May 18, 2021
De parte de La Haine
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Los escuadrones de la muerta no s贸lo recib铆an dinero de Chiquita Bananas, sino de otras multinacionales estadounidenses como Dole y Del Monte

En 2008, mientras miles de tumbas cerradas por los paramilitares eran abiertas por la investigaci贸n de Justicia y Paz, el exsenador y primo del presidente colombiano, Mario Uribe Escobar, fue acusado y condenado a cuatro a帽os y medio por sus conexiones con el paramilitarismo. A pesar de las confesiones, los documentos, las fotograf铆as y los abundantes videos que vinculan a los paramilitares con figuras reconocidas de la pol铆tica colombiana, el gobierno nunca se cansar谩 de negar cualquier v铆nculo comprometedor. Lo mismo el ala colaboracionista de la oposici贸n venezolana, de paso por el pa铆s vecino.

Pero el poder es astuto como un zorro. No s贸lo sabe negociar sino tambi茅n despistar al m谩s desconfiado. Durante la presidencia de 脕lvaro Uribe se extraditaron a EEUU varios de los miembros responsables del narcotr谩fico, de abusos sexuales sistem谩ticos contra mujeres y menores, y de masacres de miles de v铆ctimas que cada tanto aparecen en fosas comunes. Los acusados s贸lo son extraditados por la primera raz贸n, el narcotr谩fico. Para sorpresa o para confirmaci贸n de sospechas por parte de los activistas de derechos humanos, en EEUU los criminales obtuvieron condenas que rondan los diez a帽os y algunos recibieron, como premio, la residencia permanente en este pa铆s.

Una posible raz贸n radica en que muchos ten铆an conexiones con el presidente 脕lvaro Uribe y con Washington, y conven铆a acusarlos por una parte de sus cr铆menes en lugar de remover el resto, logrando confesiones parciales a cambio de penas mucho m谩s generosas que no se adec煤an ni a terroristas ni a genocidas. Por si esta jugada no fuese suficiente para considerarla una genialidad, de esta forma los paramilitares extraditados no pudieron ser investigados por la justicia de Colombia, a la que el presidente Uribe acusa de izquierdista y de tener simpat铆as por las v铆ctimas, como si la justicia estuviese para otra cosa. Antes del arresto y deportaci贸n de los cabecillas paramilitares, sus casas y oficinas fueron saqueadas por las fuerzas de seguridad, por lo cual la justicia colombiana nunca tuvo acceso a ninguna de sus computadoras o archivos personales. En EEUU, a uno de los jefes paramilitares, Salvatore Mancuso, se le escapan algunos datos en medio de la investigaci贸n por narcotr谩fico.

Los escuadrones de la muerta no s贸lo recib铆an dinero de Chiquita Bananas, sino de otras multinacionales estadounidenses como Dole y Del Monte. Dole Company es el nuevo nombre de la Standard Fruit Company, una de las bananeras responsables de la manipulaci贸n pol铆tica en procura de buenos negocios en Am茅rica Central que sol铆an resolverse con alguna invasi贸n o 鈥渃ambio de r茅gimen鈥 a principios del siglo XX. Chiquita Bananas es el nuevo nombre de la United Fruit Company, tambi茅n responsable de golpes de Estado en pa铆ses como Honduras y Guatemala, que llevaron a la destrucci贸n de sus democracias, a la militarizaci贸n de sus sociedades, a la radicalizaci贸n del racismo local, y a la masacre de cientos de miles de gente sin importancia.

El 13 de enero de 2009, una semana antes de dejar la presidencia y a su pa铆s en medio del caos econ贸mico, el presidente George W. Bush le colg贸 la Medalla Presidencial de la Libertad a su amigo, el presidente 脕lvaro Uribe. En su discurso en la Casa Blanca, el presidente, que con su invasi贸n a Irak invent贸 de la nada una de las peores tragedias humanitarias de la historia de Medio Oriente, resalt贸 el m茅rito del presidente colombiano por apegarse siempre a la ley y la democracia en su lucha contra los grupos terroristas que asolaban su pa铆s. Su ley, su democracia. 

