March 9, 2023
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La Transici贸n Energ茅tica se presenta como un programa de transformaciones productivas a escala global promovida por acuerdos internacionales y establecida por la Agenda para el Desarrollo Sostenible de las Nacionales Unidas para el 2030, con el objetivo de mitigar las emisiones de carbono (Co2) que producen el Cambio Clim谩tico. El objetivo declarado es reducir las emisiones de Co2, y por lo tanto, reemplazar la producci贸n y consumo de energ铆as f贸siles (Gas y Petr贸leo), reemplazando estas fuentes de energ铆a -que se consideran finitas y militadas- por aquellas que se consideran 鈥渞enovables鈥, centr谩ndose especialmente en la producci贸n de energ铆a el茅ctrica. Pero la gran novedad es la incorporaci贸n de tecnolog铆as de almacenaje de la energ铆a el茅ctrica que ahora tambi茅n permitir谩 exportar la energ铆a el茅ctrica de modo trans-atl谩ntico gracias a la posibilidad de ser acumulada en las Bater铆as de Litio. Segunda parte que se enfoca en la relaci贸n entre la transici贸n energ茅tica en Europa y el extractivismo en Am茅rica Latina, partiendo de una experiencia particular de trabajo en instalaciones el茅ctricas pero con datos estructurales concretos que alertan sobre lo que se viene, o ya est谩 sucediendo. Por Luc铆a Fern谩ndez para ANRed.


Parte 2: la Transici贸n Energ茅tica en Europa y el extractivismo neocolonial en Latinoam茅rica

La Transici贸n Energ茅tica se presenta como un programa de transformaciones productivas a escala global promovida por acuerdos internacionales y establecida por la Agenda para el Desarrollo Sostenible de las Nacionales Unidas para el 2030, con el objetivo de mitigar las emisiones de carbono (Co2) que producen el Cambio Clim谩tico.

El objetivo declarado de la Transici贸n Energ茅tica es reducir las emisiones de Co2, y por lo tanto, reemplazar la producci贸n y consumo de energ铆as f贸siles (Gas y Petr贸leo), que son las principales generadoras, reemplazando estas fuentes de energ铆a -que se consideran finitas y militadas- por aquellas que se consideran 鈥渞enovables鈥, centr谩ndose especialmente en la producci贸n de energ铆a el茅ctrica.

Cuando llegu茅 a Barcelona no se me abri贸 ninguna puerta como soci贸loga, pero al toque se me abri贸 la de la electricidad a trav茅s de unos hermanos chilenos que me ense帽aron el oficio. A la velocidad de la luz terminamos ganando un premio para formar una cooperativa de electricistas -que iba a ser feminista y antirracista-, pero todo termin贸 haciendo mucho cortocircuito. Hasta el d铆a de hoy soy vicepresidenta de una cooperativa fantasma dedicada a la instalaci贸n el茅ctrica que se supone que est谩 cerrada pero no dada de baja, porque la gestora, otra cooperativa 鈥渃ompa鈥, no me pasa los papeles para ver que efectivamente no hay m谩s actividad. La cuesti贸n es que apenas nos formamos nos llovieron propuestas de instalaciones fotovoltaicas (las placas solares, etc.) y a m铆 ya se me hab铆a dado por decir que no le 铆bamos a hacer publicidad a las renovables porque no ten铆an nada de ecol贸gicas ni sustentables. Hab铆a pasado el Golpe de Estado en Bolivia hac铆a un suspiro y ac谩 esperaban las placas y las bater铆as de Litio que llegaran 鈥渄esde鈥 China para darle arranque a una movida muy pero muy grosa, de mucha inyecci贸n de dinero en inversiones provenientes de 鈥淔ondos Europeos鈥 y gestionados entre el modelo cooperativo y el modelo de las  Start Ups鈥  Obviamente me patearon hasta que no di m谩s y dos italianas se quedaron con el business. Todo muy veloz, todo muy turbio, todo lleno de discursos disque-progres (in)sostenibles. Como trabajadora de la electricidad no romantizo ni un segundo la Transici贸n Energ茅tica.

