November 9, 2020
De parte de Algrano Sembrando La Duda
163 puntos de vista


Nos encanta pensar en grande, pero nos gusta m谩s pensar en chiquito, porque se puede cambiar el mundo cambiando nuestro peque帽o mundo, nuestro entorno m谩s cercano. La lucha zapatista eso es lo que hace, consigui贸 llevar a cabo la revoluci贸n social en Chiapas, M茅xico y la siguen haciendo a d铆a de hoy. Han conseguido liberar territorios y llevar a cabo una organizaci贸n social horizontal . Pero no es solo una lucha por el territorio, es una lucha por la vida digna, de elllos, de ellas, pero tambi茅n de nosotras, las esclavas asalariadas del primer mundo, las de abajo, las nativas de todos los territorios. Organizar el mundo desde abajo y a la izquierda, un mundo donde quepan muchos mundos.

Ahora han decido ir a los 5 continentes, empezando por Europa. Os compartimos aqu铆 la 6陋 parte del comunicado (con cuenta regresiva, acabando con la primera parte). Iremos compartiendo las partes restantes.

芦Sexta parte: UNA MONTA脩A EN ALTA MAR.

COMUNICADO DEL COMIT脡 CLANDESTINO REVOLUCIONARIO IND脥GENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJ脡RCITO ZAPATISTA DE LIBERACI脫N NACIONAL.

M脡XICO.

5 DE OCTUBRE DEL 2020.

Al Congreso Nacional Ind铆gena-Concejo Ind铆gena de Gobierno:

A la Sexta Nacional e Internacional:

A las Redes de Resistencia y Rebeld铆a:

A las personas honestas que resisten en todos los rincones del planeta:

Hermanas, hermanos, hermanoas:

Compa帽eras, compa帽eros y compa帽eroas:

Los pueblos originarios de ra铆z maya y zapatistas les saludamos y les decimos lo que lleg贸 en nuestro pensamiento com煤n, de acuerdo a lo que miramos, escuchamos y sentimos.

Primero.- Miramos y escuchamos un mundo enfermo en su vida social, fragmentado en millones de personas ajenas entre s铆, empe帽adas en su supervivencia individual, pero unidas bajo la opresi贸n de un sistema dispuesto a todo para saciar su sed de ganancias, a煤n y cuando es claro que su camino va en contra de la existencia del planeta Tierra.

La aberraci贸n del sistema y su est煤pida defensa del 鈥減rogreso鈥 y la 鈥渕odernidad鈥 se estrella contra una realidad criminal: los feminicidios. El asesinato de mujeres no tiene color ni nacionalidad, es mundial. Si es absurdo e irrazonable que alguien sea perseguido, desaparecido, asesinado por su color de piel, su raza, su cultura, sus creencias; no se puede creer que el hecho de ser mujer equivalga a una sentencia de marginaci贸n y muerte.

En una escalada previsible (acoso, violencia f铆sica, mutilaci贸n y asesinato), con el aval de una impunidad estructural (鈥渆lla se lo merec铆a鈥, 鈥渢en铆a tatuajes鈥, 鈥溌縬u茅 andaba haciendo en ese sitio a esa hora?鈥, 鈥渃on esa ropa, era de esperar鈥), los asesinatos de mujeres no tienen ninguna l贸gica criminal que no sea la del sistema. De diferentes estratos sociales, distintas razas, edades que van desde la ni帽ez temprana hasta la vejez y en geograf铆as distantes entre s铆, el g茅nero es la 煤nica constante. Y el sistema es incapaz de explicar por qu茅 esto va de la mano de su 鈥渄esarrollo鈥 y 鈥減rogreso鈥. En la indignante estad铆stica de las muertes, mientras m谩s 鈥渄esarrollada鈥 est谩 una sociedad, mayor es el n煤mero de v铆ctimas en esta aut茅ntica guerra de g茅nero.

