March 13, 2021
De parte de SAS Madrid
203 puntos de vista


El millar de contratos que aparecen en los boletines oficiales del Estado son algunos ejemplos de la delegaci贸n de funciones pol铆ticas a las 鈥榖ig four鈥 (KPMG, Deloitte, Ernst & Young y PwC), una vieja historia de privatizaci贸n encubierta que le ha costado a las arcas p煤blicas al menos 378 millones de euros en poco m谩s de una d茅cada.

Cuando la generaci贸n nacida en los 90 se pregunte d贸nde termin贸 el dinero procedente del plan de recuperaci贸n econ贸mica m谩s ambicioso de la historia, qui茅n se embols贸 los miles de millones del fondo 鈥楴ext Generation鈥, probablemente haga arder alguna de las cuatro torres del Paseo de la Castellana. Especialmente el edificio de PriceWaterhouseCoopers, expresi贸n megal贸mana del Gobierno de las 鈥楤ig Four鈥 (KPMG, Deloitte, Ernst & Young y PwC). Estas consultoras administran las reformas estructurales necesarias para paliar los efectos de la crisis del coronavirus, sustituyendo a la burocracia encargada de gastar este dinero. En cierto modo, han absorbido al Estado para servir a las necesidades de acumulaci贸n de capital de sus clientes, las grandes multinacional espa帽olas que protagonizan los pol茅micos acuerdos p煤blico-privados.

Esta ha sido siempre la naturaleza de Estados como el espa帽ol en la 茅poca neoliberal, la epidemia no ha hecho m谩s que ponerlo de manifiesto. En octubre del pasado a帽o, se conoc铆a que las grandes consultoras movilizaban todos sus recursos, creando tambi茅n nuevas divisiones y ali谩ndose con la patronal de empresarios (CEOE) para llevarse los contratos de asesor铆a procedentes del fondo europeo de reconstrucci贸n ‘Next Generation UE’ para los pr贸ximos seis a帽os. Anhelan los 140.000 millones de euros, especialmente los 72.000 millones a fondo perdido que llegar谩n en los pr贸ximos tres a帽os. Para ello contactaron con las principales empresas, La Moncloa, los grandes ministerios, las distintas comunidades aut贸nomas y los ayuntamientos con m谩s recursos. Estas firmas conocen las dificultades de las mermadas burocracias modernas a la hora de responder a las situaciones de crisis y lidiar con las reglas de las a su vez tecnocr谩ticas instituciones supranacionales para acceder a la financiaci贸n que lo haga posible.

En 2015, como proporci贸n de los ingresos combinados de las diez empresas m谩s grandes de cada pa铆s, Kerma Partners calcul贸 que la penetraci贸n de mercado de las 鈥楤ig Four鈥 oscilaba entre el 4% en China, el 6% en Gran Breta帽a, el 20% en Alemania y el 30% en Espa帽a. Si bien no poseemos datos m谩s recientes, las firmas de servicios profesionales no han dejado de crecer. En 2019, sumaron unos ingresos conjuntos de 2.252 millones de euros, lo que supuso una mejora del 7,85% respecto al a帽o anterior y el mejor dato registrado desde 2009.

En un clima ideol贸gico neoliberal caracterizado por la subcontrataci贸n, o una mayor privatizaci贸n de los servicios p煤blicos, el resultado del lobbying de las 鈥楤ig Four鈥 (a trav茅s de conferencias, exposiciones, informes de grupos de expertos y presencia constante en prensa) ha sido extremadamente exitoso. La ministra Teresa Ribera entreg贸 338.000 euros a la consultora Deloitte a finales de enero para liderar las propuestas de proyectos del Instituto para la Diversificaci贸n y Ahorro de la Energ铆a, la entidad adscrita Ministerio para la Transici贸n Ecol贸gica y el Reto Demogr谩fico encargada de canalizar los fondos europeos para el ministerio.

