July 17, 2021
De parte de La Haine
221 puntos de vista


Israel apoya a reg铆menes criminales, con la venta de contrainsurgencia y antiterrorismo. Uno de sus principales clientes es el r茅gimen colombiano

Durante el mes de mayo el estado sionista de Israel llev贸 a cabo otra de sus acostumbradas masacres contra el pueblo palestino, iniciadas desde el mismo momento de su creaci贸n, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Estas matanzas forman parte de un genocidio planeado con premeditaci贸n criminal que quiere borrar de la faz de la tierra a los palestinos. Como parte de ese objetivo ha confinado a dos millones de seres humanos en Gaza, la c谩rcel a cielo abierto m谩s grande del mundo, en un territorio de 300 kil贸metros cuadrados. Israel es un ocupante colonial de 铆ndole tradicional, que masacra y asesina a ni帽os, mujeres y a palestinos en general. Para que eso sea posible cuenta con el apoyo de los EEUU, la Uni贸n Europea y lacayos pro-sionistas en varios continentes, incluyendo a los de Am茅rica Latina. El estado de Israel no se diferencia de los nazis, y por eso deben ser llamados los nazis de nuestro tiempo, o los nazis del medio oriente, algo que ya hab铆a dicho Jos茅 Saramago hace unos veinte a帽os al sostener que 鈥渓o que est谩 ocurriendo en Palestina es un crimen que podemos comparar con lo que ocurri贸 en Auschwitz鈥.

Eso es posible por la impunidad de la que goza el Estado de Israel, impunidad que se apoya en la rentable industria del Holocausto, y cuyo sost茅n fundamental son los EEUU, sin importar cual sea el inquilino de la Casa Blanca. Indistintamente, dem贸cratas y republicanos apoyan a los asesinos de Israel, como lo hace en este momento Joe Biden, quien asegur贸 cuando era candidato que su gobierno iba a defender los derechos humanos, claro los de los asesinos, como el Estado de Israel, al que se apoya con el argumento que dicho estado tiene derecho a defenderse del ataque de los palestinos. Y esta es la estupidez criminal que se repite a lo largo del mundo, y que dice sin pesta帽ear Michelle Bachelet, la alta representante de la ONU para los Derechos Humanos, los gobiernos de los pa铆ses de la Uni贸n Europea y falsimedia mundial.

Que Israel tenga derecho a defenderse de los Palestinos es una vil mentira y constituye el argumento de los cobardes, que conciben como sim茅trico un enfrentamiento entre uno de los estados mejor armados del mundo y los habitantes de un territorio ocupado colonialmente. Estos habitantes est谩n enjaulados en una prisi贸n a cielo abierto, en medio de muros que han agujereado sus tierras como si fueran queso gruyer y donde no pueden desplazarse, no tienen agua, su alimentaci贸n est谩 restringida y soportan desde hace d茅cadas un interminable apartheid racista, con el asesinato impune de sus mujeres, ni帽os, j贸venes y ancianos. Un pueblo que no tiene Estado y tampoco ej茅rcito para defenderse y se enfrenta al poder colonial, invasor y genocida, equipado con un poderoso ej茅rcito, y con las armas m谩s sofisticadas y destructivas (incluyendo arsenal nuclear, tutelado por EEUU, Francia y esa pandilla de delincuentes que se autodenominan Comunidad Internacional). Cuando en estas condiciones de absoluta disparidad, Hamas y los palestinos lanzan misiles a Israel s铆 que se defienden y revelan contra los ocupantes, y ese derecho no se lo puede quitar nadie, por m谩s que lo pretendan la ONU, EEUU o la Uni贸n Europea.

Ese derecho a defenderse es producto del acoso y la desesperaci贸n de un pueblo que soporta en carne propia desde hace d茅cadas una terrible ocupaci贸n, algo as铆 como una cuarentena eterna, en que no pueden salir del reducido territorio en donde los tiene aprisionados. Por eso, lo que hace Israel no es ninguna defensa, sino una genocida guerra de exterminio, que revive 鈥抷 a veces supera鈥 las peores atrocidades de los nazis, quienes no bombardeaban a los prisioneros de los campos de concentraci贸n, como si lo hace con sadismo el Estado de Israel.

