April 22, 2021
De parte de Peri贸dico El Roble
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El martes 21 de abril, en un medio de la ciudad de Chacabuco, (provincia de Bs. As.), me encontr茅 con la noticia sobre una serie reclamos de los trabajadores de la f谩brica de panificados y pastas Don Yeyo, sobre todo el sector ligado la parte de panaderos, afiliados  al sindicato SUPPAJ con sede en la ciudad de Junin. La otra parte del personal se encuentra afiliado al sindicato Fiderero SATIF. 鈥 Por M. (Obrero de la alimentaci贸n)

Seg煤n la nota, la denuncia por parte de PANADEROS ser铆a por el incumplimiento del convenio colectivo de trabajo por parte de la empresa, el hostigamiento constante a los compa帽eros que se negaban a hacer horas extras, maltrato, cambios arbitrarios en los puestos de trabajo que respond铆an a castigos, el no pago de las horas extras y la obligaci贸n de trabajar feriados. Por su lado la empresa niega las acusaciones y acusa a los trabajadores de sabotaje en la producci贸n. Nuevamente, despu茅s de 8 a帽os la patronal de Don Yeyo vuelve a ser noticia exactamente por lo mismo que tiempo atr谩s, la explotaci贸n, amedrentamiento y maltrato al que son expuestos sus laburantes.

Esta situaci贸n me hizo pensar las idas y vueltas de los procesos que vivimos como clase trabajadora.

En el a帽o 2012, los trabajadores de Don Yeyo inici谩bamos una de las huelgas mas importantes que se dieron en la ciudad de Chacabuco junto a gran parte de los compa帽eros de todos los sectores de la f谩brica y con amplio acompa帽amiento de la comunidad. Como parte de una estrategia de descabezamiento del cuerpo de delegados y la comisi贸n interna, de la cual fui parte, la patronal de Don Yeyo montaba una provocaci贸n con la excusa de sabotaje y desped铆a a dos compa帽eros.

Lo que en realidad estaba haciendo era atacar la organizaci贸n que un a帽o antes hab铆a terminado con las condiciones de explotaci贸n que all铆 exist铆an. Una incipiente organizaci贸n independiente que en poco tiempo, y a base de reuniones clandestinas primero,  y  de decidirlo todo en asamblea despu茅s,  logr贸 ponerle un freno a m谩s de 15 a帽os de prepotencia y avasallamiento patronal. Hasta el momento de nuestro surgimiento ninguno de los dos sindicatos a los que pertenec铆amos, se hab铆an echo presentes. Solo aparec铆an espor谩dicamente en la oficinas de la empresa.

Ante el despido de los 2 compa帽eros con la misma excusa que ahora (sabotaje), los compa帽eros reunidos en asamblea en la puerta de la fabrica, vot谩bamos el paro, hasta conseguir la reincorporaci贸n y el cese del ataque a la organizaci贸n. Despu茅s de algunos d铆as de intensas actividades y de acampe en la puerta la patronal redoblo la apuesta y  decidi贸 echar a mas de 50 compa帽eros. 

M谩s de 25 d铆as de huelga y acampe, festivales y movilizaciones a la municipalidad, fueron parte de un proceso de lucha enorme, que conmovi贸 a gran parte de la ciudad. Rodeados de solidaridad de otros sectores de laburantes, de nuestras familias y de gran parte de la sociedad, los trabajadores de Don Yeyo dimos batalla, no solamente a la patronal, que busc贸 amedrentarnos con todo tipo de recursos,  sino al conjunto del poder pol铆tico de turno -en ese momento en manos del Partido Justicialista- que rode贸 la empresa de polic铆as y a los sindicatos de Panaderos (SUPPAJ) y Fidereros (SATIF) que en vez de apoyar la lucha, dedicaban su tiempo y su plata en acciones y solicitadas de p谩ginas enteras en los diarios locales, desprestigiando nuestros reclamos. La mism铆sima  secretaria general Roxana Far铆as (Panaderos Jun铆n), quien hoy denuncia a la patronal en un breve comunicado, ocho a帽os atr谩s nos trataba de loquitos, rebeldes sin causa y nos amenazaba con barrabravas de la zona. 

La alianza entre el poder pol铆tico, sindical y patronal, en santa alianza se propon铆a terminar con nuestra lucha por todos los medios. Eramos mal ejemplo, no solamente para los dem谩s compa帽eros de la f谩brica, sino para varios otros lugares de trabajo que por aquel momento,  tambi茅n empezaban a organizarse. Finalmente conseguimos la reincorporaci贸n de la mayor铆a de los compa帽eros, qued谩ndonos afuera los delegados y un grupo de compa帽eros activistas.

Hoy, ocho a帽os despu茅s, el tiempo nos viene a dar la raz贸n. El fin 煤ltimo de la empresa siempre fue terminar con la organizaci贸n de los trabajadores e imponer nuevamente los ritmos y las condiciones de esclavitud donde hemos dejado parte de nuestra salud , incluso la vida. Todo con un solo objetivo, ganar m谩s y m谩s a costa de los trabajadores.

Ning煤n resultado, por m谩s doloroso que sea, ha detenido la rueda de la historia y a pesar de las heridas sufridas cada unos de los compa帽eros que fuimos parte de esa experiencia, hoy podemos caminar tranquilos, con la cabeza bien alto y la conciencia tranquila .

La experiencia que nos toc贸 vivir, y que buscamos conscientemente all谩 por el 2012, fue una de las tantas batallas que ha dado la clase obrera a lo largo de la historia, con triunfos y derrotas, pero que en todo caso ha servido para construir los cimientos y aportar a las futuras generaciones en busca de nuestra dignidad como clase. Se torna imprescindible sostener la memoria, para aprender de los errores y los aciertos que tuvimos,  para clarificar qui茅n es qui茅n en la lucha de clases, y sobre todo para sentir que somos parte de un conjunto m谩s grande de experiencias pasadas. A los compa帽eros que hoy han alzado su voz, 隆toda la fuerza y solidaridad!

鈥淣uestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan h茅roes y m谩rtires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece, as铆, como propiedad privada cuyos due帽os son los due帽os de todas las otras cosas鈥. RODOLFO WALSH.




Fuente: Periodicoelroble.wordpress.com