February 7, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
2,266 puntos de vista

Siete a帽os desde la muerte de, al menos, 14 personas en la playa de Ceuta. Siete a帽os de impunidad. Siete a帽os de injusticia. Siete a帽os luchando en la Marcha por la dignidad. Siete a帽os exigiendo responsabilidad y reparaci贸n. Siete a帽os haciendo memoria, defendiendo la vida y exigiendo derechos.

Tras siete a帽os de litigio, la situaci贸n actual no es nada esperanzadora. El 27 de julio de 2020 la Audiencia Provincial de C谩diz, orden贸 el sobreseimiento libre, un archivo de la causa que se帽ala que los Guardias Civiles investigados no cometieron delito alguno. Por lo tanto, los absuelve sin juicio. Sigue pendiente de tr谩mite el recurso contra dicha decisi贸n que se ha de resolver en el Tribunal Supremo. Tras siete a帽os: muertos sin rostro, sepulturas sin nombre, v铆ctimas sin justicia, frontera sin derechos.

Este 2020 nos deja unos datos espeluznantes. A costa del endurecimiento del control fronterizo y de las pol铆ticas de muerte de la Europa fortaleza cada vez son m谩s las personas que pierden la vida intentando llegar a nuestro territorio. Seg煤n informes de Caminando Fronteras, aunque se contabilizan 2170 muertes en las rutas de acceso al estado espa帽ol, se estima que el 95% de las v铆ctimas desaparece en el mar sin que sus cuerpos sean recuperados. Si no hemos sido capaces de salvar sus vidas, deber铆amos responsabilizarnos de sus muertes.

Pero, en su lugar, seguimos perpetuando toda una maquinaria pol铆tica que financia la lucha contra la inmigraci贸n irregular. Bajo el mandato de Fernando-Grande Marlaska, las partidas presupuestarias destinadas a las guardias costeras y a la polic铆a fronteriza de pa铆ses como Marruecos, Mauritania o Senegal, entre otros, se han triplicado. 驴Y si estos recursos se destinaran a acoger en lugar de rechazar?

Lejos de disuadir, estos esfuerzos por contener los flujos migratorios no han hecho m谩s que desviarlos hacia otras rutas m谩s mort铆feras como la de Canarias. Una ruta m谩s complicada, cara y arriesgada, cuyos puntos de embarque (Gambia, Senegal y Mauritania), son cada vez m谩s lejanos y los expone a las inclemencias del tiempo y del mar. A aquellos que logran superar la traves铆a se les niega la paz y la palabra ya que la violaci贸n de derechos humanos contin煤a una vez llegados a puerto. Se les ha privado de su libertad, se les ha mantenido en condiciones de hacinamiento, en ocasiones sin asistencia letrada y sin posibilidad de defenderse e incluso se ha llegado a separar de manera forzosa a menores de sus familiares.

Son numerosos los motivos que empujan a las personas a migrar: tanto la b煤squeda de protecci贸n internacional al salir de un pa铆s en conflicto como la crisis econ贸mica y la pandemia, conformando as铆 los llamados flujos mixtos. El saqueo de la Uni贸n Europea a trav茅s de acuerdos pesqueros con pa铆ses africanos atenta contra la seguridad alimentaria, genera violaci贸n de derechos humanos y agranda la brecha econ贸mica y social. Esta realidad se ha visto agravada por la crisis de la Covid-19, que ha afectado a todos los sectores econ贸micos, en especial al turismo en estos pa铆ses. No obstante, aunque algunos huyan del conflicto y otros de la falta de perspectiva de futuro, no debemos caer en la discriminaci贸n entre refugiados y migrantes como si solo los primeros tuvieran una legitimidad para migrar.

Esta Europa nos averg眉enza, es una Europa fortaleza que levanta muros y vallas para separarnos, una Europa que expolia, se abastece y expropia las riquezas del sur pero que impide el paso de todas aquellas personas a las que ha dejado sin recursos. Una Europa hip贸crita que externaliza sus fronteras financiando a terceros para que custodien sus muros.

Por todo ello:

  • Denunciamos las pol铆ticas de muerte que han convertido el Mediterr谩neo y el Atl谩ntico en la mayor fosa com煤n del mundo.
  • Denunciamos la construcci贸n de un vallado de 10 metros en las fronteras de Ceuta y Melilla, que impide cualquier intento de entrada por tierra y obliga a tomar otras rutas m谩s peligrosas como la de Canarias.
  • Denunciamos las pol铆ticas de externalizaci贸n de fronteras que nos hace c贸mplices y financiadores del maltrato que ejercen contra las personas migrantes los pa铆ses terceros como Marruecos.
  • Denunciamos las devoluciones en caliente y las devoluciones expr茅s, pr谩cticas inhumanas que atentan contra la dignidad de las personas.
  • Denunciamos en concreto que en los 煤ltimos meses se retomaran los vuelos de deportaci贸n en aviones comerciales hacia Marruecos, Mauritania y Senegal, pr谩cticas que atentan contra los derechos reconocidos en nuestra legislaci贸n.
  • Denunciamos el discurso del odio contra personas migrantes que alimenta el racismo y la xenofobia y fomenta el rechazo en lugar de la acogida en nuestra sociedad.
  • Denunciamos la falta de atenci贸n humanitaria y recursos de acogida, que tiene como consecuencia el aumento de muertes en el mar, las condiciones infrahumanas a las que se enfrentan a su llegada, la escasez de servicios de asistencia letrada y traducci贸n, as铆 como el hacinamiento en los centros de recepci贸n.
  • Denunciamos la actual ley de extranjer铆a que justifica los reconocimientos por perfil racial, los CIES y pone trabas a las gestiones administrativas que permiten la regularizaci贸n.

Frente a estas pol铆ticas de muerte, exigimos:

  • Que se haga un proceso de reparaci贸n y memoria que rinda justicia a las v铆ctimas de las fronteras.
  • Que se respete la dignidad de todas las personas, migrantes o refugiados.
  • Que cesen las devoluciones en caliente y las deportaciones.
  • Que se creen v铆as legales y seguras por las que se pueda ejercer el derecho a la libre circulaci贸n.
  • Que se cree una de extranjer铆a que promueva y garantice los derechos de las personas migrantes, que no exija un trabajo para conceder un permiso de residencia.
  • Que se promueva una pol铆tica de expedici贸n de visados seguros en el marco de una reforma estructural de la ley de extranjer铆a, para que esta promocione las migraciones y no luche contra ellas.
  • Que la acogida y la hospitalidad sienten las bases para unas relaciones de igualdad.

Queremos una Europa abierta a la pluralidad donde se inviertan recursos en acoger y regularizar en lugar de en controlar, detener y expulsar. Hasta que esto se cumpla, seguiremos luchando.

Frente a sus pol铆ticas de muerte: hacemos memoria, defendemos la vida y exigimos derechos.
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Fuente: Cgt-lkn.org