May 9, 2021
De parte de A Las Barricadas
602 puntos de vista

Grupo V铆a Libre 8 mayo, 2021

Colombia vive hoy una de las jornadas de protesta social m谩s importantes de los 煤ltimos a帽os; miles de personas han salido a manifestar su descontento con las pol铆ticas neoliberales y precarizadoras de la vida del gobierno de Iv谩n Duque. Por su parte, el Estado ha respondido con desproporcionalidad, represi贸n y violencia. El 5 de mayo se reportaban 24 personas fallecidas, 381 personas heridas de las cuales 31 presentan lesiones oculares y 24 fueron heridas por armas de fuego, 15 personas v铆ctimas de violencias basadas en g茅nero, 379 personas desaparecidas y 1180 personas detenidas[1]. A continuaci贸n, presentamos un an谩lisis de la protesta y esbozamos algunas tareas para el momento actual.   

La Ley de Solidaridad Sostenible y el contexto pol铆tico en la que se produce

El pasado mes de abril, las tres centrales sindicales del pa铆s (CUT, CGT, CTC) y algunas organizaciones sociales hicieron una convocatoria general de paro y movilizaci贸n nacional para el d铆a 28 de abril, llamando principalmente a la oposici贸n a la tercera reforma tributaria radicada por el gobierno del uribista y ultraderechista, Iv谩n Duque, en el Congreso de la Rep煤blica. La reforma, seg煤n su coautor, el ahora ex Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, buscaba recaudar 35 billones de pesos para compensar la supuesta crisis presupuestal del Estado, manteniendo la l铆nea de ajuste econ贸mico neoliberal del actual gobierno, ahora en el marco de la reducci贸n del PIB, el aumento de la deuda p煤blica, el aumento del desempleo, y la profundizaci贸n de la desigualdad y la pobreza detonada por la pandemia del COVID-19.

Asimismo, la reforma tributaria, llamada eufem铆sticamente Ley de Solidaridad Sostenible, se radic贸 en el Congreso en el contexto de un gobierno d茅bil y cada vez m谩s impopular que, a pesar de tener una mayor铆a en la rama legislativa, recibe rechazo de la reforma por parte de la mayor铆a de los partidos pol铆ticos, de izquierda y de derecha, incluyendo al mismo partido de gobierno, por conveniencia, el ultraderechista Centro Democr谩tico. La mayor铆a de los sectores rechazaron la reforma, pues esta pretend铆a recoger recursos para el Estado por medio de impuestos regresivos indirectos a productos de la canasta familiar, el aumento a la tarifa impositiva del impuesto a la renta y la ampliaci贸n de la base de personas que lo pagan, y la eliminaci贸n de beneficios tributarios como subsidios a los servicios p煤blicos. Lo anterior, tendr铆a como efecto principal la profundizaci贸n de la desigualdad y el hambre en el pa铆s, asfixiando financieramente a la clase media y a las clases trabajadoras y populares. De ah铆 que, a la reforma se opusiera, tambi茅n, un sector de empresarios, quienes no creen viable obtener recursos de las familias trabajadoras en medio de una crisis sanitaria y econ贸mica. 

Ahora bien, la jornada de movilizaci贸n y paro se convoc贸 en un contexto de descontento popular con el gobierno de turno, expresado anteriormente en noviembre de 2019 mediante el Paro Nacional del 21 de noviembre y las jornadas subsecuentes, as铆 como por medio de las manifestaciones en contra de la brutalidad policial de septiembre del 2020 frente al asesinato del abogado Javier Ord贸帽ez en un CAI en Bogot谩, la violaci贸n de mujeres por parte de la polic铆a y, en general, los abusos de parte de este cuerpo represivo. Adem谩s, este surge en medio de un contexto de peque帽as luchas de trabajadoras frente a los despidos y las condiciones de trabajo durante la pandemia (por ejemplo, trabajadoras de la salud, miner铆a, servicios de delivery, construcci贸n, etc.), y de manifestaciones y bloqueos de trabajadoras informales y desempleadas que por las restricciones de movilidad impuestas para contener el COVID-19 no tienen garant铆as de ingresos para cubrir gastos de arriendo y alimentaci贸n. Por 煤ltimo, el llamado a paro se da en un ambiente pol铆tico autoritario, en el cual la participaci贸n pol铆tica es limitada por la violencia, la persecuci贸n, y los asesinatos de m煤ltiples actores pol铆tico-sociales que abogan por la defensa del territorio, el Acuerdo de Paz, y el medio ambiente, como es el caso de defensoras de derechos humanos, l铆deres y lideresas campesinas, negras, e ind铆genas, sindicalistas, ambientalistas, y l铆deres y lideresas civiles y comunales. A la par, se ha venido exterminando a los y las excombatientes de la guerrilla FARC ante un Estado c贸mplice por acci贸n u omisi贸n.

