October 17, 2021
De parte de ANRed
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Emigrantes espa帽oles rumbo a Estados Unidos a principios del XX. Invisible inmigrants, de James D. Fern谩ndez y Luis Argeo Fern谩ndez.

Adem谩s de la serie de analog铆as que se pueden comprender entre los dos fen贸menos [inmigraci贸n y colonizaci贸n] 鈥 analog铆as de orden hist贸rico (la inmigraci贸n es a menudo hija de la colonizaci贸n directa o indirecta) y analog铆as estructurales (la inmigraci贸n, actualmente, ocupa en el orden de las relaciones de dominaci贸n el lugar ocupado ayer por la colonizaci贸n) 鈥 la inmigraci贸n, de alguna manera, se ha erigido en sistema de la misma forma que se dec铆a que la 鈥渃olonizaci贸n es un sistema鈥 (seg煤n la expresi贸n de Sartre). Abdelmalek Sayadi, L鈥橧mmigration ou les paradoxes de l鈥檃lt茅rit茅, De Boeck Universit茅, Paris-Bruxelles, 1997, p. 111. Por Sa茂d Bouamama (Viento Sur)


Los medios dominantes ofrecen regularmente 芦explicaciones禄 de los or铆genes y las causas de la inmigraci贸n contempor谩nea, centradas en lo 芦coyuntural禄 [como una guerra, un 芦golpe de Estado禄, un desastre natural, etc.]. Los factores sist茅micos y estructurales generalmente se evacuan con el resultado de invisibilizar las responsabilidades de los principales pa铆ses industrializados que dominan el mundo. Estos no tendr铆an nada que ver con la existencia de la expatriaci贸n forzada de millones de seres humanos. Incluso se enfrentar铆an a un 芦problema禄 de inmigraci贸n [una 芦crisis migratoria禄, una 芦avalancha禄, una 芦miseria mundial禄 que se abate sobre ellos, etc.] poni茅ndolos en dificultades. Tales explicaciones oscurecen las causas hist贸ricas de la inmigraci贸n contempor谩nea y, en particular, el alcance de las destrucciones del per铆odo colonial. Tambi茅n invisibilizan el mantenimiento bajo nuevas formas [neocolonialismo] de las dependencias econ贸micas y pol铆ticas despu茅s de la independencia. Finalmente, sirven de pantalla que impide la comprensi贸n de las funciones econ贸micas sist茅micas de la inmigraci贸n contempor谩nea.

La inmigraci贸n hija de la colonizaci贸n

La colonizaci贸n no fue simplemente la ocupaci贸n militar de pa铆ses y naciones. Esta ocupaci贸n era un medio al servicio de un objetivo. Limitar la colonizaci贸n a la dimensi贸n 芦medio禄 nos impide comprender las consecuencias del objetivo, unas consecuencas que perduran y se reproducen incluso hoy en d铆a. El prop贸sito de la colonizaci贸n occidental es la destrucci贸n total de las l贸gicas econ贸micas [y, en consecuencia, tambi茅n pol铆ticas, culturales, etc.] anteriormente dominantes en estos pa铆ses para imponer una l贸gica econ贸mica correspondiente a los intereses de la econom铆a del pa铆s colonizador y su clase dominante. La colonizaci贸n se materializa primero en la imposici贸n de relaciones capitalistas a pa铆ses y pueblos que anteriormente funcionaban de acuerdo con otras l贸gicas (propiedad colectiva de la tierra, cultura comunitaria, econom铆a familiar, etc.). Esta imposici贸n requiere el uso de violencia militar, jur铆dica, simb贸lica, etc., para instalar una econom铆a extrovertida en la que las 芦periferias禄  operen econ贸micamente al servicio de los 芦centros禄 dominantes, para usar el vocabulario de Samir Amin[1].

