March 28, 2021
De parte de Indymedia Argentina
28 puntos de vista


En la audiencia 19 del juicio unificado ‚ÄúPozo de Banfield‚ÄĚ, ‚ÄúPozo de Quilmes‚ÄĚ e ‚ÄúInfierno‚ÄĚ el debate continu√≥ con los testimonios de dos trabajadores despedidos y secuestrados por su actividad sindical, m√°s el relato del hermano de un militante y obrero rural desaparecido. Nicol√°s Barrionuevo, obrero de SAIAR, Oscar Pellejero, no docente de la Universidad de Luj√°n, y Sixto Garc√≠a, hermano de un delegado de la FATRE, reflejaron en su propia experiencia de vida la complicidad patronal que aport√≥ listas y log√≠stica para que se concretara el genocidio durante la √ļltima dictadura.

LOS OBREROS DE SAIAR

La audiencia comenz√≥ con el testimonio de NICOL√ĀS AD√ĀN BARRIONUEVO, trabajador de la firma de termotanques SAIAR de Quilmes y ex detenido de los CCD Pozo de Banfield e Infierno.

El 13 abril del ‚Äô76 el Ej√©rcito ingres√≥ en la f√°brica SAIAR y se realiz√≥ una reuni√≥n con el jefe de personal Juan Manuel Mart√≠nez Riviere, un oscuro personaje contratado seis meses antes del golpe para aplicar ajuste y persecuci√≥n a los trabajadores de la planta. Durante aquella jornada con los represores en la planta, Barrionuevo vio como revisaban las taquillas de los trabajadores y con un listado aportado por la empresa lo separaron con otros obreros: Argentino Cabral, Jorge Varela, Mariano Aransenchuk, Ra√ļl Codesal y Marcos Alegr√≠a.

Los llevaron a la Comisar√≠a 1ra de Quilmes. En el traslado iba presente el propio Mart√≠nez Riviere, que luego hizo pasar el hecho como un secuestro cuando en verdad era parte de la operatoria desaparecedora. De hecho en la dependencia policial Barrionuevo sufri√≥ un interrogatorio de parte del gerente, en combinaci√≥n con un capit√°n del Ej√©rcito, pidiendo nombres de sus compa√Īeros e informaci√≥n de la organizaci√≥n Montoneros. Un d√≠a despu√©s fue llevado a la Comisar√≠a de Temperley por 10 d√≠as y luego lo liberaron. Decidi√≥ volver al trabajo, pese a que hab√≠a evidentes controles de las fuerzas represivas y la gerencia. Los secuestros de operarios de SAIAR siguieron durante todo el a√Īo ‚Äė76. Barrionuevo dijo que eso ‚Äúeran torturados y luego devueltos‚ÄĚ y eso ‚Äúpegaba muy fuerte en los trabajadores porque era un acto intimidatorio‚ÄĚ. Las mayor√≠a de las detenciones ilegales se produjeron en un edificio que la f√°brica hab√≠a destinado a los obreros, ubicado en Corrientes y Urquiza, Quilmes.

Tanto Cabral como Varela, Aransenchuk, Codesal y Alegr√≠a fueron volvieron a sufrir secuestros ese oto√Īo-invierno del ‚Äô76 y pasaron por la Brigada de Investigaciones de Banfield. A Barrionuevo lo volvieron a buscar el 10 de junio del ‚Äô76, esta vez en su casa. Lo sorprendieron militares con ropa de fajina de madrugada cuando dorm√≠a con su esposa y sus 4 hijos. Les robaron las pocas cosas de valor que ten√≠an y a Nicol√°s lo subieron a un Falcon para llevarlo al ‚ÄúPozo de Banfield‚ÄĚ. All√≠ fue sometido a torturas con picana el√©ctrica. ‚ÄúLa segunda vez cre√≠a que no sal√≠a de ah√≠‚ÄĚ, dijo el sobreviviente.

