September 27, 2021
De parte de Nodo50
171 puntos de vista


El discurso de Jair Bolsonaro en la ONU volvi贸 a plantear una pregunta que la gente no puede entender: 驴por qu茅 una persona as铆 se convirti贸 en presidente de Brasil y por qu茅 a煤n permanece en ese cargo?

Un pa铆s que ya ha estado representado en la ONU, entre otros, por Fernando Henrique Cardoso y Lula da Silva. Un pa铆s que alguna vez tuvo el sistema de vacunas m谩s importante del mundo. Un pa铆s que ha tenido gobiernos tan reconocidos y prestigiosos en el mundo como los del Partido de los Trabajadores. 驴C贸mo puede ahora ser representado por alguien que desprecia la ciencia y las vacunas, que gobierna sin pol铆ticas sociales, que no habla de las desigualdades, del hambre ni de la pobreza, de la reanudaci贸n del desarrollo, que no se comporta con la m铆nima dignidad que se exige a un presidente de la Rep煤blica?

Incluso con todas las explicaciones pol铆ticas que se han dado, el mundo y nosotros mismos nos preguntamos c贸mo Brasil pudo llegar a esta situaci贸n. 驴C贸mo bajamos tanto, despu茅s de haber tenido gobiernos y l铆deres considerados ejemplares en el mundo en este mismo siglo?

驴C贸mo podr铆a un pa铆s, con la democracia restablecida, elegir a una persona como Bolsonaro para la presidencia de la rep煤blica? 驴C贸mo se mantiene en esa posici贸n?

En principio esto demuestra que no hab铆a democracia: el candidato favorito en las urnas fue detenido, condenado y se le impidi贸 presentarse a elecciones, aunque poco tiempo despu茅s fue liberado y declarado inocente por el mismo Poder Judicial que lo hab铆a detenido y condenado.

Esto tambi茅n demuestra que el sistema pol铆tico y legal actual es totalmente incompetente para evitar que esa persona, a煤n cometiendo todo tipo de delitos, permanezca en la presidencia, sin ser removida por un juicio pol铆tico. Debe haber alguna falla profunda en ese sistema que le permiti贸 acceder a la presidencia y ahora no puede sacarlo de ella.

De la lucha a las desigualdades a la lucha contra la pol铆tica

              

Todo comenz贸 con una campa帽a contra la pol铆tica, sirvi茅ndose de las manifestaciones del 2013, que comenzaron con reclamos contra el aumento de las tarifas del transporte p煤blico en el marzo de la organizaci贸n del mundial de f煤tbol en Brasil Aquellas representaron en la pr谩ctica un giro contra la pol铆tica, un cambio del consenso nacional desde la lucha contra las desigualdades a la lucha contra los gobiernos del PT que combatieron estas desigualdades.

Fueron los gobiernos de este partido los que pusieron en pr谩ctica los programas sociales que por primera vez redujeron las desigualdades en el pa铆s m谩s desigual, del continente m谩s desigual del mundo. En lugar de luchar de frente contra esta prioridad y contra estos programas -para los que hubiera sido dif铆cil encontrar argumentos-, la derecha desplaz贸 el tema central a la lucha contra la corrupci贸n, que ser铆a el motivo de la descalificaci贸n de la pol铆tica y ser铆a el principal problema del pa铆s.

Durante mucho tiempo convivieron la lucha contra la desigualdad, priorizada por la izquierda, y la lucha contra la corrupci贸n, priorizada por la derecha. Era fundamental borrar de la cabeza de la gente los efectos de los gobiernos del PT para hacer triunfar la lucha contra la corrupci贸n. Los gobiernos del PT ser铆an, desde esta imagen y al mismo tiempo, los que lucharan contra las desigualdades y los gobiernos m谩s corruptos.

Mientras el PT estuviese en el gobierno, ser铆a imposible borrar de la mente de la gente los efectos de las pol铆ticas sociales. Era necesario retomar la campa帽a contra la pol铆tica y la descalificaci贸n del PT por corrupto y tambi茅n como econ贸micamente incompetente para gobernar el pa铆s para poder sacarlo del gobierno.

Fue en el nuevo ciclo de movilizaciones, en 2015-2016, que el debate centr贸 en las denuncias de corrupci贸n del PT y en la supuesta incompetencia del gobierno de Dilma en el 谩mbito econ贸mico. Es necesario recordar que de lo que se trataba de borrar del conocimiento p煤blico era que la econom铆a segu铆a creciendo, aunque a un ritmo m谩s lento, durante el gobierno de Dilma, lo que a煤n le permiti贸 al pa铆s tener, en el 煤ltimo mes de su gobierno, pleno empleo, por primera vez en la historia de un pa铆s conocido por el desempleo estructural.

