October 13, 2020
De parte de Anticarcelarias
153 puntos de vista

En la cuerda floja: Aportes y consideraciones desde y para el combate an谩rquico

Este texto pretende ser un aporte al desarrollo y a la profundizaci贸n del combate an谩rquico informal tomando en consideraci贸n los avances tecnol贸gicos cada vez m谩s especializados en el control y la vigilancia, de la poblaci贸n en general y sobretodo hacia quienes se aventuren a rebelarse contra lo establecido.

Nace tambi茅n de la necesidad de asestarle golpes m谩s duros y continuos al poder que generen grietas que se puedan ir abriendo.

A nadie sorprende el acelerado aumento de la vigilancia realizada mediante c谩maras de seguridad, las m煤ltiples tarjetas que tenemos que utilizar para hacer casi todo y el incipiente pero r谩pido aumento del uso de drones de televigilancia. Si a esto le sumamos el control que se realiza por medio de los celulares el panorama se complica mucho m谩s. Este engranaje tecnol贸gico al estar interconectado, pasa a tomar el control casi absoluto de la ciudad, nuestro campo de batalla. El cruce de im谩genes, horas y la utilizaci贸n de tal o cual medio, ya sea de transporte u otro, hace que los movimientos de cualquier individuo sean posibles de detectar y de registrar. La ciudad completa est谩 bajo la lupa, este mundo es pr谩cticamente una c谩rcel de alta seguridad a cielo abierto y no es exagerado decirlo. Y si tomamos en cuenta la presencia policial y ahora militar en cada esquina el escenario se torna m谩s limitado y controlado.

Ahora bien, si cada individuo de la sociedad se encuentra monitoreadx por dicha interconexi贸n de la vigilancia, para quienes se declaran enemigxs de esta sociedad y act煤en en consecuencia, el control aumenta de manera considerable, la situaci贸n pasa a ser a煤n m谩s escabrosa si pensamos en personas que ya son conocidas por los aparatos represivos por haber estado en prisi贸n, por estar vinculadxs a espacios que apuesten por la confrontaci贸n o por otros diversos motivos. El margen para la acci贸n transgresora se estrecha y hace que el tomar la decisi贸n de pasar al ataque se transforme en una cuerda floja en la que se est谩 todo el tiempo a punto de caer. 驴Qu茅 hacer para burlar los golpes represivos? O incluso 驴Qu茅 hacer para dificultar la labor de captura de los aparatos policiales?

Opciones y decisiones

Uno de los aspectos de la cr铆tica que hace la tendencia informal del anarquismo hacia los grupos pol铆tico-militares de izquierda, es su fuerte aparatismo que los lleva, entre otras cosas a optar por la clandestinidad como estrategia de lucha. Esta situaci贸n de clandestinidad traer铆a consigo una marcada divisi贸n de funciones que estar铆a ligada estrechamente con la militarizaci贸n que presentan estos grupos. La clandestinidad as铆 entendida ser铆a fundamental en el engranaje de una organizaci贸n que divide a sus militantes en legales e ilegales, siendo estos 煤ltimos el ala oculta que se encargar铆a de efectuar los golpes y los primeros la cara publica destinada a generar redes de apoyo, log铆stica y propaganda, entre otras labores. La vida en la clandestinidad se caracterizar铆a por estar sumamente limitada a aspectos operativos; una din谩mica de combate permanente que, seg煤n lxs criticxs a esta, dejar铆a de lado aspectos tan esenciales y enriquecedores como el necesario intercambio de experiencias, el compartir visiones con respecto a la lucha o tambi茅n la cualificaci贸n en 谩mbitos que, si bien no se centran en el combate armado, son indispensables en la lucha por la liberaci贸n total. Las extensas conversaciones donde se debate de distintos temas que ciertamente ampl铆an la mirada, son muy dif铆ciles o imposibles de darse en clandestinidad, lo que da cuenta de los momentos o experiencias determinantes que se pierden por estar en dicha situaci贸n. Intentar desprenderse o apartarse de las l贸gicas de consumo (no me refiero con esto a la enso帽aci贸n de las 芦burbujas de libertad禄) es tambi茅n complicado llevarlo a cabo de manera clandestina, ya que 茅sta exige seguir carriles ciudadanos si lo que se pretende es pasar desapercibidx. Esas y muchas m谩s son las restricciones que trae consigo esa vida que tiene a la soledad como elemento principal. Ahora bien, quiero dejar en claro que me refiero a una clandestinidad en y para la guerra, no la que , por muy v谩lida y legitima que sea, se aboca a huir del enemigo y, dentro de eso, llevar una vida tranquila sin pasar a la ofensiva. Hablo de una opci贸n por la clandestinidad 鈥揳unque tambi茅n existan quienes se ven obligadxs a dicha situaci贸n- como estrategia para la lucha, como estrategia para propinar golpes fuertes y constantes al poder.