En Banfield estuvo siempre tabicado y confirm√≥ que para llevarlo a torturar lo sub√≠an y bajaban por unas escaleras. Otros detenidos le confirmaron que se trataba de la Brigada de Banfield. Comunic√°ndose de celda a celda Barrionuevo encontr√≥ a un compa√Īero cordob√©s que le confirm√≥ que por all√≠ pasaron tambi√©n Edith Vera P√°ez y su esposo Rodr√≠guez, oriunda de Cruz del Eje y delegada de la autopartista ILASA secuestrada en marzo del ‚Äô76 en Capital Federal. En una oportunidad lo torturaron en presencia de su compa√Īero de SAIAR Ra√ļl Codesal y les preguntaban por una reuni√≥n gremial que hab√≠a habido hac√≠a un tiempo. Tras varias sesiones en la ‚Äúparrilla‚ÄĚ y un mes de cautiverio en Banfield, Barrionuevo fue llevado a la Brigada de Investigaciones de Lan√ļs con sede en Avellaneda, CCD conocido como ‚ÄúEl Infierno‚ÄĚ. Lo sigui√≥ en ese recorrido Codesal, que hab√≠a sido secuestrado en su casa de Quilmes en junio del ‚Äô76, y hab√≠a pasado unas horas en la Brigada de Quilmes, dos semanas en el ‚ÄúPozo de Banfield‚ÄĚ, luego 3 d√≠as en ‚ÄúEl Banco‚ÄĚ y de regreso a Banfield hasta mediados de julio del mismo a√Īo. Aquel invierno Barrionuevo y Codesal llegaron casi desnudos al ‚ÄúInfierno‚ÄĚ y siguieron sufriendo distintos maltratos. El 24 de agosto del ‚Äô76 Barrionuevo fue llevado a la c√°rcel de Devoto y un mes m√°s tarde a la Unidad 9 de La Plata, donde fueron sometidos a la ‚Äúrecibida‚ÄĚ con golpes de pu√Īo, patadas y palazos por los penitenciarios comandados por Abel David Dupuy. Luego gestion√≥ la salida del pa√≠s, pero se la negaron y reci√©n en julio del ‚Äô82 le dieron libertad vigilada hasta diciembre de ese a√Īo.

El sobreviviente record√≥ que los delegados de SAIAR reclamaban el cumplimiento de la ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el trabajo, sancionada en el a√Īo ‚Äė72, que garantizaba plus por producci√≥n, comedor, y elementos de seguridad. ‚ÄúTrabaj√°bamos con muchos balancines, que para el cuerpo humano son una guillotina‚ÄĚ, reflexion√≥, y agreg√≥ que ‚Äúhab√≠a compa√Īeros a los que les faltaba un dedo o parte de la mano y eso no era considerado un accidente grave‚ÄĚ.

Otro represor que dirigi√≥ la represi√≥n en SAIAR fue Guillermo Minicucci, Jefe del Escuadr√≥n de Exploraci√≥n de Caballer√≠a Blindada 10, ubicado al lado del Regimiento 3 en La Tabalada. Minicucci actu√≥ bajo el apodo de ‚ÄúRolando‚ÄĚ, en los ‚Äô80 estuvo procesado por m√°s de 105 delitos y fue amnistiado con las leyes de impunidad.

Barrionuevo, que fue obligado a renunciar a su trabajo, brind√≥ un completo y extenso testimonio donde reflej√≥ la represi√≥n que sufrieron los obreros de SAIAR con la plena participaci√≥n de la patronal en la operatoria desaparecedora. A 45 a√Īos del golpe genocida reci√©n se comienzan a desentra√Īar los delitos del grupo Garovaglio ‚Äď Zorraqu√≠n que por los favores represivos ofrecidos a la dictadura recibi√≥ 340 millones de d√≥lares, y fue el d√©cimo responsable del endeudamiento externo privado durante los a√Īos de plomo.

REPRESI√ďN EN LA GRANJA

El segundo testimonio fue el de SIXTO GARC√ćA, hermano de Silvano Jos√© Garc√≠a detenido desaparecido en el Pozo de Banfield quien pas√≥ por ese CCD entre el 8 y el 15 de abril del ‚Äô76.

