December 1, 2022
De parte de Trochando Sin Fronteras
160 puntos de vista

Tambi茅n se se帽al贸 como ese poder autocr谩tico en Am茅rica Latina ha sido m谩s fuerte debido a la hegemon铆a elitista de capitalistas y terratenientes y a que cuando ha flaqueado, ha sido apuntalado por el alto poder de persuasi贸n de los Estados Unidos . Frente a ese poder han reaccionado los sectores populares, dando paso por ahora, a gobiernos liberales de izquierda, cre谩ndose una situaci贸n en que los gobiernos reformistas son sitiados por las fuerzas del capital, con lo cual solamente se est谩n prolongando los sufrimientos que causa la crisis.

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Ese cuadro, bastante general, se cumple en la situaci贸n actual de Colombia. La crisis de acumulaci贸n de capital que despunt贸 desde mediados de los a帽os setenta, se posterg贸 mediante el reforzamiento del autoritarismo y la para-militarizaci贸n de la sociedad, tendencia que alcanz贸 su m谩xima expresi贸n con los gobiernos de Uribe. No obstante, en las dos 煤ltimas d茅cadas fue posible una ligera recuperaci贸n de las ganancias capitalistas a partir del quebrantamiento de las muy limitadas condiciones de vida de proletarios, campesinos y dem谩s sectores populares, de all铆 que ellos terminaron por reventar con furia en las inusitadas protestas de 2019 y 2021.

Cansados hasta el hartazgo, identificaron la necesidad de construir una salida popular a crisis, perspectiva que se acompa帽贸 de la consigna 鈥渜ue la crisis la paguen los capitalistas鈥. Sin embargo, la falta de programas claros y organizaciones fuertes de car谩cter nacional, posibilitaron que el gobierno de la gran burgues铆a dirigido por Iv谩n Duque se impusiera por la fuerza, mediante el asesinato imp煤dico o llenando las calles con sus militares, de modo que el ciclo se cerr贸 sin compromisos a favor del pueblo. Tal situaci贸n se tradujo en un respaldo de los sectores populares a Gustavo Petro, cuyo gobierno ahora est谩 sometido a las estrategias, descritas en el anterior art铆culo, de contrapoder y cerco.

El gobierno de Petro es producto del quiebre al que fue sometido el r茅gimen pol铆tico ultraconservador dirigido por Uribe . Tambi茅n de la oportuna gesti贸n de coaliciones con fracciones de partidos de derecha, y de corrientes menores de izquierda liberal, o autodefinidas como izquierda, algunas e ellas vinculadas a los movimientos sociales organizados. En tal sentido, el actual gobierno ejerce su mandato en medio de un equilibrio inestable.

Equilibrio inestable en el sentido que el gobierno no cuenta con una base social mayoritaria propia, por tanto, su gobernabilidad deriva de los apoyos prestados desde su exterioridad y se mueve en medio de una fuerte contradicci贸n. As铆, de un lado depende del apoyo que le presta una fracci贸n de la burgues铆a modernizante, que logr贸 incrustar en el gobierno aparte de sus representantes pol铆ticos y cuya tarea principal viene siendo evitar que la burgues铆a cargue con los principales costos de la salida a la crisis. Del otro lado, cuenta con el apoyo que pueden proveer los movimientos pol铆ticos y sociales de izquierda, ilusionados con el cumplimiento de sus hist贸ricas demandas por bienestar y justicia social, quienes exigen que sean los grandes capitalistas quienes carguen con el mayor peso para salir de la crisis social, pero adem谩s esperan cambios sustantivos a sus condiciones de vida. Por esto, es evidente que alcanzar los objetivos de un cambio social significativo es imposible sin tocar en serio los beneficios y derechos que terratenientes y grandes capitalistas consideran como su privilegio natural.

En s铆ntesis, la caracter铆stica principal del cuadro pol铆tico es que 鈥渆l actual gobierno progresista solamente controla parte del poder ejecutivo 鈥攓ue apenas es un segmento del poder del gobierno, y m谩s a煤n del Estado capitalista鈥, lo que significa que su capacidad de direcci贸n est谩 鈥渟itiada鈥 o limitada por el poder real que ejerce el capital sobre el conjunto de la sociedad. Esto, en parte, ayuda a entender por qu茅 se inclina a gobernar mediante pactos con los partidos que dicen sostener una ideolog铆a liberal 鈥減rogresista鈥 o reformista鈥 .

