February 25, 2021
De parte de Algrano Sembrando La Duda
206 puntos de vista


A nivel planetario la temperatura media ha subido 1,25 掳C desde el periodo preindustrial. Y superar谩 los +1,5 掳C alrededor de 2030. De no hacer nada se llegar谩 a +2 掳C antes de mediados de siglo. En Catalu帽a, la media ha subido casi 2 掳C desde el periodo preindustrial, previ茅ndose alcanzar +3 掳C hacia el 2040. Somos v铆ctimas de una pandemia, la biosfera no para de calentarse y 2020 ha sido, globalmente, el a帽o m谩s c谩lido de la historia, empatado con el 2016. Estamos poniendo las bases de un nuevo estadio clim谩tico invernadero, menos habitable en general, que convertir谩 en inh贸spitas muchas partes del planeta (ya est谩 pasando), y har谩 la vida m谩s dif铆cil en todas.

Este gr谩fico, basado en la comparaci贸n de las muestras atmosf茅ricas contenidas en los n煤cleos de hielo y las mediciones directas m谩s recientes, aporta pruebas de que el CO2 atmosf茅rico ha aumentado desde la Revoluci贸n Industrial. (Fuente: Luthi, D., et al. 2008; Etheridge, D.M., et al. 2010; datos del n煤cleo de hielo de Vostok/J.R. Petit et al.; registro de CO2 de la NOAA en Mauna Loa). M谩s informaci贸n sobre los n煤cleos de hielo (sitio externo).
Este gr谩fico, basado en la comparaci贸n de las muestras atmosf茅ricas contenidas en los n煤cleos de hielo y las mediciones directas m谩s recientes, aporta pruebas de que el CO2 atmosf茅rico ha aumentado desde la Revoluci贸n Industrial. (Fuentes: Luthi, D., et al. 2008; Etheridge, D.M., et al. 2010; datos del n煤cleo de hielo de Vostok/J.R. Petit et al.; registro de CO2 de la NOAA en Mauna Loa).

La salud del planeta lanza nuevos gritos de auxilio

Vivimos tiempos contradictorios. Las recetas contra las diferentes crisis que conforman la emergencia global que vivimos se oponen unas a otras y amenazan con aniquilarse. Tambi茅n las necesidades que nos acucian chocan por antit茅ticas, como los conocimientos que sustentan nuestras vidas y los que nos har铆an falta para vivir de otra manera y alcanzar un nuevo estado de bienestar. Materia y antimateria a punto de colisionar y desencadenar un colapso planetario: econ贸mico, ecol贸gico, de salud global.

Recuperar el crecimiento reclamado por la mayor铆a de personas como salvavidas de la inequ铆voca crisis socioecon贸mica que padecemos, crecimiento convenientemente renombrado (el lenguaje importa) 鈥渞ecuperaci贸n de la normalidad鈥, es la peor soluci贸n para la crisis global que ya nos amenazaba antes de la pandemia. Al fin y al cabo, es la normalidad que ya habitaba entre nosotros la que nos ha llevado hasta aqu铆.

Somos v铆ctimas de una pandemia, la biosfera no para de calentarse y 2020 ha sido, globalmente, el a帽o m谩s c谩lido de la historia, empatado con el 2016. Y el 2021 empieza con un mes de enero en que, mientras en el 脕rtico la temperatura se ha situado 20 掳C por encima de la media, y en Grecia han vivido una ola de calor con Atenas a 22 掳C y Creta a 28 掳C 鈥攖emperaturas que llevaron a la gente a la playa鈥 en Espa帽a, pa铆s tambi茅n mediterr谩neo, se han producido olas de fr铆o y nevadas hist贸ricas, compatibles con el cambio clim谩tico, que han colapsado la capital y causado temperaturas extremas de hasta -25 掳C. Un buen ejemplo de lo que est谩 por venir y hay que prever.

En Catalu帽a, donde la previsi贸n tampoco abunda, tormentas cada vez m谩s fuertes golpean a帽o tras a帽o el litoral, se llevan playas, deterioran infraestructuras costeras y se comen el Delta del Ebro, un territorio que expresa perfectamente lo que supone el cambio clim谩tico asociado a la mala gesti贸n del r铆o (falta de caudal ecol贸gico 鈥攅xceso de regad铆o鈥 y falta de sedimentos retenidos en los embalses).

Si miramos al sur global, observamos c贸mo aumentan los procesos migratorios debido al cambio clim谩tico (m谩s de 25 millones de desplazadas en 2019 por ciclones, tormentas, inundaciones, deslizamientos, sequ铆as, incendios forestales, p茅rdida de territorio por el avance del mar鈥), guerras por los recursos y su explotaci贸n en beneficio de los pa铆ses ricos (extractivismo, apoderamiento energ茅tico, agotamiento de la pesca鈥) que son, adem谩s, los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

En las afueras de Dadaab, donde muchos refugiados se refugian ya que los campamentos principales est谩n superpoblados, una familia recoge palos y ramas para hacer le帽a y construir un refugio para protegerse de los elementos y los animales salvajes. Los cad谩veres de los animales que han perecido en la sequ铆a est谩n esparcidos por el desierto. Foto: Andy Hall/Oxfam
En las afueras de Dadaab, adonde muchos refugiados se trasladan ya que los campamentos principales est谩n superpoblados, una familia recoge palos y ramas para hacer le帽a y construir un refugio para protegerse de los elementos y los animales salvajes. Los cad谩veres de los animales que han perecido en la sequ铆a est谩n esparcidos por el desierto. Foto: Andy Hall/Oxfam

Seg煤n Oxfam, el grupo de pa铆ses calificados por Naciones Unidas como menos desarrollados, que incluye los 47 m谩s pobres del planeta y con menor desarrollo humano, s贸lo es responsable de un 0,8% de las emisiones totales de GEI. En cambio, desde 1960, el 50% del CO2 expulsado a la atm贸sfera proviene de pa铆ses industrializados miembros de la OCDE.