Paro del 28A y Jornadas de Movilizaci贸n

El 28 de abril, miles de personas se manifestaron en las calles de las principales ciudades del pa铆s, as铆 como tambi茅n de municipios menos poblados y zonas rurales, respondiendo a la convocatoria realizada por los sindicatos centrales. La movilizaci贸n, masiva en ciudades como Bogot谩, Cali, Medell铆n, Pereira, Barranquilla, Bucaramanga, C煤cuta, Manizales, Villavicencio, Neiva, Tunja, Cartagena, Popay谩n, Pasto, entre otras, fue protagonizada por miles de personas que se manifestaron en las calles y bloquearon carreteras intermunicipales y v铆as urbanas. La jornada estuvo marcada por expresiones de descontento como cacerolazos en las horas de la noche, choques con la polic铆a, saqueos, y el derrumbe por parte del pueblo ind铆gena Misak de la estatua del conquistador espa帽ol, Sebasti谩n de Belalc谩zar, en Cali. Adem谩s de multitudinaria, la movilizaci贸n tuvo amplia acogida en todo el territorio colombiano, siendo importante la participaci贸n de las poblaciones en Turbo, Pitalito, C谩queza, Guayabetal, Chipaque, Duitama y Sogamoso; zonas rurales de Cundinamarca como Samac谩, Marinilla, Betania e Hispania, aleda帽os a Bogot谩, municipios cercanos a Cali como Palmira, y municipios cercanos a Oca帽a en la regi贸n del Catatumbo; y departamentos poco poblados como Casanare, Vaup茅s, Amazonas y Arauca, que tambi茅n se sumaron a la movida. 

Las manifestaciones tuvieron como exigencia principal el retiro del proyecto de reforma tributaria del Congreso, sin embargo, tambi茅n fue notable el descontento con el gobierno de turno, el inconformismo con el manejo de la pandemia, y las quejas respecto a la situaci贸n de hambre y pobreza del grueso de la poblaci贸n. Cabe se帽alar que tanto las autoridades locales como la nacional trataron de contener la protesta, declarando toques de queda en las ciudades (por ejemplo en Cali y Medell铆n), militarizando ciertas ciudades, y con intentos de prohibir la protesta en raz贸n a la posibilidad de contagio de COVID-19, a pesar de los llamados de los organizadores a adoptar medidas de bioseguridad. Adicionalmente, cabe se帽alar los esfuerzos de las autoridades nacionales para desmovilizar a las protestantes por medio de la criminalizaci贸n de la protesta, se帽alando a quienes participan de ella como v谩ndalos y persiguiendo a estudiantes y j贸venes con el fin de incriminar falsamente. Los medios de comunicaci贸n hegem贸nicos contribuyeron a la estigmatizaci贸n reproduciendo narrativas oficiales, centrando su cobertura en los impactos de la movilizaci贸n en la situaci贸n sanitaria, e ignorando parcialmente los abusos de la polic铆a y las fuerzas militares como dispersi贸n intencionada de concentraciones de manifestantes, capturas arbitrarias, o la muerte de un joven en Neiva por el accionar de la polic铆a.

Luego de terminada la jornada del 28 de abril, los esfuerzos de paro y movilizaci贸n continuaron los d铆as siguientes a pesar de la respuesta represiva del Estado y la testarudez del gobierno de Iv谩n Duque. El 29 de abril ciudades del Valle de Cauca como Cali y Palmira, entre otras, presenciaron grandes manifestaciones populares de inconformidad con el gobierno, as铆 como demostraciones m谩s moderadas en el suroccidente del pa铆s y las ciudades m谩s grandes. La reacci贸n de la poblaci贸n vallecaucana al toque de queda fue recibida con gran represi贸n, teniendo lugar durante esa y las noches siguientes masacres por parte de la polic铆a con algunos j贸venes asesinados como resultado, y reportes de abusos de toda 铆ndole, desde golpizas, agresiones y capturas arbitrarias, hasta disparos indiscriminados con armas de fuego, tortura, ataques a equipos m茅dicos y de derechos humanos, y abusos sexuales.