EY tambi茅n ha asesorado al ministro de Inclusi贸n, Seguridad Social y Migraciones, Jos茅 Luis Escriv谩, en el proceso de elaboraci贸n de la reforma para calcular las pensiones con 35 a帽os que el 谩rea econ贸mica ha enviado a Bruselas en el marco del plan de inversiones y reformas para acceder a los fondos europeos. Al mismo tiempo, KPMG se ha perfilado como el asesor de RTVE para la captaci贸n de los fondos europeos. Y qu茅 decir de PwC, quien ha recibido contratos a dedo del Instituto de Cr茅dito Oficial (ICO) para que preste diversos servicios de desarrollo y soporte inform谩tico para la gesti贸n de las l铆neas de avales desplegadas desde marzo a causa del Covid-19. Huelga recordar que en 2013 la exdirectora general del ICO fue inhabilitada 7 a帽os por conflicto de intereses con PwC.

De hecho, tambi茅n se ha conocido que el Ejecutivo de Pedro S谩nchez ha pedido colaboraci贸n a las consultoras para redactar el nuevo decreto para los fondos, mientras que algunos ministerios est谩n conversando con el sector a trav茅s del sistema del 鈥減robono鈥, es decir, asesor铆a gratis a cambio de recibir informaci贸n privilegiada para sus clientes. Estos suelen ser empresas como Iberdrola, Telef贸nica o Seat, quienes seg煤n el Financial Times tambi茅n han presentado sus respectivos proyectos al Gobierno para recibir un nivel de financiaci贸n p煤blico in茅dito hasta ahora.

Para m谩s inri, de acuerdo al periodista de La Marea, Dani Dom铆nguez, consultoras como Deloitte son las misma que asesoran a algunas de las empresas (CEPSA, El Corte Ingl茅s o Endesa, por ejemplo) que optan a los paquetes de ayudas econ贸micas procedentes de los Ministerios cuyos contratos de asesor铆a tambi茅n se han adjudicado las 鈥楤ig Four鈥. Este mimetismo no es nuevo, e incluso conocemos que esta empresa fue multada por auditar una contabilidad, la de Bankia, que ella misma hab铆a elaborado. Si adem谩s nos fijamos en los datos m谩s recientes de la Comisi贸n Nacional del Mercado de Valores sobre c贸mo las ‘Big Four’ se reparten los grupos del Ibex, observamos que PwC y KPMG tienen once empresas auditadas cada una, percibiendo el 80% de los honorarios totales; le sigue EY, con siete auditor铆as, y Deloitte, con seis. En total, auditar al Ibex ha repercutido en 275 millones de euros anuales.

El primer ataque al Estado: testaferros de las transferencias de beneficios corporativas

Puede que el vulgo haya sido inmunizado a base de ruido medi谩tico ante estos procesos de conquista corporativa, pero eso no significa que las l贸gicas m谩s salvajes del capitalismo hayan cambiado un 谩pice con los fondos europeos. Una investigaci贸n sobre la estructura subsidiaria de 27.000 empresas multinacionales revela que los clientes de KPMG, Deloitte, EY y PwC mostraban niveles sistem谩ticamente m谩s altos en las agresivas estrategias  de planificaci贸n fiscal que los clientes de firmas contables m谩s peque帽as. De hecho los Paradise Papers filtraron documentos confidenciales que evidencian c贸mo Deloitte y PwC brindaron asesoramiento fiscal a Blackstone, mayor propietario de viviendas en alquiler en Espa帽a, para minimizar distintos tipos de obligaciones tributarias en varios pa铆ses. Esto es, las grandes consultoras facilitan evitar contribuir al fisco, reduciendo la capacidad de los Estados.

Tras las revelaciones, el Consejo de la Uni贸n Europea inst贸 a los planificadores fiscales a brindar m谩s transparencia sobre sus actividades. Aunque corrieron la misma suerte que la iniciativa del impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) de la Uni贸n Europea, en primera instancia apoyada por Espa帽a. Como muestran los distintos estudios, las 鈥楤ig Four鈥 cargaron contra la medida desarrollando estrategias de reubicaci贸n y mitigaci贸n de impuestos, preparando evaluaciones de impacto negativo y asesorando sobre t谩cticas de cabildeo a las empresas que deb铆an hacer todo lo posible para frenar las normativas.