En este momento en el Reino de Espa帽a se est谩 exigiendo a la poblaci贸n que reforme todas sus instalaciones el茅ctricas, lo que implica al menos una cuadruplicaci贸n del cobre instalado en cada  hogar para poder contener los reemplazos dom茅sticos del uso gas en la calefacci贸n, la cocina y el agua caliente.

Para aumentar la capacidad el茅ctrica hace falta aumentar el cableado de cobre y hoy la normativa espa帽ola exige que se instalen al menos 5 circuitos diferenciados en cada hogar, cuando antes hab铆an uno o dos circuitos como mucho. Un horno el茅ctrico, un termo el茅ctrico de agua de 80 litros o un lavarropas lleva un cableado m谩s del doble de grueso que uno de un enchufe normal para que sea seguro y no se queme. Si pensamos en cu谩nto aumenta la demanda de cobre solamente a partir de demanda que generan las instalaciones dom茅sticas en Europa, podemos imaginarnos la presi贸n sobre el sector minero y tambi茅n el tama帽o del impacto ambiental que conlleva semejante reforma en los pa铆ses que tienen cobre.

En cuanto al transporte, ya se est谩 volcando todo el Transporte P煤blico a veh铆culos el茅ctricos y para 2035 en Europa ya no se podr谩n vender m谩s autom贸viles a combusti贸n, sino s贸lo de energ铆a el茅ctrica.  No es casual que Chile est茅 atravesando el crecimiento econ贸mico-financiero que vemos actualmente, ni que los conflictos territoriales estallen por todas partes. Como no es casual el Golpe de Estado en Per煤, ni la presi贸n en Chubut y Mendoza por instalar la miner铆a, ni los desastres en el Amazonas, ni en M茅xico. (Hay pila de material sobre los conflictos por la expansi贸n de la miner铆a en Latinoam茅rica).

Pero la gran novedad de la Transici贸n Energ茅tica es la incorporaci贸n de tecnolog铆as de almacenaje de la energ铆a el茅ctrica que ahora tambi茅n permitir谩 exportar la energ铆a el茅ctrica de modo trans-atl谩ntico gracias a la posibilidad de ser acumulada en las Bater铆as de Litio. Y esta es la gran revuelta energ茅tica en la que estamos ahora mismo en toda la Regi贸n. Aunque vale aclarar que las exploraciones y extracciones de petr贸leo se hayan detenido鈥 todo lo contrario, acompa帽an el boom de inversiones.

La energ铆a el茅ctrica es un flujo que sin esa tecnolog铆a de acumulaci贸n s贸lo puede transmitirse mediante costosos cableados directos -de aluminio o de cobre- (como por ejemplo tienen entre Marruecos y Espa帽a, desde donde se exporta energ铆a el茅ctrica que luego Espa帽a tambi茅n exporta a Francia). Las Bater铆as de Litio permitir谩n exportar la energ铆a el茅ctrica que se produce en Latinoam茅rica, as铆 como de otras tantas partes del Sur Global, lo cual implica un enorme input al sistema financiero y un aumento exponencial  de recurso energ茅tico para el sector productivo (que lejos est谩 de augurar una disminuci贸n de las emisiones de CO2).

Los actores clave del sector energ茅tico europeo

Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, han sido las Elites financieras-coloniales del Reino Unido las que han controlado la explotaci贸n mundial de Petr贸leo, y que junto con los Pa铆ses Bajos, comparten la propiedad de Shell (la mayor empresa petrolera europea) y acaparan las mayores ganancias del Gas Natural. Ambos son los grandes gestores del Sistema Energ茅tico basado en los Hidrocarburos y concentran la mayor cantidad de rentas en esos sectores, contando con el territorio (post) colonial de la CommonWealth (Canad谩, Sud谩frica, India, Pakist谩n, Singapur, entre otros 54 Estados miembros que fueron parte de la Colonia Inglesa).