El 30 de abril se reactivaron las movilizaciones, bloqueos, cacerolazos, y expresiones de inconformismo en todo el territorio colombiano protagonizadas principalmente por j贸venes protestantes. De igual forma, un hecho trascendental fue el bloqueo del puerto de Buenaventura, el puerto m谩s importante del pa铆s, el cual ha sido testigo de grandes movilizaciones en los 煤ltimos a帽os entre las que se incluyen el paro c铆vico a inicio de este a帽o. El primero de mayo, d铆a internacional de las trabajadoras, la protesta adquiri贸 mayor fuerza, con movilizaciones, plantones, y paros, en todas las ciudades m谩s grandes del pa铆s (Bogot谩, Cali, Pasto, Popay谩n, C煤cuta, Pereira, Manizales, Bucaramanga, Barranquilla, y Manizales). Adem谩s, se realizaron protestas agitadas cerca de la residencia del presidente en el norte de Bogot谩, y bloqueos. Finalmente, la jornada desemboc贸 en una brutal represi贸n como las noches anteriores; convirti茅ndose en una estrategia terrorista de control del descontento popular.

El 2 de mayo la gran movida continu贸 y la ciudad de Cali recibi贸 a la Minga ind铆gena del Cauca, qui茅nes declararon Minga hacia afuera y se unieron a la movilizaci贸n. Ese mismo d铆a, como resultado de la presi贸n ejercida por el pueblo, el gobierno de Duque anunci贸 el retiro del proyecto de reforma tributaria en el Congreso. No obstante, los sectores sociales que participan del paro: las trabajadoras, las estudiantes, ciertas organizaciones sociales y las personas de a pie han declarado que siguen en paro por la reforma a la salud en tr谩mite, as铆 como por la represi贸n estatal, y en oposici贸n al gobierno y el uribismo. Finalmente, como cierre de este recuento de algunos sucesos importantes de esta oleada de protestas en Colombia, el 3 de mayo taxistas y camioneros llevan a cabo un paro parcial en Bogot谩, Medell铆n, y Barranquilla bloqueando v铆as y carreteras; las estudiantes entraron, poco a poco, en paro en los departamentos y facultades de sus universidades, p煤blicas o privadas, y, en menor medida, en algunos colegios p煤blicos; y, continu贸 la movilizaci贸n en ciudades como Neiva, Bucaramanga, Bogot谩, C煤cuta, Valledupar, Barranquilla, Barrancabermeja, Villavicencio, y bastantes municipios del Valle del Cauca. Igualmente, ese mismo d铆a el Ministro de Hacienda present贸 su renuncia ante el presidente, quien en la noche solicit贸 鈥渁sistencia militar鈥 para contener las protestas, al tiempo que la situaci贸n cr铆tica del pa铆s adquiere gran visibilidad internacional. 

Pese al retiro de la Reforma Tributaria el Paro Nacional se mantiene

A partir de la victoria popular del retiro de la reforma tributaria neoliberal, que es parcial en la medida en que el gobierno de Iv谩n Duque la retira condicionada a la formulaci贸n de una nueva partiendo de los 鈥渃onsensos鈥 entre el gobierno, los partidos pol铆ticos, los sectores sociales y la supuesta 鈥渟ociedad civil鈥, varios sectores sociales, a煤n insatisfechos, se declararon en paro y movilizaci贸n indefinida. El descontento, que el retiro de la reforma no pudo contener, sigui贸 manifest谩ndose en las calles, principalmente ante el terrorismo de Estado que golpe贸, mediante abusos de la polic铆a y las fuerzas militares, a la poblaci贸n desarmada y furiosa. Con los ojos de actores internacionales puestos sobre la situaci贸n de derechos humanos, el gobierno no ces贸 la represi贸n, sino que, por el contrario, la escal贸, justific谩ndose constantemente en lo que a su autoritario criterio es protesta 鈥渄esmedida鈥. El actuar de la fuerza p煤blica, antes con mayor legitimidad en el debate p煤blico, ha ido perdiendo la confianza que ciegamente se sol铆a depositar sobre ella. Asimismo, el descontento se manifest贸 en la forma de rechazo generalizado al gobierno y sus propuestas de reforma neoliberales, como la proyectada reforma a la salud, que por efecto tendr铆a m谩s privatizaci贸n del ya precario y exclusivo sistema de salud colombiano. 

