December 27, 2021
De parte de A Las Barricadas
1,942 puntos de vista

A d铆a de hoy vivimos un escenario socio demogr谩fico que se antoja complicado en su ser m谩s profundo y tosco en las formas de c贸mo abordarlo. Las migraciones forzosas y el auge de la extrema derecha son dos puntos claves en Occidente que est谩n determinando la vida pol铆tica de las sociedades europeas y que en un futuro muy cercano, dibujar谩n con m谩s fuerza a煤n si cabe, el porvenir del Viejo Mundo.

En el Estado espa帽ol, Catalunya, Euskal Herriak y Galiza frenan la entrada del discurso abiertamente xen贸fobo y racista debido a las fricciones identitarias con lo que simboliza y supone Espa帽a como sujeto pol铆tico. Cosa que no implica que no se den discursos racistas y xen贸fobos a nivel grupal o individual en estos territorios, eso s铆, sin un partido parecido a VOX que cumpla con las sensibilidades nacionalistas vascas, catalanas o gallegas que se dan muy ampliamente en estos territorios. Muy seguramente en un futuro cercano este tipo de organizaciones podr谩n surgir teniendo en cuenta la inoperancia de las izquierdas soberanistas en como abordar las migraciones forzosas y la crisis clim谩tica y de recursos naturales que vivimos.

En lo que respecta a VOX se conforma como tercera fuerza en el Estado Espa帽ol seg煤n el CIS de diciembre de 2021 con un 14,3% de los votos. Formaci贸n pol铆tica abiertamente antifeminista, racista, xen贸foba o negacionista con el cambio clim谩tico. Parad贸gicamente en lugares tan afectados por el cambio clim谩tico como Murcia o El Elegido en Almer铆a, se sit煤an los 铆ndices m谩s altos de apoyo electoral al partido ultra, exactamente con 28,6% de los votos en la Regi贸n de Murcia y un 36,32% de los votos en la ciudad almeriense. T茅ngase en cuenta, la situaci贸n geogr谩fica de estos dos territorios y su vinculaci贸n con el sector primario, el cual recae principalmente en manos de los migrantes, los cuales por cierto soportan unas condiciones laborales de pura precariedad.

Pongo estos dos ejemplos, pero podr铆an ser muchos otros en Madrid, las dos Castillas, Extremadura o Andaluc铆a que ejemplifican el ascenso imparable que representa la formaci贸n de Abascal en lo que yo llevo un tiempo denominando la 鈥淓spa帽a sociol贸gica鈥. El caso es que ante este aumento de la extrema derecha muchos economistas liberales como Requeijo, en su libro 鈥淥disea 2050鈥, plantean acoger a cientos de millones de inmigrantes para no colapsar nuestro sistema de pensiones y de 鈥渂ienestar鈥 para poder as铆 seguir dando vueltas a la rueda del consumo que conlleva la destrucci贸n de nuestros ecosistemas. Esto que no solamente lo dice Requeijo, como principio he de decir que me resulta fuertemente paternalista, ya que son los gobiernos occidentales los que eligen qui茅n entra y qui茅n no, adem谩s de que este tipo de planes demogr谩ficos tienen muchas papeletas de derivar en guetizaci贸n si no se llevan a cabo unos programas de integraci贸n y acogida profundos. Francia y Alemania representan dos ejemplos de c贸mo no se tienen que hacer las cosas.

En el pa铆s galo pese a ser el lugar donde surgi贸 el decrecimiento como propuesta pol铆tica, nos encontramos con la paradoja de que la extrema derecha de la mano en este caso del ultraderechista 脡ric Zemmour y seg煤n La Vanguardia, triunfaba en las encuestas celebradas en el pasado mes de noviembre (2021) donde le otorgaban el 18% o 19% de los votos, mientras que para el actual Primer ministro la intenci贸n de voto se situaba en torno al 23% o 24%. Tambi茅n es rese帽able, como la propia izquierda francesa de la mano de M茅lenchon, introduce en su discurso ciertos elementos anti-inmigraci贸n de la extrema derecha frente al colapso social que existe en el mapa hexagonal hace d茅cadas. Un ejemplo de esto, es como en barrios donde hist贸ricamente ganaba en el PCF hoy en d铆a, son los de Le Pen u otras fuerzas de extrema derecha los que se llevan el mayor apoyo electoral.

Este contexto no es mucho mejor en otros lugares del continente donde Reg铆menes como el Polaco o el H煤ngaro marcan una hoja de ruta claramente proteccionista y anti-inmigraci贸n. Toca hablar, por lo tanto, de otras v铆as y propuestas sociopol铆ticas diferentes para hacer frente al colapso civilizatorio que vivimos en este siglo XXI. Esta vuelta a los nacionalismos que surgieron como fen贸menos pol铆ticos all谩 por el siglo XIX y que muchos autores vinculan con el comienzo de la modernidad, han derivado con el paso de los a帽os en la era posmoderna de los pa铆ses musulmanes del Magreb y del Oriente pr贸ximo en el asentamiento del fundamentalismo isl谩mico, el cual parad贸gicamente en Europa se ha traducido en su hermano siam茅s: los nuevos nacionalismos de corte xen贸fobo y racista. Como puede entender el o la lectora, este c贸ctel explosivo s铆 tenemos en cuenta de d贸nde nace y fluye la principal corriente migratoria hacia Europa est谩 conllevando y conllevar谩 una serie de conflictos futuros de los cuales no llegamos a tener una idea clara, pero que no cabe duda, que marcar谩n un nuevo contexto de crispaci贸n, conflictos y choques socioculturales en la Europa de la segunda d茅cada del siglo XXI.

