October 21, 2021
De parte de La Haine
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驴Consentimiento informado para recibir la vacuna Covid?

Las autoridades sanitarias est谩n incumpliendo de forma flagrante la legislaci贸n vigente que exige el consentimiento informado de toda persona antes de recibir cualquier tratamiento

Toda actuaci贸n en el 谩mbito de la sanidad requiere, con car谩cter general, el previo consentimiento de los pacientes o usuarios. El consentimiento, que debe obtenerse despu茅s de que el paciente reciba una informaci贸n adecuada, se har谩 por escrito en los supuestos previstos en la Ley禄.

Art铆culo 2.2.Ley 41/2002, de Autonom铆a del Paciente

Hay serias dudas sobre si la gesti贸n de la pandemia por parte de los poderes p煤blicos, centrada en la propagaci贸n del miedo y el ejercicio sistem谩tico de la censura de personalidades cient铆ficas discrepantes con la informaci贸n oficial[1], ha obedecido al objetivo de proteger a la poblaci贸n del Covid 19. Ahora bien, la forma en la que se est谩 procediendo a la vacunaci贸n masiva, en la que no existe nada parecido al consentimiento informado, hace que los interrogantes alcancen a煤n mayores proporciones.

El marco legal.

La legislaci贸n espa帽ola, tanto la Ley General de Sanidad (LGS)[1], como la m谩s reciente Ley 41/2002, de 14 de noviembre[2]reguladora de la autonom铆a del paciente y de derechos y obligaciones en materia de informaci贸n y documentaci贸n cl铆nica, establecen claramente el derecho a la informaci贸n acerca de los efectos adversos de medicamentos o productos sanitarios, as铆 como la obligatoriedad del consentimiento informado como requisito previo para recibir cualquier tipo de tratamiento, quir煤rgico o farmacol贸gico.

Ambas leyes son b谩sicas porque regulan competencias del Estado y son de aplicaci贸n general, aunque pueden ser desarrolladas por las Comunidades Aut贸nomas. El art铆culo 99 de la LGS determina que: 芦Los importadores, fabricantes y profesionales sanitarios tienen la obligaci贸n de comunicar los efectos adversos causados por medicamentos y otros productos sanitarios, cuando de ellos pueda derivarse un peligro para la vida o salud de los pacientes禄.

La Ley 41/2002, en adelante Ley de Autonom铆a del Paciente, establece en su art铆culo 2.2. que 芦Toda actuaci贸n en el 谩mbito de la sanidad requiere, con car谩cter general, el previo consentimiento de los pacientes o usuarios. El consentimiento, que debe obtenerse despu茅s de que el paciente reciba una informaci贸n adecuada, se har谩 por escrito en los supuestos previstos en la Ley禄.

Esta misma Ley determina en su art铆culo 3 que 芦es el m茅dico el responsable de facilitar la informaci贸n y de recabar el consentimiento informado禄, acredit谩ndole como 芦el profesional que tiene a su cargo coordinar la informaci贸n y la asistencia sanitaria del paciente o del usuario, con el car谩cter de interlocutor principal del mismo en todo lo referente a su atenci贸n e informaci贸n durante el proceso asistencial, sin perjuicio de las obligaciones de otros profesionales que participan en las actuaciones asistenciales禄.

Adem谩s, el art铆culo 4.3, de esta norma insiste en la responsabilidad tanto del m茅dico, como del personal sanitario que aplique el tratamiento: 芦El m茅dico responsable del paciente le garantiza el cumplimiento de su derecho a la informaci贸n. Los profesionales que le atiendan durante el proceso asistencial o le apliquen una t茅cnica o un procedimiento concreto tambi茅n ser谩n responsables de informarle禄. El art铆culo 5 establece con rotundidad que el titular del derecho a la informaci贸n es el paciente que debe ser personalmente informado 芦incluso en caso de incapacidad禄. Ese derecho a la informaci贸n veraz comporta, obviamente, el derecho a no recibir el tratamiento en cuesti贸n.

El art铆culo 6: 芦Derecho a la informaci贸n epidemiol贸gicaconcreta el derecho colectivo a la informaci贸n y la responsabilidad de los poderes p煤blicos de proporcionar informaci贸n veraz, comprensible y adecuada. 芦Los ciudadanos tienen derecho a conocer los problemas sanitarios de la colectividad cuando impliquen un riesgo para la salud p煤blica o para su salud individual, y el derecho a que esta informaci贸n se difunda en t茅rminos verdaderos, comprensibles y adecuados para la protecci贸n de la salud, de acuerdo con lo establecido por la Ley禄.