Otra cr铆tica que com煤nmente se hace a estos grupos y organizaciones que optan por ese camino es que finalmente terminan volcando todo su quehacer pol铆tico en mantener la 芦estructura clandestina禄 que requiere de muchos recursos de todo tipo para solventarse. As铆, se dejan de lado labores indispensables como la propaganda o la generaci贸n de redes de apoyo para lograr mantener a lxs clandestinxs, lo cual, a todas luces, terminan siendo contraproducente y fortaleciendo el militarismo.

Ejemplos a tener en cuenta

No solo las organizaciones pol铆tico-militares de izquierda han optado por la clandestinidad para enfrentar al poder. Grupos anarquistas y aut贸nomos tambi茅n han recurrido a esta estrategia, experiencias que son necesarias de considerar a la hora de tener presente esta opci贸n.

Una de las experiencias m谩s notables en este sentido fue la del MIL (Movimiento Ib茅rico de Liberaci贸n) que luch贸 desde la clandestinidad contra la dictadura franquista a principios de los 70 en Catalu帽a. Evidentemente, la asfixiante bota de Franco fue determinante para que dicho grupo tomara esa opci贸n, sin embargo sus miembros aun sin estar identificados por los aparatos represivos, pasaron autom谩ticamente a la clandestinidad una vez conformado el grupo o al ingresar a 茅ste. La particularidad del MIL fue, sin duda, su amplia producci贸n te贸rica que la supieron complementar con la lucha armada de buena manera. La constante elaboraci贸n de textos y reflexiones, incluso creando la Editorial 芦Mayo del 37禄, demuestra que la propaganda y la generaci贸n de reflexiones pol铆tica constituy贸 una de las principales preocupaciones del MIL, incuso m谩s que la lucha armada.

Un camino similar siguieron los Grupos Aut贸nomos que operaron principalmente en Barcelona, Valencia y Madrid de forma paralela y posterior al MIL durante la transici贸n democr谩tica en el reino de Espa帽a. Los individuos al momento de tomar la decisi贸n de conformar uno de estos grupos deb铆an contar ya con armas, contacto con alg煤n piso franco y documentaci贸n falsa para, de esta forma, pasar a la acci贸n. Seg煤n diversos relatos, esta situaci贸n de clandestinidad termin贸 por transformar su pr谩ctica pol铆tica b谩sicamente en expropiaciones bancarias para financiar la clandestinidad, lo que impidi贸 ampliar redes de apoyo, entre otros aspectos. No est谩 dem谩s se帽alar que los aparatos represivos del Estado Espa帽ol 鈥揕a Brigada Pol铆tico Social- sigui贸 intacta en la transici贸n democr谩tica, lo cual pudo haber determinado que los Grupos Aut贸nomos de fines de los 70 y principios de los 60 continuaron con la misma din谩mica de los grupos que operaron en dictadura.

La experiencia de la Conspiraci贸n de C茅lulas del Fuego (CCF) en Grecia tambi茅n resulta necesaria de tener en cuenta en la medida que se trata de un grupo anarquista informal de acci贸n de los 煤ltimos a帽os que opt贸 por la clandestinidad. No estoy seguro si tal decisi贸n estuvo determinada por la identificaci贸n previa de sus miembros o de alguno de ellos por los aparatos represivos. Pero lo que s铆 es un hecho es que sus ataques fueron constantes, contabiliz谩ndose por varias decenas en un a帽o, lo que, quiz谩s, refleja una ventaja de la clandestinidad.