La crisis global, pues, est谩 ligada al excesivo consumo, derivada de un estilo de vida rico de personas que habitan pa铆ses ricos (no todas, porque la desigualdad y la desposesi贸n est谩n aumentando tambi茅n en el norte global). Resultado: 46 millones de desplazados en otras 谩reas de sus propios pa铆ses del sur global y hasta 80 millones de personas que han tenido que abandonar su lugar de nacimiento. Y aumentando.

Socialmente, todo ello supone m谩s diferencias sociales, m谩s exclusi贸n, que los ricos sean m谩s ricos y los pobres m谩s pobres (antiguas clases medias incluidas) y, en definitiva, m谩s desigualdades, m谩s desposesi贸n y menos equidad. Desventajas, todas ellas, evitables. M谩s agudizadas en el sur y cada vez m谩s cotidianas y duras en el norte.

El efecto invernadero

Crecer, tal como se contempla en las pol铆ticas empujadas por el sistema econ贸mico vigente, significa reactivar el uso de las energ铆as f贸siles y supone verter m谩s cantidad de sustancias que, por s铆 solas o por reacciones qu铆micas, contaminan y calientan la biosfera: litosfera (vivimos en la superficie emergida de la capa s贸lida m谩s externa), hidrosfera (todas las aguas) y la atm贸sfera (gases que rodean la Tierra y de donde obtenemos el aire para respirar), y todos los organismos vivos. Y matan prematuramente.

La prueba la tenemos en el G20 (80% de las emisiones mundiales) que ha decidido dedicar, desde el comienzo del Covid-19 hasta ahora, 242.300 millones de d贸lares al fomento de las energ铆as f贸siles, por tan s贸lo 180.620 millones para las renovables. Un total de 52,84 d贸lares per c谩pita para energ铆as f贸siles, sin ninguna condici贸n limitadora, frente a tan s贸lo 39,39 para renovables.

Desde el comienzo de la pandemia de COVID19 a principios de 2020, los gobiernos de los pa铆ses del G20 han comprometido al menos 484.820 millones de d贸lares para apoyar diferentes tipos de energ铆a a trav茅s de pol铆ticas nuevas o modificadas, seg煤n fuentes gubernamentales oficiales y otra informaci贸n disponible p煤blicamente
Desde el comienzo de la pandemia de COVID19 a principios de 2020, los gobiernos de los pa铆ses del G20 han comprometido al menos 484.820 millones de d贸lares para apoyar diferentes tipos de energ铆a a trav茅s de pol铆ticas nuevas o modificadas, seg煤n fuentes gubernamentales oficiales y otra informaci贸n disponible p煤blicamente.

Las part铆culas (PM2,5 鈥攍as peores鈥 y PM10), el ozono troposf茅rico (03), los 贸xidos de nitr贸geno (NOX) y di贸xido de azufre (SO2), que se generan al quemar combustibles f贸siles, contaminan la atm贸sfera y al a帽adirse al aire que respiramos, causan la muerte prematura y evitable de entre medio mill贸n y 800.000 personas en Europa (30.000 en Espa帽a). En el mundo, donde 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado, solo las part铆culas finas (PM2,5) causan siete millones de muertes antes de tiempo. El exceso de ozono troposf茅rico mata entre 1.500 y 1.800 personas cada a帽o en Espa帽a. En Catalu帽a, afecta a m谩s de la mitad de la poblaci贸n y al 90% del territorio. A este respecto es muy revelador el estudio del ISGlobal sobre la contaminaci贸n en las ciudades y muertes evitables.

Los gases de efecto invernadero (GEI) han estado siempre presentes en la atm贸sfera y de manera natural. Son transparentes a la luz solar: la radiaci贸n pasa en su mayor parte, a trav茅s de la atm贸sfera y calienta la superficie de la litosfera, energ铆a que luego emite parcialmente en forma de radiaci贸n t茅rmica. Los GEI acumulados impiden que la energ铆a vuelva al espacio exterior, al absorber una buena parte y remitirla en todas direcciones, calentando as铆 la superficie de la tierra y los oc茅anos: es el efecto invernadero.

Al quemar combustibles f贸siles, vertemos m谩s GEI en la atm贸sfera (di贸xido de carbono, metano, gases fluorados u ozono troposf茅rico) que se suman a las emisiones naturales 鈥攅ntre ellas el vapor de agua鈥 y alteramos el equilibrio que ha permitido la vida tal como la conocemos, armon铆a sustentada en los acogedores 15 掳C de media de la atm贸sfera inferior.

Este gr谩fico ilustra la evoluci贸n de la temperatura global en superficie con respecto a las temperaturas medias de 1951-1980. Diecinueve de los a帽os m谩s c谩lidos se han producido desde 2000, con la excepci贸n de 1998. El a帽o 2020 empat贸 con 2016 como el a帽o m谩s c谩lido registrado desde que se empezaron a llevar registros en 1880 (Fuente: NASA/GISS)
Este gr谩fico ilustra la evoluci贸n de la temperatura global en superficie con respecto a las temperaturas medias de 1951-1980. Diecinueve de los a帽os m谩s c谩lidos se han producido desde 2000, con la excepci贸n de 1998. (Fuente: NASA/GISS)

A pesar de la disminuci贸n de CO2 derivada de la baja actividad econ贸mica causada por la pandemia (un 7% aprox.), los 铆ndices de concentraci贸n de CO2 en la atm贸sfera han continuado subiendo y este enero es de 2,20 ppm superiores a hace un a帽o (+ 0,53%). El momento m谩s alto fue el d铆a 1 de junio de 2020, con 418,32 ppm.

Recordemos que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en el informe sobre la disparidad en las emisiones, presentado en noviembre de 2019, recomendaba, para evitar el aumento de 1鈥5 潞C de la temperatura media del planeta, que las emisiones se deb铆an reducir un 7,6% cada a帽o hasta 2030, y que ha sido necesario un a帽o como este 2020, con el paro de la econom铆a por la pandemia, para casi conseguirlo.