As铆, el ejercicio de gobernabilidad en una condici贸n de equilibrio inestable se manifiesta mediante un aguijoneo constante de las contradicciones, ruido que permanente se regresa en contra de los programas del gobierno. Esas condiciones se manifestaron plenamente en una fuerte devaluaci贸n del 11鈥% entre mediados de octubre e inicios de noviembre. Si bien all铆 cobraron peso los incrementos internacionales de tasas de inter茅s, ha sido evidente el juego especulativo de una parte del capital financiero y petrolero para evitar el buen curso del tibio proyecto de reforma tributaria con el que ligeramente se le incrementan los impuestos.

A su paso, la industria de noticias (RCN, Caracol, El Tiempo, Semana), los centros ideol贸gicos como FEDESARROLLO, los voceros de los gremios (ANDI, SAC, Fedegan鈥), y los l铆deres de los partidos, en especial los liberales con Gaviria, se movieron en forma organizada, incluyendo movilizaciones en varias ciudades del pa铆s, proceder que se ha utilizado con frecuencia en Brasil, Argentina, o Bolivia. Toda su acci贸n se dirigi贸 a posicionar ideas tales como que el gobierno ya hab铆a perdido la favorabilidad de los ciudadanos, o que sus iniciativas son un atentando contra la inversi贸n de modo que en un futuro pr贸ximo habr铆a que importar combustible, llegando al descaro de la manipulaci贸n al propagar la idea de que los peque帽os tenderos se ver铆an obligados a cerrar sus negocios.

Sin embargo, nunca tuvieron en cuenta, por ejemplo, que el sector petrolero en Colombia es de los que menos tributos paga si se le compara con otros pa铆ses de Am茅rica Latina, percibiendo solo 16 centavos por cada d贸lar de valor agregado (Contralor铆a General de la Rep煤blica 2013) . O, que su tasa de ganancia puede ser f谩cilmente siete veces superior a la obtenida en el sector de la manufactura (Revista Proletaria No 4). O, que pa铆ses como Inglaterra se han visto en la necesidad de colocar tasas del orden del 25鈥% a las ganancias extraordinarias de ese sector por los altos precios actuales, y que aqu铆 solamente se aspiraba a incrementarlo en un p铆rrico 10鈥%, a m谩s de sustraer los pagos de regal铆as de los descuentos en el pago de renta, asunto apenas l贸gico porque son dos causaciones diferentes. Esta discusi贸n fue, en parte, apaciguada por las declaraciones de Biden, el 31 de octubre, al amenazar con un alza de impuestos a la industria petrolera de ese pa铆s ante las obscenas ganancias en el 煤ltimo a帽o.

En todo caso, la doble estrategia de incrustaci贸n y cerco que la burgues铆a y sus partidos aplica sobre el gobierno cumpli贸 en buena medida sus prop贸sitos. Fue as铆 que inicialmente el gobierno recort贸 las meta de setenta billones propuesta durante la campa帽a y la bajo a cincuenta billones, reduci茅ndole luego a veinticinco billones, teniendo que conformarse al final con solamente veinte. Lograda tal poda en el Congreso, 鈥渕ilagrosamente鈥 el d贸lar empez贸 a ceder terreno para dirigirse hacia su anterior nivel. M谩s importante es que lograron despuntar, afinar y afilar las estrategias de desgaste y cerco sobre el gobierno, proceso se帽alado por el ministro de Justicia, al afirmar que para los grandes medios de comunicaci贸n 鈥渆l gobierno es culpable de existir鈥 .

Con este proceder, la burgues铆a y sus voceros de los partidos y gremios faltan a los compromisos verbales que adquirieron en medio del paro nacional de mayo de 2021, momento en que reconoc铆an la magnitud de la crisis y se mostraron decididos a aportar recursos para lograr una salida que beneficiara a los sectores m谩s afectados, mostrando que pretenden generar las condiciones para intensificar los conflictos y la violencia, para en medio de ella poder recuperar su nefasto r茅gimen de gobierno.

Por eso, desde las clases y sectores populares es fundamental asimilar las lecciones sobre las maneras como se desenvuelve la crisis de la sociedad capitalista en Am茅rica Latina. Hay que ser conscientes de c贸mo los intentos de incrementar la participaci贸n popular en las decisiones de la vida democr谩tica casi siempre se han limitado a mecanismos institucionales o formales mediante los cuales solamente se procura sostener a los gobiernos, sin lograr verdaderos cambios sustantivos. As铆, han sido menos notorias y decisivas las iniciativas novedosas, como la planificaci贸n participativa en Brasil, que han sido truncadas por la acci贸n del bloque capitalista. Por eso permanece el reto de c贸mo y hacia d贸nde modificar el contenido de la democracia.