Sixto contó que al momento de los hechos vivía en Merlo y trabajaba en la empresa Pirelli de esa localidad. Dijo que él estaba atravesando una adicción al alcohol que le impidió saber muchas cosas sucedidas en la época. Agregó que su hermano Silvano trabajaba y era delegado en la granja y productora avícola San Sebastián en Zelaya, una localidad rural cercana al río Luján en el partido de Pilar. Para ello se movía en una camioneta F100 roja. En ese el móvil también realizaba volanteadas y pintadas por su militancia política. Para marzo del ’76 y a través de su hermano menor, Martín, supo que en Zelaya había unas personas preguntando por la camioneta roja.

Silvano hab√≠a nacido en diciembre de 1945. Trabajaba y viv√≠a en la granja San Sebasti√°n, donde la empresa le hab√≠a otorgado una vivienda que compart√≠ con su mujer, Azucena de Rabbo, y sus hijos. Era delegado de la Federaci√≥n Argentina de Trabajadores Rurales (FATRE) y militaba en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Sus compa√Īeros lo apodaban ‚ÄúLarga‚ÄĚ o ‚ÄúNito‚ÄĚ. Ante los permanentes hostigamientos que se viv√≠an decidi√≥ sacar a su familia de la granja y llevarlos a casa de unos parientes en Merlo. Luego regres√≥ a la granja con la convicci√≥n continuar luchando y, seg√ļn dijo Sixto, porque ‚Äúno quiero que mis compa√Īeros piensen que soy cobarde‚ÄĚ. Silvano le hab√≠a dicho a su familia que si no ten√≠an noticias de √©l en 3 d√≠as lo buscaran en la granja. Fue secuestrado el 26 de marzo del ‚Äô76. Su hermano Mart√≠n fue hasta su vivienda en la granja y encontr√≥ los rastros del operativo en la casa dada vueltas. Varios trabajadores que tambi√©n viv√≠an en la granja les dijeron a sus familiares que vieron movimiento de m√≥viles militares en direcci√≥n a la vivienda de Silvano. A partir de all√≠ la familia inici√≥ la b√ļsqueda en las comisar√≠as de Pilar y Escobar, as√≠ como la presentaci√≥n de habeas corpus, siempre con resultado negativo.

En esa √©poca la zona era solada por las patotas de la polic√≠a bonaerense comandadas por el represor Luis Abelardo Patti, hoy condenado a perpetua por las desapariciones de los militantes Gast√≥n Roberto Jos√© Gon√ßalves, Diego Muniz Barreto, Carlos Daniel Souto, Guillermo David, Luis Rodolfo  D‚ÄôAmico, Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi.

En la instrucci√≥n de esta causa figura la testimonial de Orlando Edmundo Ubiedo, hermano del sobreviviente de Banfield Valerio Salvador Ubiedo, que en 2009 dijo ante la justicia federal de San Mart√≠n que √©l era secretario general del gremio de los rurales y trabajaba en San Sebasti√°n junto con Silvano Garc√≠a, que a su vez integraba la comisi√≥n interna de la f√°brica. Lo conoc√≠a desde el a√Īo ‚Äô66 y juntos desarrollaban una lucha por convenios para los trabajadores rurales, una actividad que se hac√≠a completamente en negro y sin condiciones de salubridad. Afirm√≥ que en esa militancia tuvieron varias reuniones con los directivos de la empresa, entre ellos el fallecido Armando Pi√Īeiro y el gerente administrativo de apellido Deguine. Dijo que desde antes del golpe de Estado del ‚Äô76 ya estaban sufriendo persecuci√≥n pol√≠tica y se les complic√≥ la tarea sindical. D√≠as antes del golpe ten√≠an vigilancia permanente de un Falcon verde en la puerta del sindicato. Su hermano, delegado del Molino de la empresa San Sebasti√°n, fue v√≠ctima de secuestro y torturas en diciembre del ‚Äô75 y fue liberado. El represor Patti encabez√≥ ese operativo.