Israel realiza una limpieza 茅tnica, tampoco diferente de la que adelantaron los nazis, con el fin de expulsar a los 谩rabes y palestinos. Para ello promueve su pol铆tica de apartheid racial y de persecuci贸n de los no jud铆os, mediante el desalojo y el linchamiento de quienes son mostrados como inferiores, que pueden ser asesinados sin formula de juicio. Esto es lo que sucede en Jerusal茅n, y por esa raz贸n Hamas lanz贸 cohetes a Israel para oponerse a ese racismo genocida. Y lo 煤nico que les queda por hacer es disparar esos misiles, que es como enfrentar caucheras con aviones artillados.

Estos m茅todos de muerte, Israel los ha exportado al resto del mundo. Israel apoya a reg铆menes criminales, mediante la venta de sus servicios de contrainsurgencia y antiterrorismo. Y, por supuesto, uno de sus principales clientes es el r茅gimen colombiano, emparentado adem谩s con Israel por su larga cadena genocida.

No es sorprendente, en esas condiciones, que la poblaci贸n urbana de Colombia soporte las mismas pr谩cticas terroristas y genocidas de Israel 鈥抜d茅nticas a las que la poblaci贸n rural de nuestro pa铆s sufre desde hace d茅cadas鈥 que se expresan en las formas de ataque y asesinato: disparos a los ojos para enceguecer a la gente; ametrallamientos con helic贸pteros a la poblaci贸n inerme y desarmada en pueblos y ciudades; uso de armas letales (pistolas, fusiles, bombas) contra gente que se defiende con palos y piedras; comportamiento asesino de los cuerpos represivos del Estado (que en Colombia se les dulcifica con la denominaci贸n de 鈥淔uerza p煤blica鈥), ll谩mese polic铆a, Esmad, Ej茅rcito, Goes鈥; utilizaci贸n de personal civil, bien sean polic铆as disfrazados de paisano o paramilitares debidamente protegidos por la polic铆a; exaltaci贸n de los matones de uniforme o de civil por los medios de desinformaci贸n, que los transforman en vedettes medi谩ticas de ocasi贸n y como ejemplo de los colombianos de bien. En fin, esa es la israelizaci贸n de la represi贸n en Colombia, que act煤a con su fuerza brutal y asesina a nuestras ciudades.

Si se dudara de las afinidades criminales entre los estados genocidas y terroristas de Israel y de Colombia solo hay que recordar una cifra macabra: la de los ni帽os y j贸venes asesinados en forma sim茅trica y contempor谩nea en la tierra palestina y en el suelo colombiano. As铆, Israel masacr贸 en mayo a 67 ni帽os palestinos, mientras que en Colombia el r茅gimen del subpresidente Duque ha masacrado, entre el 28 de abril y el 28 de junio, a unos 70 j贸venes. N贸tese que estamos hablando de una coincidencia casi exacta de asesinato, muerte y dolor que producen dos estados terroristas de la misma factura y los dos con un respaldo incondicional del asesino mayor y principal: los EEUU.

Es tan similar el juvenicidio de clase contra palestinos y j贸venes colombianos que aparecen tambi茅n coincidencias informativas, como la siguiente: un peri贸dico convencional, y prosionista, como The New York Times, dedic贸 una edici贸n especial con los rostros y nombres de los ni帽os masacrados por Israel y Q鈥橦ubo, un peri贸dico de Cali, lo hizo con anterioridad, al denunciar el asesinato de j贸venes en esa ciudad en las primeras semanas del paro nacional. Tan similar es ese crimen de lesa humanidad (infanticidio del estado sionista de Israel y juvenicidio del estado terrorista de Colombia) que las palabras de denuncia en un territorio puede aplicarse al pie de la letra en el otro. En este caso cobra validez m谩s all谩 del lugar espec铆fico en que se enuncia estas palabras de Ola Abu Hasaballah, psic贸loga infantil en Gaza: 鈥淐uando pienso en los ni帽os que murieron tambi茅n pienso en los que sobreviven, los que fueron rescatados de entre los escombros y perdieron una extremidad, o los que ir谩n a la escuela y se van a enterar de que su amigo ha desaparecido鈥. Eso pasa en Palestina, pero tambi茅n en Colombia. Por eso nos hermana con el pueblo palestino su sufrimiento, dignidad, lucha y resistencia.

Portada The New York Times, Solo eran ni帽os, mayo 28 de 2021.

Portada de Q麓Hubo, Cali, Portada, mayo 4

El Colectivo




Fuente: Lahaine.org