Finalmente, el art铆culo 8 regula la obligatoriedad y la forma de aplicaci贸n del consentimiento informado en los siguientes apartados:

8.1. Toda actuaci贸n en el 谩mbito de la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado, una vez que, recibida la informaci贸n prevista en el art铆culo 4, haya valorado las opciones propias del caso.8. 2. El consentimiento ser谩 verbal por regla general. Sin embargo, se prestar谩 por escrito en los casos siguientes: intervenci贸n quir煤rgica, procedimientos diagn贸sticos y terap茅uticos invasores y, en general, aplicaci贸n de procedimientos que suponen riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusi贸n negativa sobre la salud del paciente.8. 4. Todo paciente o usuario tiene derecho a ser advertido sobre la posibilidad de utilizar los procedimientos de pron贸stico, diagn贸stico y terap茅uticos que se le apliquen en un proyecto docente o de investigaci贸n, que en ning煤n caso podr谩 comportar riesgo adicional para su salud.

La primera informaci贸n que se debiera proporcionar es que todas las vacunas Covid est谩n en fase de experimentaci贸n y que a煤n no han recibido la autorizaci贸n definitiva. El hecho de que las vacunas Covid est茅n en situaci贸n de autorizaci贸n condicional por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), es decir, una autorizaci贸n provisional por no haber culminado los ensayos cl铆nicos referidos, deber铆a requerir consentimiento informado por escrito (Art铆culo 8.2 de la Ley anteriormente citada), al encontrarse a煤n en fase de investigaci贸n y por comportar riesgo adicional para la salud del paciente.

De lo que no cabe la menor duda es que en el caso de las vacunas Covid es de plena aplicaci贸n el requisito del consentimiento, en todo caso verbal, pero precedido obligatoriamente de la informaci贸n veraz acerca de los posibles efectos adversos. El marco legal tampoco ofrece dudas acerca de qui茅n debe proporcionar esa informaci贸n y recabar el consentimiento: el personal m茅dico, obviamente con car谩cter previo a recibir la inoculaci贸n. As铆 mismo, el personal sanitario no m茅dico debe facilitar esa informaci贸n sobre los efectos adversos, a su nivel, en el momento de la aplicaci贸n del tratamiento, de forma que quien lo recibe pueda detectarlos y recibir, en su caso, la atenci贸n sanitaria correspondiente.

Si el consentimiento informado (que implica, insisto, informaci贸n sobre posibles efectos adversos por parte de la m茅dica o m茅dico, y valorar as铆 las ventajas y los riesgos) es esencial para que una persona pueda adoptar libremente una decisi贸n, se puede afirmar que para las vacunas Covid en la inmensa mayor铆a de los casos el 芦consentimiento禄 se produce en ausencia, pr谩cticamente absoluta, de informaci贸n.

Con car谩cter general, la 煤nica pregunta que realiza el personal sanitario en el momento de la inyecci贸n, por supuesto sin consultar la historia cl铆nica de la persona, es si se padecen alergias graves. No se pregunta, en la mayor parte de los casos, si la persona ha padecido Covid, como tampoco se pregunta a las mujeres en edad f茅rtil si est谩n embarazadas, lactando o si est谩n tomando anticonceptivos, a pesar de que los efectos adversos, sobre todo de naturaleza cardio-vascular, son significativamente mayores en mujeres j贸venes.

En muchos casos, la vacunaci贸n se hace fuera del Centro de Salud. En Madrid se ha llegado a hacer en El Corte Ingl茅s. El m茅dico o la m茅dica no aparecen en ning煤n momento y, cuando son preguntados en la consulta acerca de la oportunidad de la vacuna en el caso concreto de enfermedades o tratamientos concurrentes, la respuesta suele ser que no son responsables de la misma y que todo lo relacionado con la vacunaci贸n es asunto de las autoridades sanitarias.