A la magnitud del esfuerzo se le a帽aden dificultades objetivas para alcanzarlo.

(a) Global material footprint, 1970鈥2013; (b) Change in global material footprint compared to change in global GDP (constant 2010 USD), 1990鈥2013. Source: Materialflows.net/World Bank.
(a) Huella material mundial, 1970鈥2013; (b) Cambio en la huella material mundial comparado con el cambio en el PIB mundial (en d贸lares constantes de 2010), 1990鈥2013. Fuente: Materialflows.net/World Bank.

Jason Hickel, de la Goldsmits University de Londres, y Giorgos Kallis, del Instituto de Ciencia y Tecnolog铆a Ambiental (ICTA) de la UAB, publicaron un art铆culo en New Political Economy titulado 鈥溌縀s posible el crecimiento verde?鈥. Y su respuesta a esta pregunta fue: no. Argumentaban que si el sistema econ贸mico quiere evitar que la temperatura suba m谩s de 2 潞C, el Producto Interior Bruto (PIB) no puede crecer m谩s del 0,5%. (Porcentaje insuficiente para ser considerado crecimiento.) Pero si lo que se pretende es evitar el aumento de la temperatura en 1,5潞C, entonces el decrecimiento es inevitable.

El calentamiento

El a帽o 2020 ha culminado el decenio m谩s c谩lido desde que se dispone de registros. Ahora, la temperatura de la biosfera es 1,25 掳C m谩s alta que la media de la era preindustrial (promedio 1850-1900). Si calculamos que la temperatura est谩 subiendo un 0,25 掳C cada decenio, estamos, como mucho, a una d茅cada de superar el aumento de 1,5 掳C que nunca se deber铆a exceder. Y a dos d茅cadas de superar los +1,7 掳C, punto que el Informe Especial del IPCC presentado en Incheon, Corea del Sur, el 8 de octubre de 2018 [apartado D.1,2] se帽alaba como tipping point, el punto de no retorno, aquel momento en el que se pierde la capacidad de revertir los hechos: 鈥淪i la temperatura excede 0,20 掳C los +1,5 掳C, [es decir] si llega a ser 1,7 掳C m谩s alta que la media de la era preindustrial, volver atr谩s, revertirla, supondr铆a, con toda probabilidad, un esfuerzo de captura de carbono, econ贸mica y t茅cnica, imposible de conseguir鈥. Los +2 掳C se alcanzar谩n antes de mediados del siglo.

Esta serie temporal muestra los cambios globales en la concentraci贸n y distribuci贸n del di贸xido de carbono desde 2002 en un rango de altitud de 1,9 a 8 millas. Las regiones de color amarillo a rojo indican mayores concentraciones de CO2, mientras que las zonas de color azul a verde indican menores concentraciones, medidas en partes por mill贸n. Fuente de datos: Sonda Infrarroja Atmosf茅rica (AIRS). Cr茅dito: NASA
Esta serie temporal muestra los cambios mundiales en la concentraci贸n y distribuci贸n del di贸xido de carbono desde 2002 en un rango de altitud de 1,9 a 8 millas. Fuente de datos: Sonda Infrarroja Atmosf茅rica (AIRS), NASA.

En Catalu帽a (no puede ser demasiado diferente en Espa帽a), el calentamiento es sumamente preocupante. 2020 ha sido el a帽o m谩s c谩lido de la historia, empatado con 2017. La temperatura ha subido casi 2 掳C desde el periodo preindustrial de referencia. Dice Marc Prohom, jefe del 脕rea de Climatolog铆a del Servicio Meteorol贸gico de Catalu帽a: 鈥2020 ha tenido una anomal铆a de temperatura cercana a los 2 掳C respecto a la media del periodo preindustrial鈥. Y no es exagerado afirmar que se incrementa a un ritmo de 0,40 掳C el decenio (+3 掳C poco despu茅s de 2040). 隆Da miedo!

Con mucha probabilidad, hemos superado los tipping points, los umbrales que si se rebasan alteran el equilibrio de la biosfera, la gota que colma el vaso, en lenguaje popular, con respecto al deshielo del permafrost del 脕rtico, en general, y de Groenlandia, en particular. El aumento significativo del nivel del mar es inevitable.

Aumentando como lo estamos haciendo la temperatura media de la atm贸sfera y los oc茅anos (absorben el 90% del calor adicional derivado del vertido de GEI), estamos poniendo las bases de un nuevo estadio clim谩tico invernadero, menos habitable en general, que convertir谩 en inh贸spitas muchas partes del planeta (ya est谩 pasando), y har谩 la vida m谩s dif铆cil en todas partes.

La alimentaci贸n

La salud de los ecosistemas de los que nosotros y todas las dem谩s especies dependen se est谩 deteriorando a una velocidad nunca vista. Estamos erosionando los cimientos de las econom铆as, los medios de vida, la seguridad alimentaria, la salud y la calidad de vida de todo el mundo.

Estas palabras las pronunci贸 Robert Watson, presidente de la Plataforma Intergubernamental Independiente de Ciencia y Pol铆tica sobre Biodiversidad y Servicios Ecosist茅micos, IPBES. Son servicios ecosist茅micos los beneficios que un ecosistema aporta a la sociedad y que mejoran la salud, la econom铆a real y la calidad de vida de las personas.

Todas estas realidades se agravar谩n, remarca IPBES, a menos que se adopten medidas para reducir dr谩sticamente la intensidad de los impulsores de la p茅rdida de biodiversidad (directamente relacionada con la p茅rdida de salud): cambio de usos de la tierra y el mar, explotaci贸n directa de los organismos, cambio clim谩tico, contaminaci贸n, y el uso de especies invasoras.

La pandemia y los ecosistemas

La pandemia de Covid-19 tiene, muy probablemente, su origen en la mala gesti贸n de los ecosistemas. La colonizaci贸n de nuevos territorios pone en contacto a los animales con virus con los que no hab铆an interaccionado. Despu茅s, estos animales infectados contagian el virus a los humanos.