De hecho, si las firmas de consultor铆a son capaces de vender estas pr谩cticas a otros conglomerados empresariales ello es porque han aprendido tras d茅cadas camuflando sus propias cuentas. Hace varios a帽os, Tax Network estimaba que estos buitres operan desde cientos de ciudades en el mundo, incluidas m谩s de 80 oficinas en para铆sos fiscales extraterritoriales, que no imponen impuestos ni requieren que las empresas presenten informes financieros auditados. 鈥淎 trav茅s de esta presencia casi global, las 鈥楤ig Four鈥 se encuentran en una posici贸n 煤nica para ocultar o disfrazar los flujos financieros y dise帽ar esquemas de elusi贸n fiscal.鈥

Las firmas de consultor铆a contribuyen a expandir y reforzar las l贸gicas del sistema, asegurando que su l贸gica intr铆nseca (la transferencia privada de beneficios) se mantenga intacta. Al respecto, la evidencia recabada por un estudio indica que, a trav茅s de la venta de esquemas de exenciones fiscales para corporaciones y 茅lites adineradas, las grandes consultoras han facilitado la distribuci贸n asim茅trica de los ingresos y de la riqueza en detrimento de los trabajadores, restringido a煤n m谩s la capacidad del Estado para inyectar dinero en la econom铆a. De hecho,  Espa帽a pierde 3.700 millones al a帽o por la evasi贸n fiscal de ricos y multinacionales, seg煤n otro informe de Tax Justice Network.

Breve historia del S铆ndrome de Estocolmo de la burocracia espa帽ola

El problema a帽adido es que los Estados recurren a las consultoras como si fueran v铆ctimas de una suerte de s铆ndrome de Estocolmo, un bucle neoliberal que se retroalimenta de la siguiente forma: las distintas administraciones, sin recursos para soportar burocracias fuertes capaces de organizar la distribuci贸n justa de los recursos debido a la evasi贸n fiscal, quedan atrapadas en la cultura 鈥楤ig Four鈥, auditando su propia escasez y comprometi茅ndose ideol贸gicamente con la austeridad.

Como se帽alaba Daniela Gabor en una conferencia para el Instituto 25M, el punto de partida de cualquier acuerdo p煤blico-privado es precisamente ese: el Estado no tiene suficientes recursos p煤blicos o espacio fiscal para llevar a cabo una inversi贸n; por lo tanto, conf铆a en el sector privado a trav茅s de acuerdos que desplacen hacia la infraestructura p煤blica los riesgos, en lugar de sobre los espacios de acumulaci贸n de capital. De este modo, por mucho que los ciudadanos voten a gobiernos electos para invertir en infraestructura y erradicar las desigualdades sociales de manera keynesiana, empleando el sistema tributario para redistribuir la riqueza y permitir que m谩s personas vivan una vida plena, esas aspiraciones est谩n sujetas a los l铆mites que impone la industria de la evasi贸n fiscal. Por decirlo de alg煤n modo, las 鈥楤ig Four鈥 son una suerte de cuerpo sacerdotal corporativo que sirven al elevado fin del capitalismo, la rentabilidad, y velan por las condiciones para su cumplimiento.