Y la 鈥渃ivilizaci贸n鈥 parece decirnos a los pueblos originarios: 鈥渓a prueba de tu subdesarrollo est谩 en tu baja tasa de feminicidios. Tengan sus megaproyectos, sus trenes, sus termoel茅ctricas, sus minas, sus presas, sus centros comerciales, sus tiendas de electrodom茅sticos 鈥揷on canal de televisi贸n incluido-, y aprendan a consumir. Sean como nosotros. Para saldar la deuda de esta ayuda progresista, no bastan sus tierras, sus aguas, sus culturas, sus dignidades. Deben completar con la vida de las mujeres鈥.

Segundo.- Miramos y escuchamos a la naturaleza herida de muerte, y que, en su agon铆a, advierte a la humanidad que lo peor est谩 todav铆a por venir. Cada cat谩strofe 鈥渘atural鈥 anuncia la siguiente y olvida, convenientemente, que es la acci贸n de un sistema humano la que la provoca.

La muerte y la destrucci贸n no son ya algo lejano, que se limite a fronteras, respete aduanas y convenios internacionales. La destrucci贸n en cualquier rinc贸n del mundo, repercute en todo el planeta.

Tercero.- Miramos y escuchamos a los poderosos repleg谩ndose y escondi茅ndose en los llamados Estados Nacionales y sus muros. Y, en ese imposible salto hacia atr谩s, reviven nacionalismos fascistas, chauvinismos rid铆culos y un palabrer铆o ensordecedor. En esto advertimos las guerras por llegar, las que se alimentan de historias falsas, huecas, mentirosas y que traducen nacionalidades y razas en supremac铆as que se impondr谩n por la v铆a de la muerte y la destrucci贸n. En los distintos pa铆ses se vive la disputa entre capataces y quienes aspiran a sucederles, escondiendo que el patr贸n, el amo, el mand贸n, es el mismo y no tiene m谩s nacionalidad que la del dinero. Mientras tanto, los organismos internacionales languidecen y se convierten en meros nombres, como piezas de museo鈥 o ni eso.

En la oscuridad y confusi贸n que preceden a esas guerras, escuchamos y miramos el ataque, cerco y persecuci贸n de cualquier atisbo de creatividad, inteligencia y racionalidad. Frente al pensamiento cr铆tico, los poderosos demandan, exigen e imponen sus fanatismos. La muerte que plantan, cultivan y cosechan no es s贸lo la f铆sica; tambi茅n incluye la extinci贸n de la universalidad propia de la humanidad -la inteligencia-, sus avances y logros. Renacen o son creadas nuevas corrientes esot茅ricas, laicas y no, disfrazadas de modas intelectuales o pseudo ciencias; y las artes y las ciencias pretenden ser subyugadas a militancias pol铆ticas.

Cuarto.- La Pandemia del COVID 19 no s贸lo mostr贸 las vulnerabilidades del ser humano, tambi茅n la codicia y estupidez de los distintos gobiernos nacionales y sus supuestas oposiciones. Medidas del m谩s elemental sentido com煤n fueron despreciadas, apostando siempre a que la Pandemia ser铆a de corta duraci贸n. Cuando el paso de la enfermedad se fue haciendo cada vez m谩s dilatado, empezaron los n煤meros a sustituir tragedias. La muerte se convirti贸 as铆 en una cifra que se pierde a diario entre esc谩ndalos y declaraciones. Un comparativo t茅trico entre nacionalismos rid铆culos. El porcentaje de bateo y de carreras limpias que determina qu茅 equipo, o Naci贸n, es mejor o peor.

Como se detalla en uno de los textos previos, en el zapatismo optamos por la prevenci贸n y la aplicaci贸n de medidas sanitarias que, en su momento, fueron consultadas con cient铆fic@s que nos orientaron y ofrecieron, sin titubear, su ayuda. Los pueblos zapatistas les estamos agradecidos y as铆 quisimos demostrarlo. Despu茅s de 6 meses de la implantaci贸n de esas medidas (cubre bocas o su equivalente, distancia entre personas, cierre de contactos personales directos con zonas urbanas, cuarentena de 15 d铆as para quien pudo haber estado en contacto con contagiados, lavado frecuente con agua y jab贸n), lamentamos el fallecimiento de 3 compa帽eros que presentaron dos o m谩s s铆ntomas asociados al Covid 19 y que tuvieron contacto directo con contagiados.

