June 9, 2021
De parte de Red Nacional De Medios Alternativos
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Esta ma帽ana, en el s茅ptimo juicio contra genocidas del Alto Valle de R铆o Negro y Neuqu茅n, comenz贸 a investigarse el secuestro y la desaparici贸n de Carlos Ch谩ves, militante del PRT-ERP y trabajador de YPF en Cutral Co, llevado en el marco del operativo represivo conocido como 鈥渙perativo Cutral Co鈥. Declararon quien fue su compa帽era, Gladis Dur谩n, y quienes fueron sus cu帽adas, Nancy y Amanda, todas testigas del secuestro. Afuera estaba tambi茅n su hija Marta Lorena, que ten铆a apenas dos meses cuando la dejaron sin pap谩 y que declarar茅 el pr贸ximo mi茅rcoles 16.

De izquierda a derecha: Nancy Dur谩n, Marta Lorena Ch谩ves, Gladis Dur谩n y Amalia Dur谩n, afuera de AMUC.

Carlos Ch谩ves era trabajador de la empresa YPF desde 1974 y militaba en el PRT-ERP. Cantaba y bailaba folclore. Ten铆a 26 a帽os la 煤ltima vez que fue identificado con vida en el centro clandestino de detenci贸n, tortura y exterminio 鈥淟a Escuelita鈥 de Bah铆a Blanca.

La noche del 13 de junio de 1976, Carlos Ch谩ves y Gladis Dur谩n, con su beb茅 Marta Lorena, se quedaron a dormir en la casa de la familia Dur谩n, por el fr铆o, para no regresar a la casa donde viv铆an, un departamento en el mismo terreno en que viv铆a la familia Ch谩ves. La madrugada del 14, Mario Fuentes aplaudi贸 frente a ese terreno y atendi贸 el padre del hombre buscado que, sin conocerlo y creyendo que era para ir a trabajar, les indic贸 d贸nde se encontraban.

鈥淎 mitad de la noche tocaron el timbre鈥, comenz贸 relatando Gladis Dur谩n, aclarando que pensaba que era de ma帽ana y que la irrupci贸n era en busca de Ch谩ves para ir a trabajar, pero no, eran las 5 de la ma帽ana y lo buscaban en el marco de un plan sistem谩tico de exterminio: 鈥減rimero vi por la mirilla a Mario Fuentes, que era mi compadre, ten铆a cara de angustiado y pens茅 que le habr铆a pasado algo a su hija; cuando abr铆 la puerta vi que hab铆a gente escondida que empez贸 a entrar a la casa, todos con la cara tapada, hasta ponchos se hab铆an puesto para intentar taparse la ropa鈥.

La compa帽era de Ch谩ves record贸 que eran por lo menos cinco los represores que entraron, que ten铆an armas largas, borcegu铆es 鈥渢ipo militar鈥 y pantalones abuchonados.

鈥淣o me imagin茅 jam谩s que pod铆a vivir una cosa as铆鈥, asegur贸. En la casa estaban ellxs tres, su madre, sus hermanas Nancy y Amalia, y su hermano, ya fallecido.

Su hermano var贸n pens贸 que hab铆an ingresado ladrones y trat贸 de impedirles el paso, pero lo golpearon con la culata de un arma en la cabeza. 鈥淓n una de las habitaciones estaba mi mam谩 sola, en otra mis hermanas y en otra mi beb茅 de dos meses, por lo que lo primero que hice fue ir a buscar a mi beb茅鈥, relat贸 Gladis Dur谩n, que luego se enter贸 por su hermano que Ch谩ves hab铆a querido escaparse por una de las puertas laterales, pero lo agarraron.

Nos encerraron a todas las mujeres en una habitaci贸n con mi beb茅 y no supimos nada m谩s de lo que pas贸鈥, cont贸 la mujer, que ni siquiera pudo despedirse con una mirada de su compa帽ero: 鈥渃uenta mi hermano pidieron su ropa y lo envolvieron en una frazada鈥.

Gladis Dur谩n

La madre de lxs hermanxs Dur谩n entr贸 en una crisis nerviosa, que despu茅s relataron en sus testimonios Amalia y Nancy, que ten铆an 18 y 16 a帽os respectivamente esa noche: 鈥revolv铆an y tiraban todo y desde la pieza se escuchan los gritos de mi hermano, que lo hab铆an golpeado y sangraba, y mi mam谩 estaba desesperada, pensaba que lo hab铆an matado鈥, relat贸 la primera, 鈥渁 mi mam谩 le dio un ataque como una regresi贸n, hablaba como una nenita y eso fue muy dram谩tico鈥.