Importancia cl铆nica de la ecolog铆a de la enfermedad (A) La transmisi贸n de la infecci贸n y la amplificaci贸n en las personas (rojo brillante) se produce despu茅s de que un pat贸geno procedente de animales salvajes (rosa) se traslade al ganado para causar un brote (verde claro) que amplifica la capacidad de transmisi贸n del pat贸geno a las personas. (B) Los esfuerzos de detecci贸n y control tempranos reducen la incidencia de la enfermedad en las personas (azul claro) y en los animales (verde oscuro). Las flechas de desbordamiento muestran la transmisi贸n entre especies.1
Importancia cl铆nica de la ecolog铆a de las enfermedades. Los esfuerzos de detecci贸n y control tempranos reducen la incidencia de la enfermedad en las personas (azul claro) y en los animales (verde oscuro). Las flechas de desbordamiento muestran la transmisi贸n entre especies. Fuente: Informe ONU citado.

Delia Grace, epidemi贸loga, veterinaria y acad茅mica del Instituto de Recursos Naturales de la Universidad de Greenwich, en Londres, es autora principal del informe de Naciones Unidas Previniendo la pr贸xima pandemia: las zoonosis y c贸mo romper la cadena de transmisi贸n, presentado en julio de 2020. Delia Grace argumenta que durante el 煤ltimo siglo han surgido cada vez m谩s enfermedades infecciosas: vacas locas, gripe aviar, VIH-SIDA, gripe espa帽ola, y ahora el Covid-19.

El 75% ha tenido como fuente animales salvajes. Y muchas infecciones han llegado a los humanos usando como puentes animales dom茅sticos mucho m谩s numerosos que los salvajes: pollos, cerdos, rumiantes y otros tipos de ganado. La demanda de prote铆na de origen animal 鈥攈uevos, pollo, carne bovina, pescados鈥 es una de las causas m谩s importantes.

La industria est谩 dominada por unos pocos tipos gen茅ticos similares. Los animales est谩n hacinados y estresados y, en estas circunstancias, su sistema inmunitario se debilita. En muchos pa铆ses, las medidas de bioseguridad no son buenas. 鈥淓stamos observando una enorme presi贸n sobre los ecosistemas impulsada por el aumento de poblaci贸n, con un enorme incremento de industrias extractivas鈥, concluye el informe de Delia Grace. Y a帽ade: 鈥渘o basta con tratar los s铆ntomas de la pandemia, se debe investigar de d贸nde viene el problema y, si no lo hacemos, tendremos m谩s pandemias鈥.

En juego est谩 la salud de todo el planeta, una 煤nica salud basada en la interdependencia entre la actividad humana y los sistemas naturales (agua, aire, tierra, biodiversidad) y su impacto en las personas y las dem谩s especies que habitan la biosfera: una salud planetaria que estamos comprometiendo.

El capitalismo verde y sus paradojas

驴Es posible el neocapitalismo que propone la Uni贸n Europea? O 驴es un disfraz, un camuflaje de las verdaderas intenciones que esconde, aprovechando el auge del Green New Deal? Apuntamos unas posibles respuestas.

Ante un diagn贸stico cada vez menos rebatible, ante la posibilidad de que acabe siendo p煤blico y notorio que las energ铆as f贸siles te daban futuro pero ahora te lo quitan, los poderes econ贸micos, pol铆ticos, sociales europeos, y los que acompa帽an a Joe Biden, decidieron, para recuperar la iniciativa y dar respuesta a las inquietudes de la ciudadan铆a, formular una propuesta de ensue帽o, el European (Green) New Deal.

Una nueva forma de capitalismo no perjudicial, que se vende como ecol贸gico, y en el que se da por hecho que se podr谩 conseguir la neutralidad de emisiones sustituyendo progresivamente las energ铆as f贸siles por renovables (bajas en carbono). Nos preguntamos, sin embargo, 驴es posible este tipo de neocapitalismo que propone la UE, o es un disfraz, un camuflaje de las verdaderas intenciones que esconde, aprovechando el auge del Green New Deal?

Qu茅 dicen los datos

Evoluci贸n e贸lica - Fuente BM
Evoluci贸n e贸lica. Fuente: Banco Mundial.

En general, asociamos las energ铆as renovables con la obtenci贸n de energ铆a ambientalmente sostenible. Pero, 驴realmente lo son?

De todas las materias primas que se producen en el mundo, Europa necesita un 20% y solo obtiene un 3% en su propio territorio (85% de d茅ficit de producci贸n). Le falta pues un 17% de la producci贸n mundial que consigue fuera de sus fronteras. Si adem谩s quiere aumentar la fabricaci贸n de placas solares, aerogeneradores, acumuladores de energ铆a, coches el茅ctricos y otras necesidades para hacer realidad el sue帽o verde, precisar谩 acaparar a煤n m谩s materiales, minerales y energ铆a procedentes de los pa铆ses productores.

Situ茅monos a nivel global y empleemos datos tan oficiales como son los del Banco Mundial (BM). El 11 de mayo de 2020, el BM publicaba el informe Minerales for Climate Action: The Mineral Intensity of the Clean Energy Transition. Se describe qu茅 se necesita para conseguir la transici贸n energ茅tica, y detalla cu谩nto se deber铆a aumentar la producci贸n. Hacen falta, se afirma, 3.000 millones de toneladas de minerales y metales estrat茅gicos: cobre, n铆quel, cobalto, litio, cromo, molibdeno, grafito, aluminio, indio, hierro, plomo, manganeso, neodimio, plata, titanio, vanadio y zinc, para desplegar la transici贸n a e贸lica, solar y geot茅rmica.

La producci贸n de grafito, cobalto y litio 鈥攅senciales para el almacenamiento鈥 deber铆a aumentar un 500% hasta 2050 para hacer frente a la demanda de materiales para las tecnolog铆as energ茅ticas limpias que eviten el aumento de 2 潞C de la temperatura media de la biosfera. Pregunt茅monos en este punto qu茅 cantidad ser铆a necesaria si nos propusi茅ramos en el mismo tiempo, antes de 2050, evitar el aumento de un 1鈥5 掳C a trav茅s de una sustituci贸n de fuentes energ茅ticas. Ser铆an muchos m谩s materiales y minerales, y energ铆a, porque habr铆a que construir muchas m谩s herramientas renovables para sustituir m谩s deprisa las f贸siles.

