October 13, 2020
De parte de La Peste
370 puntos de vista


Comunicado: las calles son nuestras, las urnas del poder

Comprendemos que el capitalismo nos mantiene en un estado de crisis permanente, amenazando nuestra vida y la de los ecosistemas con un colapso generalizado, a partir de esta aberraci贸n es que estalla la revuelta en el territorio dominado por el estado de Chile y en tantos otros lugares del mundo que se enfrentaron con el sistema imperante. La rabia, luego de varios terremotos de descontento explot贸 el 18 de octubre como erupci贸n volc谩nica sobre su mon贸tona vida en la ciudad, a partir de este ca贸tico y hermoso devenir es que la clase pol铆tica empresarial que dirige este pa铆s tuvo miedo de verse enfrentada a este mar de gente dispuesta a todo por cambiar las cosas, tuvieron miedo de 鈥渃ompartir sus privilegios鈥 y decidieron que la mejor forma de calmar las aguas de este oleaje desenfrenado de autodefensa y autonom铆a era mediante un 鈥渁cuerdo por la paz鈥 que es lo que hace cualquier Estado para victimizarse y legitimarse, poniendo a este 鈥渆nemigo poderoso鈥 como el causante de la violencia, pero sabemos que mientras se gesta toda esta maquinaria electoral de acuerdos y pactos entre los mismos de siempre, siguen fortaleciendo sus armas de represi贸n para defender su quebrantado sistema a punta de milicos y toques de queda con su excusa pand茅mica.

Nosotrxs no somos causantes de nuestra propia miseria, son los ricos, los poderosos, aquellos que invierten en armas, en vez de invertir en salud, esos que de frente nos hablan de paz y de democracia como conceptos a reivindicar, mientras nos asesinan por la espalda. Ante esto, no podemos hacerles el favor de cumplir con sus normas c铆vicas de buen comportamiento, debemos afilar nuestras garras para atacar y contraatacar, es hora de defender lo que hemos alcanzado con la revuelta, aquel entretejido de apoyo mutuo y solidaridad que se estaba bordando. Seguiremos luchando por nuestra autonom铆a, pues nunca hemos dependido de un Estado ni de una constituci贸n para encausar nuestras vidas, es por esto, que ante la inminente conmemoraci贸n de la revuelta
popular iniciada en octubre de 2019 y la arremetida adormecedora del proceso constituyente, desde territorio lafkenche (Valdivia) hacemos un llamado claro a la protesta y la propaganda, a no soltar las calles que tanto nos ha costado ganar.

ki帽e: La b煤squeda del consenso a trav茅s del plebiscito fue impulsada por las clases pol铆ticas dominantes, como un salvavidas que vuelva a legitimitar este r茅gimen democr谩tico y su tan da帽ada representatividad, pero evitando una ruptura real con el capital. De esta forma, el poder crea el imaginario de que las v铆as democr谩ticas e institucionales son la panacea para una vida digna. Sin embargo, esta estrategia desmovilizadora oculta su sentido pol铆tico de administraci贸n y negociaci贸n para mantener el orden estatal. Lo que est谩n haciendo es secuestrar la revuelta y ponerla en su terreno de discusi贸n; relegando el contenido de la lucha y apropiandose de ella. Estamos clarxs de que la adhesi贸n a una consigna u otra, en este caso 鈥渁pruebo鈥 o 鈥渞echazo鈥, se vende como el 煤nico camino a seguir coloc谩ndonos en un lugar sumiso y derrotista, en donde, elijas una opcion u otra se perpetua el mantenimiento del capital. El problema est谩 en dejarse conducir por l铆deres, o defender las reformas levantadas por la elite gobernante, en vez de luchar por las propias reivindicaciones. Esto expresa una debilidad que nos antecede, que es propia de a帽os de la acumulaci贸n de la represi贸n que el estado y los que detentan el poder llaman orden. Ante todo esto tenemos nuestros cuestionamientos: 驴C贸mo confiar en este Estado abusivo perpetuador del patriarcado y el capitalismo? el mismo que es c贸mplice y ejecutor del avasallamiento sobre nuestras cuerpas, que niega la existencia de presxs pol铆ticxs, las violaciones a los ddhh, que avala y respalda el actuar represivo de la yuta y los milicos, que impulsa leyes terroristas y aumenta en demas铆a su infraestructura represiva, incluso durante la pandemia. 驴C贸mo podemos abandonar la rabia que genera este sistema de vida hostil? 驴c贸mo olvidar a lxs compa帽erxs caidxs? Que sus muertes no hayan sido en vano, todos los Estados son terroristas, no vamos a transar con quienes gestionan nuestra miseria, por la destrucci贸n del orden capitalista: 隆recuperemos nuestras vidas!

