February 18, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
241 puntos de vista

Las guerras no son un hecho natural, por m谩s que las tengamos tan integradas en nuestras concepciones de c贸mo funciona el mundo. No ocurren por azar, ni por casualidad, ni por mala pata, ni por ninguna fatalidad y no son inevitables. Es m谩s. Son uno de los actos m谩s planificados y pensados estrat茅gicamente de los que componen el amplio repertorio de la violencia humana. Para que se desencadene una guerra tienen que pasar muchas cosas, porque nadie que est茅 en su sano juicio quiere la guerra.

Leo un libro muy recomendable del investigador social de la Universidad de Stanford, Philip Zimbrado, llamado 鈥淓l efecto Lucifer. El porqu茅 de la maldad鈥 (Paid贸s, 2012). Para ponernos en contexto, el investigador ha examinado contextos de violencia entre presos de las prisiones de EE.UU y en la prisi贸n militar de Abu Ghraib y ha realizado otros experimentos para detectar los factores que influyen en la respuesta violenta a grupos de voluntarios en la propia Universidad.

Zimbrado afirma la influencia casi determinante del contexto y de los factores sist茅micos para desencadenar una guerra. Dice, de forma lapidaria que 鈥淟os poderosos no suelen hacer el trabajo sucio con sus propias manos, del mismo modo que los capos de la mafia dejan los 芦accidentes禄 en manos de sus secuaces. Los sistemas crean jerarqu铆as de dominio con l铆neas de influencia y de comunicaci贸n que van hacia abajo y rara vez hacia arriba. Cuando una 茅lite del poder quiere destruir un pa铆s enemigo, recurre a los expertos en propaganda para crear un programa de odio.

驴Qu茅 hace falta para que los ciudadanos de una sociedad acaben odiando a los ciudadanos de otra hasta el punto de querer segregarlos, atormentarlos, incluso matarlos? Hace falta una 芦imaginaci贸n hostil禄, una construcci贸n psicol贸gica implantada en las profundidades de la mente mediante una propaganda que transforma a los otros en 芦el enemigo禄. Esta imagen es la motivaci贸n m谩s poderosa del soldado, la que carga su fusil con munici贸n de odio y de miedo. La imagen de un enemigo aterrador que amenaza el bienestar personal y la seguridad nacional da a las madres y a los padres el valor para enviar a sus hijos a la guerra y faculta a los gobiernos para reordenar las prioridades y convertir los arados en espadas de destrucci贸n.鈥

S铆, amigos, la guerra necesita sus hijos de puta que la preparan y que la cocinan. Sin su inestimable impulso la guerra, sencillamente, no sucede. Se me ocurre, al socaire de esta reflexi贸n, revisar algunas de las cosas que pasan entre nosotros, desde las que llevan m谩s tiempo pasando, hasta las que la m谩s rabiosa actualidad nos pone ahora enfrente de las narices.

A帽os y a帽os acumulando armas y preparando ej茅rcitos. A帽os y a帽os participando en operaciones militares en el exterior y adiestrando tropas en la guerra. A帽os y a帽os de gasto militar desmesurado. A帽os y a帽os de mimo a la venta de armas a cualquier pa铆s ansioso por poseerlas. A帽os y a帽os participando de la descabellada estrategia de dominaci贸n-violencia de la OTAN y de servilismo paleto a los intereses de EE. UU., bases militares incluidas. A帽os y a帽os de constante intento de prestigiar a los ej茅rcitos y de hacer uso de ellos para cualquier situaci贸n que ocurra, desde un incendio a una cat谩strofe natural y desde una crisis sanitaria a los problemas territoriales. A帽os y a帽os de fomento de valores militaristas como el machismo, la obediencia ciega y acr铆tica, la falsa idea de seguridad militar, la polarizaci贸n y la creaci贸n de enemigos y tantos otros. 驴No es eso preparar la guerra?

Sigo leyendo a Zimbrado:

鈥淭odo esto se hace con palabras e im谩genes. El proceso se inicia creando una imagen estereotipada y deshumanizada del otro que nos presenta a ese otro como un ser despreciable, todopoderoso, diab贸lico, como un monstruo abstracto que constituye una amenaza radical para nuestras creencias y nuestros valores m谩s preciados. Cuando se ha conseguido que el miedo cale en la opini贸n p煤blica, la amenaza inminente de este enemigo hace que el razonable act煤e de una manera irracional, que el independiente act煤e con obediencia ciega y que el pac铆fico act煤e como un guerrero. La difusi贸n de la imagen visual de ese enemigo en carteles y en portadas de revistas, en la televisi贸n, en el cine y en Internet, hace que esa imagen se fije en los recovecos de nuestro cerebro primitivo, el sistema l铆mbico, donde residen las potentes emociones del miedo y el odio鈥.

Los tipos que preparan la guerra son despreciables y saben de nuestras debilidades sociales. Saben de los sesgos por los que somos capaces de creernos cualquier mierda y saben usarlos en su provecho. Son asquerosos y deber铆amos desembarazarnos de su nefasto poder social.

Y pienso en lo cercano 驴no les suena a nada la propaganda con la que nos est谩n bombardeando ahora que, quien sabe, tal vez aspiran a alimentar una guerra en Ucrania o tal vez s贸lo a buscar oportunistamente una mejor posici贸n en el concierto de los cretinos que preparan las guerras, pensando que, como son tan listos, no se les ir谩 de las manos el terrible asunto con el que juegan? A m铆 me suena terriblemente mal y cuando oigo a nuestra ministra de defensa en los t茅rminos en que se expresa, no dejo de pensar en los se帽ores de la guerra.

A帽ade mas adelante, referido a EE.UU, aunque podr铆amos perfectamente sustituir este por cualquier otro Estado, incluido el espa帽ol 鈥淓n los Estados Unidos de hoy, las supuestas amenazas a la seguridad nacional han amedrentado a los ciudadanos hasta el punto de hacerles renunciar a sus derechos b谩sicos a cambio de una ilusi贸n de seguridad. A su vez, esta misma ideolog铆a ha servido para justificar una 芦guerra preventiva禄 contra Irak. Esta ideolog铆a ha sido creada por el Sistema que est谩 en el poder, que a su vez ha creado nuevos Sistemas subordinados para la administraci贸n de la guerra, la administraci贸n de la seguridad nacional y la administraci贸n de las prisiones militares o, bien mirado, para la ausencia de estas administraciones, vista la falta de una planificaci贸n seria para despu茅s de la guerra鈥.

Una guerra que necesita brazos, y piernas, y mentalidades para llevarse a cabo. Piernas, brazos y corazones de quienes no queremos hacer la guerra. Esa guerra que deciden unos viejos que se conocen y se odian, pero no se matan, pero que hacen las masas de desgraciados que ni se conocen ni se odian y acaban mat谩ndose. Una guerra que se fabrica y se hace desde aqu铆 y que podemos parar aqu铆 tambi茅n, donde tenemos a mano nuestra lucha y nuestro desacato a la guerra.

Hay que hacerles ver que con nosotros no pueden contar para la guerra 鈥 ni tampoco para su paz armada.


Fuente: https://alternativasnoviolentas.org…




Fuente: Grupotortuga.com