Sin embargo, el sector minero y el茅ctrico en este momento en Latinoam茅rica se encuentra capitalizado por las Elites industriales-financieras-coloniales de Espa帽a y sus comunidades aut贸nomas (Catalunya y Pa铆s Vasco), quienes reportan las mayores ganancias  provenientes de la emergente demanda de insumos mineros -cobre y litio- que se producen en Latinoam茅rica.  Si observamos el siguiente gr谩fico sobre la captaci贸n de rentas mineras, podremos ver tambi茅n que en los 煤ltimos a帽os Alemania ha entrado en el mercado con una fuerza y velocidad impresionantes.

Espa帽a entr贸 al 鈥減rimer mundo鈥 en la d茅cada de los 80s y 90s a trav茅s del proceso de endeudamiento externo y  la privatizaci贸n de las empresas p煤blicas de servicios en Latinoam茅rica. Desde entonces empresas espa帽olas como Endesa, Repsol, Iberdrola (y sus subsidiarias como Neo energ铆a en Brasil) controlan gran parte de la producci贸n y extracci贸n energ茅tica en Latinoam茅rica, a la vez que han convertido a Espa帽a -que no tiene un s贸lo pozo petrolero ni fuentes hidroel茅ctricas importante- en una potencia energ茅tica europea y mundial.

El impulso que en estos a帽os ha tomado la Transici贸n Energ茅tica en Espa帽a y sus comunidades Aut贸nomas ha sido impresionante y se ha promovido incluso desde la Econom铆a Social donde se multiplican las nuevas 鈥淐ooperativas鈥 que promueven estas transformaciones como una 鈥淭ransici贸n Eco-Social鈥, muy lejos de las realidades de salarios bajos para los trabajadores migrantes que instalan las nuevas infraestructuras el茅ctricas, as铆 como lo poco ecol贸gico de los procesos productivos mineros. Un escenario as铆 complejiza much铆simo la tarea de elaborar los v铆nculos entre La Transici贸n Energ茅tica y el Extractivismo en el Sur Global ya que estas perspectivas 鈥progresistas鈥 (feministas, ecologistas, etc.) incluso exigen la aceleraci贸n de estas transformaciones, a espaldas de los Golpes de Estado, las revueltas y los asesinatos de l铆deres sociales territoriales en resistencia en Latinoam茅rica.

Pero Latinoam茅rica no es el 煤nico territorio que est谩 siendo saqueado por parte de Europa. Las elites de Francia est谩n bien surtidas a partir de la explotaci贸n de recursos y riquezas provenientes de 脕frica, y Alemania, por ser la principal locaci贸n de las f谩bricas y del sector industrial europeo, absorbe la mano de obra migrante necesaria para este salto productivo as铆 como mucha de la demanda de los Recursos Naturales provenientes del Sur Global, a la vez que mantiene un acaparamiento de los mercados de Europa del Este, los Balcanes, Turqu铆a y parte de Medio Oriente (teniendo una participaci贸n muy fuerte en los conflictos de los territorios kurdos (riqu铆simos en recursos naturales) entre las fronteras de Siria, Ir谩n, Irak y Turqu铆a).

En Europa, luego de 30 a帽os de haber tercerizado casi todas sus industrias a China, India o a otros pa铆ses del Sur Global, se est谩n preparando para el retorno de cierta producci贸n industrial hiper-tecnificada y orientada hacia los automatismos. La gran cantidad de recursos materiales que se necesitan para realizar esta transformaci贸n productiva llegan a Europa a trav茅s de sub-contrataciones de los llamados 鈥淧a铆ses Emergentes鈥, pero en el caso Latinoamericano es especialmente a trav茅s de China y Estados Unidos, centralizado en la Regi贸n por Brasil y por M茅xico, y recientemente por Chile (s铆, Argentina ya no juega m谩s de potencia Latinoamericana). En el siguiente diagrama de redes podemos ver y dimensionar el modo que este sistema de intercambio ha tomado en la 煤ltima d茅cada.

