April 23, 2021
De parte de Amor Y Rabia
312 puntos de vista


por Benjamin Studebaker

脷ltimamente, cuando he discutido sobre las implicaciones de la violencia pol铆tica con algunas personas de izquierda, me han respondido apelando al posmodernismo. Indudablemente, estas personas tienen buenas intenciones, pero me temo que muchas de ellas no se est谩n dando cuenta de los efectos corrosivos y contraproducentes que tiene el posmodernismo en la pol铆tica.

Para hablar de posmodernismo de manera eficaz, debemos tener una comprensi贸n compartida de lo que implica. La mayor铆a de la gente de izquierda cree que existen sistemas de opresi贸n en el mundo que causan un da帽o injusto a las personas. Esto se debe a que afirman lo que yo llamo la “tesis central de la izquierda”, que establece:

Las acciones de las personas est谩n determinadas por las condiciones.

Muchas personas hacen cosas que explotan, discriminan, abusan o maltratan a otras personas. Pero estas acciones no se producen en el vac铆o; para la izquierda, son el resultado de un sistema. Los izquierdistas materialistas tienden a considerar estos sistemas como basados 鈥嬧媏n hechos concretos sobre la distribuci贸n del poder econ贸mico y pol铆tico. Por ejemplo, los materialistas podr铆an argumentar que el sistema capitalista produce acumulaci贸n de capital y una creciente desigualdad, lo que resulta en un exceso de riqueza y poder para los poseedores del capital (la burgues铆a) a expensas de todos los dem谩s, que deben vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario (el proletariado). Los burgueses tienen fuertes incentivos materiales para participar en la explotaci贸n del proletariado, proporcionados por la naturaleza del sistema capitalista, y tienden a generar una superestructura de ideas y creencias que legitiman esta explotaci贸n. Para los materialistas, a menos que se cuestione directamente la distribuci贸n subyacente de la riqueza y el poder, es dif铆cil, si no imposible, dar pasos significativos contra la opresi贸n. Debido a que las ideas son producidas por las condiciones para los materialistas, no podemos simplemente cambiar nuestras creencias y as铆 superar las condiciones. Las condiciones deben cambiar y desarrollarse con el tiempo y, a medida que cambian, generar谩n nuevas ideas que reflejan y legitiman ese cambio.Las condiciones deben cambiar y desarrollarse con el tiempo y, a medida que cambian, generar谩n nuevas ideas que reflejan y legitiman ese cambio. Las condiciones deben cambiar y desarrollarse con el tiempo y, a medida que cambian, generar谩n nuevas ideas que reflejan y legitiman ese cambio.

Los izquierdistas idealistas cambian esta relaci贸n. Para los idealistas, son nuestras ideas y creencias las que generan las condiciones materiales y no al rev茅s. Por ejemplo, los idealistas podr铆an argumentar que es porque creemos en el capitalismo que la gente piensa y act煤a como capitalistas, como miembros de la burgues铆a y el proletariado. En lugar de centrarse en las condiciones, los idealistas se centran principalmente en la ideolog铆a, el proceso mediante el cual las personas forman las creencias que facilitan y perpet煤an los sistemas de opresi贸n. Pero la ideolog铆a juega un papel tanto en el materialismo como en el idealismo. La diferencia es que para los idealistas la ideolog铆a se encarga de crear las condiciones, mientras que para los materialistas la ideolog铆a es secundaria a las condiciones.

Algunas personas se desv铆an de los marcos de an谩lisis de la izquierda al insistir en que podemos superar el capitalismo, el racismo, el sexismo y otras formas de opresi贸n exigiendo que los individuos no apuntalen estas ideolog铆as. Pero esto no es idealismo porque no reconoce estas ideolog铆as como sistemas de creencias; en cambio, culpa y ataca a los individuos por tener estas creencias. No trata a estos individuos como parte de sistemas ideol贸gicos, sino que los trata como si fueran independientes de estos sistemas. Eso negar铆a la premisa central de la izquierda. Culpar a los individuos que participan en sistemas de opresi贸n por las ideolog铆as opresivas que han adquirido no es diferente de culpar a las v铆ctimas de la opresi贸n por las condiciones opresivas a las que est谩n sujetos: trata a los individuos como si estuvieran fuera de los sistemas sociales cuando nadie puede estar fuera del sistema social.

Para los prop贸sitos de este texto, considero que los posmodernistas dicen lo que llamar茅 “el pilar central posmoderno”, que dice:

La raz贸n misma es una construcci贸n que sirve a los intereses de grupos sociales poderosos y dominantes.

Esto va mucho m谩s all谩 de los viejos relatos de la izquierda. Donde los izquierdistas tradicionales podr铆an afirmar que, por ejemplo, el racismo se entiende mejor como una ideolog铆a opresiva reproducida sist茅micamente, el posmodernismo afirmar铆a que la raz贸n en s铆 misma es una forma de ideolog铆a opresiva. Para los posmodernistas, las reglas de lo que cuenta como conocimiento o lo que cuenta como argumento v谩lido son en s铆 mismas construcciones sociales que afianzan a煤n m谩s la opresi贸n.

