October 25, 2021
De parte de Lobo Suelto
234 puntos de vista


0. Naufragio. Casi como ritual de ingreso a la militancia recib铆 de regalo un ejemplar de Los condenados de la tierra, de Frantz Fanon, junto a uno de Historia y conciencia de clase. Corr铆a el a帽o 90 y junto a estos libros, Eduardo Luis Duhalde me brind贸 la siguiente explicaci贸n: cuando en los a帽os setentas nos deprim铆amos, le铆amos estos libros para poder seguir. Lo propio de las militancias era este tipo de gestos: hacer llegar a la costa los tesoros del naufragio. Las p谩ginas de estos libros adquir铆an entonces un valor muy particular, comunicando ciclos de luchas y generaciones, intercediendo entre memoria e invenci贸n, enhebrando las perlas del discontinuo de la historia. As铆 los recib铆 y as铆 los atesor茅, tratando en lo posible de eludir el fetichismo o, en otras palabras, tratando de leerlos de un modo actual.

  1. Argelia. Por esos a帽os Fanon ven铆a acompa帽ado, en la voz de lxs maestrxs, por otros nombres y otros libros que no volv铆 a encontrar: Amilcar Cabral (鈥渘o mientan, no digan verdades f谩ciles鈥, creo que as铆 comenzaba un c茅lebre discurso suyo), Patrice Lumumba, y el Diario del Che en el Congo. Las luchas de los pa铆ses llamados 鈥渟ubdesarrollados鈥 de los a帽os sesentas permit铆an anticipar un cambio geopol铆tico esencial: de la guerra fr铆a al conflicto norte-sur. A Argelia lleg谩bamos a trav茅s de La batalla de Argelia, de Gillo Pontecorvo (1966). La presencia colonial de Francia en Argelia, que la pel铆cula retrata abordando el tema de la teor铆a y la pr谩ctica de la tortura, llegaba en simult谩neo a la Argentina como escuela francesa de formaci贸n para los militares del cono sur de Am茅rica. Adem谩s de la divisi贸n del pa铆s en zonas y 谩reas, las t茅cnicas de la crueldad como m茅todo de inteligencia para obtener informaci贸n, el asesinato clandestino y la utilizaci贸n de prisioneros como agentes propios, se difundi贸 tambi茅n el fundamento ideol贸gico de esa forma de guerra, organizado en torno al concepto de 鈥渟ubversi贸n鈥, entendido -en s铆ntesis, que le tomamos prestada a Horacio Verbitsky- como 鈥渢odo aquello que se opone al plan de Dios sobre la tierra鈥. Las investigaciones de Marie-Monique Robin (Escuadrones de la muerte. La escuela francesa) y de Verbitsky (en los vol煤menes de la historia pol铆tica de la Iglesia cat贸lica argentina) nos permitieron conocer al detalle el siniestro trayecto que comunica Dien Bien Phu con la Esma, pasando por la Escuela de las Am茅ricas.

