April 22, 2021
De parte de Indymedia Argentina
246 puntos de vista


A todxs

En el 15 de abril de 1971 el empresario dinamarqués naturalizado brasileño Henning Albert Boilesen fue muerto en la ciudad de São Paulo, en el espacio ocupado por la República Federativa de Brasil. Presidente de la corporación Ultragás de abastecimiento de gas de cocina, Boilesen fue un fanático de ultra derecha, apoyador de la dictadura militar de 1964-1985, defensor de la tortura y tesorero de un esquema de recaudación de fondos entre empresarios para financiar el DOI-CODI, mayor centro de tortura y asesinato de opositorxs de la dictadura. Sádico, su pasatiempo era ver sesiones de tortura. Fue un enemigo del pueblo brasileño.

Hasta que en la mañana de ese día de 1971, Boilesen fue ajusticiado a balazos por un comando de las organizaciones de guerrilla urbana ALN – Acción Libertadora Nacional y MRT – Movimiento Revolucionario Tiradentes. Fue el fin merecido de un psicópata fascista en un tiempo en que la izquerda enpuñaba armas para enfrentar dictaduras.

50 años después, la mayoría del campo popular hallase en el más intenso y desvergonzado marasmo delante del régimen del psicópata Jair Bolsonaro y del genocidio de brasileñxs por el COVID-19. Lxs líderes políticos de la izquierda reformista tutelan el campo popular y usan la pandemia para justificar su política cobarde y criminosa de capitulación, conciliación de clases y pacifismo incondicional, y quieren usar centenas de millares de muertos por el virus como palenque electoral. Con un discurso malsano y irreal de defensa de la “democracia” y de la orden jurídica burgueses (que estan siendo extintos por Bolsonaro), creen en la ilusión de que Bolsonaro y sus lacayos aceptarán la probable derrota en las elecciones presidenciales de 2022 para el expresidente Lula da Silva y dejarán el poder pacificamente.

Bolsonaro en verdad prepara una nueva dictadura junto con los milicos, la policía, milicias paramilitares de ultra derecha y líderes cristianos pentecostales, con apoyo del imperialismo USA y de un sector de la burguesía brasileña en que actuan varios imitadores de Boilesen. En esa tarea Bolsonaro no tiene límites y promove aun el genocidio de indígenas, negrxs y del pueblo brasileño con la difusión intencional del coronavirus y la repulsa en lo combatir. Bolsonaro usa el virus como arma biológica para desanimar a el pueblo para salir a las calles contra su régimen de terror, con ayuda de líderes políticos cobardes (y algunos traidores) en las izquierdas. El coronavirus y los reformistas contienen las masas para que Bolsonaro ponga sus tropas fascistas y asesinas en las calles.

Pero si Bolsonaro y sus lacayos piensan que van a repetir la aventura golpista de 1964 y que tendrán tranquilidad delante su dictadura, se equivocan. No va a ser un paseo. Los errores de la izquierda armada que en las décadas de 1960 e 1970 combatió la dictadura fueron estudiados y no se repetirán.

Llamamos a todxs lxs militantes sociales honestxs, lxs perseguidxs por el sistema y el pueblo brasileño para romper con la política de capitulación y conciliación de clase de las burocracias de la izquierda reformista y pasar a la ofensiva con la lucha de masas y la acción directa contra el sistema.

Mientras eso, queda una duda: quien va a ser el primero enemigo del pueblo brasileño que va repetir la sina de Henning Boilesen?

Sólo esperen…

NOS – NÚCLEO DE OPOSICIÓN AL SISTEMA

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A todxs

Em 15 de abril de 1971 o empresário dinamarquês naturalizado brasileiro Henning Albert Boilesen foi morto na cidade de São Paulo, no espaço ocupado pela República Federativa do Brasil. Presidente da corporação Ultragás de abastecimento de gás de cozinha, Boilesen era um fanático de extrema direita, apoiador da ditadura militar de 1964-1985, defensor da tortura e tesoureiro de um esquema de arrecadação de dinheiro entre empresários para financiar o DOI-CODI, principal centro de tortura e assassinato de opositores da ditadura. Sádico, seu passatempo era assistir sessões de tortura. Era um inimigo do povo brasileiro.

Até que na manhã desse dia de 1971, Boilesen foi justiçado a tiros por um comando das organizações de guerrilha urbana ALN – Ação Libertadora Nacional e MRT – Movimento Revolucionário Tiradentes. Foi o fim merecido de um psicopata fascista num tempo em que a esquerda pegava em armas para enfrentar ditaduras.

50 anos depois, a maior parte do campo popular está na mais profunda e desavergonhada inação diante do regime do psicopata Jair Bolsonaro e do genocídio de brasileirxs por COVID-19. As lideranças da esquerda reformista tutelam o campo popular e usam a pandemia para justificar sua política covarde e criminosa de capitulação, conciliação de classes e pacifismo incondicional, e querem usar centenas de milhares de mortos pelo vírus como palanque eleitoral. Com um discurso doentio e irreal de defesa da “democracia” e da ordem jurídica burgueses (que estão sendo extintos por Bolsonaro), acreditam na ilusão de que Bolsonaro e seus lacaios aceitarão a provável derrota nas eleições presidenciais de 2022 para o ex-presidente Lula da Silva e deixarão o poder pacificamente.

Bolsonaro na verdade prepara uma nova ditadura junto com os milicos, a polícia, milícias paramilitares de extrema direita e lideranças cristãs pentecostais, com apoio do imperialismo USA e de um setor da burguesia brasileira em que agem vários imitadores de Boilesen. Nessa tarefa Bolsonaro não tem limites e promove até o genocídio de indígenas, negrxs e do povo brasileiro com a difusão proposital do coronavírus e a recusa em o combater. Bolsonaro usa o vírus como arma biológica para desestimular o povo a sair às ruas contra seu regime de terror, com ajuda de lideranças covardes (e alguns traidoras) nas esquerdas. O coronavírus e os reformistas contém as massas para que Bolsonaro ponha suas tropas fascistas e assassinas nas ruas.

Mas se Bolsonaro e seus lacaios acham que vão repetir a aventura golpista de 1964 e que terão tranquilidade à frente de sua ditadura, enganam-se. Não será um passeio. Os erros da esquerda armada que nas décadas de 1960 e 1970 combateu a ditadura foram aprendidos e não se repetirão.

Chamamos todxs xs militantes sociais honestxs, xs perseguidxs pelo sistema e o povo brasileiro a romper com a política de capitulação e conciliação de classes das burocracias da esquerda reformista e ir à ofensiva com luta de massas e ação direta contra o sistema.

Por enquanto, fica uma dúvida: quem será o primeiro inimigo do povo brasileiro que vai repetir o destino de Henning Boilesen?

Apenas esperem…

NOS – NÚCLEO DE OPOSIÇÃO AO SISTEMA




Fuente: Argentina.indymedia.org