Otro grupo anarquista que llev贸 a cabo la lucha armada en el mismo territorio fue 芦Lucha Revolucionaria禄, el cual empujado por la persecuci贸n policial, se clandestiniz贸 y en esa situaci贸n asest贸 duros y contundentes golpes al poder. El caso de 芦Lucha Revolucionaria禄 es un claro ejemplo de clandestinidad en guerra, donde sus acciones de envergadura pusieron en jaque al sistema en su conjunto, seg煤n una de las sentencias judiciales en su contra. Todos los grupos se帽alados tuvieron la particularidad que no se constituyeron como estructuras r铆gidas con una marcada divisi贸n de funciones, como s铆 lo presentan las organizaciones pol铆tico-militares de izquierda. Su opci贸n por la lucha clandestina fue una decisi贸n libremente asumida tomando en consideraci贸n los costos que conllevaba. Su pr谩ctica pol铆tica la abocaron a la lucha armada; algunos realizando acciones espor谩dicas de envergadura, y otros ataques incesantes que no dieron tregua al poder. Sin embargo, no descuidaron la reflexi贸n ni la difusi贸n de 茅sta, siendo un aporte para el desarrollo cualitativo de las luchas an谩rquicas demostrando en los hechos una coherencia entre lo que se plantea y lo que se practica.

Sobre la necesidad de golpear duro

El ataque contra todo lo establecido est谩 plenamente legitimado desde el momento que existe Estado y capitalismo, y eso, creo, es compartido dentro de la tendencia informal an谩rquica. Ahora bien, la necesidad de que esas acciones cobren mayor envergadura es algo que se ha planteado en diversas ocasiones pero que poca materializaci贸n ha tenido. Ataques que hagan temblar a los poderosos, que hagan saber al empresario que seca un rio para regar su plantaci贸n de paltas que su acto le traer谩 consecuencias, se hacen imprescindibles desde una perspectiva an谩rquica de combate.

Acciones que demuestren fuerza y decisi贸n, y puedan ser reproducibles por cualquier individuo que tenga por horizonte la libertad. Ya sea para acompa帽ar, extender y profundizar un contexto de revuelta, para intentar generar grietas y fisuras a lo impuesto en situaci贸n de 芦normalidad禄, o bien como un acto de venganza, es que se hace necesario dar un salto cualitativo en el combate an谩rquico informal que permita abrir posibilidades que a煤n no conocemos. Junto con esto, si pretendemos que nuestras acciones tengan mayor impacto, 茅stas necesariamente deben ser con una relativa frecuencia porque la memoria cada vez es m谩s fr谩gil y a corto plazo, por lo que si nuestros golpes son demasiado espor谩dicos corren el riesgo de convertirse en 芦hechos aislados禄 o testimoniales. Como dijo alguien; 芦Cuando los golpes duros se repiten una y otra vez, comienza la poes铆a禄.

Entonces, 驴Es posible realizar ataques complejos y de envergadura con una frecuencia considerable viviendo en una situaci贸n de legalidad donde el enemigo sabe tus pasos y donde encontrarte? 驴La clandestinidad facilitar铆a emprender acciones de ese tipo?

Palabras finales

芦Ocurre una acci贸n contra el poder que alerta de alguna manera la normalidad, la polic铆a comienza a trabajar inmediatamente y logra tener indicios o una fuerte presunci贸n de quien o quienes ser铆an los responsables, sin embargo, no se sabe el paradero de ellos ni los lugares que frecuentan ni con quien se relacionan禄

