April 9, 2021
De parte de ANRed
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El gobierno nacional no ha perdido ocasi贸n, durante toda la pandemia, de anunciar o publicitar medidas de asistencia alimentaria a las familias necesitadas, en un cuadro de crecimiento exponencial de la pobreza. Sin embargo, desde Naci贸n han disminuido casi a cero la provisi贸n de alimentos a los comedores populares, poniendo en riesgo la alimentaciones de cientos de miles de familias. Desde los comedores populares, organizados independientemente del Estado, denuncian que en lo que va del 2021 no han recibido ninguna entrega completa de los alimentos, que deben proveerse mensualmente desde Naci贸n. La excepci贸n ser铆a una entrega parcial en el mes de febrero. Por Prensa Obrera.


Sandra Becerra, dirigenta del Polo Obrero del distrito bonaerense de Jos茅 C. Paz, denuncia que el comedor Mariano Ferreyra no est谩 recibiendo alimentos por parte de Naci贸n. 鈥淗ace cuatro meses que no mandan mercader铆a鈥, enfatiza. 鈥淭enemos esto poquito del municipio, que conquistamos con la lucha, pero no alcanza (鈥) son m谩s de 100 ni帽os los que vienen al comedor鈥.

Resulta que gran parte de la asistencia alimentaria 鈥搒i no es la mayor铆a- en los barrios necesitados se realiza a trav茅s de las organizaciones sociales y piqueteras. Recordemos que ni bien comenz贸 la pandemia, el gobierno tuvo que improvisar un montaje con menos de una decena de 鈥渄ispositivos del Ej茅rcito鈥 para intentar mostrar alguna participaci贸n directa en la provisi贸n de comida preparada, aprovechando la partida para desplegar a las fuerzas represivas en los barrios pobres.

Ahora, cuando las necesidades populares aumentan, y se ponen de manifiesto con 19 millones de pobres y casi 5 millones de indigentes, el gobierno nacional se desentiende de la entrega de alimentos, imponiendo una demora criminal, que luego no es compensada en las pr贸ximas entregas: es decir que el ajuste tambi茅n lleg贸 a las partidas alimentarias, algo esencial para la supervivencia de las familias.

Noem铆, del Polo Obrero de Gui帽az煤, provincia de C贸rdoba, nos comenta que desde diciembre dej贸 de funcionar el comedor que ten铆a en su casa, al cual acud铆an 180 personas, y apunta contra el desamparo estatal. 鈥淣o tengo ni leche, ni comida para brindar鈥, lamenta.

Crisis y programas alimentarios

Este gobierno inaugur贸 su gesti贸n alimentaria con una crisis de sobreprecios, reconocida por el propio ministro Daniel Arroyo y utilizada para trasladar los problemas a las organizaciones y los comedores populares de todo el pa铆s.

Desde el Ejecutivo nacional justificaban la 鈥渄emora鈥 (no entrega) de alimentos en los abultados costos presentados por las empresas proveedoras del Estado, lo cual dio lugar a distintos reclamos de las organizaciones piqueteras, desde donde denunciaron la quita de alimentos en medio de la cuarentena y el aislamiento social.

Mar铆a Medina, responsable del Polo Obrero de Almirante Brown, en la zona sur del Gran Buenos Aires, nuevamente pone de relieve que en los 煤ltimos meses la asistencia alimentaria proveniente de Naci贸n y del municipio ha sido nula. Nos muestra el merendero del cual forma parte, mientras nos cuenta: 鈥渆sta es la mercader铆a que vino desde provincia (鈥) esto no nos alcanza para abastecer a las 300 familias que vienen a buscar su merienda, su almuerzo. Lamentablemente el gobierno est谩 jugando con la necesidad de la gente, nosotros si hacemos el porcentaje para entregar a las familias se estar铆an llevando un pur茅 de tomate, un fideo, polenta (鈥) no les alcanzar铆a para sobrellevar esta pandemia鈥.

El Estado parece no haber encausado nunca esta situaci贸n, siquiera apelando a la Ley de Abastecimiento o imponiendo precios de referencia para la compra y abastecimiento de los comedores populares. M谩s bien, lo ocurrido redund贸 en atrasos en las entregas de mercader铆a hasta llegar al punto tal de su discontinuidad.

Ante esta falta, desde el gobierno apuntaron a trasladar la crisis a las organizaciones, habilitando partidas presupuestarias para que sean estas las que adquieran la mercader铆a, directamente, de los proveedores. Lo que las organizaciones entendieron como un refuerzo alimentario, en medio de un salto de la demanda y las necesidades, para el gobierno representaba el desentendimiento de sus obligaciones.

