March 4, 2021
De parte de La Haine
141 puntos de vista


El Sindicato policial CEP ha hecho p煤blico que el pasado d铆a 23 de febrero dirigi贸 un escrito a nuestro Decano solicitando 鈥渕edidas disciplinarias contra la Letrada do帽a Alejandra Matamoros por las declaraciones a los medios de comunicaci贸n en las que (a su juicio) reivindicaba el derecho a odiar a los polic铆as nacionales, se negaba a condenar la violencia en las calles de Madrid y Barcelona y acusaba a nuestro cuerpo de torturar y maltratar indiscriminadamente a los ciudadanos鈥.

Seg煤n el mismo sindicato, y tal y como se han hecho eco numerosos medios de comunicaci贸n, en tan un solo d铆a, nuestro Decano (que, en dicha cualidad, representa a toda la abogac铆a madrile帽a) acusa recibo de su escrito respondiendo al remitente con un 鈥淨uerido Secretario General鈥, inform谩ndole que ha procedido 鈥渄e inmediato a dar traslado a la Comisi贸n de Deontolog铆a del ICAM para la apertura de un expediente deontol贸gico鈥, expediente confirmado por el propio ICAM en su comunicado de 26/02/2021 .

Nuestro Decano le manifiesta a su 鈥渜uerido secretario general鈥 que quiere 芦hacerle llegar mi total y absoluto apoyo a la (seg煤n el criterio personal del Decano) gran labor que realiza el Cuerpo Nacional de Polic铆a velando por los intereses y defensa de los ciudadanos鈥. Y finaliza informando que 鈥quedamos a su disposici贸n para lo que puedas necesitar鈥.

Nuevamente, como ya ha sucedido en demasiadas ocasiones, nuestro Decano confunde sus convicciones y su inter茅s personal con el del cargo que representa.

El sindicato policial denuncia al decano que la Letrada ha manifestado a diversos medios de comunicaci贸n:

a) Que reivindica el derecho a odiar a los polic铆as nacionales.
b) Que se niega a condenar la violencia en las calles de Madrid y Barcelona.
c) Que acusa al CNP de torturar y maltratar a la ciudadan铆a.

Nuestro Decano sabe perfectamente que lo que imputa el sindicato policial a la Abogada no son m谩s que opiniones ejercidas en pleno ejercicio del derecho a la libertad de expresi贸n, derecho que ampara emitir no solo mensajes que nos agradan, sino especialmente aquellos que nos repelen o incomodan, pues as铆 lo requieren el pluralismo, la tolerancia y el esp铆ritu de apertura, sin los cuales no existe una sociedad democr谩tica, seg煤n reiterad铆sima jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (por todas, SS.T.E.D.H. Handyside c. Reino Unido y Jersild c.Dinamarca)

En el marco del ejercicio de su profesi贸n, adem谩s, los letrados gozan de una libertad de expresi贸n reforzada (SS.T.C. 22/2005, 205/94, 157/96, 113/2000, 184/2001, 226/2001 y 79/2002, entre otras, y SS.T.E.D.H. L.P. y Carvalho contra Portugal y Rodr铆guez Ravelo contra Espa帽a).

La S.T.E.D.H. Morice contra Francia confirma la especial protecci贸n del derecho a la libertad de expresi贸n, informaci贸n y opini贸n de abogados y abogadas en casos de asuntos de inter茅s general, incluso fuera de estrados y en declaraciones a medios de comunicaci贸n.

Todas estas resoluciones siguen la l铆nea del principio 23 de los Principios B谩sicos sobre la Funci贸n de los Abogados, aprobados por Naciones Unidas en 1990, que expresa que 芦los abogados, como los dem谩s ciudadanos, tienen derecho a la libertad de expresi贸n, creencia, asociaci贸n y reuni贸n. En particular, tendr谩n derecho a participar en el debate p煤blico de asuntos relativos a la legislaci贸n, la administraci贸n de justicia y la promoci贸n y la protecci贸n de los derechos humanos禄.

Por otra parte, es indudable que la existencia de torturas y malos tratos en una sociedad constituye una 芦cuesti贸n de inter茅s p煤blico芦, como refiere la S.T.E.D.H. Toranzo G贸mez contra Espa帽a, que recuerda que las excepciones a la libertad de expresi贸n previstas en el art铆culo 10 del Convenio Europeo deben interpretarse estrictamente y que
existe 芦poco margen (鈥) respecto a las restricciones sobre (鈥) debate de cuestiones de inter茅s p煤blico禄. La expresada sentencia contemplaba precisamente un supuesto de imputaci贸n de torturas a funcionarios policiales.