Las consecuencias no se circunscriben s贸lo a la flagrante y masiva vulneraci贸n de derechos por parte de las administraciones sanitarias. La exclusi贸n de la figura del m茅dico y la ignorancia del paciente acerca de los s铆ntomas de posibles efectos adversos, reducen dr谩sticamente la asociaci贸n de 茅stos con la vacuna, as铆 como las posibilidades de comunicaci贸n efectiva de los mismos, tanto por parte del personal m茅dico, como por la poblaci贸n. A ello hay que a帽adir el hecho de que, en general, el propio personal sanitario no est谩 recibiendo la formaci贸n adecuada para poder informar y detectar los efectos adversos.

En otro orden de cosas, la situaci贸n de colapso de la Atenci贸n Primaria 鈥 con listas de espera que muchas veces superan las dos semanas-, la generalizaci贸n de la consulta telef贸nica y la enorme sobrecarga de trabajo de las y los profesionales, tienen como consecuencia que no se notifiquen los efectos adversos. La falta de tiempo, informaci贸n y recursos determinan la imposibilidad material de rellenar la documentaci贸n requerida para ello.

La exclusi贸n de la figura m茅dica de todo el proceso de la vacunaci贸n Covid, as铆 como la censura y las coacciones contra quienes no siguen el discurso oficial, ha sido denunciada recientemente por la Alianza Internacional de M茅dicos y Cient铆ficos M茅dicos en la Cumbre sobre el Covid[3] celebrada el pasado mes de septiembre en RomaLa Declaraci贸n adoptada en esta cumbre est谩 siendo firmada por m谩s de 12.000 profesionales de la medicina de todo el mundo, entre ellos varios premios Nobel. Uno de sus apartados dice as铆: 芦los m茅dicos deben defender su derecho a prescribir un tratamiento, observando el principio PRIMERO NO HACER DA脩O (鈥) Los derechos de los pacientes, tras estar completamente informados sobre los riesgos y beneficios de cada opci贸n, deben ser restablecidos.禄. 

La farmacovigilancia y la notificaci贸n de los efectos adversos.

Se considera que s贸lo el 1% de los efectos adversos son notificados[4], situaci贸n que en la actualidad se ve agravada, como indicaba anteriormente, tanto como consecuencia de la ignorancia de las personas vacunadas acerca de los s铆ntomas de los posibles efectos adversos relacionados con la vacuna, como por la sobrecarga de trabajo en Atenci贸n Primaria.

La Directiva Europea[5] que regula la farmacovigilancia determina la obligaci贸n que tienen las empresas farmac茅uticas de establecer, para medicamentos ya registrados y autorizados, un sistema de informaci贸n 芦que debe estar permanentemente disponible para su inspecci贸n. Las autoridades competentes deben comprometerse a supervisar dichos sistemas de farmacovigilancia禄. La Directiva justifica la 芦importancia para la salud p煤blica de complementar la informaci贸n disponible en el momento de la autorizaci贸n con informaci贸n adicional acerca de la seguridad y, en determinados casos, acerca de la eficacia de los medicamentos autorizados禄.

Si estas medidas se adoptan para los f谩rmacos que ya han completado los ensayos cl铆nicos requeridos para su registro definitivo, es l贸gico pensar que para aqu茅llos que s贸lo han recibido la 芦autorizaci贸n condicional禄 鈥 porque la demostraci贸n de su seguridad y eficacia est谩 pendiente 鈥 deban informar peri贸dicamente a las autoridades sanitarias de la marcha de sus estudios de 芦gesti贸n de riesgos禄.

La AEMPS (Agencia Espa帽ola del Medicamento y Productos Sanitarios) en su 8陋 Informe de Farmacovigilancia[6] no hace referencia alguna a la informaci贸n sobre efectos adversos recibida de las empresas comercializadoras, quienes en el apartado correspondiente se limitan a desglosar las reacciones atribuidas a cada una, provenientes de la notificaci贸n del personal sanitario o de la poblaci贸n.

La respuesta de las empresas farmac茅uticas, ante requerimientos realizados ha sido que se comprometen a informar acerca de los efectos adversos鈥 dentro de dos a帽os.

Recuerdo que, seg煤n el acuerdo alcanzado por la UE con las farmac茅uticas en agosto de 2020, ser谩n los gobiernos los que indemnicen por los efectos adversos de las vacunas Covid. As铆 mismo vale la pena traer a la memoria que la UE empez贸 a comprar millones de dosis de las vacunas sin haber finalizado los exiguos ensayos cl铆nicos 鈥 de dos meses de duraci贸n 鈥 que demostraran su eficacia y seguridad[7].