Epu: Hacemos un llamado a la memoria, a no olvidar a nuestrxs muertxs, presxs, violadxs y torturadxs. Sabemos que la alegr铆a nunca lleg贸 y que votando nunca llegar谩; a煤n hay presxs de la dictadura, de la transici贸n y de la revuelta. Los que no creyeron en el plebiscito del si y el no del 88, quienes mantuvieron sus convicciones rebeldes y vieron el enga帽o democr谩tico que se les avecinaba, fueron asesinados, criminalizados como terroristas y hasta les crearon una c谩rcel de alta seguridad. Las pr谩cticas de terrorismo de estado expl铆citas iniciadas en dictadura nunca desaparecieron: el secuestro, la tortura, el asesinato, la desaparici贸n forzada, la prisi贸n pol铆tica, la represi贸n a la protesta y la manipulaci贸n medi谩tica siguen existiendo en democracia sin el menor
remordimiento. Las jornadas de protesta poblacionales hicieron tambalearse al sistema en su conjunto: el tejido social y rebelde se estaba reconstruyendo, la capacidad de autodefensa territorial y de ataque al sistema y a nuestros opresores estaba en aumento. Sin embargo, la clase pol铆tica que ascend铆a al poder llam贸 a la desmovilizaci贸n y a quedarse en casa resolviendo el conflicto con un papel y un l谩piz, al igual que lo hacen hoy en d铆a, utilizando nuevamente un plebiscito como una estrategia contrarevolucionaria de desmovilizaci贸n, de ese modo, durante la transici贸n a esta democracia las organizaciones populares fueron institucionalizadas, coartadas y controladas con la incorporaci贸n a los partidos pol铆ticos, que llevaron adelante el proyecto neoliberal; precarizando nuestras vidas y destruyendo nuestros territorios con su extractivismo, acumul谩ndose el descontento social hasta un punto insoportable, que deton贸 e hizo estallar la revuelta de octubre de 2019, que hoy se intenta apaciguar y legalizar con su institucionalidad, pero quienes hemos sufrido en carne propia la represi贸n no lo hicimos luchando por una salida pactada con quienes nos oprimen. No caigamos en su juego, no nos hagamos parte de este intento de apagar nuestra rebeld铆a hist贸rica: A NO SOLTAR LAS CALLES.

K眉la: Durante la revuelta volvimos a encontrarnos, peleamos juntxs en las calles por la destrucci贸n del orden existente, lo quer铆amos todo pues todo se nos ha negado, 鈥渘os han quitado tanto que nos quitaron el miedo鈥. Llenamos las calles con nuestra vitalidad rebelde, volvimos a so帽ar con que un nuevo horizonte fuera de este orden es posible, la radicalidad de nuestros actos fue m谩s ejemplificadora que cualquier discurso, fue una potencia ingobernable. El fuego que encendi贸 la mecha rebelde de la insurrecci贸n sigue vivo, el anonimato de la capucha nos hizo volver a mirarnos a los ojos, con los rostros cubiertos confiamos en nosotrxs y nos cuidamos, reconocimos a nuestros enemigos, nos enfrentamos a ellos. Gritamos, lloramos, reimos, bailamos. Las calles fueron realmente nuestras, jam谩s nos hab铆amos sentido tan vivxs en el cementerio de la ciudad, la esperanza no solo revivi贸 sino que desbord贸 nuestros corazones, arriesgamos nuestra vida y nuestra libertad como gestos de amor desinteresados. Este momento destituyente se cre贸 con cari帽o entre nosotrxs y odio a la institucionalidad, apostando por nuestra autonom铆a: nos sanamos entre nosotrxs a trav茅s de los puntos de salud, nos alimentamos entre nosotxs en las ollas comunes, nos organizamos entre nosotrxs en asambleas territoriales, nos apoyamos entre nosotrxs con la solidaridad anticarcelaria, nos informamos entre nosotrxs copando los muros de contra-informaci贸n que plasmaron nuestra rabia y descontento. Estuvimos juntxs en la calle, sin banderas, sin l铆deres ni dirigentes, nos autoconvocamos, sin que nadie nos diera 贸rdenes. Nunca necesitamos de las instituciones del estado 驴POR QU脡 AHORA S脥? estamos conscientes de que la dignidad por la que luchamos no se encuentra en la democracia ni en su proceso constituyente, pues nuestros sue帽os no caben en sus urnas y el potencial revolucionario de la revuelta no acabar谩, SIGAMOS LUCHANDO POR LEVANTAR LA AUTONOM脥A TERRITORIAL.

鈥淒espu茅s鈥
Van a venir a contarnos a la c谩rcel sobre lo bonito que sali贸 el plebiscito.
Que con papel y l谩piz ahora existen derechos para ti y para m铆.
Nos van a pedir en esta fiesta c铆vica que nos portemos bien (鈥)
Nos van a decir que el pasado debe quedar atr谩s. Que ojos menos, que ojos m谩s.
Que veintid贸s, que veintitr茅s, que les habilitar谩n el cuarto piso del museo de la memoria. Que ah铆 podr谩n ir a llorarlos sus madres. (鈥)
Que se iniciar谩 una nueva transici贸n.
Y que habr谩 que vivir con la alegr铆a sana de la limpia victoria alcanzada.
(鈥)
Una amiga me dice que la historia le suena conocida.
Que no se traga el cuento, que tenemos que hacer algo.
Y yo ardo en ganas de devenir
(鈥.)鈥

Crist贸bal Palma, preso de la revuelta.

Recibido el 10 de octubre del 2020


Colaboraciones a edicionesapestosas[arroba]riseup.net


Despu茅s del plebiscito nos seguir谩n atacando para defender el orden de los ricos: 隆隆隆Sublevaci贸n!!!




Fuente: Lapeste.org