  1. Antigone. Los condenados de la tierra -expresi贸n procedente del himno internacional comunista- participa de la lucha de liberaci贸n. Se trata de un libro que forma parte de una praxis de descolonizaci贸n, de una violencia que activa una transici贸n de sentido inverso a aquella sanguinaria y paciente que, impuesta por la metr贸poli, convert铆a a lxs humanxs en cosas. Ese principio anticolonial, una y otra vez perdido y buscado, aniquilado y reinventado reaparece en el film Antigone (dirigido por Sophie Deraspe, Canad谩 2019), actualizaci贸n de la tragedia de S贸focles a partir del drama de la migraci贸n argelina en Canad谩: las tensiones vitales, los impulsos rebeldes -triunfantes s贸lo para volver a ser ahogados en sangre- y la postulaci贸n de criterios inconciliables sobre qu茅 es lo justo, son presentados en el contexto de renovados dispositivos de dominaci贸n (postcolonial). Argelia es el tercer mundo en el primero, lo colonizado en la metr贸poli, tal y como nos lo recuerda estos d铆as el fascismo ilustrado de Eric Zemmour. Si a inicios de los a帽os sesentas Argelia es uno de los nombres de la justicia, ahora es el nombre de una intensa pol茅mica sobre c贸mo se determina la justicia. Argelia vuelve como nombre de todo aquello que debe ser le铆do, visto y pensado como tensi贸n pol铆tica en torno a la definici贸n de lo humano.
  1. Martinica. Fanon naci贸 en 1925 en la ciudad caribe帽a de Fort-de-France, Martinica es una isla de las Antillas Menores, perteneciente a una regi贸n de ultramar francesa. Fue herido en combate con el uniforme franc茅s en la segunda guerra mundial y, luego de estudiar psiquiatr铆a en la universidad de Lyon trabaj贸 en un hospital psiqui谩trico en Argelia. En resumen: piel negra, nacionalidad francesa, psiquiatra en Argelia. Durante la guerra anticolonial se convierte en militante del FLN y en el a帽o 61 -el mismo de la crisis de los misiles en Cuba- publica Los condenados de la tierra, meses antes de morir de leucemia.
  1. Lyotard. La filosof铆a francesa recuerda a Sartre como 鈥渕aestro de una generaci贸n鈥. As铆 lo llam贸 Gilles Deleuze, pensador nacido el mismo a帽o que Fanon. Su pr贸logo de Los condenados de la tierra -en donde afirma que matar a un europeo es liquidar dos p谩jaros de un tiro- es tan c茅lebre como el libro mismo. Los estudiosos de cultura anticolonial francesa aseguran, sin embargo, que para entender a la izquierda francesa frente Argelia vale m谩s la pena leer los textos publicados en la revista Socialismo o Barbarie por Francoise Lyotard (durante los a帽os 1957/1960), fil贸sofo de la misma generaci贸n que Deleuze y Fanon. Seg煤n Lyotard, la valoraci贸n del movimiento de liberaci贸n argelino debe incluir, para ser plena, el modo en que esa sociedad en rebeli贸n destruye la sociedad en la que viv铆a: desde el momento en que las personas 鈥渁ct煤an colectivamente fuera de ese marco, producen conductas que ya no encuentran lugar en el seno de las relaciones tradicionales entre los individuos y los grupos鈥. En el seno de la familia patriarcal 鈥渓as relaciones entre j贸venes y viejos, hombres y mujeres, hijos y padres, se encuentran profundamente transformadas鈥. As铆 鈥渓a autoridad que el padre ejerce sobre su hijo no soporta la actividad pol铆tica de este 煤ltimo, su partida al monte鈥, y las hijas 鈥渆scapan de la tutela de sus padres鈥 participando en la actividad pol铆tica y militar. Nac铆a, as铆, el an谩lisis micropol铆tico del deseo que se aplicar铆a una d茅cada m谩s tarde, en el 68.
  1. Lo colonial. En tanto que sistema de relaciones sociales que estructuran nuestra modernidad desde sus inicios, la colonialidad pervive en la econom铆a y en la cultura, m谩s all谩 de estatutos legales. Se continua por medios financieros y ya no solo militares. M谩s que un estatuto espec铆fico, lo colonial es un modo de configurar espacios locales, nacionales e internacionales. De consagrar la separaci贸n entre materia y al esp铆ritu. De producir clases, razas, sexos, lenguajes, modos de pensar y patolog铆as. De all铆 que no haya proyecto cr铆tico que no sea anticolonial. Seg煤n Fanon, lo propio de la relaci贸n colonial es la constituci贸n de los humanos seg煤n 鈥渆species鈥 distintas: 鈥渆n las colonias, la infraestructura es igualmente una superestructura. La causa es consecuencia: se es rico por que se es blanco, se es blanco porque se es rico鈥 y en esto -agrega- Marx debe ser 鈥渓igeramente鈥 reformulado: la clase dirigente se presenta en el sistema colonial como 鈥渆specie dirigente鈥. Lo colonial es exhibicionismo, puesta en espect谩culo -dir铆a Debord- de los atributos de mando, desinhibici贸n y puesta de lo colonizado como mero decorado de la vida como vida de la especie dirigente.
  1. Valores. Lo colonial perdura como distribuci贸n jer谩rquica de valores. Si el blanco es rico porque es blanco y el rico es blanco porque es rico, no se deduce de ah铆 que lo anticolonial sea la reivindicaci贸n de la especie dominada. Lo contrario del blanco no es el negro, sino el descubrimiento que el colonizado realiza sobre el hecho que 鈥渟u vida, su respiraci贸n, los latidos de su coraz贸n son los mismos que los del colonizador鈥. Basta este descubrimiento sobre el valor igualitario de todas las pieles -afirma Fanon- para que se produzca 鈥渦na sacudida esencial en el mundo鈥.

