May 24, 2021
De parte de Briega
2,026 puntos de vista

Nos encontramos en plena conmemoraci贸n de los diez a帽os de lo que, en el
extranjero, se denomin贸 鈥渞evoluci贸n a la espa帽ola鈥, el 15-M, hechos que,
quiz谩s a los ojos de algunos te贸ricos, no fue una revoluci贸n, pero que, a la vista
de la avalancha de comentarios y valoraciones que est谩 suscitando, fue, sin
duda, algo importante. Las valoraciones, como en todo, son subjetivas y dependen, en casi todos los casos, del cristal con que se mira.La Coordinadora C谩ntabra por unas Pensiones P煤blicas y Dignas, tenemos muy claro que los 茅xitos animan m谩s que los discursos, por lo que hacemos un esfuerzo por valorar, lo m谩s objetivamente posible, lo que aquella llamada
revoluci贸n ha producido en los a帽os posteriores.

Para los pensionistas, la inmediata victoria del Partido Popular en las elecciones
del 2011 fue un jarro de agua fr铆a, se reform贸 el Sistema de Pensiones, se
introdujo el 0,25% en la revalorizaci贸n anual y empezamos a perder poder
adquisitivo. Para los y las trabajadoras, en general, tambi茅n lo fue: la Reforma Laboral
implantada por el PP, abri贸, m谩s a煤n, la puerta de la precariedad, aumentando
el paro de manera dram谩tica.

Ambas realidades dejaban, bien a las claras, que no se hab铆a producido una
revoluci贸n, que los poderes del estado, los verdaderos poderes, segu铆an en las
manos de los mismos, la banca, los grandes capitales, y que el gobierno del PP
segu铆a la senda del anterior, el de Zapatero, en su actitud sumisa ante Europa.

Pero, con todo, quienes estamos acostumbrados a sufrir derrota tras derrota, la
clase obrera, tenemos aprendido que, de las derrotas, siempre se saca algo
positivo, y que hay que saber mirar las cosas en perspectiva, dejando pasar el
tiempo oportuno para poder sacar conclusiones. Las cosas nunca cambian a la
velocidad que algunos desear铆amos, y muchas de las reivindicaciones de aqu茅l
15 de Mayo siguen a煤n pendientes.

Algo que, sin duda, se puede apuntar al haber del 15-M es que, desde entonces, la pol铆tica 鈥渆ntr贸 en nuestras cocinas鈥, algo que no se hab铆a producido durante los 35 a帽os de libertades democr谩ticas y, menos a煤n, durante los 40 de dictadura franquista. Y ello, tarde o temprano tiene que dar sus frutos. Todos hablamos y sabemos de pol铆tica, seguimos las tertulias televisivas que ahora son multitud, y estamos m谩s pendientes de las encuestas que, por otra parte, se han multiplicado. No empa帽a este panorama el borr贸n que supone el avance de la ultraderecha. Se podr铆a decir que la ultraderecha avanza, a pesar de que la gente es m谩s consciente de lo que vale su voto en las elecciones. La ultraderecha avanza no por el 15-M, ni por lo que el 15-M haya producido, sino a pesar del 15-M, porque sigue existiendo un fondo de las cosas que no ha cambiado: el dinero sigue mandando, todos los aspectos de la vida se pueden convertir en negocio, y los servicios p煤blicos se privatizan, la
pol铆tica que se hace no tiene en cuenta a la gente, y el paro es una estad铆stica m谩s. Y todo esto exist铆a ya mucho antes de aqu茅l mayo de 2011. Y si alguien pensaba que ese poder oculto, real, no iba a reaccionar, poniendo en marcha todos los recursos a su alcance, que son muchos, para desbaratar cualquier movimiento en contra de sus intereses, era un iluso o estaba equivocado.

Pero, ser铆amos injustos si no mencion谩semos otras cuestiones que, sin duda
son positivas, y que tienen su origen en el 15-M: las mareas, las marchas por la
dignidad, el movimiento contra los desahucios, el movimiento feminista del 8-M
y, a un nivel institucional, la aparici贸n de nuevos partidos en el Congreso, la
conquista de ayuntamientos importantes y la entrada en el Gobierno de un
partido a la izquierda del PSOE, cuyas pol铆ticas, algunas claramente, han tenido
en cuenta y lo siguen teniendo a la gente m谩s necesitada.

Cap铆tulo aparte es el tema de las pensiones. El 鈥no nos representan鈥, aqu茅l
grito de los indignados del 15-M, lo podr铆amos hacer nuestro, a la vista de los
incumplimientos, hasta el momento, de los compromisos asumidos por la
coalici贸n de gobierno, de los globos sonda, de los informes secretos que,
cuando salen a la luz, son desmentidos, y de a poca o ninguna transparencia en
las negociaciones con la patronal y sindicatos. La reforma de las pensiones
sigue pendiente, como sigue pendiente que la revalorizaci贸n de nuestras
pensiones se haga, por ley, conforme suban los precios, por poner un ejemplo.

Nuestro movimiento no surgi贸 del 15-M, pero nos identificamos plenamente con
la indignaci贸n de los cientos de miles de personas que salieron a la calle
aquellos d铆as. Motivos nos sobran.

Y apostamos por un movimiento abierto, plural, perseverante, pegado a la
calle, obsesionados con hacer que la gente nos entienda, que entienda que no
debe votar a quien va en contra de sus intereses.

En la calle seguimos y en la calle, una semana tras otra, repetimos que…

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES SE DEFIENDEN.




Fuente: Briega.org