鈥淯no de los que entraron ah铆, de muy baja estatura, cuando fue a la habitaci贸n, nos abri贸 y nos dijo que no sali茅ramos por quince minutos y que si quer铆amos saber lo que pasaba habl谩ramos con Mario Fuentes鈥, continu贸 relatando Gladis Dur谩n. Lo 煤nico que supo de Mario Fuentes es que los represores fueron primero a su casa, lo golpearon y le rompieron cosas de trabajo hasta que habl贸, 鈥渄espu茅s supe que mi marido tal vez hab铆a estado en otras oportunidades en esa casa y adem谩s la hab铆a estado cuidando cuando 茅l estuvo de viaje y pudo haber tenido alguna reuni贸n ah铆鈥. El hombre declarar谩 en la pr贸xima audiencia del 16 de junio: 鈥溍﹍ se asust贸 mucho y despu茅s de un tiempo se fue de Cutral CO, yo no lo volv铆 a ver y nunca pudimos volver a hablar tranquilos鈥.

Volvi贸 a su casa y avis贸 a lxs xadres de Carlos Ch谩ves lo que hab铆a sucedido. 鈥Yo nunca m谩s supe de 茅l鈥, dijo frente al tribunal.

Al d铆a siguiente fueron a la comisar铆a de Cutral Co, donde 鈥el comisario (genocida H茅ctor Mendoza) nos atendi贸 y dijo que hab铆a estado con parte m茅dico y no sab铆a nada鈥. Sigui贸 busc谩ndolo junto con su madre, que no detuvo la b煤squeda hasta que falleci贸: 鈥hasta el mismo Reinhold nos atendi贸 y nos dijo que eso correspond铆a a Bah铆a Blanca, que no sab铆a nada鈥. Hicieron habeas corpus, presentaron notas con abogados 鈥測 todo lo que estuvo a nuestro alcance鈥, se comunicaron con el ministerio del interior que respond铆a 鈥渘o saber nada鈥 y 鈥渄espu茅s empezamos con la CONADEP (Comisi贸n Nacional sobre la Desaparici贸n de Personas), mandamos todo鈥. En ese camino fueron conociendo a otrxs familiarxs, record贸 en particular a Flora Betancourt, madre de las hermanas Seguel.

Amalia Dur谩n

Mi suegra se ocupaba e iba a todos lados, participaba con las Madres, pero al poco tiempo tuvo un accidente de tr谩nsito y muri贸鈥, relat贸: 鈥cuando ella muri贸 yo pens茅 que ya no hab铆a forma de encontrar a mi marido鈥.

Fue como si se lo hubiera tragado la tierra, nunca m谩s supimos nada鈥, lament贸 Gladis Dur谩n: 鈥渉asta que despu茅s soltaron a algunas personas, como (el fallecido Luis Guillermo) Almarza, que nos cont贸 que lo vio en algunos de los centros de detenci贸n en que los tuvieron鈥. Su hermana Amalia era compa帽era de colegio de Argentina Seguel, quien le relat贸 haberlo visto en el cami贸n en la comisar铆a, sin ropa, con los ojos tapados y envuelto en una frazada, episodio del que tambi茅n habl贸 Dora Seguel en este juicio, agregando que cuando lo sub铆an a ese cami贸n gritaba su propio nombre, para ser identificado por lo que suceder铆a despu茅s.

Sobre la madrugada del secuestro, la mujer dijo que ning煤nx vecinx dijo nada: 鈥減arec铆a que nadie se hab铆a enterado lo que hab铆a pasado鈥.  La 煤nica informaci贸n que recibi贸 sobre esas horas fue por parte de Sergio M茅ndez, vecino y el pap谩 del desaparecido Jos茅 Delineo y de Omar, este 煤ltimo secuestrado por el aparato genocida 鈥減or error鈥 cuando buscaban a su hermano, quien le dijo que hab铆a visto a Ch谩ves en un veh铆culo 鈥渁parentemente de la polic铆a鈥.