Y aun as铆 no ser铆a suficiente, porque hay otros inconvenientes que contradicen los argumentos que sustentan el capitalismo verde. Primero, que para manipular metales y minerales con los que fabricar placas solares, aerogeneradores, acumuladores de energ铆a renovables, etc., habr谩 que emplear en una primera fase (e incluso m谩s adelante cuanto toque reemplazarlas al final de su vida 煤til), que ser谩 larga, energ铆as f贸siles (驴de d贸nde sacaremos la energ铆a si no?), que deteriorar谩n los ecosistemas y agravar谩n el calentamiento y la contaminaci贸n. Segundo, que su tasa de retorno energ茅tico (TRE o EROI) es m谩s baja, es decir, que para obtener una cantidad determinada de energ铆a, hay que invertir muchas m谩s unidades de energ铆a (renovable o no) en el proceso de producci贸n que en el caso de las f贸siles, puesto que el rendimiento con f贸siles es mucho m谩s alto que con renovables. Tercero, que las renovables dependen de las condiciones meteorol贸gicas. Si no se quiere perder parte de la producci贸n y emplear los excedentes cuando no haya sol o viento, ser谩 necesario almacenar la energ铆a utilizando hidr贸geno, pilas de combustible, etc. que tambi茅n se deber谩n fabricar y necesitar谩n la extracci贸n y manipulaci贸n de metales y minerales. Y cuarto, que es imposible electrificar toda la econom铆a, porque no todas las actividades se pueden realizar con aparatos el茅ctricos. 驴Cu谩l es el porcentaje m谩ximo que puede aportar la electricidad al mix energ茅tico global? 驴Qu茅 cantidad de la energ铆a consumida en estos momentos se puede producir con renovables? Argumenta Antonio Turiel, investigador en el Instituto de Ciencias del Mar, doctor en f铆sica te贸rica y autor del prestigioso blog The Oil Crash: 鈥淟as renovables tienen l铆mites. Cuando uno analiza con cuidado cu谩l es el potencial m谩ximo que nos puede dar la hidroel茅ctrica, la e贸lica o la solar, se encuentra que solo se puede producir alrededor del 30% del total de la energ铆a que hoy se est谩 consumiendo en el mundo, 40% a lo sumo. En el caso de los biocombustibles de primera generaci贸n, aunque us谩ramos todos los campos del planeta para producir cereales destinados a su producci贸n, solo lograr铆amos generar 15 millones de barriles diarios. Es una cifra pobre, si tenemos en cuenta que ahora mismo estamos consumiendo una media de 95 millones diarios鈥.

Ergo, nos guste o no, la transici贸n a las renovables implica decrecimiento energ茅tico y, en consecuencia, el fin del crecimiento que es imprescindible para la perdurabilidad del capitalismo.

El problema es mundial y los derechos tambi茅n

Con estos datos a la vista, es evidente que la UE, para hacer frente a la transici贸n a las energ铆as bajas en carbono, tendr谩 que ir a buscar fuera de las fronteras comunitarias a煤n muchos m谩s recursos que hasta ahora, aunque se proponga reactivar viejas minas abandonadas (tambi茅n en Espa帽a se reabren buscando minerales/metales estrat茅gicos y energ铆a). Salta a la vista, pues, que la UE se ver谩 obligada a aumentar su dependencia m谩s all谩 del 85% y su acaparamiento exterior m谩s all谩 del 17%. As铆 pues, para evaluar si de verdad son verdes las pol铆ticas propuestas por la UE, habr谩 que saber, primero, a qu茅 nivel llegar谩 el d茅ficit de minerales y metales (y energ铆a) y si ser谩 soportable; y segundo, 驴con qu茅 huella ecol贸gica, con qu茅 condiciones se quieren obtener los recursos, con qu茅 consecuencias sociales? 驴Respetando las comunidades con igualdad/equidad, favoreciendo la gobernanza de los pueblos enfocada a la justicia clim谩tica, sin discriminaciones ni racismo, o como se ha hecho hasta ahora, a base de extractivismo, especulaci贸n, empobrecimiento, discriminaci贸n, racismo, guerras y necropol铆ticas genocidas?

Para ser verde, no calentar ni contaminar el planeta, no basta con buscar la neutralidad de emisiones en Europa, sino que es necesario que la energ铆a y materiales que se importan no lleven a la espalda una mochila de emisiones y contaminaci贸n (externalizaci贸n de la producci贸n contabilizando las consecuencias del consumo en pa铆ses terceros), camuflando la huella. Sin olvidar, adem谩s, que estos minerales/metales imprescindibles para las tecnolog铆as bajas en carbono, adem谩s de estar sometidos a la especulaci贸n de las transnacionales (reducci贸n de la oferta/volatilidad de precios) y a las consiguientes repercusiones geopol铆ticas, conllevan importantes da帽os ambientales y graves secuelas sociales en su extracci贸n (miner铆a intensiva).

Figura 1. Se espera que las fuentes de energ铆a renovable representen el 12% del uso de energ铆a en los EE. UU. en 2050. Fuente: EIA AEO 2020 y Labyrinth Consulting Services, Inc.
Figura 1. Se espera que las fuentes de energ铆a renovable representen el 12% del uso de energ铆a en los EE. UU. en 2050. Fuente: EIA AEO 2020 y Labyrinth Consulting Services, Inc.

