August 14, 2022
De parte de Nodo50
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Gustavo Petro quer├şa que su toma de posesi├│n fuese una fiesta popular y lo consigui├│. La tarde del domingo 7, horas antes del inicio del acto, r├şos de personas marcharon por las calles vac├şas de coches hacia la plaza Bol├şvar de Bogot├í, donde tuvo lugar la ceremonia de investidura. La fiesta se extendi├│ por todo el centro de la ciudad, con 70 eventos culturales y musicales, en un ambiente que recordaba m├ís a un carnaval que a un acto institucional. Tambi├ęn hubo celebraciones en plazas de otras ciudades, como Medell├şn y Cartagena, pero a Bogot├í lleg├│ gente de todo el pa├şs.

El entusiasmo que desbord├│ el domingo las calles de Bogot├í est├í m├ís que justificado: es la primera vez que un candidato de izquierdas llega a la presidencia y la primera tambi├ęn que la vicepresidencia es ocupada por una mujer afrocolombiana y de origen popular. Las excepciones hist├│ricas se acumulan en un pa├şs donde para un l├şder social progresista es m├ís probable morir asesinado que llegar a una posici├│n de alta responsabilidad en el Estado. Solo este a├▒o han muerto m├ís de 90, a manos de diversos grupos armados. Paz es una de las palabras m├ís repetidas, tanto en el discurso del nuevo presidente como entre los asistentes a la celebraci├│n. Luis David, miembro de la Guardia Campesina del Catatumbo, espera que ┬źPetro ayude a los campesinos en el proceso de paz┬╗. La esperanza de acabar con el conflicto tambi├ęn ha sido una de las razones para votar al Pacto Hist├│rico de Leslie, bogotana de 19 a├▒os.

Petro ha concedido a formaciones como el Partido Liberal y la Alianza Verde la presidencia de destacadas comisiones parlamentarias y ha nombrado a algunos ministros de perfil t├ęcnico que en principio son m├ís pr├│ximos al centro que a la izquierda. Estos nombramientos, entre los que destaca el del reputado jurista Iv├ín Vel├ísquez como ministro de Defensa, le han valido a Petro el apoyo de personas que no votaron por ├ęl. Este arreglo pragm├ítico con el centro pol├ştico deber├şa proporcionarle a Petro un a├▒o o dos de luna de miel parlamentaria, explica el polit├│logo Esteban Salazar, de la fundaci├│n Paz y Reconciliaci├│n, al menos hasta las municipales de 2023. Una mayor├şa necesaria para impulsar el ambicioso programa del Pacto Hist├│rico.

El primer gran proyecto ser├í la reforma tributaria, que Petro pretende presentar este mismo lunes, con el objetivo de paliar la falta cr├│nica de recursos del Estado despu├ęs de d├ęcadas de gobiernos neoliberales, m├ís amigos de poner alfombra roja a las multinacionales que de realizar las inversiones p├║blicas necesarias en el segundo pa├şs m├ís desigual de Am├ęrica Latina. Como record├│ el nuevo presidente en su primer discurso, “el 10 por ciento de la poblaci├│n colombiana concentra el 70 por ciento de la riqueza”. Petro quiere que los ricos paguen m├ís, en un pa├şs que hasta ahora tiene un nivel r├ęcord de exenciones fiscales para las multinacionales. El nuevo gobierno necesitar├í amplios recursos para hacer frente a la emergencia social que sufre el pa├şs desde la pandemia ÔÇôcasi 13 millones de personas no pueden permitirse comer tres veces al d├şaÔÇô y a la vez impulsar cambios estructurales, especialmente la transici├│n ecol├│gica y la reforma de los sistemas de salud y educaci├│n.