La derecha aprovech贸 una debilidad del PT: no hab铆a podido difundir suficientemente en la mente de la gente tanto la importancia de las pol铆ticas sociales y su centralidad en Brasil hoy, como la falta de conciencia social sobre la importancia de la democracia pol铆tica, como sistema en el que la mayor铆a decide qui茅n gobierna el pa铆s.

Esto tambi茅n reflej贸 la falta de comprensi贸n de la centralidad de la lucha de ideas, de la lucha ideol贸gica y cultural, en la que se disputa en la mente de la gente el consenso prioritario en el pa铆s. No basta con formular pol铆ticas que beneficien ampliamente las necesidades de las personas. Es igualmente imprescindible promover la conciencia social sobre las razones de la prioridad de la lucha contra las desigualdades y la necesidad de demostrar la farsa de la lucha contra la corrupci贸n llevada a cabo por la derecha.

 

M谩s tarde Lula hizo el sacrificio de aceptar ser arrestado, incluso sin haber cometido ning煤n crimen, para demostrar su inocencia, lo que ha logrado plenamente. Pero en ese momento Dilma ya hab铆a sido derrocada por el golpe de 2016, Michel Temer ya hab铆a revertido las pol铆ticas econ贸micas y sociales del PT, y ya se estaba preparando la elecci贸n de otro candidato de derecha para tratar de evitar su regreso al gobierno.

 

De la lucha contra la corrupci贸n al golpe de Estado contra Dilma

La combinaci贸n de estos factores llev贸 al golpe contra Dilma. Luego de la reanudaci贸n de la democracia, con el fin de la dictadura militar y la transici贸n que represent贸 el gobierno de Jos茅 Sarney (1985-1990), el pa铆s retom贸 gobiernos electos por voto directo, proceso que dur贸 26 a帽os, hasta el a帽o 2016.

 

Brasil vivi贸 gobiernos neoliberales – Fernando Collor y Fernando Henrique Cardoso – en la d茅cada de 1990, elegidos por voto popular. Le siguieron los gobiernos del PT de Lula y Dilma de 2003 a 2016. Durante los gobiernos del PT, el pa铆s atraves贸 un per铆odo de reanudaci贸n del desarrollo econ贸mico, reduciendo las desigualdades y ampliando los derechos de todos. Pero, en t茅rminos de ideas, predominaron las denuncias de corrupci贸n atribuidas al PT, consolid谩ndose casi como una realidad que ni siquiera necesitaba pruebas.

La Operaci贸n Lava Jato fue la encargada de promover el consenso de la presunta corrupci贸n del PT, que se extendi贸 a Lula y permiti贸 su arresto y condena. Era como si el pa铆s viviera al mismo tiempo dos realidades: el gobierno que mejor贸 la vida del pa铆s y el pueblo ser铆a un gobierno corrupto. La derecha no respondi贸 que los gobiernos del PT mejoraron la situaci贸n del pa铆s y del pueblo y el PT no respondieran a las acusaciones de corrupci贸n.

Dilma fue derrocada, no por cargos de corrupci贸n -porque no obtuvieron pruebas en su contra- sino por los absurdos argumentos de la transferencia de recursos dentro de la constituci贸n -el llamado pedaleo fiscal-, pr谩ctica utilizada por todos los gobiernos anteriores y posteriores. Esta era la forma posible de sacar al PT del gobierno, dado que, en cuatro elecciones sucesivas, los candidatos del PT hab铆an derrotado a los candidatos de derecha: en 2002, 2006, 2010 y 2014.

Una vez interrumpida la democracia -como hab铆a ocurrido en Brasil con el golpe militar de 1964-, esta vez con un modo de guerra h铆brida -la nueva estrategia golpista de la derecha, de corrosi贸n interna de la democracia liberal-, el modelo neoliberal regres贸 con el gobierno del entonces vicepresidente Michel Temer.

Las pol铆ticas de alianza del PT hab铆an funcionado y eran indispensables, porque la izquierda nunca tuvo mayor铆a en el Congreso.

Cuando la derecha logr贸 revertir el consenso nacional sobre la prioridad de las pol铆ticas sociales e imponer la lucha contra la corrupci贸n, se rompieron las alianzas: el PMDB se sum贸 al proyecto golpista y asumi贸 la presidencia en la figura del vicepresidente Michel Temer. Este 煤ltimo hab铆a sido elegido y reelegido con los programas del PT, pero rompi贸 con ellos y retom贸 el programa neoliberal, derrotado cuatro veces en elecciones democr谩ticas, terminando por establecer mediante un golpe institucional la imposici贸n de pol铆ticas minoritarias en el pa铆s.