脡rica Olivera, del Polo Obrero de C贸rdoba, plantea que su merendero solo recibe del gobierno 鈥渁lgo de leche, az煤car鈥, pero sin embargo, para obtener  鈥渓a harina, para hacer tortas fritas para los chicos, desde la organizaci贸n tenemos que hacer cosas para vender y recaudar porque no nos est谩n dando鈥. Adem谩s, denuncia que en medio de una pandemia 鈥渘o recibimos productos para la limpieza鈥. All铆, asisten m谩s de 200 ni帽os y la colaboraci贸n de las compa帽eras es a pulm贸n. 鈥淓l gobierno se llena la boca de que est谩 dando comida y no es as铆鈥, explica 脡rica.

A trav茅s del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), el gobierno nacional destina algunos fondos para que las organizaciones adquieran a precio de mercado lo que el Estado viene retaceando.

Se trata de una estafa may煤scula, porque los fondos son sensiblemente inferiores al valor de los productos descontinuados y porque el Estado cuenta con potestades y facultades a la hora de negociar o fijar precios que las organizaciones y comedores no poseen. En vez de obligar a las patronales proveedoras a cumplir con las entregas a los precios establecidos oficialmente, alimentan el negocio de los privados descentralizando las compras y la responsabilidad.

A diferencia de otros programas, la asistencia del PNUD se calcula por persona beneficiaria, los cuales vista la magnitud de las necesidades pueden acceder a uno o dos productos dentro de la acotada gama de aceite, fideos, lenteja, arroz, leche y tomate.

Existen otros convenios de asistencia a merenderos, los cuales no son ejecutables sino hasta cuando culmine el PNUD, y que presentan los mismos l铆mites.

Por su parte, algunas jurisdicciones provinciales distribuyen alimentos, pero siempre en menor cuant铆a que Naci贸n. La ciudad 鈥渕谩s rica del pa铆s鈥, CABA, viene de recortar las partidas alimentarias en alrededor de un 30%, suprimiendo la variedad de productos y acentuando la crisis engendrada desde Naci贸n.

Leidy, delegada del Polo Obrero de Villa Soldati, nos explica que hace cinco meses los comedores de Ciudad de Buenos Aires no reciben comida de Naci贸n, y lo que llega del gobierno porte帽o es cada vez menos. 鈥淣os han sacado el queso, que es lo fundamental para los chicos, la leche nos mandan muy poco, 23 sachets para m谩s de 600 familias鈥, relata. 鈥淟a carne, de vez en cuando, llega en mal estado (鈥) la verdura, hay d铆as que llega bien y hay d铆as que no鈥, de esta forma, la compa帽era retrata muy claramente hasta qu茅 punto llega la desidia estatal.

En la provincia de Buenos Aires se entrega mercader铆a con un promedio de casi dos meses de 鈥渞egularidad鈥. De unos 15 productos originarios, solo se entregan entre 6 y 7 de ellos, acentuando los m谩s baratos y con m谩s carencias nutricionales. Las cantidades son tan escuetas que muchas veces hay que esperar la mercader铆a de Naci贸n (que no llega) para que valga la pena retirarla y distribuirla entre los comedores populares del Conurbano bonaerense y el interior.

Alej谩ndose de CABA y PBA la situaci贸n va complicandose, llegando al caso de provincias como Santa Cruz, feudo de los Kirchner, donde la asistencia a los comedores populares, por parte de  provincia y de Naci贸n, es pr谩cticamente nula. Lo mismo ocurre en Tierra del Fuego, donde el costo de vida es a煤n m谩s elevado debido a los costos log铆sticos, que el gobierno se niega a asumir.

Nicol谩s, de Caleta Olivia (Santa Cruz), denuncia que hace seis meses que no reciben mercader铆a y que durante todo el 2021 solo han recibido 70 bolsones de alimentos para unas 350 familias que se organizan con el Polo Obrero en dicho lugar. 鈥淯na provincia donde m谩s de 40.000 personas han ingresado al IFE y hoy no tienen que darle a sus familias para comer鈥, denuncia Nicol谩s.

Que alimentos env铆a el Estado

La variedad de los alimentos que reciben los comedores de los barrios est谩 muy por detr谩s de lo que el Indec considera adecuado para la alimentaci贸n de las familias. Mientras que los comedores populares 鈥渞eciben鈥 del Estado nacional tan solo 12 productos diferentes en promedio, la Canasta B谩sica Alimentaria que estipula el Indec est谩 integrada por 19 productos, pero de distinta naturaleza.

Existe un contraste en torno a cu谩les son los alimentos que llegan a los comedores, y cu谩les est谩n contemplados en la CBA. La asistencia estatal en los comedores solo incluye polenta, arvejas, aceite, lentejas, cacao, cereales, harina, leche, az煤car, choclo, fideos y arroz. Tanto el aceite como la leche se provee en m铆nimas cantidades.

Por su parte, la CBA est谩 compuesta por los siguientes productos: pan, galletitas de agua, galletitas dulces, arroz, harina de trigo, otras harinas, fideos, papa, batata, az煤car, dulces, legumbres secas, hortalizas, frutas, carnes, menudencias (h铆gado por ejemplo), fiambres, huevos y leche. Como se ve, el valor nutricional de los alimentos que env铆a el Ministerio de Desarrollo Social dista mucho de ser el adecuado, para empezar, las carnes y las verduras est谩n ausentes.