En este ambiente presente, pero sobre todo futuro en lugares como el Estado espa帽ol, lo que yo intento plantear es que debemos de luchar para disponer de las herramientas necesarias para poder ayudar y asistir a aquellas personas migrantes que se encuentran en nuestros pueblos o que recibiremos en los pr贸ximos a帽os. Para ello, es y ser谩 fundamental que las instituciones, las ONGs, las personas t茅cnicas y sobre todo los movimientos vecinales se impliquen para luchar contra los posibles discursos de la extrema derecha y contra la guetizaci贸n que se puede producir y que de hecho se produce. No es un secreto como en Nafarroa y en concreto en Iru帽erria, en barrios como San Jorge o la Milagrosa en el modelo educativo de castellano nos encontramos con clases conformadas principalmente por chavales y chavalas migrantes o de ascendencia for谩nea, al igual, que por gente de etnia gitana. Mientras tanto en el modelo D, la gran mayor铆a me atrever铆a a decir que el 90% de las personas que acuden a ese modelo ling眉铆stico son de ascendencia navarra. Esto que duda cabe, que es un claro ejemplo de fracaso y sobre todo conforma en mi opini贸n los primeros ladrillos para construir sociedades segmentadas y guetizadas en una o dos generaciones.

Es a medio largo plazo donde se encuentra la clave de toda esta situaci贸n, debemos demandar a nuestros gobernantes que no podemos seguir consumiendo como consumimos ni viviendo al ritmo que vivimos, es fundamental un cambio de paradigma para reequilibrar la balanza y que la gente pueda vivir en los pa铆ses del sur sin necesidad de tener que abandonar sus familias y hogares por un imperativo de pura necesidad, que no debemos olvidar que es provocado por el expolio al que son sometidos los pueblos del sur por parte del mundo occidental con sus gobiernos y empresas. Club selecto, al que se ha sumado con mucha fuerza China, responsable del expolio actual de media 脕frica. Es en este punto, donde toca recordar que el derecho a la movilidad es un derecho internacional, eso s铆, cuando la misma no se convierte en una imposici贸n.

Muy seguramente ser谩 en estas fechas de excesos y consumo, donde m谩s toque repensarlo todo y reorganizar nuestras sociedades. En mi caso, estas l铆neas de reivindicaci贸n y cr铆tica las he escrito con la m煤sica de fondo de dos grandes compositores: Ruper Ordorika Y Ali Farka Tour茅. Muy seguramente, con el objetivo claro de utilizar la m煤sica como ese elemento horizontal que une a los pueblos desde la fraternidad. Desde luego, que este art铆culo de opini贸n es un grito que nos pide, no exige leer y entender a esos grandes autores que han teorizado en torno al colapso, la ecolog铆a o el decrecimiento: Paul Aries, Serge Lotouche, Carlos Taibo, Vandana Shiva, Ocal盲n, Petra Kelly o como no, el irreverente Murray Bookchin, el cual sin duda alguna, representa el sustrato de un mundo que sin olvidar las injusticias sociales, luche por la preservaci贸n de los ecosistemas.

Este texto, por lo tanto, es un conglomerado de radicalidad democr谩tica que pide a las calles un cambio de paradigma a poder ser aut贸nomo y desde fuera de la pol铆tica espect谩culo, pero que tambi茅n, intenta trasladar a todos y todas aquellas que viven de la pol铆tica o aspiran a vivir de ella, que as铆 no podemos seguir ya sea bajo el manto de una ikurri帽a, una republicana o una bandera roja. El cambio, 鈥渓a revoluci贸n鈥, ha de ser integral, ecologista y comunal y ha de ser de esta manera, para que el resto de pueblos tengan el derecho a ser lo que a d铆a de hoy no pueden ser. Lo cual lleva a sus habitantes a dejar atr谩s sus vidas y emigrar hacia Occidente. Tengan presente todas ustedes, que no se puede expandir a m谩s millones de personas el modelo occidental de consumo, al igual que ser谩 imposible conseguir de la mano de la tecnolog铆a un mundo inagotable e infinito en cuanto a lo que consumimos y gastamos.

Por poner el broche a estas palabras, ser谩 nuestra acci贸n colectiva la que puede frenar al fascismo y a la extrema derecha y que duda cabe que dicho freno de emergencia, vendr谩 de la mano de los privilegios que estemos dispuestas a perder y de las ganas que tengamos para se帽alar a los mayores culpables de toda esta situaci贸n, los grandes capitales. Ambas partes son indispensables en esta ecuaci贸n para proveer a nuestras sociedades de una resiliencia integral, es decir, que afecte tanto a los ecosistemas como a las sociedades.

En Iru帽a, a 25 de diciembre de 2021

Pedro A. Moreno Ramiro




Fuente: Alasbarricadas.org