驴Qu茅 informaci贸n contrastada hay disponible hasta el momento?

La informaci贸n publicada por la AEMPS sobre los efectos adversos notificados en Espa帽a desde el 27 de diciembre de 2020, fecha en que comenz贸 la vacunaci贸n, hasta el 5 de septiembre de 2021, es pasmosamente exigua. Tiene una extensi贸n de cinco p谩ginas, incluyendo la portada, y no menciona ni hace an谩lisis alguno de las circunstancias de los fallecimientos.

Por supuesto, tanto en este sitio web, como en el 8潞 Informe de Farmacovigilancia de la AEMPS, se indica que todas las vacunas han recibido 芦autorizaci贸n condicional禄. En ning煤n lugar, incluido el de 煤ltimas noticias de la citada Agencia, se refleja la presunta autorizaci贸n definitiva que habr铆a recibido la vacuna de Pfizer por parte de la FDA, 芦noticia禄 que fue profusamente difundida en diferentes medios de comunicaci贸n y que no ha sido confirmada.

Reproduzco a continuaci贸n algunos datos que aparece en la p谩gina oficial de la AEMPS referente a la vacuna Comirnaty, comercializada por Pfizer-BioNTech (aunque existe una informaci贸n semejante para cada una de las vacunas utilizadas en el Espa帽ol, me referir茅 a 茅sta por ser la m谩s utilizada):

Ante la pregunta de si la vacuna reduce la propagaci贸n del virus, Pfizer-BioNTech contesta: 芦Todav铆a se desconoce en qu茅 medida las personas vacunadas podr铆an ser portadoras del virus y propagarlo禄.A pesar de que se est谩 vacunando indiscriminadamente a mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, la citada empresa advierte: 芦La decisi贸n de administrar la vacuna a mujeres embarazadas debe adoptarse previa consulta con un profesional sanitario y despu茅s de considerar los riesgos y beneficios禄.Describen los s铆ntomas de los efectos adversos graves, como trombosis, miocarditis, enfermedades neurol贸gicas, renales, etc., indicando que 茅stos deben ponerse en conocimiento de las personas vacunadas para que, en su caso, puedan recabar asistencia m茅dica precoz.La recomendaci贸n de Pfizer-BioNTech sobre las precauciones a adoptar para la dispensaci贸n de la vacuna es una cruel iron铆a: 芦Al igual que en todas las vacunas,Comirnaty debe administrarse bajo estrecha supervisi贸n m茅dica, con el tratamiento m茅dico adecuado[8].

Todo esto contradice frontalmente la propaganda 芦oficial禄 repetida por los medios de comunicaci贸n acerca de la seguridad y la eficacia de las vacunas, y que, a todas luces, requerir铆a de una informaci贸n previa, 芦veraz y adecuada禄, a las personas que van a recibirla.

La informaci贸n t茅cnica, incluida la de las propias farmac茅uticas, queda sepultada en un sitio web de la AEMPS y del Ministerio de Sanidad, al que, obviamente, no accede f谩cilmente la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n y cuya existencia no puede eximir a las autoridades sanitarias de la obligaci贸n informar al p煤blico en general (art铆culo 99 de la LAS y art铆culo 6 de la Ley de Autonom铆a del Paciente) y en concreto a la persona que va a ser vacunada, con car谩cter previo, y recabando expl铆citamente su consentimiento (art铆culos 3,4,5,6 y 8 de la Ley de Autonom铆a del Paciente). No solamente la informaci贸n previa est谩 absolutamente ausente, si no que las autoridades sanitarias y los 芦expertos禄 elegidos se encargan de crear un estado de opini贸n erigido sobre la minimizaci贸n de los riesgos y la ocultaci贸n de efectos adversos.