En este contexto, China aparece como un gigante pero m谩s bien podr铆amos decir que es la gran empresa Sub-contratada del Norte Global, quien ha asumido a partir de los 90s, pero sobre todo desde los 2000s, un rol de intermediario productivo-extractivo, producto de la tercerizaci贸n del proceso industrial del Norte Global, absorbiendo enormes costos sociales y ambientales mientras crecen las acusaciones internacionales que la responsabilizan por las consecuencias perniciosas del modelo productivo, los derechos humanos y, por supuesto, sus enormes emisiones de carbono. No es casual que las pol铆ticas contra el Cambio Clim谩tico se centren en las Emisiones de Carbono (Co2) y comiencen a penalizar a los emisores de carbono justo cuando ya las industrias del norte global han sido des-localizadas y cuando se ha identificado a los pa铆ses que efectivamente producen la energ铆a en el Sur Global como los mayores emisores de Co2鈥 Los europeos son unos vivos b谩rbaros.

Estados Unidos a煤n compite por ser ese rol de intermediario entre Europa y partes del Sur Global -especialmente Latinoam茅rica- a trav茅s del Sistema Financiero y las pol铆ticas de tipo condicionantes y represivas, cuya ejecuci贸n es p煤blicamente innegable en el Siglo XXI, pero que aqu铆 diremos que no responden a sus propias estrategias de acumulaci贸n solamente, sino que tercerizan una parte importante de las estrategias extractivas y coloniales de Europa que bajan sobre los territorios a trav茅s del FMI.

Las grandes Entidades Financieras localizadas en Estados Unidos (como Blackrock, Vanguard o Eaton Vence) movilizan el capital europeo que se inyecta en los Proyectos Extractivos a trav茅s de sus Fondos de Inversi贸n, mientras los Jefes de Estado se re煤nen para coordinan las 鈥渋nversiones鈥 y acosos territoriales varios. A pesar de parecer entidades globales sin territorio, cuentan con Inversores que s铆 que tienen sus asientos territoriales y trasladan las ganancias de un sitio a otro, mediante mecanismos que funcionan en complejos niveles, desde los capitales de las grandes compa帽铆as petroleras, con asiento en el Norte Global, hasta cualquier trabajador promedio en Europa que puede invertir sus ahorros y recibir un porcentaje grueso como tasa de retorno a trav茅s de nuevos productos financieros que son accesibles para ignotos en el tema.

Para dar un ejemplo claro, el conflicto de los Chalecos Amarillos en Francia explot贸 cuando el Gobierno Franc茅s quiso decretar que los fondos de pensiones de los trabajadores de mayor escala salarial fueran directamente gestionados por BlackRock. En Espa帽a, el presidente Pedro S谩nchez se re煤ne y genera acuerdos con BlackStone, que concentra la mayor cantidad de viviendas bajo un s贸lo tenedor, en medio del boom de los desahucios porque la especulaci贸n inmobiliaria se mantiene porque 鈥渂aja鈥 mucho dinero de fondos de inversiones de todo el mundo a la econom铆a espa帽ola. Es decir, los Estados Europeos articulan con las grandes Entidades Financieras la gesti贸n de los capitales y de las inversiones de modo directo, organizando transferencias de riquezas e inversiones entre el Norte y el Sur Global.

Este sistema de transferencias de riquezas y capitales a trav茅s de las Entidades Financiaras que emiten ese producto que son los Fondos de Inversi贸n es complej铆simo por su estructura de red, pero sobre todo por el mecanismo simult谩neo de h铆per-concentraci贸n (con BlackRock desde Estados Unidos centralizando la gesti贸n y el movimiento de gran parte de las inversiones del sistema energ茅tico entre Europa y Latinoam茅rica) y de h铆per-dispersi贸n de las figuras inversoras, ya que cada Fondo de Inversi贸n esconde detr谩s una cantidad de actores an贸nimos desconocida y donde, a su vez, participan actores de todo tama帽o, desde trabajadores formales del norte global hasta las empresas de os oligopolios energ茅ticos.