Asistencia directa del Estado

El gobierno, responsable de haber permitido que la Canasta B谩sica Alimentaria tuviera un aumento del 45% en un a帽o, pretende terciar las consecuencias de sus pol铆ticas hambreadoras con una asistencia estatal que est谩 lejos de cubrir las necesidades de las familias.

La Tarjeta Alimentar tiene un acceso ultralimitado: solo pueden acceder a ella quienes perciban una Asignaci贸n Universal por Hijo y tengan hijos e hijas de hasta 6 a帽os inclusive; las personas que cobran AUH y tienen hijos con alguna discapacidad sin l铆mite de edad; y las embarazadas a partir de los tres meses que reciban Asignaci贸n por Embarazo. Actualmente, la  tarjeta llega a un mill贸n y medio de beneficiarios en todo el pa铆s, mientras los 煤ltimos datos del Indec dan cuenta que en Argentina 4,7 millones de habitantes no llegan a alimentarse.

Por otra parte, las cifras que contempla la Tarjeta Alimentar son irrisorias: financia la compra de alimentos equivalente a $6.000 mensuales para quienes tienen un solo hijo; o a $9.000 en caso de que el hogar cuente con dos o m谩s hijos. Estas sumas de miseria contrastan con el valor de la Canasta B谩sica Alimentaria fijado por el Indec para una familia tipo, que hoy se ubica en $24.575. Ya de por s铆, la CBA estipulada para un adulto alcanza los $7.953, tomando en cuenta precios que 鈥渄if铆cilmente鈥 uno encuentre en las g贸ndolas.

El gobierno se ha valido de este programa para justificar los recortes en el env铆o de alimentos a los comedores populares, cuando muchas de las licitaciones presentadas eran desistidas por los proveedores por no aceptar los Precios M谩ximos del Estado. As铆, el gobierno transfiere el problema a las familias, quienes lejos est谩n de reponer los mismos alimentos a los que acced铆an antes. Incluso el reciente 鈥渁umento鈥 se ubica por debajo de lo que ha subido la CBA oficial y muy pisoteado por los precios reales de la calle.

A su turno, la Asignaci贸n Universal por Hijo general se halla en $4.017 mensual; la Ayuda Escolar Anual es de $3.115 en la mayor铆a de las zonas del pa铆s; y la Asignaci贸n por embarazo, que se cobra mensualmente, cuyo monto equivale a la AUH. Las actualizaciones en los importes de estos haberes se rigen por el aumento de las jubilaciones, las cuales se encuentran divorciadas del 铆ndice de inflaci贸n a partir de la nueva reforma jubilatoria.

La respuesta al hambre

Cansados de esta situaci贸n, y acuciados por el crecimiento de las necesidades populares, desde las organizaciones piqueteras vienen estructurando acciones e iniciativas que destacan por su masividad y por sus planteos reivindicativos y pol铆ticos.

El Frente de Lucha Piquetero es el que tom贸 la iniciativa, sector desde el cual se protagonizaron la mayor parte de las acciones contra el hambre y la miseria durante la cuarentena.

Con un Plenario Nacional Piquetero convocado el 26 de febrero en Parque Lezama (CABA), del cual participaron 3.000 delegados presenciales y otros 2.000 lo siguieron virtualmente, los participantes discutieron y elaboraron un programa de reivindicaciones, entre las que se destaca el reclamo de trabajo genuino, seguro universal al desocupado igual a la canasta b谩sica ($58.000), provisi贸n de alimentos a los comedores populares, vacunaci贸n de los trabajadores esenciales, etc.

Tambi茅n resolvieron un plan de acci贸n con el cual ya protagonizaron distintas iniciativas y jornadas de lucha nacionales y con el que han acercado a la lucha com煤n a otros sectores piqueteros, resultando en un crecimiento significativo de la movilizaci贸n de los piqueteros independientes del gobierno.

La respuesta de los funcionarios del gobierno ante los reclamos de las organizaciones piqueteras es que el presupuesto se encuentra sometido a las negociaciones con el FMI, como ha sucedido recientemente en el Ministerio de Educaci贸n ante el reclamo de la juventud de becas y netbooks.

El recorte de las partidas alimentarias y el desentendimiento del gobierno nacional, y los gobiernos provinciales y municipales, es parte de una pol铆tica de ajuste m谩s general, para garantizar los intereses del capital financiero. El camino del FMI lleva a la ruina de las familias obreras y al hambre en millones de personas.

Este jueves 8, las organizaciones piqueteras volvieron a movilizarse en las calles para enfrentar esta situaci贸n y derrotar esta pol铆tica hambreadora.





Fuente: Anred.org