Sobre el hecho m谩s grave, el fallecimiento de 300 personas, cifra sorprendentemente peque帽a si se compara con la de otros pa铆ses como se ver谩, la AEMPS no se refiere, ni en 茅ste ni en anteriores Informes de Farmacovigilancia, ni a la causa de la muerte de las mismas, ni a su edad, ni al tiempo transcurrido desde la vacunaci贸n, ni se indica si hab铆a padecido o no la enfermedad, si concurr铆an otras circunstancias como embarazo o lactancia o si se ha realizado autopsia. S贸lo, escuetamente, se dice que 芦estos acontecimientos no pueden considerarse relacionados con las vacunas por el mero hecho de notificarse禄 o las sonrojantes consideraciones de que 芦la vacuna no reduce las muertes por causas diferentes de la Covid禄 o que 芦durante la campa帽a de vacunaci贸n se siguen produciendo fallecimientos por otras causas禄.

Y eso es todo. El 8潞 Informe de la AEMPS, diez meses despu茅s de que se iniciara la vacunaci贸n, no avanza un mil铆metro en el an谩lisis de esas 300 muertes, muchas de ellas, probablemente, acaecidas en personas previamente sanas. El estudio de estas muertes es una responsabilidad directa del Ministerio de Sanidad ante quienes han fallecido y sus familias y ante los millones de personas que est谩n siendo vacunadas indiscriminadamente.

El sistema europeo de farmacovigilancia, EUDRA2, es absolutamente opaco con respecto a la informaci贸n sobre muertes producidas tras la vacunaci贸n. Puede ser que tal situaci贸n tenga alguna relaci贸n con el hecho de que la actual directora de la Agencia Europea del Medicamento, Emer Cooke, elegida para el cargo en julio de 2020, en plena pandemia, haya trabajado como Gerente de Asuntos Cient铆ficos y de Regulaci贸n, en Bruselas, para la EFPIA (Asociaci贸n de la Industria Farmac茅utica Europea), lobby del sector farmac茅utico ante la UE[9].

No obstante, los datos publicados por fuentes fidedignas permiten, precisamente por la globalidad de la pandemia, y por la similitud de las vacunas utilizadas, extraer importantes conclusiones.

El Sistema de Notificaci贸n de Efectos Adversos, VAERS[10], de EE.UU. a pesar de sus insuficiencias, ha permitido establecer datos de suma importancia. En EE.UU. las vacunas contra el Covid han producido en los siete primeros meses de 2021 un 40% m谩s de muertes que todas las otras vacunas existentes a lo largo de 31 a帽os[11].

En el Reino Unido, el n煤mero de muertes debidas a la vacuna Covid en los primeros seis meses de vacunaci贸n ha sido 407% superior a las muertes totales por todas las dem谩s vacunas en los 煤ltimos 11 a帽os[12]:

En Inglaterra, con una poblaci贸n total de 56 millones, 30.305 personas murieron en los 21 d铆as posteriores a haber recibido la vacuna en los seis primeros meses de 2021[13].En Escocia, con una poblaci贸n total de 5,5 millones, 5.522 personas fallecieron en los 28 d铆as posteriores a la vacunaci贸n. Este 煤ltimo periodo de c谩lculo es el mismo utilizado para atribuir al Covid 19 la causa de la muerte; es decir, si el fallecimiento se produc铆a 28 d铆as despu茅s de una prueba positiva, se contabilizaba como muerte por Covid.

Si nos fijamos en los datos de Inglaterra, 驴alguien en su sano juicio puede creer que pueda tener 30.305 fallecimientos por vacunas Covid, y Espa帽a, con s贸lo 8 millones de habitantes menos, tenga s贸lo 300? 驴C贸mo es posible que dos territorios con indicadores generales de salud, servicios, incidencia y vacunaci贸n similares puedan distar tanto en n煤mero de fallecimientos?

Con el paso del tiempo, los exitosos datos iniciales acerca de la efectividad de las vacunas est谩n siendo contestados en la pr谩ctica. Los datos m谩s llamativos son los procedentes del Estado de Israel, uno de los primeros pa铆ses en vacunar por completo a su poblaci贸n. Como puede verse en el cuadro reproducido, procedente de informaci贸n gubernamental correspondiente a julio de este a帽o, los casos de COVID en poblaci贸n completamente vacunada es m谩s de cinco veces superior a los casos de poblaci贸n no vacunada.

Los argumentos de la industria farmac茅utica a favor de una tercera dosis masiva para contrarrestar la disminuci贸n de la eficacia de las vacunas fueron desechados recientemente por el Comit茅 Asesor de Vacunas de la FDA[14].