Amalia Dur谩n relat贸 que el mismo d铆a del secuestro, entre las 21 y las 21:30 horas 鈥渆st谩bamos con mis hermanos, mi mam谩 estaba con la beb茅 en la habitaci贸n y hab铆a tambi茅n unos primos, empezaron a golpear muy fuerte las puertas y las ventanas, no s茅 si con patadas o con armas, y cuando entraron nos pusieron a todos contra la pared, nos dijeron que no habl谩ramos ni nos movi茅ramos, nos preguntaban por el galp贸n rosado鈥. Mientras tanto 鈥hac铆an sonar las armas, como carg谩ndolas, pens茅 que ese d铆a nos mataban鈥. El galp贸n que buscaban era en realidad un caj贸n rosado que estaba en el fondo del patio. Dijo que eran muchos, que parec铆an soldados y que ten铆an cascos, pero que tambi茅n hab铆a polic铆as. 鈥Al otro d铆a nos dijeron los vecinos que vieron que lleg贸 un cami贸n, que rodearon toda la cuadra鈥, declar贸: 鈥se ve que lo llevaban a mi cu帽ado, porque ninguno de nosotros sab铆a de ese caj贸n鈥. Nancy Dur谩n aport贸 a esto que 鈥渓os vecinos nos dijeron que bajaron a una persona de un cami贸n, encapuchado, y la pasaron para el patio鈥. Esta 煤ltima cont贸 tambi茅n que 鈥渧olvieron con cosas y nos dec铆an 麓miren lo que hac铆a su cu帽ado麓鈥 y que esa persona que les exhib铆a cosas estaba vestida de azul, aunque 鈥渆l resto era militar鈥.  Su mam谩 volvi贸 a entrar en crisis y lo que sigui贸 fue asistirla.

Nancy Dur谩n

La hija de Carlos y Gladis, Marta Lorena Ch谩ves, no volvi贸 a ver a su pap谩 despu茅s de sus dos meses de edad. No tiene ninguna foto con 茅l: 鈥渘unca supo c贸mo era su pap谩鈥, dijo su mam谩. A ella 鈥渃uando era chiquita no le dijimos nada, ella misma dec铆a que su pap谩 se hab铆a muerto, hasta que pudo entender y le explicamos que a su pap谩 le hab铆a pasado lo que a mucha gente le hab铆a sucedido; que lo hab铆an llevado y que nunca m谩s supimos de 茅l鈥. La mujer pidi贸 tambi茅n que su hija tenga la posibilidad de declarar, tal como lo hicieron otrxs hijxs de desaparecidxs y de personas que estuvieron secuestradas, pedido que canaliz贸 la fiscal铆a y el tribunal aprob贸, fijando que la joven, que hoy tiene 45 a帽os, d茅 por primera vez su testimonio el pr贸ximo mi茅rcoles 16.

Al final de su declaraci贸n, Gladis Dur谩n cont贸 que 鈥減as茅 momentos tremendos; durante muchos a帽os, sentir el timbre en la casa de mi mam谩 era desesperante, hac铆a que el terror volviera cada vez que se escuchaba, durante muchos a帽os鈥 y record贸 que 鈥渉ab铆a una persona que me la encontraba en todos lados, sent铆a la angustia permanente de sentirme perseguida鈥. Incluso en 1978, despu茅s de concursar y ganar para ingresar a trabajar en el sindicato Sindicato Unido Petroleros del Estado de Cutral Co, las autoridades no quer铆an permitir su ingreso porque pod铆a tener 鈥渁lg煤n problema鈥, y finalmente, tras la intervenci贸n de un familiar, la admitieron, haci茅ndola firmar el mismo d铆a de su incorporaci贸n una renuncia en blanco.

Carlos Ch谩ves, desaparecido

No sab茅s si sos casada, si sos viuda, una incertidumbre鈥 Pensando toda la vida qu茅 le hicieron, hasta rogando que haya terminado pronto ese martirio, sabiendo despu茅s todo lo que le hicieron a los desaparecidos鈥, finaliz贸: 鈥una siempre piensa en la posibilidad de que pueda volver, pero se van las esperanzas despu茅s de tanto dolor鈥 y reflexion贸 que 鈥si en ese peque帽o pueblo de Cutral Co hay tantos desaparecidos, c贸mo no va a haber 30.000 en todo el pa铆s鈥.

Espero justicia, no solamente por mi marido, sino por todas las personas de Cutral Co鈥, dijo la compa帽era del desaparecido Carlos Ch谩ves al tribunal: 鈥測o pude haber encontrado otro marido, que nunca lo tuve, pero mi hija nunca va a tener otro padre y mis nietos nunca conocieron a su abuelo鈥.

En la audiencia del 16 de junio, que continuar谩 con la modalidad del p煤blico y la prensa con asistencia virtual y absurdamente reducida (teniendo en cuenta que el motivo por el cual la asistencia presencial era reducida era evitar la acumulaci贸n de personas por protocolo covid, pero virtualmente el virus no se propaga), se continuar谩 abordando el secuestro y desaparici贸n de Carlos Ch谩ves con la declaraci贸n de su hija, Marta Lorena, y de Mario Fuentes. Tambi茅n declarar谩 una testiga general sobre los secuestro de Cutral Co.

Le茅 todas las cr贸nicas del juicio 鈥淓scuelita VII鈥 ac谩

#NiOlvidoNiPerd贸nNiReconciliaci贸n
#FueGenocidio

隆30.400 compa帽erxs detenidxs desaparecidxs, PRESENTES!




Fuente: Rnma.org.ar