Una d茅cada m谩s tarde, el vicepresidente de Donald Trump, Mike Pence, presionar谩 para que el poderoso servidor y expresidente 脕lvaro Uribe sea liberado de su arresto domiciliario. El 14 de agosto de 2020, en un apasionado tweet, escribir谩: 鈥nos unimos a todos los amantes de la libertad del mundo al llamado a los oficiales colombianos para que dejen a este h茅roe, distinguido con la Medalla Presidencial de EEUU a la Libertad, pueda defenderse a s铆 mismo como un hombre libre鈥. Su libertad, su h茅roe. Como fue el caso de Manuel Noriega y tantos otros, sus hist贸ricas conexiones reportadas por los mismos funcionarios de Washington con el terrorismo paramilitar y el narcotr谩fico en nombre de la paz y la lucha contra el narcotr谩fico, de repente, no existen.

Luego de la desmovilizaci贸n formal de la AUC en 2006, diferentes grupos paramilitares se organizaron en diferentes bandas criminales de extrema derecha (Bacrim). En la actualidad cuentan con varios miles de miembros activos, continuando as铆 la tradici贸n de los paramilitares de aterrorizar y desplazar a la poblaci贸n m谩s vulnerable en nombre de una autodefensa que precede a cualquier ataque y por el inter茅s de propietarios m谩s poderosos, entre los que se cuentan los mafiosos del narcotr谩fico.

En los a帽os por venir, las masacres continuar谩n agregando miles y miles de ejecutados, ninguno rico o poderoso. El dinero inyectado por Washington a la 鈥淕uerra contra las drogas鈥 se filtra de la polic铆a y los militares a los paramilitares que ahora dominan los carteles de la droga. Con el desarme de las FARC, la tradici贸n del paramilitarismo, responsable de m谩s del 80 por ciento de los asesinatos en el largo conflicto, encontrar谩 nuevos espacios para sus negocios. Con excepci贸n de los intereses especiales de las sagradas corporaciones, de las siempre bienvenidas inversiones extranjeras, la indiferencia del resto del mundo continuar谩 como si nada. Cada tanto, los pobladores y la polic铆a de localidades insignificantes descubrir谩n fosas con decenas de v铆ctimas, cada una (seg煤n los due帽os del pa铆s y del mundo) con su merecido disparo en la cabeza.

El 15 de agosto de 2020, nueve j贸venes ser谩n masacrados al sur del pa铆s por uno de los m煤ltiples grupos que act煤an por diferentes regiones del pa铆s, subiendo a 33 la cifra de masacres de ese a帽o. Aunque al principio se intentar谩 atribuir las muertes al grupo guerrillero ELN, la matanza tendr谩 como objetivo demostrar el poder de estos grupos paramilitares, como Los Contadores. Diez d铆as despu茅s, otros tres j贸venes correr谩n la misma suerte. El 20 de julio de 2020, el Indepaz registrar谩 que solo en cuatro a帽os fueron asesinados casi mil l铆deres sociales, 鈥971 desde la firma del acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016 hasta el 15 de julio de 2020鈥. Para finales de 2020 esa cifra habr谩 superado las mil v铆ctimas. S贸lo en 2020 se reportar谩n 85 masacres y el asesinato de 292 l铆deres sociales, entre los cuales se contar谩 el activista por los derechos humanos en Colombia, Jorge Luis Solano Vega.

El 20 de setiembre de 2020, el secretario de Estado Mike Pompeo, en su cuarta visita a Colombia en dos a帽os (esta vez para intervenir en una 鈥淐umbre antiterrorista鈥 y anunciar otros 5.000 millones de d贸lares para el programa Colombia Crece), acusar谩 a Venezuela de ser un narcoestado y acusar谩 al r茅gimen venezolano de haber 鈥brindado refugio seguro, ayuda y alberge a terroristas鈥 de las FARC. Del mayor tr谩fico de drogas de las Am茅ricas, del terror sin competencia del paramilitarismo colombiano y de los terroristas de variadas nacionalidades (seg煤n el FBI) que disfrutan de las playas de Florida, ni una palabra. El mismo secretario de Estado, para entonces habr谩 reconocido en la Texas A&M University: 鈥yo he sido director de la CIA y les puedo asegurar que nosotros mentimos, enga帽amos y robamos; tenemos cursos enteros de entrenamiento para eso.

Esta confesi贸n se echar谩 r谩pidamente al olvido, como casi todo.

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* Del libro La frontera salvaje. 200 a帽os de fanatismo anglosaj贸n en Am茅rica latina (febrero 2021), https://www.barnesandnoble.com/w/la-frontera-salvaje-jorge-majfud/1139378646?ean=9781737171010

La Haine




Fuente: Lahaine.org