La vacunaci贸n masiva e indiscriminada, incluyendo a las personas que han padecido la enfermedad o han producido anticuerpos tras el contacto asintom谩tico con el virus, est谩 siendo seriamente cuestionada. En primer lugar porque la inmunidad obtenida es m谩s eficaz y duradera de la que proporciona la vacuna y a continuaci贸n porque el riesgo de padecer efectos adversos tras la vacunaci贸n es mayor en estas personas[15].

La vacunaci贸n en la infancia y la adolescencia carece de toda justificaci贸n.

Los datos disponibles en todos los pa铆ses indican que el riesgo de padecer COVID en la poblaci贸n m谩s joven, y sobre todo la gravedad de la enfermedad, es muy inferior, casi despreciable, si no existen otras enfermedades concomitantes[16]. Es decir, la poblaci贸n m谩s joven adquiere inmunidad natural con un riesgo m铆nimo de complicaciones.

As铆 mismo, en contra de lo que se ha transmitido para justificar la vacunaci贸n, en estos grupos de edad la capacidad de propagar el virus tambi茅n es mucho menor que en adultos[17]. Por otra parte, como se ha demostrado, las personas vacunadas pueden contagiar el virus por lo que esperar que se produzca la 芦inmunidad de reba帽o禄 es una ilusi贸n[18].

El riesgo de efectos adversos graves producidos por las vacunas con ARN-m es a煤n mayor en la poblaci贸n m谩s joven. Varios estudios realizados en EE.UU. a partir de datos oficiales de notificaci贸n (VAERS) indican que el riesgo de hospitalizaci贸n por miocarditis en varones entre 12 y 17 a帽os, sin enfermedades concomitantes, es entre 3,7 y 6,1 veces mayor tras la segunda dosis de vacuna que la hospitalizaci贸n por Covid en este grupo de edad[19]. Estos hechos, comprobados en diferentes pa铆ses, han llevado al Reino Unido a limitar la vacunaci贸n en la infancia y adolescencia a aquellas personas que pertenezcan a grupos de riesgo[20]. Otros pa铆ses como Suecia, Finlandia y Dinamarca han suspendido la vacunaci贸n con Moderna en menores de 30 a帽os[21].

En Espa帽asin informaci贸n alguna sobre esos efectos adversos, las autoridades sanitarias, los medios de comunicaci贸n y las autoridades educativas han promovido la vacunaci贸n masiva en los mayores de 12 a帽os lleg谩ndose incluso a situaciones violentas en los centros educativos y a amenazas de discriminaci贸n a alumnos y alumnas no vacunadas.

Algunas conclusiones

1潞 En el caso de las vacunas COVID, las autoridades sanitarias est谩n incumpliendo de forma flagrante la legislaci贸n vigente que exige el consentimiento informado de toda persona antes de recibir cualquier tratamiento. En un caso como este, en el que el f谩rmaco se encuentra en fase de ensayo cl铆nico, con autorizaci贸n s贸lo condicional, la inoculaci贸n requerir铆a, adem谩s, el consentimiento por escrito.

2潞 Se est谩 obviando el papel atribuido por la legislaci贸n vigente al personal m茅dico como garante de la informaci贸n previa acerca de los posibles efectos adversos de la vacunaci贸n y de requerir el consentimiento de quien la recibe.

3潞 Como ya he indicado en art铆culos anteriores[22]la sociedad est谩 siendo v铆ctima de un conglomerado de intereses pol铆ticos, econ贸micos y medi谩ticos que oculta de forma deliberada informaci贸n cient铆fica contrastada e impide en la pr谩ctica el ejercicio de la soberan铆a y la autonom铆a sobre el propio cuerpo que, en teor铆a, est谩 amparado por las propias leyes.

4潞 Los efectos adversos de las vacunas se van conociendo progresivamente, la lista se va ampliando, y son desconocidos a medio y largo plazo, por cuanto los ensayos c铆nicos que justificaron su aprobaci贸n condicional duraron apenas tres meses.

5潞 En el caso de la vacunaci贸n de la infancia y la adolescencia, promovida con car谩cter general en un grupo de poblaci贸n en el que los riesgos son m铆nimos, se est谩n vulnerando principios 茅ticos que no deber铆an ser tolerables. Las consecuencias a corto plazo de esta barbaridad est谩n siendo ya graves. 