Por lo tanto, el mundo ha sido unificado por el capitalismo, pero no homogeneizado. Unificado porque la colonizaci贸n, desde su primera fase en el continente americano, se puede definir como la exportaci贸n de las relaciones capitalistas de producci贸n. No homogeneizado porque la exportaci贸n de estas relaciones se desarroll贸 bajo la forma de una puesta en dependencia sist茅mica de las econom铆as de las periferias ocupadas respecto a los centros dominantes. Tal proceso solo es posible mediante la destrucci贸n de econom铆as precapitalistas que eran esencialmente agrarias. La privatizaci贸n de la tierra, por un lado, y la especializaci贸n de las econom铆as perif茅ricas hacia la exportaci贸n de producci贸n agr铆cola y minera, por el otro, conducen inevitablemente a la destrucci贸n de la agricultura tradicional. Esto se traduce, entre otras cosas, en la secreci贸n de una sobrepoblaci贸n permanente que ya no se puede emplear en las econom铆as perif茅ricas tradicionales, ni en los sectores coloniales 芦modernos禄 altamente industrializados y que, por lo tanto, requiere menos fuerza laboral. Estas fuerzas de trabajo 芦liberadas禄 se vuelven disponibles para la emigraci贸n, tanto interna como externamente a la periferia. Hist贸ricamente, la cuesti贸n de la migraci贸n fue ante todo una cuesti贸n campesina. La cuesti贸n migratoria fue hist贸ricamente el resultado l贸gico de la colonizaci贸n. 芦Las relaciones entre 脕frica y Europa, desde el principio, se pueden resumir en una palabra: dependencia[2]禄, resume la historiadora Catherine Coquery-Vidrovitch.

La inmigraci贸n proveniente de pa铆ses que no han sido colonizados se basa en la misma l贸gica de puesta en dependencia de algunas econom铆as dominadas respecto a otras econom铆as dominantes. Por esta raz贸n Abdelmalek Sayad evoca, en la cita destacada al principio de este texto, la colonizaci贸n directa e indirecta. En muchos sentidos, Portugal, Italia, Polonia, etc., han experimentado procesos de puesta en situaci贸n de dependencia comparables a los que la colonizaci贸n impondr谩 a trav茅s de la violencia de una manera m谩s amplia, profunda, estructural y, por lo tanto, m谩s sostenible. Por esa raz贸n se pueden constatar ciertas constantes entre la inmigraci贸n pasada de pa铆ses que no han sido colonizados directamente y la inmigraci贸n poscolonial. Pero dado que el alcance de la dependencia impuesta [y, por lo tanto, la destrucci贸n producida] es de una escala diferente, tambi茅n podemos ver variables. En todos los casos, la inmigraci贸n es hija de la colonizaci贸n, pero con diferentes magnitudes dependiendo de si es de naturaleza directa o indirecta. El mantenimiento de la dependencia m谩s all谩 de la descolonizaci贸n marca una nueva era del sistema de dominaci贸n.

Inmigraci贸n como resultado de la dependencia

Las 芦independencias禄 no logran ni inmediata ni autom谩ticamente la salida de la dependencia. Tambi茅n pueden significar la transici贸n de la 芦colonizaci贸n directa禄 a la 芦colonizaci贸n indirecta禄, es decir, el neocolonialismo. Esto es lo que enfatiza el l铆der independentista y panafricanista, Kwame Nkrumah, al proponer la siguiente definici贸n de neocolonialismo: 芦La esencia del neocolonialismo es que el Estado sujeto a 茅l es te贸ricamente independiente, tiene todas las insignias de soberan铆a a nivel internacional. Pero en realidad, su econom铆a, y por lo tanto su pol铆tica, son manipuladas desde el exterior[3]. Por lo tanto, la descolonizaci贸n no es sin贸nimo de independencia. Puede ser un signo de una dependencia mantenida bajo nuevas formas.

Por lo tanto, las independencias no han significado la salida de la bipolarizaci贸n imperialista, sino un cambio en las herramientas y m茅todos para imponerla. La violencia expl铆cita y visible de la colonizaci贸n ha sido reemplazada por la violencia impl铆cita e invisible del neocolonialismo. Por supuesto, cuando los nuevos m茅todos no han sido suficientes,  recursos y retorno a la violencia cruda no han faltado, como ilustra la frecuencia de las intervenciones militares directas o indirectas de las antiguas potencias coloniales en las periferias dominadas. Toda la historia de las periferias dominadas desde la independencia es la de la sucesi贸n y/o la acumulaci贸n de m茅todos y herramientas para imponer la bipolarizaci贸n. Desde la estructura del mercado global que impone un mercado desigual hasta los Acuerdos de Asociaci贸n Econ贸mica de la Uni贸n Europea hoy en d铆a, pasando por la 芦zona franca禄 y el franco CFA, los Planes de Ajuste Estructural del FMI y el Banco Mundial, las normas de la Organizaci贸n Mundial del Comercio, etc., esta historia es la de la reproducci贸n sist茅mica de una divisi贸n desigual del trabajo entre centros y periferias. Con la reproducci贸n de la bipolarizaci贸n se reproduce l贸gicamente la sobrepoblaci贸n y, en consecuencia, la migraci贸n.

