerar la transici贸n energ茅tica, no hay tiempo que perder.

Si deseas saber m谩s sobre los defensores del TCE y entender mejor su
forma de manipular el discurso a favor del tratado, puedes leer el documento
para derribar mitos sobre el TCE destinado a ciudadanas y ciudadanos
interesados, activistas, periodistas y responsables de pol铆ticas. 
Check our in-depth myth-buster
on the ECT
 for concerned citizens, activists,
journalists and policymakers.

SOBRE LOS AUTORES

Fabian Flues, Pia Eberhardt y Cecilia Olivet

Publicado por

PowerShift,
Corporate Europe Observatory (CEO) and the Transnational Institute (TNI)

Co-publicado por

11.11.11, Acci贸n Ecol贸gica, AITEC, ATTAC Austria,
ATTAC France, Both ENDS, Bund f眉r Umwelt und Naturschutz Deutschland (BUND),
Campa帽a No a los Tratados de Comercio e Inversi贸n Espa帽a, Center for Energy,
Ecology, and Development (CEED), Chile Sustentable, CNCD, Ecologistas en
Acci贸n, Entraide et Fraternit茅, Focus on the Global South, Forum Umwelt &
Entwicklung, Friends of the Earth Europe, Handel Anders! Coalitie, Observatorio
Latinoamericano de Conflictos Ambientales, Plataforma TROCA, Platform 鈥淎m茅rica
Latina mejor sin TLCs鈥, Public Services International, SEATINI, Seattle to
Brussels network, SOMO, Umanotera, War on Want.

Ilustraciones por

Maria Chevalier

Downloads in English: Busting the myths around the Energy Charter Treaty.pdf

ATTAC no se identifica con las opiniones expresadas en los art铆culos que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es