6潞 Una pregunta final que nos concierne a todas las personas conscientes y responsables: 驴podemos seguir tolerando que los derechos a la informaci贸n, a la autonom铆a y a la soberan铆a sobre nuestro cuerpo y nuestra salud est茅n siendo intervenidos por intereses de poder econ贸mico y medi谩tico, que controlan el poder pol铆tico, independientemente del color del gobierno?.

No es f谩cil desentra帽ar las claves que explican lo que est谩 sucediendo a nuestro alrededor. Nunca lo ha sido. Para poder hacerlo, es preciso identificar los instrumentos ideol贸gicos que aseguran la reproducci贸n de las estructuras de poder. El fundamental es la construcci贸n y difusi贸n de un relato que aleja el foco de las causas reales, persiguiendo a quienes lo cuestionan, la instauraci贸n del miedo que lo perpet煤a y, con frecuencia, la venta de art铆culos-fetiche que, al tiempo que refuerzan el discurso del poder, aportan suculentos beneficios.

El procedimiento es muy antiguo, pero las formas se adaptan a los nuevos tiempos. Si antes eran las religiones las encargadas de imponer la ideolog铆a de la dominaci贸n, hoy el capitalismo utiliza el control medi谩tico y el fetichismo tecnol贸gico.

Siempre fueron peque帽os grupos de personas los que iniciaron la resistencia frente al oscurantismo de la dominaci贸n, pero en ellos estaba y estar谩 la esperanza de futuro de la humanidad.

[1] https://www.boe.es/buscar/pdf/1986/BOE-A-1986-10499-consolidado.pdf

[2] https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188

[3] https://doctorsandscientistsdeclaration.org/

[4]https://www.openvaers.com/images/r18hs017045-lazarus-final-report-20116.pdf

[5] https://www.boe.es/doue/2010/348/L00074-00099.pdf

[6] https://www.aemps.gob.es/informa/boletines-aemps/boletin-fv/2021-boletin-fv/8o-informe-de-farmacovigilancia-sobre-vacunas-covid-19/

[7] La complicidad entre los gobiernos de la UE y las multinacionales farmac茅uticas en el caso de las vacunas Covid ha sido analizado recientemente en este art铆culo. https://www.elsaltodiario.com/industria-farmaceutica/la-covid-los-gobiernos-de-la-ue-y-las-multinacionales-farmaceuticas

[8] https://cima.aemps.es/cima/pdfs/ipe/1201528001/IPE_1201528001.pdf

[9] https://en.wikipedia.org/wiki/Emer_Cooke

[10] El VAERS es el sistema oficial de notificaci贸n de EE.UU. y sus datos proceden del CDC y la FDA.

[11] https://docs.google.com/document/d/1RZ6PHR2ELHTJ4lnDj-OVZcP53JdWIEIvngWLfmzeAn4/edit

[12] https://theexpose.uk/2021/07/11/fact-deaths-due-to-the-covid-vaccines-in-the-uk-after-6-months-are-407-higher-than-deaths-due-to-all-other-vaccines-combined-in-the-past-11-years/

[13]https://theexpose.uk/2021/09/15/30k-people-died-within-21-days-of-having-a-covid-19-vaccine-in-england/

[14] https://www.infowars.com/posts/fda-votes-16-2-against-widespread-covid-19-booster-shots/

[15]https://www.bmj.com/content/374/bmj.n2101

[16] https://adc.bmj.com/content/106/5/429

[17]https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.09.03.21263088v1

[18]https://www.nature.com/articles/d41586-021-00728-2

[19]https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.08.30.21262866v1

[20]https://www.bmj.com/content/374/bmj.n1866

[21]https://www.efe.com/efe/espana/sociedad/finlandia-se-suma-a-suecia-y-dinamarca-suspende-la-vacuna-moderna-en-jovenes/10004-4647030

[22]https://www.elsaltodiario.com/laplaza/politicas-de-exacerbacion-del-miedo-y-censura-en-la-gestion-del-covid y https://www.elsaltodiario.com/industria-farmaceutica/la-covid-los-gobiernos-de-la-ue-y-las-multinacionales-farmaceuticas

[1] https://www.elsaltodiario.com/laplaza/politicas-de-exacerbacion-del-miedo-y-censura-en-la-gestion-del-covid




Fuente: Lahaine.org