  1. Tierra. El descubrimiento intelectual de la igualdad humana, que en Fanon es praxis real mediada por la violencia, tiene en su centro un redescubrimiento de la materia en la tierra: 鈥淧ara el pueblo colonizado, el valor m谩s esencial, por ser el m谩s concreto, es primordialmente la tierra: la tierra que debe asegurar el pan y, por supuesto, la dignidad鈥. En la tierra sea anuda lo m谩s espiritual con lo material. Este anudamiento es lo m谩s concreto, lo que permite que la transici贸n cosa-humana no se formule de manera abstracta.
  1. Intelectual. La condici贸n del intelectual colonizado no es el acceso a la cultura de la metr贸poli, sino su distancia sideral del colectivo que inicia el proceso de liberaci贸n. Fanon lo caracteriza como ineptito para dialogar: 鈥渘o sabe hacerse inesencial frente al objeto o la idea鈥. Cuando este intelectual decide retornar a su cultura de origen -agrega Fanon- suele atravesar una fase 鈥減opulista鈥, esto eso: caer en 鈥渦na especie de bendito-si-si, que asiente cada frase del pueblo, convertida en sentencia鈥. Pero el pueblo hambriento -es lo que no saben a煤n los populistas- 鈥渘o pretende la verdad. No dice que 茅l es la verdad, puesto que lo es en su ser mismo鈥.
  1. Inconsciente. El psiquiatra Fanon analiza casos, nos informa de la correlaci贸n entre violencia colonial sobre el ser y patolog铆as espec铆ficas, afirmando una correlaci贸n inversa entre lucha revolucionaria y nueva experiencia subjetiva en lo colectivo. La colonizaci贸n es inseparable de una 鈥渟uperestrucutra m谩gica鈥 que es preciso captar dentro de la 鈥渆conom铆a de la l铆bido鈥. Se trata de sociedades, nos dice Fanon, donde 鈥渆l hombre que sue帽a que tiene relaciones sexuales con una mujer que no es la suya debe confesar p煤blicamente ese sue帽o y pagar el impuesto en especie o en jornadas de trabajo al marido o a la familia afectada鈥, lo que demuestra hasta qu茅 punto 鈥渓as sociedades llamadas prehist贸ricas dan una gran importancia al inconsciente鈥. El padecimiento de mitos y fantasmagor铆as se disipan -y la violencia se reorienta- cuando el enfrentamiento se torna real e inmediato. Las tormentas on铆ricas, as铆 como las patolog铆as infligidas por la humillaci贸n colonial se tornan praxis liberadora en el momento mismo que la psiquiatr铆a materialista (o, lo que es lo mismo, anticolonial) logra enhebrar su posici贸n en el proceso pol铆tico revolucionario.
  1. Conciencia. La descolonizaci贸n es presentada en Los condenados de la tierra como un proceso necesariamente nacional, de contenido social y pol铆tico. De la lucha tribal al frente nacional, que urde la unidad entre ciudad y campo, debe hacerse la experiencia de la reorganizaci贸n econ贸mica y cultural del pa铆s, fen贸meno s贸lo posible si se supera la ilusi贸n de la inexistente, imposible e in煤til burgues铆a nacional, intermediaria, retardataria, reaccionaria, represiva.
  1. Ep铆logo. La edici贸n mexicana De los condenados de la tierra -Fondo de Cultura, 1963 trae un ep铆logo cr铆tico en el que G茅rard Chaliand aclara que la independencia de Argelia result贸 mistificada, que no devino revoluci贸n, sino que recay贸 en la tradici贸n del Islam y que Fanon ha idealizado la movilizaci贸n popular, tanto como al FLN, que jam谩s se comport贸 como un partido pol铆tico unificado y coherente. Y aun as铆 -o precisamente por esto- el libro actu贸 como un potente inspirador de movimientos (de las Panteras Negras al Tercermundismo) en clave de lo que considera un 鈥渧oluntarismo optimista鈥 y de un planteo en definitiva m谩s moral que pol铆tico. Los condenados fue para aquella generaci贸n un manifiesto en y para la acci贸n (la violencia revolucionaria salva, educa, cura). Leerlo hoy es leerlo inevitablemente de otro modo. Su lucidez no depende ya s贸lo de la eficacia con la que convoca la acci贸n inmediata, sino en el modo en que nos permite comprender y problematizar nuestra situaci贸n. Porque actuar, en el sentido de una acci贸n consiente y transformadora de masas, ya no es posible sin un fino juego de conversaciones, de escucha.

