April 12, 2021
De parte de CNT Sierra Norte
267 puntos de vista


Este pasado viernes, nueve de abril, las vecinas y vecinos de Colmenar Viejo salieron a la calle para reivindicar la reapertura del servicio de urgencias del municipio.

No es aceptable ni comprensible que una localidad de casi 50.000 habitantes no cuente desde hace m谩s de un a帽o con un servicio de urgencias, poniendo en riesgo la salud de quienes requieran una atenci贸n inmediata, oblig谩ndoles a desplazarse al hospital m谩s cercano, donde probablemente tendr谩n que esperar durante horas ser atendidas cuando en muchos casos podr铆a resolverse el problema con una actuaci贸n en urgencias.

Adem谩s, la falta de este servicio incrementa la presi贸n hospitalaria, que es precisamente lo que debemos evitar, tal y como denuncian las profesionales de la salud.

No obstante, vemos que el Alcalde, lejos de defender el inter茅s de la poblaci贸n de Colmenar, prioriza los intereses de su partido haciendo o铆dos sordos a estas demanda.

A lo largo de los a帽os, los distintos gobiernos de Comunidad de Madrid han ido degradando la sanidad p煤blica con una gesti贸n que en modo alguno debe calificarse como mala o ineficiente, sino como interesada y planificada. El colapso de la sanidad p煤blica, la precariedad y temporalidad de las trabajadoras y trabajadores, en especial en los centros de atenci贸n primaria, las largas listas de espera, la derivaci贸n a centros privados para realizar pruebas o diagn贸sticos, la externalizaci贸n y privatizaci贸n de centros hospitalarios y de servicios inherentes a estos (laboratorios, mantenimiento, limpieza, parkings, comida, etc.) tiene por objetivo denostar la sanidad p煤blica, favoreciendo as铆 la contrataci贸n de seguros privados y el incremento de usuarios de la sanidad privada hasta que la p煤blica acabe desapareciendo.

Estamos evolucionando hacia un modelo de sanidad privado que no solo dejar谩 fuera a las personas con menos recursos, sino a la clase trabajadora, que no podr谩 permitirse pagar seguros con grandes coberturas, dejando fuera tratamientos e intervenciones de elevado coste, que la sanidad p煤blica tampoco podr谩 cubrir por falta de recursos.

Pero esta estrategia de pauperizaci贸n no solo se basa en los recortes, sino en la descapitalizaci贸n del servicio p煤blico de salud y el saqueo de las arcas p煤blicas a trav茅s de la privatizaci贸n de muchos centros de salud y la externalizaci贸n de sus servicios, con el objetivo de enriquecer a las empresas del sector, cuyo inter茅s no es la prestaci贸n de un servicio de calidad, si no su cuenta de resultados, lo que adem谩s supone un sobrecoste para el erario p煤blico, cuyos recursos van a parar al sector privado.

La sanidad p煤blica, que sin duda requiere una eficiente gesti贸n, nunca deber铆a quedar en manos privadas. Es un servicio fundamental y necesario para todas y por tanto siempre deber铆a ser de titularidad p煤blica y dotarse de recursos suficientes que garanticen la prestaci贸n de un servicio de calidad. Cuando un servicio es p煤blico, siempre lo podremos mejorar, reforzar, dotar de recursos, decidir sobre c贸mo queremos que sea y actuar frente a una deficiente gesti贸n. Cuando un servicio es privado, nuestra posibilidad de intervenir es muy limitada y quedamos en manos de intereses econ贸micos ajenos. El sistema de salud no se puede regir por la l贸gica capitalista de gastos y beneficios, sino por la l贸gica de garantizar la salud colectiva y el cuidado de sus profesionales.