Un elemento importante por asimilar es que el proceso pendular entre derecha y reformismo es socialmente muy costoso para los sectores populares, y pol铆ticamente peligroso para toda la sociedad, debido al revanchismo violento que caracteriza a la ultraderecha. As铆 mismo es relevante evitar el adormecimiento o la cooptaci贸n institucional de los movimientos sociales, las movilizaciones y sus protestas, ya que se corre el riesgo de perder la capacidad cr铆tica frente al capital debido a que el gobierno solamente es una parcialidad, mientras el poder real lo mantienen con firmeza la burgues铆a y los terratenientes.

Por tanto, es necesario trabajar por ampliar la brecha pol铆tica que se ha abierto con las pasadas protestas, empujando los esfuerzos en direcci贸n a consolidar una salida popular a la crisis del pa铆s. En tal sentido, los sectores proletarios y populares enfrentan el gran reto de pujar en todos los espacios sociales para lograr que la rama se incline en su favor y el fruto caiga de su lado. Necesidad que el mismo presidente Petro reconoce, al se帽alar que, por ejemplo, reformas como la agraria no ser谩n posibles sin la conformaci贸n de un sujeto pol铆tico nacional que se encargue de darle sustentabilidad m谩s all谩 de su mandato. Este criterio es v谩lido tambi茅n para otras iniciativas y sectores de la sociedad como trabajo informal y desempleo, pensiones, salud, educaci贸n, vivienda y urbanismo, entre muchos m谩s.

Vale recordar que frente a la crisis de la democracia representativa, la Constituci贸n de 1991 ampli贸 su concepci贸n a un Estado social de derecho, permitiendo la creaci贸n de herramientas de participaci贸n como las consultas populares. Sin embargo, est谩n han sido coartadas al m谩ximo por la burgues铆a y sus partidos, en especial cuando han despuntado para controlar el desastre causado por el sector minero energ茅tico. Por eso, el actual gobierno, en parte, encara esas limitaciones y viene posibilitando pr谩cticas que se dirigen a modificar los limitados criterios con los cuales se ha implementado la democracia en el pa铆s.

De esta forma ha estado abriendo puertas a la discusi贸n y participaci贸n, como son los di谩logos regionales vinculantes, mediante los cuales se deben recoger las iniciativas de las comunidades de cara a la definici贸n del Plan Nacional de Desarrollo a 2026. Sin embargo, eso es insuficiente, es necesario avanzar hasta un punto en que las experiencias y espacios de deliberaci贸n y decisi贸n populares no queden sujetos a la buena voluntad de los funcionarios y del gobierno de turno. De aqu铆 se abre la demanda de que tales mecanismos sean considerados medios legales y leg铆timos para avanzar hacia un tipo de democracia caracterizada por ser asamblearia, permanente, popular y constituyente, posibilitando que se transformen en espacios realmente decisorios en la vida democr谩tica del pa铆s, que puedan poner en cuesti贸n el poder autocr谩tico del capital.

En concordancia, es importante conseguir que los espacios abiertos o ganados permitan ampliar las fuerzas, la convocatoria, los programas, y las perspectivas. Tal l贸gica, aplicada al llamado para celebrar una Convenci贸n Nacional Campesina a inicios de diciembre, invita a que, de una parte, se diagnostique claramente la situaci贸n del sector agropecuario y se formulen reformas no reformistas para su transformaci贸n. De otra parte llama a asimilar que el problema del hambre sobre campesinos, proletarios y dem谩s sectores populares y, por tanto, incumbe a todos y todas.

Por todo lo anterior, surge la necesidad de ampliar el llamado a que se celebren m谩s cap铆tulos de Convecci贸n, que permitan reunir a otros sectores de clase o sociales a fin de fortalecer sus programas y organizaciones, todo ello enfocado a que el a帽o pr贸ximo se suceda una verdadera Convenci贸n Nacional en la que de conjunto se fijen los programas y tareas de mediano plazo tendientes a consolidar la salida popular a la crisis que vive el pa铆s.




Fuente: Trochandosinfronteras.info