Renovables discriminatorias

El 23 de noviembre de 2020, Environmental Research publicaba un estudio de la Universidad McGill de Canad谩 y del ICTA-UAB, encabezado por Leah Temper, y en el que participa Joan Mart铆nez Alier, uno de los investigadores catalanes de m谩s prestigio mundial. El estudio mapea 649 casos de movimientos sociales de resistencia asociados a proyectos tanto de combustibles f贸siles como de energ铆a verde. Movimientos que configuran los futuros clim谩ticos: un mapeo sistem谩tico de las protestas contra proyectos de combustibles f贸siles (FF) y energ铆a baja en carbono (LCE).

El art铆culo cient铆fico llega a estas conclusiones:

La evidencia pone de manifiesto que los proyectos de bajo consumo de carbono, energ铆as renovables y mitigaci贸n son casi tan conflictivos como los proyectos FF (el 30% de los conflictos FF y el 26% de los proyectos LCE son de alta intensidad) y que ambos tipos de proyectos afectan especialmente grupos vulnerables, como las comunidades rurales y pueblos ind铆genas (los pueblos ind铆genas participan en el 58% de los casos analizados). Entre los proyectos de energ铆a baja en carbono (LCE), se encontr贸 que la energ铆a hidr谩ulica era especialmente perjudicial para el medio ambiente y para la sociedad, conduciendo al desplazamiento masivo y a la transformaci贸n a gran escala de los ecosistemas. Los incidentes de represi贸n o violencia contra manifestantes y defensores de la tierra se produjeron en un tercio de los casos, con respuestas violentas m谩s frecuentes en conflictos hidroel茅ctricos, biomasa, oleoductos y extracci贸n de carb贸n. El 10% de todos los casos implicaron el asesinato de activistas. Los proyectos de energ铆a renovable e贸lica, solar y geot茅rmica fueron los menos conflictivos y comportaron niveles de represi贸n m谩s bajos que otros proyectos.

Encontramos que los movimientos est谩n impulsados por m煤ltiples preocupaciones, el cambio clim谩tico entre ellas, y sus reivindicaciones y objetivos incluyen la localizaci贸n, la participaci贸n democr谩tica, las cadenas energ茅ticas m谩s cortas, el antirracismo, la gobernanza enfocada a la justicia clim谩tica y el liderazgo ind铆gena.

Mediante los conflictos, las comunidades pretenden informar de manera significativa del r茅gimen energ茅tico que viene. Atender estas demandas es esencial para guiar la transici贸n, no solo hacia un futuro resistente al clima, bajo en carbono y orientado a la suficiencia energ茅tica, sino tambi茅n hacia un sistema de gobernanza global m谩s justo para los bienes comunes de la atm贸sfera.

鈥淗ay que redistribuir la riqueza, fomentar la equidad鈥

Las renovables no son, pues, tan verdes como presupon铆amos. Tampoco en el mundo rico en general, ni en nuestro pa铆s en particular. Las pol铆ticas clim谩ticas est谩n aumentando las desigualdades y favoreciendo la desposesi贸n, suponiendo la transferencia m谩s grande de dinero que nunca se ha visto desde los m谩s pobres hacia los m谩s ricos..

En este sentido, un estudio de Thomas Wiedmann (UNSW Sydney School of Civil and Environmental Engineering), de Manfred Lenz (Universidad de Sydney School of Physics), de Lorenz T. Keysser (ETH Z眉rich Department of Environmental Systems Science) y de Julia K. Steinberger (Leeds University鈥檚 School of Earth and Environment) concluye que los ciudadanos m谩s ricos del mundo son los responsables de la mayor parte de los impactos ambientales. Cualquier transici贸n solo ser谩 efectiva con grandes cambios en los estilos de vida. Sin embargo, el imperativo estructural del crecimiento de la econom铆a sist茅mica, incita a la expansi贸n del consumo de las sociedades, econom铆as y culturas existentes e inhibe el cambio social necesario.

La humanidad necesita reconsiderar el papel de la econom铆a orientada al crecimiento, el paradigma del consumo 鈥攓ue no puede separarse de los impactos ambientales, aunque los consumidores tengan poco control sobre las decisiones que perjudican el medio ambiente鈥 y del crecimiento econ贸mico.

Si de verdad se pretende que la transformaci贸n energ茅tica tenga futuro y no sea rechazada por discriminatoria, es ineludible evitar el aumento de las desigualdades, eliminar los privilegios verdes, mejor dicho, todos los privilegios, y pensar c贸mo vivir de otra manera. 驴Es lo que se quiere de verdad, o solo son palabras, lenguaje, propaganda?

Los cient铆ficos advierten: 鈥淭enemos que vivir de otra manera鈥

Tres propuestas de actuaci贸n presentadas por cient铆ficos demuestran que s铆 se puede actuar y que tan s贸lo es necesaria la voluntad. La conclusi贸n es que cualquier transici贸n s贸lo ser谩 efectiva con grandes cambios en los estilos de vida.

Producci贸n de energ铆a e贸lica respecto del consumo de electricidad mundial y del consumo de energ铆a primaria no renovable (f贸sil + nuclear) en TWh equivalentes. Datos del reci茅n publicado informe anual de British Petroleum.
Producci贸n de energ铆a e贸lica respecto del consumo de electricidad mundial y del consumo de energ铆a primaria no renovable (f贸sil + nuclear) en TWh equivalentes. Datos del reci茅n publicado informe anual de British Petroleum.

La crisis que nos ata帽e no se resuelve solo sustituyendo unas energ铆as (f贸siles) por otras (bajas en carbono), aunque indiscutiblemente es imprescindible. A la vista del decrecimiento energ茅tico inevitable derivado de la transici贸n a renovables, es necesario plantearse tambi茅n si el sistema de vida que estamos utilizando, lo que llamamos estilo de vida, c贸mo construimos nuestro presente y vislumbramos el futuro, es el m谩s adecuado para garantizar un porvenir habitable y posible, o por el contrario hay que cambiar la manera de vivir, de buscar la satisfacci贸n, el bienestar, la felicidad.

Para demostrar que no es verdad que no hay alternativas posibles, recogemos tres propuestas lanzadas por los cient铆ficos que se deber铆an aplicar desde ya.