Adem谩s, su forma de gesti贸n debe decidirse a partir de la participaci贸n p煤blica, horizontal y consensuada por todas, tanto t茅cnicos y profesionales del sector, como de gente de a pie, lejos de intereses partidistas y empresariales. No creemos que haya qui茅n quiera una sanidad de mala calidad y sin recursos. Entre todas debemos poder decidir el modelo de sanidad que queremos. Ganar unas elecciones no deber铆a otorgar el derecho a desmantelar un servicio de primera necesidad. Un gobierno transitorio, que actualmente cuenta con el respaldo de alrededor de un mill贸n y medio de ciudadanos, similar a gobiernos anteriores, no deber铆a tener el poder de desmantelar unilateralmente un servicio que afecta a m谩s de seis millones y medio de personas en beneficio del capital privado de grandes corporaciones. Es un servicio fundamental, necesario y su forma de gesti贸n debe ser una decisi贸n com煤n.

Por eso, desde CNT Colmenar Viejo, m谩s all谩 de solicitar la inmediata reapertura del servicio de urgencias, exigimos la derogaci贸n de los art铆culos de la Ley General de Sanidad y la Ley 15/97, sobre habilitaci贸n de nuevas formas de gesti贸n del Sistema Nacional de Salud, que permiten la gesti贸n privada de la sanidad p煤blica.

CNT Colmenar Viejo

Mirando hacia un horizonte colectivo.

Por eso y por mucho m谩s nos sumamos ayer al clamor popular en Colmenar Viejo. Reclamando la reapertura del servicio de urgencias en Colmenar. 驴Alguna de vosotras hubiera podido imaginar que esto iba a suceder? Probablemente, la gran mayor铆a imaginaba todo lo contrario, m谩s ambulatorios, m谩s hospitales, m谩s personal, mayor y mejor atenci贸n.

El tan cacareado crecimiento continuo e ilimitado del capitalismo es lo que parece prometer. M谩s. M谩s tecnolog铆a, m谩s alimentos, m谩s viviendas, m谩s centros comerciales, m谩s. La percepci贸n general es esa, crecimiento. La realidad es otra. Hay crecimiento en el sistema, s铆, pero de la desigualdad, del paro, de la enfermedad. El capitalismo no se basa en la abundancia como percibe la mayor铆a, se basa en la escasez.

Todo el mundo sue帽a con ese producto, ese servicio, ese invento que nadie m谩s tiene, porque eso aumentar谩 su valor, porque le reportar谩 mayores beneficios, porque controlar谩 el mercado. El objetivo no es cubrir nuestras necesidades, es aprovecharse de ellas.

 驴Pens谩is acaso que el cierre de urgencias tiene como finalidad proteger nuestra salud?

驴Vamos a seguir impasibles ante la priorizaci贸n de la econom铆a frente a nuestros muertos? M谩s de 600 nuevos millonarios en el mundo el a帽o pasado. 驴No os dice nada?

Se avecinan tiempos dif铆ciles, el capitalismo ya no se sostiene, pero, al igual que ese macho alfa que considera de su propiedad a sus hijas e hijos, a su pareja, antes de suicidarse, intentar谩 acabar con nosotras.

La verdad est谩 ah铆 para quien quiera verla, pero ser consciente de lo que pasa, nos obliga a actuar. Permanecer en nuestra aparente tranquilidad y seguridad es la clave para perderla.

Basta ya de retrocesos, basta ya de mirar hacia otro lado, es momento de actuar. La clase obrera tenemos la sart茅n por el mango, pero no le vamos a dar la vuelta a la tortilla, no queremos m谩s abajo y arriba, vamos a cocinar otro plato, que alimente a cada una seg煤n sus necesidades.

Utop铆a no es pensar que todas las personas pueden tener lo que necesitan, utop铆a es pensar que es sostenible el sistema actual.

Por eso, una vez m谩s, exigimos la derogaci贸n de la ley 15/97 que abre la puerta de nuestro sistema de salud a los carro帽eros capitalistas. Hoy quieren sacar el inter茅s econ贸mico a nuestro sistema sanitario, ma帽ana, de todo lo dem谩s.

 Salud y rebeld铆a compa帽eras.

脥帽igo Gonz谩lez




Fuente: Sierranorte.cnt.es