En la audiencia 16 de este debate Ubiedo reiter√≥ que su hermano, fallecido hace 20 a√Īos, le cont√≥ que tras un segundo secuestro y cuando estuvo confinado en el Pozo de Banfield en abril del ‚Äô76 pudo ver a varios detenidos, entre ellos Silvano Jos√© Garc√≠a, a quien conoc√≠a de Escobar. Por la fecha de estancia de Valerio Ubiedo en Banfield se tiene por cierto que Silvano Garc√≠a estuvo en ese CCD por lo menos entre el 8 y el 15 de abril del ‚Äô76. Por su caso est√°n acusados los polic√≠as Juan Miguel Wolk, Ra√ļl Rodr√≠guez y Jorge Berg√©s, el ministro de Gobierno de facto Jaime Smart, el jefe del regimiento 3 de La Tablada Federico Minicucci, y los integrantes del Destacamento 101 de Inteligencia Guillermo Dom√≠nguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Ricardo Fern√°ndez y Pedro Palavezatti.

La empresa av√≠cola San Sebasti√°n estuvo gerenciada por la familia de Manuel Gurmendi y fue la primera en el pa√≠s en integrar la producci√≥n av√≠cola desde la crianza hasta la faena. En su auge concentraba cerca del 20% del mercado argentino de pollos. Tras la apertura de la importaci√≥n de pollos desde Brasil en los ‚Äô90 la firma cerr√≥, pas√≥ a manos de una cooperativa que no pudo ponerla a producir, se decret√≥ quebrada en 2006 y fue comprada por Granja Tres Arroyos en 2010.  Tal como se escuch√≥ en este debate referido a la firma de termotanques Saiar de Quilmes, queda claro con el caso de Silvano Jos√© Garc√≠a secuestrado dentro de la planta de la empresa San Sebasti√°n, la participaci√≥n de firmas l√≠deres del mercado argentino en la desaparici√≥n de sus delegados durante la √ļltima dictadura.

DE LUJ√ĀN AL POZO DE BANFIELD

El √ļltimo testimonio correspondi√≥ a OSCAR PELLEJERO, trabajador no docente de la Universidad de Luj√°n secuestrado la madrugada del 24 al 25 de marzo del ‚Äô76 y sobreviviente de los CCD Puente 12 y del Pozo de Banfield.

Pellejero comenz√≥ relatando que esa madrugada un grupo operativo con varios autos lo sac√≥ de su casa encapuchado y lo llevaron en los veh√≠culos con otras personas detenidas hasta la autopista de acceso oeste a la ciudad de Luj√°n. En el camino reconoci√≥ las voces de sus compa√Īeros Alejandro Reinhold y H√©ctor Aurelio Phighin. All√≠ les hicieron un simulacro de fusilamiento y los trasladaron a Puente 12 en La Matanza. A la noche del d√≠a siguiente los represores de civil que los custodiaban les sacaron la ropa y sus pertenencias y los vistieron con ropa vieja. Despu√©s los cargaron atados y encapuchados en una camioneta e hicieron un recorrido donde pararon en el camino, bajaron  un grupo, luego siguieron y los llevaron a otra dependencia con port√≥n y garage. All√≠ los bajaron del veh√≠culo, los subieron 2 pisos por escaleras y los pusieron en calabozos individuales. A la ma√Īana siguiente personal de civil les dijeron que no hablaran, les trajeron comida y les permitieron ir al ba√Īo. Por la tarde o noche los revisaba un m√©dico que les daba pastillas para dormir y 2 cigarrillos. Con posterioridad pudieron saber que se trataba de Jorge Antonio Berg√©s, imputado en esta causa. Pellejero record√≥ que en el piso en que estaban hab√≠a muchos calabozos y que al tercer d√≠a se llen√≥ el lugar con detenidos por lo que los pusieron de a 2 por calabozo. A √©l le toc√≥ con Alejandro Reinhold, compa√Īero suyo de trabajo en la Universidad de Luj√°n, y les dieron m√°s libertad de movimiento. En la audiencia 18 de este debate el sobreviviente Reinhold cont√≥ su secuestro en Luj√°n la noche del 24 de marzo de 1976, su traslado a la ruta de acceso a la ciudad,  los interrogatorios que all√≠ sufri√≥ y su encuentro en ese lugar con Oscar Pellejero y Phighin, con quienes trabajaba en la Universidad de Luj√°n. Agreg√≥ que fueron trasladados juntos a Puente 12 y luego al Pozo de Banfield.