Si bien esta historia pudiera parecer reciente, exclusiva a la gesti贸n de los fondos 鈥楴ext Generation鈥, una mirada atenta al papel y la expansi贸n de la auditor铆a en Espa帽a apunta a que esta se remonta, entre otras causas, a las distintas legislaciones aprobadas hace varias d茅cadas. Antes de la Ley de Auditor铆a de 1988, la auditor铆a era legalmente requerida solo en un n煤mero limitado de situaciones, como establec铆a la ‘Ley de Sociedades An贸nimas’ de 1951. Al mismo tiempo, la expansi贸n econ贸mica que estaba teniendo lugar en ese momento, en buena debido al abrazo de las l贸gicas neoliberales, provoc贸 el primer boom en la cultura de la auditor铆a. Como muestran los estudios hist贸ricos, a principios de la d茅cada de 1980 las principales firmas contables internacionales hab铆an establecido oficinas en Espa帽a, atra铆das por las reformas sociales y econ贸micas socialdem贸cratas. Las 茅lites patrias justificaron estas soluciones neoliberales por la necesidad de lograr un mejor estatus en Europa, como si esta fuera una forma de llevar a Espa帽a a la era moderna y alejarla de cualquier asociaci贸n con las naciones ‘subdesarrolladas’.

Atrapados en la cultura pol铆tica 鈥楤ig Four鈥

De acuerdo a los distintos casos de estudio, desde sus inicios la cultura de la auditor铆a se ha focalizado en las empresas p煤blicas de transporte debido precisamente a una ideolog铆a que impone m谩s normas al gasto p煤blico que al privado. Seg煤n la base de datos recabada para la investigaci贸n La econom铆a pol铆tica del capitalismo digital en Espa帽a, Renfe, el administrador de infraestructuras ferroviarias de propiedad estatal espa帽ola dependiente del Ministerio de Fomento, ha contratado al menos 44 auditor铆as los servicios de las 鈥楤ig Four鈥 desde 2012. Entre las licitaciones, que ascienden a 9.1 millones de euros, destacan la elaboraci贸n del plan de robotizaci贸n y automatizaci贸n de procesos del grupo (EY, 167.000 euros), la integraci贸n de los sistemas para la venta de billetes de tren (Deloitte, 1.6 millones), o servicios de auditor铆a de la sucursal de Renfe en Arabia Saud铆 (KPMG, 672.000 euros). Buena parte de los servicios que se le entregaban despu茅s al contribuyente, especialmente en lo relativo a desarrollo de software o de seguridad, han terminado siendo supervisados por las grandes consultoras del pa铆s. Mientras, nuestra inteligencia t茅cnica debe emigrar para conseguir una vida digna.

En buena medida, la forma en que el poder de los contables corporativos y la l贸gica de las auditor铆as se naturaliza, o en su defecto se resiste, depende de la pol铆tica local, entre otros factores (sindicatos, respuesta de la sociedad civil y medi谩tica). No obstante, buena parte de los ayuntamientos espa帽oles ha escogido la v铆a de gastar decenas de millones de euros en someterse a las 鈥榖ig four鈥, una cifra incalculable sin scrapear cada bolet铆n provincial. No obstante, algunos casos resultan m谩s curiosos que otros: un contrato de la era Alberto Ruiz-Gallard贸n para la ordenaci贸n, clasificaci贸n administrativa y digitalizaci贸n de expedientes de solicitudes de Licencias Urban铆sticas del Ayuntamiento de Madrid (1 mill贸n de euros, PwC); la auditor铆a de las cuentas de los ejercicios 2012, 2013 y 2014 del Ayuntamiento de Barcelona, regentado en aquel entonces por Xabier Tr铆as (1.4 millones, PwC); la asistencia t茅cnica para la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrada del pol茅mico proyecto de 鈥淩egeneraci贸n de Zorrotzaurre鈥 impulsado por Juan Mar铆a Aburto (171.000 euros, PwC); o el contrato que mejor expresa el bucle neoliberal, el asesoramiento para la optimizaci贸n del gasto del Ayuntamiento de Zaragoza (hasta 2 millones de euros, PwC).