Reducir la dependencia de Colombia de los combustibles f├│siles y el extractivismo ser├í una de las tareas m├ís dif├şciles del gobierno, ya que el petr├│leo es la principal exportaci├│n del pa├şs y la miner├şa de carb├│n sigue siendo un sector muy destacado. La continuidad del extractivismo fue uno de los puntos ciegos del ciclo progresista latinoamericano de los a├▒os 2000; est├í por ver si ser├í diferente en esta nueva ola de izquierdas que se abre paso en el continente. Un reto que tiene mucho que ver con la capacidad del gobierno de poner coto a la dependencia respecto del capital extranjero, como advierte el investigador del Observatorio de Multinacionales en Am├ęrica Latina Gorka Martija. Por lo pronto, el programa del Pacto Hist├│rico prev├ę prohibir el fracking y la miner├şa a cielo abierto, y suspender las nuevas exploraciones de hidrocarburos.

Mejorar el acceso a los sistemas de salud y educaci├│n fueron dos de las grandes demandas de los movimientos sociales que sacudieron Colombia en 2019 y 2021, que debilitaron al gobierno conservador de Iv├ín Duque y allanaron el camino para la victoria del Pacto Hist├│rico. La deuda del nuevo gobierno con estas movilizaciones es incontestable. La principal exigencia del Paro Nacional del 2021, fuertemente reprimido por el gobierno de Duque, era detener una reforma fiscal regresivaÔÇŽ y ahora la primera prioridad de Petro es aprobar una reforma de signo opuesto. Los j├│venes fueron los protagonistas de las protestas de 2019 y 2021, en las que la exigencia de m├ís inversi├│n en la universidad p├║blica ocup├│ un lugar central, y fueron precisamente los j├│venes uno de los colectivos que decantaron la balanza electoral del lado de la izquierda en las elecciones. El mismo Petro reconoci├│ en su discurso el d├şa de la victoria que se la deb├şa a los j├│venes y a las mujeres, movilizadas en gran parte por la figura de su compa├▒era de f├│rmula. M├írquez tambi├ęn fue la principal responsable del incremento de la participaci├│n electoral de sectores populares de regiones empobrecidas, sobre todo en las costas pac├şfica y caribe├▒a, donde Petro y Francia obtuvieron entre el 60 y el 80 por ciento de los votos.

Petro tiene, adem├ís, la dif├şcil tarea de acelerar la aplicaci├│n del acuerdo de paz firmado con las FARC en La Habana en 2016 e iniciar conversaciones de paz con la guerrilla del Ej├ęrcito de Liberaci├│n Nacional ÔÇôal que durante el acto de toma de posesi├│n el presidente del Senado pidi├│ directamente que dejase las armasÔÇô e incluso con el Clan del Golfo, un poderoso grupo criminal formado por residuos de los grupos paramilitares desmovilizados en 2004 y 2006. En definitiva, la rueda de la violencia que provoc├│ alrededor de 800 mil muertes y m├ís de 6 millones de desplazados en las ├║ltimas d├ęcadas en Colombia a├║n no se ha detenido del todo. El dueto Petro-Francia, que ha llenado de esperanza a millones de colombianos, tiene por delante el dif├şcil reto de cerrar el negro cap├ştulo de la guerra en la historia de Colombia y conseguir que la nueva era de paz tambi├ęn traiga justicia para un pa├şs desgarrado por las desigualdades.

Una tarea tit├ínica que se encontrar├í con muchas resistencias, y que seguramente solo podr├ín llevar adelante con el apoyo activo de los millones de personas que derrotaron al gobierno de Duque en el Paro Nacional de 2021. Una de ellas es Valentina, una joven de 20 a├▒os que fue al acto de posesi├│n de Petro acompa├▒ada de una amiga, con una bandana de la bandera colombiana y una vuvuzela en la mano. Tiene mucha esperanza de que el nuevo gobierno traiga un cambio real, pero advierte: “Si el man no cumple, igual saldremos a protestar contra ├ęl”. Ahora Petro tiene la enorme responsabilidad de cumplir las expectativas de sus bases, que el domingo celebraron en las calles de Colombia el inicio de una nueva ├ępoca para el pa├şs.

Correspondencia de  Prensa

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Fuente: Vientosur.info