Tanto los materialistas como los idealistas reconocen problemas con la ideolog铆a: ideas y sistemas de ideas que legitiman y perpet煤an los sistemas de dominaci贸n. Pero si bien a menudo es 煤til pensar si nuestras ideas sustantivas contienen sesgos enga帽osos en ellas, preguntar “驴Cui bono?”, Investigar qui茅n se beneficia de nuestras ideas, pol铆ticas e instituciones como lo hizo Lenin una vez, volviendo ese escepticismo contra la raz贸n misma, tiene una serie de efectos secundarios no deseados.

Por un lado, elimina a la raz贸n como 谩rbitro de las disputas, oblig谩ndonos a resolver los conflictos pol铆ticos a trav茅s de la violencia. Si usted es posmodernista y alguien desaf铆a sus creencias morales y pol铆ticas, puede descartar su cr铆tica con el argumento de que la raz贸n misma est谩 construida por sistemas de poder de una manera que margina su punto de vista. Es m谩s, si no puede demostrar mediante argumentos que ese es el caso, eso no le plantea ning煤n problema; simplemente puede afirmar que el hecho de que no puede mostrar c贸mo est谩 marginado mediante argumentos simplemente subraya su afirmaci贸n de que las reglas del argumento necesariamente le marginan. Esto significa que una vez que haya asumido el posmodernismo, cualquier otra creencia pol铆tica que pueda haber es imposible de desafiar mediante la discusi贸n. Entonces, 驴qu茅 m谩s se puede hacer sino intentar destruir a los oponentes por la fuerza?

Ning煤n posmoderno militante puede leer esta publicaci贸n de blog y encontrarla convincente, porque mis argumentos se construyen a trav茅s de la raz贸n y, en su opini贸n, la raz贸n est谩 intr铆nsecamente sesgada en su contra. Estas personas est谩n perdidas para nosotros; no podemos discutir con ellas, no podemos darles ninguna raz贸n que ellos crean que deben siquiera considerar, y mucho menos aceptar. Y lo que es m谩s, estos posmodernistas no pueden persuadir eficazmente a otras personas para que abrazen a la izquierda, porque no articulan ning煤n conjunto s贸lido de valores o principios de izquierda e incluso cuando lo hacen, no pueden defender sus posiciones de manera persuasiva cuando se les critica. Esto hace que la izquierda parezca infantil, irracional, hist茅rica e incapaz de un compromiso constructivo. Lentamente, erosionan la capacidad de la izquierda para pensar y razonar de manera sofisticada.

Pero no son solo las personas de izquierda las que aceptan el posmodernismo. Puedes ser un posmodernista de derecha; de hecho, eso es algo que est谩 bastante de moda hoy en d铆a. Al igual que algunos de la izquierda, muchos de la derecha creen que los c铆rculos acad茅micos, los medios de comunicaci贸n y todas las diversas formas de conocimientos cient铆ficos pol铆ticos y sociales est谩n predispuestos contra ellos y sus puntos de vista. Los fascistas, en particular, aceptan dos premisas fundamentales que la mayor铆a de los expertos y personas razonables rechazan:

1.- La premisa contra la diversidad: se cree que el aumento en la proporci贸n de personas en Europa y Am茅rica del Norte que son inmigrantes o de or铆genes 茅tnicos, raciales y religiosos minoritarios es malo para los europeos y estadounidenses blancos porque amenaza su bienestar econ贸mico y f铆sico y seguridad.

2.- La premisa central fascista: los pueblos siempre tienen derecho a redefinirse a s铆 mismos para excluir a los grupos que sienten que son una amenaza para ellos o para su forma de vida, y para expulsar o destruir esos grupos externos.

Si unes estas dos premisas con la premisa posmoderna, has creado un Godzilla fascista indestructible con licencia para matar. Aquellos que creen que Donald Trump es excepcionalmente peligroso porque es “posverdad” est谩n diciendo efectivamente que Trump es un problema porque est谩 tratando de desarrollar una forma s贸lida de posmodernismo nacionalista de derecha, en el que no hay un lenguaje acordado de la raz贸n en que arbitrar disputas acerca de la verdad descriptiva y normativa. Equipado con el posmodernismo, Trump no tiene motivos para escuchar a nadie; para 茅l, el lenguaje de arbitraje utilizado por sus cr铆ticos est谩 intr铆nsecamente sesgado en su contra y, por lo tanto, puede ser rechazado de plano.

Si luchamos contra el posmodernismo de derecha con el posmodernismo de izquierda, el 煤nico resultado posible es una pol铆tica cada vez m谩s reducible al principio de la fuerza, y la derecha ganar谩 esa lucha. Necesitamos articular y defender un conjunto s贸lido de principios y valores objetivos de izquierda, que todas las personas tienen razones para aceptar. Por supuesto, debemos seguir debatiendo e interrogando esos principios y valores, pregunt谩ndonos qui茅n se beneficia realmente de ellos. Pero no podemos permitirnos el escepticismo amplio, profundo e inmerecido del posmodernismo, que canibaliza todos los principios y todos los valores, incluido el nuestro, sin dejar nada a su paso m谩s que sangre y carnicer铆a.



Fuente: Noticiasayr.blogspot.com