Otros 8 compa帽eros y una compa帽era, quienes murieron en ese per铆odo, presentaron uno de los s铆ntomas. Como carecemos de la posibilidad de pruebas, asumimos que el total de los 12 compa帽er@s murieron por el llamado Corona virus (cient铆ficos nos recomendaron asumir que cualquier dificultad respiratoria ser铆a Covid 19). Estas 12 ausencias son responsabilidad nuestra. No son culpa de la 4T o de la oposici贸n, de neoliberales o neoconservadores, de chairos o fif铆s, de conspiraciones o complots. Pensamos que debimos haber extremado m谩s todav铆a las precauciones.

Actualmente, con la falta de esos 12 compa帽er@s a cuestas, mejoramos en todas las comunidades las medidas de prevenci贸n, ahora con el apoyo de Organizaciones No Gubernamentales y de cient铆ficos que, a t铆tulo individual o como colectivo, nos orientan en el modo de afrontar con m谩s fortaleza un posible rebrote. Decenas de miles de cubre bocas (dise帽ados especialmente para evitar que un probable portador contagie a otras personas, de bajo costo, reusables y adaptados a las circunstancias) se han distribuido en todas las comunidades. Otras decenas de miles m谩s est谩n siendo producidos en los talleres de bordado y costura de insurgent@s y en los poblados. El uso masivo de cubre bocas, las cuarentenas de dos semanas para quienes pudieran estar infectados, la distancia y el lavado continuo de manos y rostro con agua y jab贸n, y evitar en lo posible salir a las ciudades, son medidas recomendadas incluso a herman@s partidistas, para contener la expansi贸n de contagios y permitir el mantenimiento de la vida comunitaria.

El detalle de lo que fue y es nuestra estrategia podr谩 ser consultado en su momento. Por ahora decimos, con la vida latiendo en nuestros cuerpos, que, seg煤n nuestra valoraci贸n (en la que probablemente podemos estar equivocados), el enfrentar la amenaza como comunidad, no como un asunto individual, y dirigir nuestro esfuerzo principal a la prevenci贸n, nos permite decir, como pueblos zapatistas: aqu铆 estamos, resistimos, vivimos, luchamos.

Y ahora, en todo el mundo, el gran capital pretende que se vuelva a las calles para que las personas reasuman su condici贸n de consumidores. Porque son los problemas del Mercado los que le preocupan: el letargo en el consumo de mercanc铆as.

Hay que retomar las calles, s铆, pero para luchar. Porque, como hemos dicho antes, la vida, la lucha por la vida, no es un asunto individual, sino colectivo. Ahora se est谩 viendo que tampoco es asunto de nacionalidades, es mundial.

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Muchas cosas de 茅stas miramos y escuchamos. Y mucho las pensamos. Pero no s贸lo鈥

Quinto.- Tambi茅n escuchamos y miramos las resistencias y rebeld铆as que, no por silenciadas u olvidadas, dejan de ser claves, pistas de una humanidad que se niega a seguir al sistema en su apresurado paso al colapso: el tren mortal del progreso que avanza, soberbio e impecable, hacia el acantilado. Mientras el maquinista olvida que es s贸lo un empleado m谩s y cree, ingenuo, que 茅l decide el camino, cuando no hace sino seguir la prisi贸n de los rieles hacia el abismo.

Resistencias y rebeld铆as que, sin olvidar el llanto por las ausencias, se empe帽an en luchar por -quien lo dir铆a-, lo m谩s subversivo que hay en esos mundos divididos entre neoliberales y neoconservadores-: la vida.

Rebeld铆as y resistencias que entienden, cada quien con su modo, su tiempo y su geograf铆a, que las soluciones no est谩n en la fe en los gobiernos nacionales, que no se gestan protegidas por fronteras ni visten banderas y lenguas distintas.

