August 31, 2022
De parte de SAS Madrid
270 puntos de vista

Varias organizaciones de derechos sexuales y reproductivos reclaman la despenalizaci贸n de los abortos a partir de la semana 22, cuando existen malformaciones fetales. El texto de la nueva ley, aprobada en el Consejo de Ministros, no modifica este aspecto y deja a las gestantes en manos de un comit茅 茅tico.

Esther ten铆a 36 a帽os cuando se qued贸 embarazada por primera vez. Era un beb茅 muy esperado, pero las cosas no fueron bien. Un genetista de la antigua Maternidad de O’Donnell -actual Hospital Materno Infantil del Gregorio Mara帽贸n, en Madrid- fue el desafortunado encargado de trasmitirle la noticia despu茅s de valorar los resultados de una amniocentesis. “Normalmente, cada c茅lula en el cuerpo humano tiene 23 pares de cromosomas (46 en total), de los cuales la mitad proviene de la madre y la otra mitad del padre, pero este feto es diferente. Presenta un cromosoma adicional en cada juego”, le explicaba. Se trataba de un caso de triploidia, una anomal铆a cromos贸mica poco frecuente, caracterizada por restricci贸n temprana del crecimiento intrauterino y m煤ltiples defectos cong茅nitos. Su coraz贸n de encogi贸.

A puerta cerrada, el profesional sanitario le bajo el diagn贸stico ‘a pie de calle’: “No hay nadie con esa composici贸n cromos贸mica andando por ah铆. Podr铆amos decir que no es compatible con la vida”, le resumi贸. 

La legislaci贸n actual mantiene que, tras las primeras 22 semanas de gestaci贸n, el aborto se podr谩 practicar con una 煤nica salvedad: cuando se detecten anomal铆as fetales incompatibles con la vida o una enfermedad “extremadamente grave o incurable”. En ese listado de catastr贸ficas desdichas que ninguna embarazada quiere escuchar, se encuentran patolog铆as que a menudo acaban con la vida del reci茅n nacido a las horas de nacer, como la anencefalia, el S铆ndrome de Edwards, problemas card铆acos como el ventr铆culo 煤nico, la agenesia renal, la hipoplasia pulmonar, las hernias diafragm谩ticas, la hidrocefalia precoz o el s铆ndrome de Potter. 

En cuanto al riesgo de la vida para la madre, s贸lo se permitir铆a el aborto tras este plazo en supuestos como el trombolismo profundo o una cardiopat铆a severa, que pueden verse agravadas a medida que avanza la gestaci贸n.

Un uso institucional de la objeci贸n de conciencia 

Adem谩s del mazazo de la noticia, esta madrile帽a se encontr贸 con un muro. “Hay latido y el comit茅 茅tico de este hospital no practica abortos en estas circunstancias. Aun as铆, debes interrumpir el embarazo. No hay tiempo. El avance de la gestaci贸n puede ser peligroso para ti y la viabilidad del feto es pr谩cticamente inexistente”, le dijo sin pa帽os calientes. 

El defensor del pueblo ha constatado que en 2020 no se realiz贸 ninguna interrupci贸n voluntaria del embarazo en la red p煤blica de la Comunidad de Madrid. Todos los abortos tuvieron lugar en hospitales privados, a pesar de que esta alternativa debe ser de “car谩cter excepcional”, seg煤n marca la ley. Detr谩s de esta realidad se esconde un uso institucional de la objeci贸n de conciencia. 

“Las embarazadas que se enfrentan a una enfermedad grave del feto se encuentran indefensas. El simple hecho de tener que salir de su hospital p煤blico y buscar alternativas en el circuito concertado ya es duro. Las deja desubicadas y la mayor铆a no cuentan con acompa帽amiento en ese duelo. Muchas tampoco cuentan con recursos econ贸micos para afrontar la problem谩tica que se les plantea”, sostiene Raquel Hurtado, coordinadora del 脕rea de intervenci贸n social de la Federaci贸n de Planificaci贸n Familiar Estatal.

Por esa raz贸n, las organizaciones de derechos sexuales y reproductivos reclamaban que en el nuevo texto al que acaba de dar luz verde el Consejo de Ministros, se introdujese la despenalizaci贸n de este supuesto. Sin embargo, sus ruegos han sido deso铆dos. 

“Son casos graves que nos devuelven a un escenario predemocr谩tico sobre la soberan铆a corporal y se han invisibilizado completamente por falta de valent铆a y voluntad pol铆tica”, protesta Silvia Aldavert, coordinadora de la Associaci贸 de Drets Sexuals i Reproductius de la Associaci贸 de Planificaci贸 Familiar de Catalunya i Balears (APFCIB).

El procedimiento

Un estudio de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital 12 de Octubre de Madrid refleja que la mitad de todas las malformaciones detectadas entre 1990 y 2006 por ecograf铆a morfol贸gica se produjeron despu茅s de la semana 22, lo que deja a las gestantes fuera del l铆mite legal para la interrupci贸n del embarazo.

El n煤mero de abortos voluntarios que se realizan bajo el supuesto de malformaci贸n grave del feto en Espa帽a es peque帽o: en el a帽o 2012, apenas representaron el 3,05% del total. Para materializarlos, hay que pasar por todo un calvario.