Del golpe a Bolsonaro

En la nueva ruptura de la democracia se encuentra el origen de las tragedias que vive Brasil hoy. Habiendo impedido que Dilma cumpliera con el mandato para el que hab铆a sido elegida por el voto democr谩tico de los brasile帽os, se inici贸 un proceso de arbitrariedad antidemocr谩tica que termin贸 desembocando en el monstruoso gobierno de Bolsonaro.

La acusaci贸n de Dilma llev贸 a la presidencia al entonces vicepresidente Michel Temer quien, como se ha dicho aqu铆, viol贸 el programa con el que 茅l mismo hab铆a sido reelegido vicepresidente, implementando las pol铆ticas de la oposici贸n, derrotada democr谩ticamente en cuatro elecciones consecutivas.

Brasil retrocedi贸 respecto a todos los avances que hab铆a hecho durante los gobiernos del PT. Volvi贸 al ya fallido modelo econ贸mico neoliberal, que favorece los ajustes fiscales y los intereses del capital financiero y la banca privada. Termin贸 con pol铆ticas sociales que hab铆an reducido las desigualdades sociales por primera vez en Brasil.

Para consolidar el golpe contra la democracia y contra el PT, Lava Jato promovi贸 la detenci贸n, condena e impedimento de Lula para postularse a la presidencia de la rep煤blica en 2018. Mientras tanto, la derecha, ante la p茅rdida de apoyo del candidato Alckmin, nuevamente apost贸 por la candidatura de Bolsonaro, que era el que ten铆a m谩s preferencias en las urnas despu茅s de Lula.

A la derecha brasile帽a no le importaba que hubiera sido un parlamentario absolutamente ausente, al estilo t铆pico de la pol铆tica tradicional. No le importaba que hubiera promovido a sus hijos en la pol铆tica, igualmente en la forma m谩s t铆pica de la pol铆tica tradicional.

No importaba que defendiera el golpe y la dictadura militar, que dijera que el error de ese r茅gimen fue no haber matado a m谩s personas, tal vez a 100.000 personas. Que defendiera la tortura y rindiera homenaje al mayor torturador de Brasil en la televisi贸n nacional, en la votaci贸n por el juicio pol铆tico de Dilma.

No importaba su actitud agresiva contra las mujeres y los negros, contra las pol铆ticas para promover sus derechos.

No importaba que no tuviera experiencia en el gobierno o que tuviera v铆nculos con las milicias de R铆o de Janeiro. No importaba, siempre y cuando pudiera, con manipulaciones electorales, evitar el regreso del PT al gobierno -el objetivo final de la derecha brasile帽a- independientemente del precio a pagar por el pa铆s.

Era importante sacar al PT del gobierno, evitar su regreso, poder mantener el modelo neoliberal, incluso poner a alguien como Bolsonaro en la presidencia.

La ruptura de la democracia, la colusi贸n del poder judicial con los medios de comunicaci贸n para criminalizar al PT, fueron los v铆nculos que llevaron desde el golpe de 2016 al gobierno de Bolsonaro. Eran los eslabones de la guerra h铆brida, el nuevo tipo de golpe de la derecha contra la democracia.

La elecci贸n de Bolsonaro se promovi贸 a trav茅s de noticias falsas difundidas por robots. Las denuncias de estos mecanismos por parte de los medios, con los nombres de los empresarios que los financiaron, fueron consideradas irrelevantes por el Tribunal Superior Electoral, confirmando la complicidad del Poder Judicial con la ruptura de la democracia y con la elecci贸n de Bolsonaro.

Es as铆 como, en pocos a帽os, Brasil pas贸 de tener autoridades democr谩ticamente elegidas por el pueblo, que llevaron adelante los gobiernos m谩s virtuosos de la historia del pa铆s, hasta llegar a un gobierno que aumenta la desigualdad y el descr茅dito del pa铆s en el mundo. Eso provoc贸 la cat谩strofe humanitaria que vive el pa铆s desde hace cinco a帽os.

 

Solo la recuperaci贸n de la democracia y la reanudaci贸n de gobiernos que promuevan las pol铆ticas sociales, los derechos de todos y la reducci贸n de las desigualdades en el pa铆s permitir谩n a Brasil salir de la situaci贸n m谩s desastrosa de su historia.

A trav茅s de todos estos mecanismos, Brasil lleg贸 hasta aqu铆. Pero el pa铆s conoce los mecanismos para revertir las cat谩strofes actuales. Sabe c贸mo volver al camino que pudo recorrer en el siglo XXI, para que el pa铆s vuelva a crecer, generar empleo, reducir las desigualdades y recuperar el respeto y el prestigio en el mundo.




Fuente: Alainet.org