Ciertamente el art铆culo 3 de nuestro C贸digo Deontol贸gico recuerda una obviedad: que 鈥渓a libertad de expresi贸n no legitima el insulto ni la descalificaci贸n gratuita鈥, y nuestro Decano conoce perfectamente que si un tercero, como es un sindicato policial, considera que un Letrado o Letrada se excede en su ejercicio del derecho a la libertad de expresi贸n, tiene diversas herramientas legales (penales y/o civiles) para depurar las responsabilidades que considere convenientes, sin que entre ellas proceda en modo alguno la apertura de un expediente disciplinario por parte de nuestra instituci贸n, y mucho menos incitada por el propio Decano, m谩xime cuando el art铆culo 2 del mismo C贸digo Deontol贸gico exige que 鈥渓a independencia de la abogac铆a debe ser preservada frente a presiones o exigencias que limiten o puedan limitarla, sea respecto de los poderes p煤blicos, econ贸micos o f谩cticos鈥.

Precisamente, toda la abogac铆a espera de su Decano que ampare la independencia de la misma y la preserve de posibles presiones externas, en l铆nea con el principio 24 de los citados Principios B谩sicos, que prev茅 que 芦el 贸rgano ejecutivo de las asociaciones profesionales (鈥) ejercer谩 sus funciones sin injerencias externas禄.

Y es que es ciertamente inquietante que en ciertos sectores de la sociedad y en ciertas entidades produzca siempre m谩s revuelo la denuncia de la pr谩ctica de la tortura y los malos tratos que la propia denostable pr谩ctica de la misma. Como ejemplo de que se trata de un asunto de inter茅s general para la sociedad y sin duda para el Estado, es que, adem谩s de las condenas que existen sobre estos delitos contra la integridad moral a nivel nacional, el TEDH ha condenado a Espa帽a hasta en once ocasiones por no investigar denuncias de torturas. Una sociedad democr谩tica deber铆a dedicarle m谩s 铆mpetu, tiempo y estudio a averiguar qu茅 mecanismos de control han fallado para que hayamos sido condenados reiteradamente por el TEDH que a lanzar al aire lamentos de indignaci贸n por
un honor supuestamente mancillado que ocultan la falta de voluntad de solucionar el verdadero problema.

Finalmente, el mismo d铆a 24 de febrero diversos medios de comunicaci贸n han publicado noticias con contenido falso desde el mismo titular, sin que ni Decano ni Junta hayan desmentido o hayan solicitado rectificaci贸n alguna.

A modo de ejemplo:

鈥淓l Colegio de Abogados abre expediente a la abogada de Pablo H谩sel por injuriar a la polic铆a鈥, en El Espa帽ol

鈥淩apapolvo y expediente a la abogada de Hasel por atacar a la polic铆a:鈥渄esprecia la verdad y hay evidente odio personal鈥.El Colegio de Abogados de Madrid ha abierto un expediente deontol贸gico a Alejandra Matamoros por sus declaraciones.鈥

Si bien es cierto que la Comisi贸n Delegada de Deontolog铆a y Honorarios del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid ha emitido un comunicado respecto a esta denuncia, nada han dicho ni la Junta ni el Decano, valedor de la misma.

Por todo ello, INSTAMOS AL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID, Y AL SR. DECANO EN PARTICULAR, a que adopte las siguientes actuaciones :

鈥 Que archive a la mayor brevedad posible la Diligencia Informativa abierta sobre la letrada Alejandra Matamoros por falta de competencia y falta de tipicidad de su conducta.
鈥 Que d茅 la correspondiente difusi贸n a dicha decisi贸n, en proporci贸n a la difusi贸n medi谩tica que ha tenido la propia apertura de la Diligencia Informativa.
鈥 Que el Sr. Decano emita un comunicado a los medios de comunicaci贸n haciendo saber que el escrito remitido al sindicato policial ha sido hecho a t铆tulo estrictamente personal, y no en su calidad de Decano, que no volver谩 a utilizar su condici贸n institucional para interceder personalmente para la apertura de expedientes disciplinarios a compa帽eros y compa帽eras suyos y que ante futuras denuncias similares se limitar谩 a comunicar el oportuno traslado al Departamento correspondiente sin utilizar expresiones fuera de lugar que denoten proximidad personal o connivencia con el denunciante.
鈥 Que de aqu铆 en adelante el Sr. Decano cuide especialmente de no utilizar su cargo institucional para emitir opiniones estrictamente personales.

Fuente




Fuente: Lahaine.org