La llegada del capital extractivo a Europa

Actualmente estamos viendo en Europa una incre铆ble inyecci贸n de dinero y de capitales que llegan a trav茅s de los Fondos Europeos Next Generation en modos de subsidios a la transici贸n energ茅tica y en respuesta a la 鈥渃risis鈥 producida por la Covid19. Estos Fondos Europeos Next Generation -con lo que se subsidia hoy a gran parte de la econom铆a cotidiana de los europeos- son transferencias de riquezas directas (y 鈥漵olidarias鈥) desde el Sector Energ茅tico, a cuento de que son los responsables del Cambio Clim谩tico, y por ello deben financiar la Transici贸n hacia otro modelo m谩s 鈥淓col贸gico y Sostenible鈥.

Como se preve茅 que estos modelos productivos absorber谩n mucha mano de obra (en parte migrante), pero a su vez desplazar谩n del mercado de trabajo a mucha otra cantidad de personas, las Rentas Universales -que son ingresos subsidiados por debajo de las lineas de pobreza- se presentan como la gran pol铆tica p煤blica frente al futuro desempleo masivo como la utop铆a para los progresismos en Espa帽a, que promueve este tipo de pol铆ticas tambi茅n en Am茅rica Latina. Sabemos que como recurso de emergencia estas pol铆ticas han sido necesarias en nuestros pa铆ses, pero en tanto horizonte deber铆a preocuparnos que se presente como escenario 鈥渦t贸pico鈥 a ser aspirado.

La contra-cara progresista de los endeudamientos externos del Sur Global han sido los aumentos de presupuesto invertidos por los organismos de la (鈥渂uen铆sima y generosa鈥) Cooperaci贸n Internacional en proyectos de intervenci贸n e investigaci贸n destinados a la 鈥渃ontenci贸n鈥 de los conflictos sociales, econ贸micos y pol铆ticos en Latinoam茅rica, pero tambi茅n al mapeo de los conflictos ambientales -as铆 como sus actores clave- desatados por el avance del extractivismo petrolero y minero en la Regi贸n. En los 煤ltimos a帽os ha sido Alemania la que mayor posesi贸n de deuda ha tenido sobre las deudas latinoamericanas, y por tanto, que mayor participaci贸n ha tenido en esta 谩rea de cooperaci贸n.

De hecho, los mismos agentes de la Cooperaci贸n Internacional estiman que los efectos del 鈥淐ambio Clim谩tico鈥 impactar谩n especialmente sobre el Sur Global, por lo que se planifica un incremento en los aportes a los sistemas de Cooperaci贸n Internacional con el fin de intervenir sobre esta conflictividad con el fin de garantizar la provisi贸n de recursos estrat茅gicos y as铆 tambi茅n garantizar su Seguridad Energ茅tica.

En todo este per铆odo se puede constatar un aumento constante del personas en Fuerzas Represivas Estatales en todos los pa铆ses de Latinoam茅rica, indicando que el actual modelo de explotaci贸n por Enclave viene construyendo las bases represivas (militares y para-militares) capaces de forzar cualquier acuerdo comercial para la extracci贸n de sus recursos naturales clave para la 鈥淭ransici贸n Energ茅tica鈥.

Este avance del Capital Colonial est谩 en su fase econ贸mica descendente, extrayendo el m谩ximo posible materias y capitales -mediante el mercado financiero y las deudas externas- para el salto tecnol贸gico que se avecina en Europa y que augura un escenario donde la mayor铆a de la poblaci贸n pasar谩 a ser considerada un gasto prescindible fuera del sistema de reproducci贸n econ贸mica (a lo Elon Musk), a lo sumo subsidiada mediante mecanismos como las Rentas Universales. Los modelos sociales propuestos por los organismos internacionales nos orientan hacia esas transformaciones y tenemos que poder pensar otros modos posibles donde no seamos prescindibles.