Resistencias y rebeld铆as que nos ense帽an a nosotros, nosotras, nosotroas, zapatistas, que las soluciones pudieran estar abajo, en los s贸tanos y rincones del mundo. No en los palacios gubernamentales. No en las oficinas de las grandes corporaciones.

Rebeld铆as y resistencias que nos muestran que, si los de arriba rompen los puentes y cierran las fronteras, queda navegar r铆os y mares para encontrarnos. Que la cura, si es que la hay, es mundial, y tiene el color de la tierra, del trabajo que vive y muere en calles y barrios, en mares y cielos, en los montes y en sus entra帽as. Que, como el ma铆z originario, muchos son sus colores, sus tonalidades y sonidos.

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Todo esto, y m谩s, miramos y escuchamos. Y nos miramos y nos escuchamos como lo que somos: un n煤mero que no cuenta. Porque la vida no importa, no vende, no es noticia, no entra en las estad铆sticas, no compite en las encuestas, no tiene valoraci贸n en las redes sociales, no provoca, no representa capital pol铆tico, bandera partidaria, esc谩ndalo de moda. 驴A qui茅n le importa que un peque帽o, peque帽铆simo, grupo de originarios, de ind铆genas, viva, es decir, luche?

Porque resulta que vivimos. Que a pesar de paramilitares, pandemias, megaproyectos, mentiras, calumnias y olvidos, vivimos. Es decir, luchamos.

Y en esto pensamos: en que seguimos luchando. Es decir, seguimos viviendo. Y pensamos que durante todos estos a帽os, hemos recibido el abrazo hermano de personas de nuestro pa铆s y del mundo. Y pensamos que, si ac谩 la vida resiste y, no sin dificultades, florece, es gracias a esas personas que desafiaron distancias, tr谩mites, fronteras y diferencias culturales y de lengua. Gracias a ellas, ellos, elloas 鈥 pero sobre todo ellas-, que retaron y derrotaron calendarios y geograf铆as.

En las monta帽as del sureste mexicano, todos los mundos del mundo encontraron, y encuentran, o铆do en nuestros corazones. Su palabra y acci贸n fue alimento para la resistencia y la rebeld铆a, que no son sino continuaci贸n de las de nuestros antecesores.

Personas con las ciencias y las artes como camino, encontraron el modo para abrazarnos y alentarnos, aunque fuera a la distancia. Periodistas, fif铆s y no, que reportearon la miseria y la muerte antes, la dignidad y la vida siempre. Personas de todas las profesiones y oficios que, mucho para nosotros, tal vez poco para ell@s, estuvieron, est谩n.

Y de todo esto pensamos en nuestro coraz贸n colectivo, y lleg贸 en nuestro pensamiento que ya es el tiempo ya de que nosotras, nosotros, nosotroas, zapatistas, correspondamos al o铆do, la palabra y la presencia de esos mundos. Los cercanos y los lejanos en geograf铆a.

Sexto.- Y esto hemos decidido:

Que es tiempo de nuevo para que bailen los corazones, y que no sean ni su m煤sica ni sus pasos, los del lamento y la resignaci贸n.

Que diversas delegaciones zapatistas, hombres, mujeres y otroas del color de nuestra tierra, saldremos a recorrer el mundo, caminaremos o navegaremos hasta suelos, mares y cielos remotos, buscando no la diferencia, no la superioridad, no la afrenta, mucho menos el perd贸n y la l谩stima.

Iremos a encontrar lo que nos hace iguales.

No s贸lo la humanidad que anima nuestras pieles diferentes, nuestros distintos modos, nuestras lenguas y colores diversos. Tambi茅n, y sobre todo, el sue帽o com煤n que, como especie, compartimos desde que, en la 脕frica que pareciera lejana, echamos a andar del regazo de la primera mujer: la b煤squeda de la libertad que anim贸 ese primer paso鈥 y que sigue andando.

Que el primer destino de este viaje planetario ser谩 el continente europeo.