Esta constante de la bipolarizaci贸n no significa la ausencia de mutaciones. La analog铆a con la colonizaci贸n no significa identidad total. En cuanto a las mutaciones, en nuestra opini贸n, hay que destacar dos, debido a su importancia en la sociolog铆a de las y los emigrantes potenciales. La primera es el alcance de la urbanizaci贸n, que es un signo de un 茅xodo rural tan masivo como imposible. El 茅xodo rural es masivo debido a la larga duraci贸n de la destrucci贸n de la agricultura en los pa铆ses perif茅ricos debido a la especializaci贸n de sus econom铆as de acuerdo con las necesidades de los pa铆ses del centro dominante. Imposible lo es debido a la imposibilidad de que estas personas rurales desarraigadas encuentren empleo en trabajos urbanos debido a la misma especializaci贸n que las oblig贸 a abandonar sus aldeas. Amonton谩ndose en barrios marginales, esta nueva poblaci贸n urbana a su vez produce una superpoblaci贸n disponible para emigrar. Ya no solo emigran a Europa poblaciones rurales desarraigadas, sino tambi茅n la gente rural que transita por la ciudad, por un lado, y los descendientes urbanos de la poblaci贸n rural que hab铆an emigrado en d茅cadas anteriores. 芦El fen贸meno m谩s llamativo es la creciente transici贸n urbana de las y los inmigrantes: no pasan directamente de la agricultura a la industria en los pa铆ses de llegada, sino que transitan por las zonas urbanas del pa铆s de salida. Por lo tanto, la emigraci贸n es el resultado, la prolongaci贸n de un 茅xodo rural imposible[4]禄, resume el economista Christian Mercier.

La segunda mutaci贸n se refiere a las clases sociales de pertenencia de las personas migrantes. Anta帽o compuesta principalmente por gente rural desarraigada, neourbanos empobrecidos y luego sus descendientes, la emigraci贸n ahora afecta a las 芦capas medias禄 de las periferias dominadas. Una vez m谩s, es la bipolarizaci贸n la que est谩 en el origen de la mutaci贸n. Uno de los mecanismos clave contempor谩neos en su reproducci贸n fue la imposici贸n de los planes de ajuste estructural del FMI y el Banco Mundial. Las condiciones de acceso a los pr茅stamos internacionales no se han limitado a su rentabilidad, sino que tambi茅n han implicado condiciones pol铆ticas. En particular, el requisito de una 芦retirada del Estado禄, de acuerdo con el dogma liberal en forma de una condicionalidad de privatizaciones y otra de reducci贸n de los presupuestos sociales, ha significado una verdadera destrucci贸n de los servicios de salud, la educaci贸n, la infraestructura b谩sica (carreteras, electricidad, etc.). Sin embargo, estos sectores eran precisamente los que empleaban a las llamadas 芦capas medias禄. Esta mano de obra calificada, cuyo costo de formaci贸n es asumido por los pa铆ses de la periferia dominada, est谩 destinada a integrarse a bajo costo en los servicios p煤blicos de los pa铆ses centrales caracterizados por recortes presupuestarios masivos. Se convierte en una especie de proletariado cualificado para las econom铆as centrales.

Estas mutaciones en la inmigraci贸n hacen sistema con las nuevas necesidades de las econom铆as dominantes implicadas en una nueva fase de mundializaci贸n. Esta fase se caracteriza por una deslocalizaci贸n masiva de empresas que anteriormente hac铆an necesario mantener la fuerza laboral localizada. Esto da como resultado la l贸gica de la Fortaleza Europa y los discursos sobre la 芦avalancha migratoria禄 que se debe contener. Esta mundializaci贸n desclasa a las 芦clases medias禄 de los pa铆ses dependientes lo que da como resultado el discurso sobre la 芦inmigraci贸n selectiva禄, es decir, sobre el 芦saqueo de cerebros禄. Y para los empleos no deslocalizables, la globalizaci贸n importa una fuerza laboral sobreexplotable manteni茅ndola en un estado carencia de derechos. Se deriva de ello el endurecimiento de las condiciones de regularizaci贸n y el discurso sobre las y los 芦ilegales禄. De hecho, nos encontramos ante un sistema de dependencia que toma el relevo de la colonizaci贸n de anteayer y el neocolonialismo de ayer.





Fuente: Anred.org