  1. Libro. La eficacia actual de un libro como Los condenados, pasa entonces por una paradoja: nos permite ver las razones por las que la acci贸n ya no se plantea igual que en aquellos a帽os, en los que se pod铆a contar con la existencia de masas revolucionarias. Hoy lo revolucionario no viene dado. Pero no se trata s贸lo de ver lo que nos separa de la acci贸n, sino tambi茅n considerar qu茅 cosa es hoy actuar. En las condiciones actuales actuar es un momento de la comprensi贸n, de la constituci贸n misma de lo colectivo. Los condenados no es un libro anticipatorio ni de balances, sino un libro que participa activamente de un proceso -revolucionario, independentista, de descolonizaci贸n- y sigue actuando -y nos sigue interesando- en esa medida. Es el valor de la participaci贸n lo que hace del texto mismo un momento de constituci贸n o testimonio de la rebeli贸n. El valor-participaci贸n de un libro es doble: valor de praxis y valor de testimonio: transmite para todos los tiempos, no la 茅poca, sino aquello que en ella se mov铆a en el sentido de una ruptura. Pero entonces Los condenados sigue siendo un libro activo, porque sigue participando del movimiento que hacemos de la sumisi贸n a la transformaci贸n. Ni documento historiogr谩fico, ni estudio etnogr谩fico de ciencias sociales ni ensayo conceptual de la filosof铆a, el valor Los condenados es su inmanencia radical del momento de la constituci贸n subjetiva: conserva -da testimonio- y prolonga un sentido de ruptura m谩s all谩 de las coordenadas hist贸ricas de su propia situaci贸n. Esta inmanencia hace de Los condenados de la tierra, esa clase de libros que fundan y renuevan los modos militantes de lectura.

Posdata necesaria:

Nada m谩s reaccionario (profundo, arcaico y fascista) que asociar mapuche a terrorismo. Con solo sustituir el nombre 芦mapuche禄 por el de 芦palestino禄 alcanzar铆a para comprender que tipo de situaci贸n se est谩 creando por medio de este uso del lenguaje. Momento adecuado, por tanto, para recordar que el terrorismo en la Argentina fue, es y ser谩 terrorismo de estado. Podemos presentir, entonces, lo que este modo del verbo prepara. Santiago Maldonado y Rafael Nahuel son tragedia y alarma. Por el contrario, podemos asociar 芦mapuche禄 a 芦plurinacionalidad禄, lo que nos ayudar铆a a revisar esa cosa roquista que bajo el nombre Estado Naci贸n subordina la tierra de modo directo e infame al mercado global. 驴Se objeta que la lucha de ciertas comunidades mapuches es violenta? Pero 驴hasta d贸nde se pretende llegar con esa caricatural aprehensi贸n pro-represiva? No es terrorista una naci贸n en resistencia, que pelea por la tierra, y que peleando por ella crea una nueva perspectiva sobre esta tierra sobre la que nuestra vida se prolonga: no valor-capital, sino premisa material de la vida agobiada, acosada, agredida por un cierto modo civilizatorio. Una naci贸n condenada a la traducci贸n no hace terrorismo sino pluralidad. Una naci贸n que renace a partir de practicas de descolonizaci贸n no crea violencia sino que la desactiva. Una naci贸n que como la mapuche encabeza hoy en Chile un movimiento democr谩tico que busca sacudirse los restos constitucionales del pinochetismo no es terrorismo sino multiplicidad. Una naci贸n que buscando su territorio choca con la econom铆a concentrada, trasnacionalizada es por naturaleza antiterrorista. Se prepara una acci贸n represiva (terrorismo legal, blanco, propietario): es preciso desarmarla por todos los medios posibles.




Fuente: Lobosuelto.com