Este ejemplo representa una de las ventajas que traer铆a consigo la opci贸n por la clandestinidad. Dificultar la labor policial en cuanto a la caza y captura. En este punto se hace necesario volver al tema de los avances tecnol贸gicos de control y vigilancia; Al estar monitoreada casi la totalidad de la ciudad, monitoreo que se perfecciona d铆a a d铆a, cualquier error en la realizaci贸n de la acci贸n se paga caro y si sus perpetradores son conocidos por la polic铆a, su captura se hace inminente. Esto, por ejemplo fue lo que les paso a los compa帽eros Alfredo Cospito y Nicola Gai cuando dispararon al empresario nuclear Adinolfi. La clandestinidad har铆a, de alguna manera, que la tecnolog铆a para la vigilancia perdiera en parte su efectividad porque al momento de dar con los hechores, estxs ya estar铆an en la oscuridad, conspirando para el pr贸ximo ataque. La vigilancia policial permanentemente que se ejerce sobre lxs conocidxs enemigxs del poder dejar铆a de tener efecto, lo cual, sin duda, constituye otra ventaja de la clandestinidad que permite mucha mayor movilidad. El hecho de tener m煤ltiples ojos vigilando restringe enormemente la capacidad de acci贸n, ya sean golpes espor谩dicos, y m谩s a煤n, si estos se tornan recurrentes. La clandestinidad entonces, otorgar铆a mas facilidad para llevar a cabo una pr谩ctica de ataque sistem谩tico, como tambi茅n la generaci贸n de complicidades, por cuanto el quehacer pol铆tico estar铆a volcado casi en su totalidad a la conspiraci贸n y a la acci贸n.

Pero este tipo de vida 驴Es lo que realmente buscamos o queremos? 驴Podremos llevar esta din谩mica sin caer en conductas militaristas y aparatistas? Sin duda, m煤ltiples aspectos indispensables en la pr谩ctica an谩rquica quedar铆an de lado al momento de optar por la clandestinidad. El cuestionamiento permanente que se hace a nivel individual y colectivo para intentar desprendernos de conductas autoritarias y/o ciudadanas es algo que se ver铆a dificultado tomando en cuenta la din谩mica de la clandestinidad que, como se se帽al贸 antes, exige adoptar conductas que muchas veces no se comparten con el prop贸sito de pasar desapercibidxs. La discusi贸n y el debate extenso y fruct铆fero con compa帽erxs que tanto ayudan en nuestro desarrollo individual tambi茅n se ver铆a mermado, ya que los contactos p煤blicos ser铆an escasos o pr谩cticamente inexistentes.

Junto con lo anterior, la clandestinidad tambi茅n hace correr el riesgo de levantar jerarqu铆as y relaciones verticales, transform谩ndonos en lo que criticamos y atacamos estableci茅ndose una distancia abismal entre medios y fines. Desde el momento en que aquello ocurra estamos perdidxs, hemos comenzado a utilizar m茅todos ajenos y contrarios a lo que planteamos, y, en ese caso, ser铆a oportuno desechar la opci贸n por la clandestinidad.

Por lo tanto 驴C贸mo conjugar una pr谩ctica de ataque sistem谩tico y de envergadura con el necesario desarrollo individual en los m谩s diversos 谩mbitos?

Solo el avance y la cualificaci贸n del combate an谩rquico informal y los caminos que pueda abrir nos van a ir dando respuestas.

Francisco Solar
Secci贸n de M谩xima Seguridad.
C谩rcel de Alta Seguridad
Septiembre 2020.

El 24 de julio del 2020 son detenidxs lxs compa帽erxs anarquistas M贸nica Caballero y Francisco Solar. Francisco est谩 acusado del env铆o de paquetes bombas contra la 54 comisaria y contra el Ex Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter en julio del 2019 acci贸n revindicada por 芦C贸mplices Sediciosos / Fracci贸n por la Venganza芦. Mientras que ambos est谩n acusados del doble atentado explosivo contra el edificio T谩nica en el adinerado barrio de Vitacura el 27 de febrero del 2020, en plena revuelta, acci贸n revindicada por 芦Afinidades Armadas en Revuelta芦.

Ambos son conocidos no solo por la represi贸n, tras enfrentar distintas operaciones represivas en Chile y Espa帽a anteriormente, sino tambi茅n por los distintos entornos de lucha, siendo activos en publicaciones, manifestaciones, programas de radio e iniciativas contra el poder.

Fuente: https://es-contrainfo.espiv.net/2020/09/29/prisiones-chilenas-comunicado-del-companero-anarquista-francisco-solar-en-de-fr/




Fuente: Anticarcelaria.org