Once mil cient铆ficos de todo el mundo: Por un futuro sostenible

Once mil cient铆ficos de todo el mundo firmaban el 6 de junio de 2020 un manifiesto donde se afirma:

La crisis clim谩tica ha llegado y se acelera m谩s r谩pidamente de lo que esperaban los cient铆ficos, amenazando los ecosistemas naturales y el destino de la humanidad [鈥 Los cient铆ficos tienen la obligaci贸n moral de advertir claramente a la humanidad de cualquier amenaza catastr贸fica y de decirlo tal y como es [鈥.

Y aconsejaban:

para asegurar un futuro sostenible, tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, de manera que mejoren los signos vitales [鈥.

Cambio relativo de los principales indicadores econ贸micos y medioambientales mundiales entre 1970 y 2017. Se muestra c贸mo han cambiado la huella material global (MF, equivalente a la extracci贸n global de materias primas) y las emisiones globales de CO2 procedentes de la combusti贸n de combustibles f贸siles y de procesos industriales (FFI de CO2) en comparaci贸n con el PIB global (d贸lares constantes de 2010). Indexado a 1 en 1990. De: Scientists鈥 warning on affluence
Cambio relativo de los principales indicadores econ贸micos y medioambientales mundiales entre 1970 y 2017. Se muestra c贸mo han cambiado la huella material global. Fuente: Scientists鈥 warning on affluence

Son especialmente inquietantes: adem谩s del aumento de los GEI, la desaparici贸n r谩pida del hielo, como lo demuestra el decrecimiento del hielo marino 谩rtico en su m铆nimo estival; la disminuci贸n de las capas de hielo de Groenlandia y la Ant谩rtica y el espesor de los glaciares de todo el mundo鈥 Tambi茅n el calor absorbido por los oc茅anos; y la acidez; el nivel del mar; el clima extremo y los da帽os derivados鈥 Y los posibles puntos de no retorno clim谩ticos (tipping points), umbrales irreversibles que si se traspasan podr铆an conducir a una catastr贸fica tierra cocedero.

El crecimiento econ贸mico y demogr谩fico es uno de los motores principales del aumento de las emisiones de CO2 procedentes de quemar combustible f贸sil. Necesitamos transformaciones audaces y dr谩sticas en cuanto a las pol铆ticas econ贸micas y de poblaci贸n. Los cient铆ficos sugieren seis pasos cr铆ticos y relacionados entre s铆 (en ning煤n orden particular) que pueden hacer los gobiernos, las empresas y el resto de la humanidad para disminuir los peores efectos del cambio clim谩tico:

  • El mundo debe implementar r谩pidamente pr谩cticas de conservaci贸n y eficiencia energ茅tica masivas y debe sustituir los combustibles f贸siles por energ铆as renovables bajas en carbono y otras fuentes de energ铆a m谩s limpias, si son seguras para las personas y el medio ambiente.
  • Tenemos que reducir r谩pidamente las emisiones de contaminantes clim谩ticos de corta duraci贸n, incluido el metano, el carbono negro (holl铆n) y los hidrofluorocarbonos (HFC). Hacerlo podr铆a ralentizar los bucles de retroalimentaci贸n clim谩tica y reducir potencialmente la tendencia de calentamiento a corto plazo en m谩s de un 50% durante las pr贸ximas d茅cadas, salvando millones de vidas y aumentando los rendimientos de las cosechas debido a la reducci贸n de la contaminaci贸n atmosf茅rica.
  • Debemos proteger y restaurar los ecosistemas de la Tierra. El fitoplancton, los arrecifes de coral, los bosques, las sabanas, las praderas, los humedales, las turberas, los suelos, los manglares y las gram铆neas marinas contribuyen en gran medida al secuestro de CO2 atmosf茅rico. Las plantas marinas y terrestres, los animales y los microorganismos tienen un papel importante en el ciclo y el almacenamiento del carbono y los nutrientes. Debemos reducir r谩pidamente la p茅rdida de h谩bitat y biodiversidad protegiendo los bosques primarios y intactos restantes, especialmente aquellos con altas reservas de carbono y otros bosques con capacidad de secuestrar r谩pidamente el carbono, aumentando la reforestaci贸n y forestaci贸n, en su caso, a enormes escalas.
  • Comer principalmente alimentos de origen vegetal, mientras se reduce el consumo global de productos animales, especialmente el ganado rumiante puede mejorar la salud humana, y reducir significativamente las emisiones de GEI (incluido el metano en la secci贸n contaminantes). Adem谩s, esto liberar谩 las tierras de cultivo para cultivar alimentos vegetales humanos muy necesarios en lugar de piensos para el ganado, al tiempo que liberar谩 algunas tierras de pasto para apoyar soluciones clim谩ticas naturales. Las pr谩cticas de cultivo, como un cultivo m铆nimo, que aumentan el carbono del suelo son de vital importancia. Tenemos que reducir dr谩sticamente la enorme cantidad de desperdicio de alimentos en todo el mundo.
  • La extracci贸n excesiva de materiales y la sobreexplotaci贸n de los ecosistemas, impulsada por el crecimiento econ贸mico, se limitar谩 r谩pidamente para mantener la sostenibilidad a largo plazo de la biosfera. Necesitamos una econom铆a libre de carbono que aborde expl铆citamente la dependencia humana de la biosfera y pol铆ticas que orienten las decisiones econ贸micas en consecuencia. Nuestros objetivos deben dejar de lado el crecimiento del PIB y la investigaci贸n debe dirigirse hacia la sostenibilidad de los ecosistemas y la mejora del bienestar humano priorizando las necesidades b谩sicas y reduciendo la desigualdad.
  • La poblaci贸n mundial aumenta aproximadamente en 80 millones de personas por a帽o, o m谩s de 200.000 por d铆a. Hay estabilizarla e, idealmente, reducirla gradualmente en un marco que garantice la integridad social. Hay pol铆ticas probadas y efectivas que refuerzan los derechos humanos, al tiempo que reducen las tasas de fertilidad y disminuyen los impactos del crecimiento de la poblaci贸n sobre las emisiones de GEI y la p茅rdida de biodiversidad. Estas pol铆ticas hacen que los servicios de planificaci贸n familiar est茅n disponibles para todas las personas, eliminan las barreras de acceso y consiguen la plena equidad de g茅nero, incluida la educaci贸n primaria y secundaria como norma global para todos, especialmente las chicas y las mujeres j贸venes.