No obstante, si bien efectiva la mayormente espont谩nea movida popular, respecto a la consecuci贸n de las nuevas exigencias existe bastante incertidumbre. Paralelo al avance de la organizaci贸n sectorial alrededor de la coyuntura nacional, el vanguardismo en la izquierda presenta esfuerzos por instrumentalizar el descontento a su favor, y los partidos pol铆ticos, adem谩s de canalizar la movida hacia lo electoral, se posicionan, junto con los empresarios, en su turno prioritario para negociar con el gobierno los puntos de la nueva reforma tributaria. Dichos actores pol铆ticos no tienen en cuenta las necesidades y sentires de la movida popular pues no les es indispensable en su af谩n por tomar direcci贸n del Estado o posicionar consignas propias en la agenda nacional. Es imperativo, entonces, leer las razones detr谩s del inconformismo y, con ello, escuchar las voces, sentires, y necesidades de quienes lo manifiestan, apoy谩ndolas en sus luchas contra la represi贸n, contra los ajustes del capital, y contra la tan profunda desigualdad que las atraviesa. 

Lo que viene

El ajuste presupuestal es resultado del capital en crisis y este, en su urgencia por salir de ella, golpea a la clase media y, principalmente, a las clases trabajadoras y populares para sobrevivir. Si bien la reforma tributaria que Carrasquilla y Duque radicaron en el Congreso parec铆a completamente desconectada de la realidad al desconocer la realidad de pobreza y precariedad de la poblaci贸n sobre la cual intentaba tributar por medio del alza al precio de los alimentos, y desconocer la contraproducencia para el capital detr谩s del empobrecimiento de las clases medias y consumidoras, ella responde precisamente a una realidad de sumisi贸n del Estado a los intereses econ贸micos dominantes, liber谩ndolos de toda carga tributaria, facilitando la explotaci贸n de las trabajadoras mediante la flexibilizaci贸n laboral, y abri茅ndole camino al lucro mediante la precarizaci贸n de todos los 谩mbitos de la vida de las personas. El casi inexistente gasto social que el gobierno afirma necesita dinero para mantener obedece a su pol铆tica de contenci贸n de la miseria por medio de subsidios y, en vez de facilitar el acceso a la salud, educaci贸n y alimentaci贸n a la poblaci贸n, la hace completamente dependiente del capitalista o empresa privada que busca monopolizar estos servicios. El rechazo a la reforma tributaria representa un rechazo a la profundizaci贸n de la desigualdad que, en este caso, se expresa en m谩s hambre para las clases trabajadoras y populares, y menos responsabilidades para los ricos. Frente a ello decimos: 隆Que la crisis la paguen los capitalistas!

En este ambiente de descontento se viene como tarea el fortalecimiento de la movilizaci贸n y de las luchas que surgen, se activan o reactivan, en esta importante coyuntura. Nuestra apuesta sigue siendo la creaci贸n de un pueblo fuerte, capaz de contrarrestar los avances del capital y construir una sociedad socialista, antipatriarcal, anticolonial, libre y justa. Es tiempo de fortalecer los procesos de base, de organizar a los sectores inconformes, de apoyar la movilizaci贸n y de nutrirla para que de ella surjan importantes victorias, sea en forma de concesiones realizadas por presi贸n popular y acci贸n directa, o en forma de la organizaci贸n del pueblo y capacidad de lucha. Las protestantes a煤n exigen el retiro de la reforma a la salud, el freno a la violencia estatal y la militarizaci贸n de los territorios, una renta b谩sica para afrontar la crisis econ贸mica, y una vida digna y en paz. En ese sentido, desde el Grupo Libertario V铆a Libre llamamos a la continuaci贸n de la movilizaci贸n y paro, contra el uribismo y la represi贸n, pero tambi茅n contra el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo.

隆La lucha sigue!

隆Arriba las que luchan!

[1] Datos tomados de: Campa帽a Defender la Libertad: Asunto de todas.




Fuente: Alasbarricadas.org