February 20, 2022
De parte de Anarquista.info
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D贸lares y m谩s d贸lares, esa parece ser la premisa (o la consecuencia) del 鈥渁cuerdo鈥 entre el gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional. Y en esa ambici贸n de liquidez verde, creemos que esta nota, desfasada desde la inmediatez de lo noticioso, adquiere (o puede adquirir) relevancia pol铆tica en el cuadro de situaci贸n econ贸mica a ra铆z de la aprobaci贸n del pago al FMI.

La correlaci贸n de fuerzas en Pol铆tica tiene su reciprocidad en la esfera econ贸mica. O, mejor dicho, Econom铆a y Pol铆tica no deben disociarse al momento de analizar el funcionamiento del Capital. El capitalismo como tal es un aceitado entramado de relaciones sociales, pol铆ticas y econ贸micas que, m谩s all谩 de tensiones internas, mantiene cierta coherencia que le permiten actuar de acuerdo a espec铆ficos intereses. Esto no niega la posibilidad de que sus objetivos en alg煤n momento se crucen, pero en general caminan en paralelo, procurando efectividad, minimizando los riesgos y maximizando los beneficios.

Con un Estado 谩vido de d贸lares, en los 煤ltimos meses se han impuesto en la agenda medi谩tica y pol铆tica temas tan controversiales para la opini贸n p煤blica como los acontecidos en Chubut con el tema de la miner铆a y en Mar del Plata con el petr贸leo. Dentro de esa l铆nea han quedado rezagados otros que, al menos desde las propuestas te贸ricas de sus postulados, deber铆an tener cierta preponderancia social. Uno de esos temas, defendido en su momento a 鈥渃apa y espada鈥 por los economistas del gobierno (los oficiales y los oficiosos), es el del Consejo Agroindustrial, propuesta oficial del gobierno en su relaci贸n directa con 鈥渆l campo鈥 (o parte de 茅l). Vale aclarar que por el momento es m谩s una intenci贸n program谩tica que una pol铆tica estatal, pero desde ambos sectores (gobiernos e integrantes de la cadena agroindustrial) el acercamiento en miras de objetivos comunes es una realidad.

Obviamente que el causal de este acercamiento, forzado, sobre todo mirando en retrospectiva la historia reciente entre los popes del campo y el kirchnerismo/cristinismo, durante los gobiernos de N茅stor y posteriormente Cristina, n煤cleo duro del actual frente gobernante, se explica, entre otras cuestiones, por el contexto de crisis general agudizado por la pandemia. Los n煤meros en rojo (bien rojos) son la t贸nica de cualquier estad铆stica oficial u opositora respecto a desempleo, pobreza, inflaci贸n, poder adquisitivo, etc. Y es en ese contexto que el gobierno present贸 el proyecto agroindustrial sobre dos ejes principales: la b煤squeda del aumento de las exportaciones (y de esa manera obtener d贸lares l铆quidos) y el nivel de empleo.

En su discurso de presentaci贸n, Juli谩n Dom铆nguez, titular de la cartera agropecuaria sostuvo que 鈥渓a ley implica un impulso a la industrializaci贸n a trav茅s de incrementar el valor agregado de origen, incorporando tecnolog铆a de 煤ltima generaci贸n. Pero tambi茅n realizar谩 un aporte para el fomento de nuevas inversiones en las diferentes cadenas de valor, y la promoci贸n del empleo decente, con el compromiso del sector de generar 700 mil nuevos puestos directo e indirecto de empleo decente para el 2030鈥. Hasta ac谩 hermosas palabras que, tomando en cuenta el contexto, nadie rechazar铆a. El inconveniente es que nadie dice c贸mo se generar铆a ese profundo cambio laboral, de inversiones y mano de obra empleada.

Una lectura simple de lo hasta ac谩 expuesto es la de entender que los resultados de las PASO y las posteriores elecciones calaron hondo en la coalici贸n gobernante. O al menos les dieron un ba帽o de realidad una vez que la pandemia como tal dej贸 de ser la 鈥渆xcusa鈥 que todo lo explica y justifica. De esa forma, el acercamiento a los popes del se ctor agropecuario era algo viable en la b煤squeda de divisas inmediatas para llenar las arcas estatales en el proceso de negociaci贸n program谩tica con el Fondo Monetario Internacional. Sobre todo, era previsible ya que el Consejo Agroindustrial Argentino nuclea a representantes de 64 peque帽as, medianas y grandes empresas del agro argentino; representa el 65% de las exportaciones nacionales y el 18% del PBI.

Y el acercamiento, hasta el momento, se dio no s贸lo discursivamente, sino tambi茅n en 鈥済ui帽os鈥 concretos como la flexibilizaci贸n de las exportaciones de carne vacuna, una mejora en el acceso al financiamiento y el env铆o al Congreso de un proyecto de ley para el desarrollo agroindustrial.

A esta lectura 鈥渟ocioecon贸mica鈥, resultado directo de la derrota electoral y del contexto de crisis econ贸mica, con sus guarismos en negativo en cualquiera de sus 铆tems, se le podr铆a agregar una lectura netamente 鈥減ol铆tica鈥 en la tensi贸n interna 鈥渄el campo鈥 ya que el Consejo Agroindustrial pone en discusi贸n la disputa hegem贸nica con las asociaciones rurales tradicionales, para posicionarse tambi茅n, como todo establishment, a partir de sus propios intereses. Pero con una particularidad no menor: la b煤squeda del di谩logo y el consenso con el gobierno. Y esa disputa por la hegemon铆a del sector ya ha tenido, estas 煤ltimas semanas, coletazos importantes ya que la sociedad Rural, la Federaci贸n Agraria Argentina y las Confederaciones Rurales Argentinas ha decidido arbitrariamente, bajarse del Congreso Agroindustrial.

Era previsible que la tensi贸n interna se manifestara entre las diferentes entidades tradicionales rurales. Lo que no era esperable es que la respuesta fuera tan r谩pida. Al respecto, desde el Consejo Agroindustrial sostienen que ni la Sociedad Rural, la Federaci贸n Agraria y la Confederaci贸n Rural Argentina no adelantaron su malestar, afirmando que no hay propuestas sin resolver. 鈥淓l CAA ratifica su rumbo para lograr una pol铆tica de Estado agroindustrial, federal, inclusiva, sustentable y exportadora鈥, comienza en el t铆tulo el comunicado, para luego avanzar en las respuestas hacia las entidades salientes. Y continu贸: 鈥淪omos un 谩mbito horizontal de debate y generaci贸n de propuestas de pol铆ticas de mediano y largo plazo donde se escuchan y reciben aportes. Hasta la fecha no se registran iniciativas pendientes o planteos irresueltos. Todo lo contrario, los miembros que han tra铆do propuestas han logrado concretarlas鈥.

Todo parece indicar que la propuesta est谩 muerta desde antes de iniciar, pero como en pol铆tica nada es seguro habr谩 que estar atentos a c贸mo se resuelve el juego entre el gobierno y 鈥渆l campo鈥, por un lado, y entre los diferentes actores 鈥渄el campo鈥, por otro.




Fuente: Anarquista.info