Como argumentan los soci贸logos, si bien las habilidades t茅cnicas burocr谩ticas son esenciales para ingresar en la profesi贸n de las firmas de auditor铆a, ascender a la cima de la jerarqu铆a de la empresa requiere un conjunto de habilidades muy diferente, que combina el arte de vender, el conocimiento comercial, el liderazgo, el 鈥榗oaching鈥 y las relaciones con los clientes. Hasta qu茅 punto la pol铆tica nacional ha adoptado dichas l贸gicas mercantiles podr谩 verse en un mercado podr谩 en que entre los cargos pol铆ticos que cruzaron la puerta giratoria hacia Ernst & Young, PricewaterhouseCoopers, Deloitte y KPMG aparece una lista de nombres como Juan Costa, Josep Piqu茅, Rom谩n Escolano, Juan Pablo Riesgo, Borja S茅mper o Isabel Garc铆a Tejerina. En total, m谩s de 20 pol铆ticos han escogido a este sector privado en los 煤ltimos a帽os. Por todo lo que revela sobre esta 鈥榩raxis鈥 neoliberal, destaca el caso de Asier Atutxa, presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, hijo del ex-consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan Mar铆a Atutxa (PNV), quien se incorpor贸 en el verano de 2018 a la firma PwC. Un a帽o antes, esta firma gan贸 un contrato para la asistencia t茅cnica para la elaboraci贸n del Plan Estrat茅gico de la Autoridad Portuaria de Bilbao en el periodo 2018-2022 (150.000 euros).

Durante los diez a帽os que duraron las dos legislaturas de Mariano Rajoy, (2011-2018), los distintos Ministerios han delegado sus funciones al poker de consultoras ampliamente descritas en este art铆culo a trav茅s de docenas de licitaciones. Algunas resaltan, en buena medida debido a las tendencias que los te贸ricos cr铆ticos de la digitalizaci贸n han apuntado: la alianza entre Silicon Valley y las cuatro grandes empresas de consultor铆a no tiene como objetivo la eliminaci贸n de las secciones m谩s corruptas del sector p煤blico, sino la absorci贸n de las que funcionan bien, o que pueden representar una verdadera revoluci贸n radical y democr谩tica de las burocracias gracias al uso que permiten las tecnolog铆as.

Por ejemplo, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio contrat贸 a PwC en 2010 para llevar a cabo las actividades del 谩rea de econom铆a digital del Plan Avanza durante dos a帽os (3.5 millones de euros). De este modo era absorbida la primera hoja de ruta en materia de administraci贸n electr贸nica鈥 y la 鈥渆strategia de Espa帽a para alcanzar los objetivos de la Agenda Digital para Europa鈥. Al a帽o siguiente, esta cartera subcontrat贸 a PwC la gesti贸n de los programas de 鈥淚+D鈥, 鈥淔ormaci贸n鈥, 鈥淐iudadan铆a Digital鈥, 鈥淐ontenidos Digitales鈥 y 鈥淪ervicios P煤blicos Digitales鈥 (1.6 millones). Un camino similar, el de subcontratar el centralismo de la Administraci贸n, al ya consolidado como Ministerio de Energ铆a, Turismo y Agenda Digital, quien entreg贸 el desarrollo de aplicaciones en este 谩mbito a Deloitte (254.000 euros). Como ministro de Justicia, Ruiz-Gallard贸n tambi茅n sigui贸 esta senda a la hora de contratar a PwC para la planificaci贸n y formaci贸n de usuarios en las aplicaciones y herramientas inform谩ticas de Justicia (965.000 euros). 驴Cu谩nto dinero para revolucionar las burocracias se ha desperdiciado?

El millar de contratos que aparecen en los boletines oficiales del Estado son algunos ejemplos de la delegaci贸n de funciones pol铆ticas a las 鈥榖ig four鈥, una vieja historia de privatizaci贸n encubierta que le ha costado a las arcas p煤blicas al menos 378 millones de euros en poco m谩s de una d茅cada. El modus operandi de la burocracia en su 茅poca conservadora, donde se vivi贸 un boom de licitaciones para llevar a cabo hasta el m谩s m铆nimo servicio p煤blico, experimenta su segunda edad de oro en el mismo instante en que al gobierno m谩s progresista de la historia le toca afrontar la crisis sanitaria de mayor gravedad del 煤ltimo siglo. La 煤nica diferencia es que ahora cuentan con fondos europeos de una cuant铆a nunca vista hasta el momento.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 12/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org