El primer paso es someterse a un comit茅 cl铆nico hospitalario que confirme el dictamen emitido por su m茅dico. Cada comunidad aut贸noma debe disponer de uno al menos, que est谩 formado por un equipo de especialistas en psiquiatr铆a, ginecolog铆a y obstetricia, diagn贸stico prenatal y pediatr铆a. Las mujeres desconocen a los miembros que integran este tribunal y, en ocasiones, se encuentran con un “veredicto” preestablecido, como en el caso que nos ocupa.

驴Qu茅 pasa cuando el dictamen es contrario al aborto?

Si finalmente se oponen al aborto, la afectada tiene dos alternativas: seguir adelante con el embarazo sabiendo que el feto puede no ser viable, o viajar al extranjero a practicarse un aborto en pa铆ses como Francia, B茅lgica, Holanda o Reino Unido. Sus leyes permiten estos abortos tard铆os si se detectan malformaciones graves.

“Hemos acompa帽ado a mujeres que se han encontrado con una negativa del tribunal m茅dico y el escenario es desolador. Estos comit茅s hacen prevalecer el derecho del no nacido sobre el de la madre y a la gestante no les queda otra opci贸n que seguir adelante, con el trauma que eso supone, o salir de Espa帽a en busca de cualquier otro lugar donde tengan una oportunidad”, cuenta Aldavert.

En nuestro pa铆s, los m茅dicos que realicen este procedimiento sin autorizaci贸n se enfrentan a pena de prisi贸n y p茅rdida de su licencia, mientras que las gestantes reciben una sanci贸n administrativa acompa帽ada por multas elevadas.

Un sistema que acent煤a las desigualdades

Esther tuvo suerte. O al menos, un consuelo pobre. “Me derivaron a un centro concertado, con cobro a la sanidad p煤blica. Fui citada a los tres d铆as y me repitieron la ecograf铆a para confirmar que segu铆a habiendo latido. Despu茅s de todo el papeleo, acab茅 en la Cl铆nica Dator”, relata.

Al mal trago de la intervenci贸n, se sum贸 el acoso de los grupos antielecci贸n. “Me encontr茅 con una fachada llena de huevos estrellados por gente contraria al aborto. Una vez dentro, te advierten que no salgas de la habitaci贸n para preservar el anonimato del resto de pacientes y, lo comprendes, pero el trago es amargo”, recuerda. 

Algunas ni siquiera tienen esa opci贸n. Con una negativa del comit茅 茅tico, solo queda salir del pa铆s, siempre y cuando la cuenta corriente pueda sufragar los gastos. Una interrupci贸n del embarazo en Francia o en Reino Unido puede oscilar entre los 550 y los 6.400 euros, sin contar con el desembolso econ贸mico que supone los tr谩mites, traslados y el alojamiento. 

Por si fuese poco, los problemas no terminan cuando se vac铆a el bolsillo. “Ya no se trata de un problema econ贸mico. Es una situaci贸n de total incertidumbre. En caso de que decidan continuar, no saben que suceder谩 cuando el beb茅 nazca. Y si no lo hacen, muchas de ellas se sienten muy solas, arrastran un sentimiento de culpa, incluso de verg眉enza, y necesitan apoyo. Por esa raz贸n, es fundamental que se incluya un asesoramiento psicol贸gico en el proceso, que la sanidad p煤blica no las olvide”, advierte Diana S谩nchez, miembro de la Asociaci贸n Espa帽ola de Psicolog铆a Perinatal (AEPP).

Denunciar: el 煤ltimo recurso

Marta Vigara recibi贸 la misma argumentaci贸n que Esther: “Mientras haya latido fetal, no hacen abortos”. Ella se qued贸 embarazada en 2020, con 37 a帽os. Trabaja como geriatra en el Cl铆nico San Carlos (Madrid) y ese mismo hospital fue el que la deriv贸 a un centro privado cuando, a las 17 semanas de gestaci贸n, sufri贸 la rotura prematura de la bolsa y perdi贸 el l铆quido amni贸tico. Tuvo que ser ingresada y le comunicaron que su vida estaba en riesgo. Era inviable que el embarazo llegase a t茅rmino.

En ning煤n momento contemplaron que era un aborto terap茅utico y tuvo que recurrir a la cl铆nica Isadora, a pesar de que la normativa ampara la interrupci贸n del embarazo en este supuesto. Despu茅s de vivir esta experiencia traum谩tica, Marta opt贸 por denunciar ante la direcci贸n del hospital y el servicio de Ginecolog铆a, los comit茅s de violencia de g茅nero y de 茅tica del centro, la consejer铆a de Sanidad y el Colegio de M茅dicos de Madrid. Nadie dio la cara.

No hay sufrimiento fetal antes de las 24 semanas

El plazo que marca este l铆mite dif铆cilmente franqueable se sostiene, en gran medida, en uno de los principales argumentos que los activistas contrarios al aborto han utilizado para reducir los supuestos amparados por ley: el sufrimiento fetal. 

Un estudio cient铆fico encargado por el Departamento de Salud del Reino Unido al Real Colegio de Ginec贸logos y Obstetras, revelaba en 2010 que el feto humano no siente dolor antes del las 24 semanas.

El hallazgo demuestra que las terminaciones nerviosas del cerebro de los fetos no est谩n completamente formadas hasta que se cumplen los seis meses de gestaci贸n e indican que, por lo tanto, los abortos en avanzado estado de gestaci贸n, permitidos s贸lo en casos de serias malformaciones fetales o riesgo para la madre, no provocar铆an sufrimiento fetal.

Enlace relacionado P煤blico.es 30/08/2022.




Fuente: Sasmadrid.org