Este proceso tambi茅n se est谩 viviendo en diferentes modalidades en los pa铆ses de 脕frica, Medio Oriente y de Asia, cada uno con sus particularidades, pero todos relacionados a los v铆nculos neo-coloniales que se impulsan en todo el Sur Global a partir de conflictos territoriales por la disputa de los Recursos Naturales y los circuitos de extracci贸n y producci贸n. Los grandes flujos emigratorios dan cuenta de este tipo de avances coloniales sobre los territorios a nivel global y la poblaci贸n migrada podemos relacionar y conectar puntos al encontrarnos en estas metr贸polis.

Hace unos a帽os en Barcelona hicimos un encuentro para compartir luchas que estaban sucediendo en 15 pa铆ses del Sur Global y con s贸lo hablar de los casos recientes -el golpe de Estado en Bolivia, el asesinato de Macarena Valdez en Wallmapu, Bolsonaro en Brasil y el avance sobre el amazonas, las hidroel茅ctricas en Colombia, los conflictos por los hidrocarburos entre los Estados que controlan territorios kurdos, el saqueo en Burkina Faso鈥 todo estaba vinculado a la Transici贸n Energ茅tica y al control de los recursos estrat茅gicos. Cuando suceden esas cosas la poblaci贸n europea tiembla, no importa cu谩n 鈥減rogre鈥 sea.

El cambio clim谩tico existe, pero es m谩s la consecuencia de la aceleraci贸n de este mismo modelo extractivo que se promueve en pos de combatirlo. Es decir, va a ser muy complejo combatirlo porque las consecuencias de los proyectos extractivos y sus modelos de producci贸n van a ser le铆das como las consecuencias del cambio clim谩tico, todo va a generar mucha confusi贸n. Las personas que vivimos en las grandes ciudades estamos lejos muchas veces de los conflictos pero podemos ver y vivir las consecuencias. Por ejemplo ya se maneja el concepto de 鈥渕igraciones clim谩ticas鈥 cuando se trata de desplazamientos forzados por proyectos extractivos.

Los pa铆ses centrales de Europa son los 煤nicos territorios que bajaron sus emisiones de Co2 en estos 煤ltimos 30 a帽os, pero porque deslocalizando sus industrias trasladaron y tercerizaron el costo ambiental y social de las industrias, qued谩ndose principalmente con la tarea de gesti贸n global de las inversiones y las autor铆as de dise帽o y patentes de todas las producciones generadas y extra铆das del Sur Global. Colonizar da muy eco-friendly.

El l铆mite a las transformaciones extractivistas asociadas a la transici贸n energ茅tica vendr谩 puesto por esta capacidad de resistencia y rechazo coordinado de los pueblos, pero implicar谩 enormes desaf铆os para los sectores en lucha. Hay saqueo energ茅tico y eso se traduce incluso en los 谩nimos como en los cortes de luz, que suceden en Latinoam茅rica cada vez m谩s asiduamente, pero en Europa no (aunque se declaren en crisis energ茅tica para aumentar las inversiones en el sector).

Las polarizaciones pol铆ticas y la desconfianza popular en las democracias son indicios del desgaste producido por el modelo a nivel regional son terreno f茅rtil para las transformaciones veloces de modelos productivos. Sino pensemos en la velocidad que tuvieron las transformaciones entre el 2001 y la sojizaci贸n posterior de medio pa铆s. Hoy el foco se encuentra en el Sector Energ茅tico y muchos movimientos sociales, pol铆ticos y econ贸micos vendr谩n condicionados por 茅l.

Ver primera parte: 

Colonialismo energ茅tico: entre el extractivismo en Latinoam茅rica y la transici贸n energ茅tica en Europa





Fuente: Anred.org