Que navegaremos hacia las tierras europeas. Que saldremos y que zarparemos, desde tierras mexicanas, en el mes de abril del a帽o del 2021.

Que, despu茅s de recorrer varios rincones de la Europa de abajo y a la izquierda, llegaremos a Madrid, la capital espa帽ola, el 13 de agosto del 2021 -500 a帽os despu茅s de la supuesta conquista de lo que hoy es M茅xico-. Y que, inmediatamente despu茅s, seguiremos el camino.

Que hablaremos al pueblo espa帽ol. No para amenazar, reprochar, insultar o exigir. No para demandarle que nos pida perd贸n. No para servirles ni para servirnos.

Iremos a decirle al pueblo de Espa帽a dos cosas sencillas:

Uno: Que no nos conquistaron. Que seguimos en resistencia y rebeld铆a.

Dos: Que no tienen por qu茅 pedir que les perdonemos nada. Ya basta de jugar con el pasado lejano para justificar, con demagogia e hipocres铆a, los cr铆menes actuales y en curso: el asesinato de luchadores sociales, como el hermano Samir Flores Soberanes; los genocidios escondidos detr谩s de megaproyectos, concebidos y realizados para contento del poderoso -el mismo que flagela todos los rincones del planeta-; el aliento monetario y de impunidad para los paramilitares; la compra de conciencias y dignidades con 30 monedas.

Nosotros, nosotras, nosotroas, zapatistas NO queremos volver a ese pasado, ni solos, ni mucho menos de la mano de quien quiere sembrar el rencor racial y pretende alimentar su nacionalismo trasnochado con el supuesto esplendor de un imperio, el azteca, que creci贸 a costa de la sangre de sus semejantes, y que nos quiere convencer de que, con la ca铆da de ese imperio, los pueblos originarios de estas tierras fuimos derrotados.

Ni el Estado Espa帽ol ni la Iglesia Cat贸lica tienen que pedirnos perd贸n de nada. No nos haremos eco de los farsantes que se montan sobre nuestra sangre y as铆 esconden que tienen las manos manchadas de ella.

驴De qu茅 nos va a pedir perd贸n la Espa帽a? 驴De haber parido a Cervantes? 驴A Jos茅 Espronceda? 驴A Le贸n Felipe? 驴A Federico Garc铆a Lorca? 驴A Manuel V谩zquez Montalb谩n? 驴A Miguel Hern谩ndez? 驴A Pedro Salinas? 驴A Antonio Machado? 驴A Lope de Vega? 驴A B茅cquer? 驴A Almudena Grandes? 驴A Panchito Varona, Ana Bel茅n, Sabina, Serrat, Ib谩帽ez, Llach, Amparanoia, Miguel R铆os, Paco de Luc铆a, V铆ctor Manuel, Aute siempre? 驴A Bu帽uel, Almod贸var y Agrado, Saura, Fern谩n G贸mez, Fernando Le贸n, Bardem? 驴A Dal铆, Mir贸, Goya, Picasso, el Greco y Vel谩zquez? 驴A algo de lo mejor del pensamiento cr铆tico mundial, con el sello de la 鈥淎鈥 libertaria? 驴A la rep煤blica? 驴Al exilio? 驴Al hermano maya Gonzalo Guerrero?

驴De qu茅 nos va a pedir perd贸n la Iglesia Cat贸lica? 驴Del paso de Bartolom茅 de las Casas? 驴De Don Samuel Ruiz Garc铆a? 驴De Arturo Lona? 驴De Sergio M茅ndez Arceo? 驴De la hermana Chapis? 驴De los pasos de los sacerdotes, hermanas religiosas y seglares que han caminado al lado de los originarios sin dirigirlos ni suplantarlos? 驴De quienes arriesgan su libertad y vida por defender los derechos humanos?

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El a帽o del 2021 se cumplir谩n 20 a帽os de la Marcha del Color de la Tierra, la que realizamos, junto con los pueblos hermanos del Congreso Nacional Ind铆gena, para reclamar un lugar en esta Naci贸n que ahora se desmorona.