CSIC: Para conservar la biodiversidad

El 13 de abril de 2020, la publicaci贸n ConservationLetters, de la Society for Conservation Biology daba a conocer un estudio firmado por 22 investigadores de 12 pa铆ses, en el que se afirma:

El aumento del consumo de recursos y emisiones contaminantes como consecuencia del crecimiento econ贸mico no es compatible con la conservaci贸n de la biodiversidad. Sin embargo, la mayor铆a de pol铆ticas internacionales de biodiversidad y sostenibilidad abogan por el crecimiento econ贸mico. El informe propone cambiar las prioridades: partir primero de objetivos de conservaci贸n de la biodiversidad y el bienestar humano, para despu茅s estudiar con qu茅 trayectorias econ贸micas se podr铆an cumplir.

  • Limitar la comercializaci贸n de recursos al alcance internacional. Se reducir铆a as铆 la extracci贸n de recursos y la expansi贸n de especies invasoras.
  • Restringir la actividad de las industrias extractivas en 谩reas de elevada biodiversidad y retirarles los subsidios, para evitar p茅rdida y fragmentaci贸n de h谩bitats. Moratorias de extracci贸n en regiones altamente sensibles.
  • Reducir la expansi贸n de grandes infraestructuras. Reexaminar si se necesitan nuevos aeropuertos, embalses o autopistas.
  • Reducir la semana laboral y repartir el trabajo.
  • Fomentar el desarrollo agroecol贸gico y la soberan铆a alimentaria. Favorecer el apoyo gubernamental a los sistemas agr铆colas sostenibles y los alimentos locales y ecol贸gicos.
  • Priorizar una planificaci贸n urbana compacta y el uso compartido de vivienda. Promover el uso eficiente del suelo mediante soluciones integradas de vivienda colectiva, el control de los alquileres, y la limitaci贸n del suelo disponible para la urbanizaci贸n y expansi贸n periurbana. Reducir la presi贸n de la urbanizaci贸n sobre los suelos agr铆colas periurbanos.
  • Informar sobre el impacto que la producci贸n tiene sobre la diversidad biol贸gica. Gravar la publicidad que fomente la sobreexplotaci贸n de las especies y los suelos.

Unit Bios Helsinki: 鈥淗ay que abandonar los combustibles f贸siles鈥

En una l铆nea similar pero m谩s sint茅tica, se expres贸 Paavo J盲rvensivu, economista biof铆sico de la Unit Bios de Helsinki cuando le preguntamos qu茅 actuaciones prioritarias deber铆an llevarse a cabo sin dilaci贸n.

Mencion贸 tres:

  • Calentar y enfriar casas y producir electricidad sin quemar carb贸n ni ning煤n otro combustible f贸sil.
  • Transportar personas y mercanc铆as sin quemar petr贸leo ni ning煤n otro combustible f贸sil.
  • Producir alimentos de manera que el suelo se regenere en lugar de erosionarlo.

Para conseguir estos prop贸sitos es necesario ineludiblemente reflexionar sobre el dinero.

C贸mo se fabrica el dinero

驴Por qu茅 la creaci贸n de dinero 鈥攅l elemento material m谩s importante de la vida social鈥 es un negocio en manos de entidades ajenas al escrutinio ciudadano 鈥攂anca comercial鈥 y no un bien p煤blico suministrado por el Estado?

Un 96% del dinero lo fabrican los bancos privados cuando conceden un cr茅dito. El dinero prestado no existen previamente, se crea de la nada, de un mero apunte contable: se apunta y ya existe. S铆, son los cr茅ditos los que crean los dep贸sitos y no al rev茅s. Los cr茅ditos no salen de dep贸sitos financieros. Los ahorros son muy inferiores al dinero prestado.

Quien tiene el poder, pues, de crear el dinero, es decir, la deuda 鈥攑orque se tiene que devolver鈥 es quien tiene, en consecuencia, el poder social. Los bancos, pues, al crear el dinero tienen el poder de decidir a quien le dejan, en qu茅 cantidad, a qu茅 inter茅s, con cu谩nto tiempo para devolverlo, y para hacer qu茅 y qu茅 no. De hecho, la pr谩ctica cotidiana demuestra que los pr茅stamos se conceden a los sectores que dan m谩s beneficio. En consecuencia, sirven, b谩sicamente, para financiar las actividades m谩s rentables, m谩s improductivas y rentistas, especulativas, y no a dicha econom铆a productiva, los emprendedores o a las empresas. Esto supone planificar y decidir la actividad econ贸mica, que ya no est谩 en manos de los gobiernos.

El resultado es que los poderes ejecutivos y los legislativos tienen las manos atadas, porque en todo el mundo capitalista la facultad de crear dinero ha sido otorgada a los bancos centrales, independientes y por encima de los gobiernos, y a la banca privada/comercial, que crea dinero a trav茅s de la deuda y a la que deben dirigirse los gobiernos para pedir dinero y endeudarse. Y si los gobiernos no hacen lo que quiere el poder financiero, entonces las agencias de calificaci贸n, a manos de mercados/茅lites, no dudan en dinamitarlos, subiendo la prima de riesgo para encarecer la financiaci贸n, y culpar a los gobiernos de mala gesti贸n.

驴Pueden los gobiernos hacer frente a la transformaci贸n descrita en estos art铆culos, obligados como est谩n a obtener el dinero en los mercados financieros?

驴Sin la capacidad de fabricar dinero y decidir las pol铆ticas p煤blicas, pueden los gobiernos oponerse al capitalismo verde que impulsan Bruselas y Washington?

Revista para una nueva civilizaci贸n




Fuente: Algranoextremadura.org