En el mismo piso que el grupo de Luján estaba un grupo de 5 personas de San Andrés de Giles vinculados al ex presidente Héctor Cámpora, entre ellos 2 mujeres.

Pellejero describi√≥ los calabozos de Banfield como ‚Äúde 2 un por 1,50 metros, no m√°s, puertas de fierro ciega con mirilla, piso de cer√°mica tipo teja chiquita, que con Reinhold las us√°bamos para jugar al ajedrez con piezas de papel, y los ba√Īos al fondo del pasillo en el lado opuesto a las escaleras‚ÄĚ.

Seg√ļn el sobreviviente en Banfield al grupo de ellos no los torturaron ni recibieron golpes, s√≠ escuchaban que se torturaba a otros detenidos, y record√≥ que les prohibieron hablar especialmente con los detenidos de los calabozos de adelante del pasillo. Tras 12 o 13 d√≠as vino personal al que por el lenguaje identificaron como del Ej√©rcito que les dijeron que ‚Äúlo de ustedes ya est√° terminado‚ÄĚ, les hicieron firmar papeles un blanco, los encapucharon y los llevaron en otro veh√≠culo hasta el Regimiento de Mercedes, y luego hasta San Andr√©s de Giles ya que hab√≠a detenidos de esa localidad. All√≠ los cambiaron de veh√≠culo y los liberaron en las afueras de Luj√°n, los liberaron. Los tres ex trabajadores de la universidad fueron liberados juntos el 10 de abril de 1976. Seg√ļn Pellejero los que los liberaron ‚Äúestaban de civil pero eran militares‚ÄĚ. Agreg√≥ que al √ļnico que identific√≥ bien como militar fue a un oficial que hab√≠a ido a hacer preguntas a su trabajo vestido de militar y con una pistola antigua colgada en el pecho, y luego lo divis√≥ integrando el grupo que lo secuestr√≥ en su casa.

El sobreviviente record√≥ que su esposa junto a la de Reinhold realizaron una b√ļsqueda por su cuenta. En su caso hasta le aceptaron una denuncia por secuestro en la comisar√≠a del pueblo de J√°uregui. En Luj√°n obtuvieron un dato de que estaban en la Brigada de Banfield, pero cuando las mujeres fueron al Pozo le negaron que estuvieran all√≠.

Finalmente Pellejero cont√≥ que cuando volvi√≥ a su trabajo como director de personal en la Universidad, ya intervenida, le preguntaron si hab√≠a sido torturado: ‚Äúme llam√≥ la atenci√≥n‚ÄĚ, dijo. Le informaron que estaba ‚Äúen investigaci√≥n‚ÄĚ y suspendido sin goce de sueldo, por lo cual no pod√≠a pisar la Universidad. Pellejero record√≥ que la Universidad de Luj√°n fue la primera en el pa√≠s en incluir a los no docentes en el gobierno universitario, y √©l, Reinhold y Phighin fueron los primeros consejeros en ese cargo. Concluy√≥ diciendo que cuando ya estaba en libertad a otro compa√Īero de trabajo le volaron la casa muy cerca de la suya y entonces decidi√≥ llevar a su familia a Bah√≠a Blanca mientras √©l segu√≠a buscando trabajo en Luj√°n. Pero finalmente consigui√≥ trabajo de auditor de la UOCRA en Bah√≠a Blanca y se afinc√≥ all√≠ en junio del ‚Äė76.


El juicio contin√ļa el 30 de marzo m√°s testimonios de familiares de las v√≠ctimas y sobrevivientes del Genocidio.  Se puede seguir en vivo todos los martes por la ma√Īana por los canales youtube del CIJ y del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.




Fuente: Argentina.indymedia.org