20 a帽os despu茅s navegaremos y caminaremos para decirle al planeta que, en el mundo que sentimos en nuestro coraz贸n colectivo, hay lugar para todas, todos, todoas. Simple y sencillamente porque ese mundo s贸lo es posible si todas, todos, todoas, luchamos por levantarlo.

Las delegaciones zapatistas estar谩n conformadas mayoritariamente por mujeres. No s贸lo porque ellas pretenden as铆 devolver el abrazo que recibieron en los encuentros internacionales anteriores. Tambi茅n, y sobre todo, para que los varones zapatistas dejemos claro que somos lo que somos, y no somos lo que no somos, gracias a ellas, por ellas y con ellas.

Invitamos a que el CNI-CIG forme una delegaci贸n para que nos acompa帽e y sea, as铆, m谩s rica nuestra palabra para lo otro que lejos lucha. Especialmente invitamos a una delegaci贸n de los pueblos que levantan el nombre, la imagen y la sangre del hermano Samir Flores Soberanes, para que su dolor, su rabia, su lucha y resistencia llegue m谩s lejos.

Invitamos a quienes tienen como vocaci贸n, empe帽o y horizonte, las artes y las ciencias a que acompa帽en, a la distancia, nuestros navegares y pasos. Y que as铆 nos ayuden a difundir que en ellas, ciencias y artes, est谩 la posibilidad no s贸lo de la supervivencia de la humanidad, tambi茅n de un mundo nuevo.

En resumen: salimos a Europa en el mes de abril del a帽o del 2021. 驴La fecha y la hora? No la sabemos鈥 todav铆a.

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Compa帽eras, compa帽eros, compa帽eroas:

Hermanas, hermanos y hermanoas:

脡ste es nuestro empe帽o:

Frente a los poderosos trenes, nuestras canoas.

Frente a las termoel茅ctricas, las lucecitas que las zapatistas dimos en custodia a mujeres que luchan en todo el mundo.

Frente a muros y fronteras, nuestro navegar colectivo.

Frente al gran capital, una milpa en com煤n.

Frente la destrucci贸n del planeta, una monta帽a navegando de madrugada.

Somos zapatistas, portador@s del virus de la resistencia y la rebeld铆a. Como tales, iremos a los 5 continentes.

Es todo鈥 por ahora.

Desde las monta帽as del Sureste Mexicano.

A nombre de las mujeres, hombres y otroas zapatistas.

Subcomandante Insurgente Mois茅s.

M茅xico, octubre del 2020.

P.D.- S铆, es la sexta parte y, como el viaje, seguir谩 en sentido inverso. Es decir, le seguir谩 la quinta parte, luego la cuarta, despu茅s la tercera, continuar谩 en la segunda y terminar谩 con la primera.禄

P谩gina web: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/

La Algarroba, es un espacio okupado y colectivizado, que surge de la necesidad de espacios aut贸nomos e independientes y como forma activa de denuncia de la situaci贸n insostenible que se encuentra actualmente el 芦estado禄 del bienestar ante las problem谩ticas de acceso a vivienda y espacios de encuentros sociales autogestionados por y para las personas y grupos integrantes, as铆 como la problem谩tica ocupacional y el acceso al trabajo digno, como una alternativa al asociacionismo desvinculado de instituciones o de cualquier tipo de organismo pol铆tico, religioso o sindical.

La participaci贸n activa en la algarroba es abierta y horizontal, un espacio para la uni贸n y participaci贸n de colectivos y personas con car谩cter social y pol铆ticamente afines as铆 como tambi茅n es un sitio para experimentaci贸n y la creaci贸n de redes y proyectos para la autogesti贸n local de las personas del entorno.

Las motivaciones que nos unen son la experimentaci贸n y pr谩cticas entre iguales, como medio hacia una transformaci贸n de relaciones sociales mas colectivas, cooperativas y solidarias, desde un perspectiva critica al sistema econ贸mico y la crisis ecol贸gica.




Fuente: Algranoextremadura.org